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jueves, 16 de mayo de 2024

Cómo hacer la oración de San Patricio para alejar la brujería y el mal de ojo

San Patricio (c.387-461) es el santo patrono de Irlanda debido a que fue quien convirtió al cristianismo a casi todo ese país.

Santo protector contra el veneno, las quemaduras y las heridas, su fiesta, el 17 de marzo, es conocida en todo el mundo por los amantes de la cerveza.

Sin embargo, San Patricio tiene otros significados. Tanto así, que incluso es reconocido por distintos milagros, como liberar a una isla entera de una plaga de serpientes.

Quién fue San Patricio

San Patricio nació en Kilpatrick, un lugar próximo a Dumbarton, en Escocia, en el año 387.

Hijo de un matrimonio romano, fue secuestrado durante su adolescencia y trasladado a Irlanda, donde fue forzado a trabajar como esclavo.

Durante su tiempo bajo esclavitud, descubrió su fe en Cristo y comenzó a predicarla cuando escapó en barco a una isla, seis años después.

Todo lo que vivió durante su cautiverio y cómo empezó su camino religioso lo dejó por escrito en un libro autobiográfico llamado "Confessio". Años más tarde, dicha obra fue traducida del latín bajo el nombre "Las confesiones de San Patricio".

Pese a haberse liberado de sus captores, San Patricio decidió regresar a Irlanda para evangelizar a la población, que en esa época estaba vinculada a las creencias del druidismo, la religión de los antiguos pueblos celtas y bretones.

Aunque fue perseguido y apresado por sus opositores, se considera que fue su obra la que provocó la conversión de esta nación al catolicismo.

Para defenderse de sus detractores, el santo escribió su Confesión, y también habría compuesto la “Coraza de San Patricio”.

Esta oración protege de quienes le desean el mal a una persona.

Aunque fue perseguido y apresado por sus opositores, se considera que fue su obra la que provocó la conversión de esta nación al catolicismo.

Para defenderse de sus detractores, el santo escribió su Confesión, y también habría compuesto la “Coraza de San Patricio”.

Esta oración protege de quienes le desean el mal a una persona.

El 17 de marzo del año 493 se conmemora su muerte de San Patricio, que llegó incluso a ser Obispo de Irlanda y es reconocido por distintos milagros, como liberar a una isla entera de una plaga de serpientes.

Cómo es la poderosa oración de San Patricio para alejar la brujería y el mal de ojo

Hay dos versiones de oración a San Patricio. Una es la corta y, de acuerdo al sitio Santopedia, es así:

“Cristo conmigo, Cristo ante mí, Cristo tras de mí, Cristo en mí, Cristo bajo mí, Cristo sobre mí, Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda, Cristo cuando me acuesto, Cristo cuando me siento, Cristo cuando me levanto, Cristo en el corazón de todo hombre que piensa en mí, Cristo en la boca de todo hombre que hable de mí, Cristo en todo ojo que me ve, Cristo en todo oído que me escucha”.

Por su parte, la versión más larga, según el sitio de la Agencia Católica de Informaciones (ACI Prensa), dice así:

“Me levanto hoy por medio de poderosa fuerza, la invocación de la Trinidad, por medio de creer en sus Tres Personas, por medio de confesar la Unidad, del Creador de la Creación.

Me levanto hoy por medio de la fuerza del nacimiento de Cristo y su bautismo, por medio de la fuerza de Su crucifixión y su sepulcro, por medio de la fuerza de Su resurrección y Ascensión, por medio de la fuerza de Su descenso para juzgar el mal.

Me levanto hoy, por medio de la fuerza del amor de Querubines, en obediencia de Ángeles, en servicio de Arcángeles, en la esperanza que la resurrección encuentra recompensa, en oraciones de Patriarcas, en palabras de Profetas, en prédicas de Apóstoles, en inocencia de Santas Vírgenes, en obras de hombres de bien.

Me levanto hoy, por medio del poder del cielo: luz del sol, esplendor del fuego, rapidez del rayo, ligereza del viento, profundidad de los mares, estabilidad de la tierra, firmeza de la roca.

Me levanto hoy, por medio de la fuerza de Dios que me conduce: poder de Dios que me sostiene, sabiduría de Dios que me guía, mirada de Dios que me vigila, oído de Dios que me escucha, palabra de Dios que habla por mí, mano de Dios que me guarda, sendero de Dios tendido frente a mí, escudo de Dios que me protege, legiones de Dios para salvarme de trampas del demonio, de tentaciones de vicios, de cualquiera que me desee mal, lejanos y cercanos, solos o en multitud.

Yo invoco este día todos estos poderes entre mí y el malvado, contra despiadados poderes que se opongan a mi cuerpo y alma, contra conjuros de falsos profetas, contra las negras leyes de los paganos, contra las falsas leyes de los herejes, contra obras y fetiches de idolatría, contra encantamientos de brujas, forjas y hechiceros, contra cualquier conocimiento corruptor de cuerpo y alma.

Cristo escúdame hoy contra filtros y venenos, contra quemaduras, contra sofocación, contra heridas, de tal forma que pueda recibir recompensa en abundancia.

Cristo conmigo, Cristo frente a mí, Cristo tras de mí, Cristo en mí, Cristo a mi diestra, Cristo a mi siniestra, Cristo al descansar, Cristo al levantar, Cristo en el corazón de cada hombre que piense en mí, Cristo en la boca de todos los que hablen de mí, Cristo en cada ojo que me mira, Cristo en cada oído que me escucha.

Me levanto hoy por medio de poderosa fuerza, la invocación de la Trinidad, por medio de creer en sus Tres Personas, por medio de confesar la Unidad, del Creador de la Creación”.

