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miércoles, 3 de junio de 2026

3 señales de que estás mejor soltero, según una investigación

La soltería suele verse como una etapa transitoria, casi un “problema” que hay que resolver. Pero la evidencia científica muestra que no siempre es así.

La psicóloga Bella DePaulo, en una investigación publicada en 2023 en el Journal of Family Theory and Review, plantea que la diferencia en felicidad entre personas solteras y quienes están en pareja es mucho menor de lo que se cree.

E incluso, esta brecha de felicidad desaparece cuando la soltería se trata de una elección personal más que una casualidad de la vida.

Según Psychology Today, más que rechazar las relaciones, el punto es desarrollar el autoconocimiento suficiente para entender cuándo una relación realmente vale la pena.

En ese contexto