(FUENTE: clarin.com)

viernes, 29 de diciembre de 2023

La poderosa oración a San Cipriano para protegerse de la magia negra y los maleficios

San Cipriano de Cartago fue un obispo y escritor de la iglesia Católica. Nació en el año 200 después de Cristo, en Cartago (África del norte, perteneciente al imperio romano) y falleció allí mismo en el año 258 después de Cristo.

La Enciclopedia Británica menciona que San Cipriano, se convirtió al cristianismo luego de una vida ‘pagana’, es decir, fue miembro de una cultura no religiosa, y en el año 249 fue nombrado como obispo, gracias a sus habilidades y buen manejo del latín.

Se menciona que fue una figura controvertida en vida, es conocido en la religión por sus fuertes habilidades pastorales, su firme conducta durante la herejía novaciana (doctrina cristiana) y el brote de la plaga.

Además, San Cipriano de Cartago, es conocido como un santo propicio para deshacer hechizos y trabajos de magia negra, debido a que creció en una cultura africana donde se practicaban este tipo de ritos. 

Se le atribuye la autoría de gran parte de un grimorio titulado ‘Libro de San Cipriano’, que, con el pasar de los siglos, ha sido asociado con prácticas mágicas y protección contra maleficios.

Además, existen oraciones y devocionarios a San Cipriano para la protección contra la magia, peligros, brujería y maleficios.

Oración a San Cipriano para protegerse de la magia negra y los maleficios

¡Oh San Cipriano, protector ante la oscuridad, imploro tu guía y fortaleza!

Concede paz a mi espíritu inquieto, disipa las sombras de la brujería que me rodean. Con tu luz divina, aleja los maleficios y hechizos que perturban mi ser, otorgándole tranquilidad y serenidad. Que tu poder celestial disuelva cualquier artificio maligno, brindándole seguridad y liberándome de la influencia negativa.

Con humildad te invoco, Santo Cipriano, para que con tu intercesión celestial, mi vida florezca en armonía y protección, alejando todo mal y permitiendo que reine la paz en mi existencia.

Amén.

(FUENTE: eltiempo.com)

domingo, 25 de junio de 2023

¿Sin pareja? Estas oraciones le ayudarán a encontrar a su ser amado


Cada religión tiene diferentes métodos para guiar a los feligreses con el fin de que sus oraciones y peticiones sean escuchadas por la deidad en la que se crea y así lograr que se cumpla la solicitud por la cual se ha demandado.

En el cristianismo, especialmente en la corriente católica se cuentan con varias oraciones dedicadas para cada tipo de solicitud, desde rezar para obtener buenas calificaciones, para recibir buenas noticias en el médico, e incluso para encontrar empleo.

En los temas del amor, también la iglesia católica ha diseñado dos oraciones especiales para que cada persona encuentre a su ser querido ideal y así mejorar su calidad de vida, por lo menos de manera sentimental. Estas oraciones son:

“Siento en mí crecer un gran vacío que no colman ni la amistad ni el estudio. Ignoro qué llegará a llenarlo. ¿Será Dios, será una criatura? Si es una criatura, rezo porque no se presente hasta que yo sea digno de ella.

Rezo para que traiga consigo la cantidad adecuada de encanto exterior para que no deje lugar al arrepentimiento; pero rezo sobre todo porque venga con un alma excelente, que aporte una gran virtud, que valga mucho más que yo, que me atraiga a las alturas, que no me haga descender, que sea generosa porque a menudo soy pusilánime, que sea ferviente porque soy tibio en las cosas de Dios, que sea compasiva, en fin, para que no tenga que ruborizarme ante ella por mi inferioridad.

No me abandones, Señor, ayúdame a ser amado; bien lo sabes, no solo busco la dulzura en el Amor, sino el desprecio a toda bajeza, la fuerza de luchar por el Bien, por la Verdad. Amén.”

Esta oración fue elaborada por el beato Frédéric Ozanam, académico, profesor y político católico nacido en Francia el cual marcó un desarrollo importante en la bases para la defensa en la justicia laboral y relaciones humanas. También se considera como uno de los precursores de la democracia cristiana, quien también estaba preocupado porque los católicos eran indiferentes a la lucha política que vivía la nación francesa en el siglo XIX. Fue beatificado en 1997 por Juan Pablo II en la Catedral de Notre Dame por sus aportes a la educación católica.

La segunda oración para encontrar al ser amado está dirigida a San Valentín, un personaje muy conocido en los temas relacionados con el romance:

“Oh, San Valentín bendito, excelso protector del amor, haz que mi corazón no quede en tinieblas, presenta ante él la luz de Cristo y la llama del amor verdadero. Hazme sentir y emocionarme de nuevo, dame claridad y confianza, enséñame a olvidar los malos recuerdos, aleja amarguras, miedos y temores, y abre mis caminos al amor.

Haz que pronto aparezca en mi vida mi alma gemela, el ser maravilloso que ansío, la otra mitad de mi ser, mi gran amor, para gloria de Dios y felicidad de todos.

Haz mi amado San Valentín que pueda conseguir el amor que tanto ansío, que mi vida se llene y se complemente con alguien que me quiera, haz que encuentre la dicha de compartir, de sentir, de tener a mi lado un amor verdadero, un amor que me dé la felicidad, la amistad, el cariño y la estabilidad que tanto me hace falta.

Glorioso San Valentín, tú que a tantas parejas ayudaste, ayúdame a mí para que pueda encontrar y tener siempre a mi lado a mi alma gemela, haz que el amor llegue a mi corazón. Amén”.

La devoción, la fe y la paciencia son tres aspectos que la iglesia católica recomienda que los fieles que recitan estas oraciones tengan presentes para no desistir en este, y cualquier otro requerimiento o petición que se eleve a Dios.

(FUENTE: semana.com)


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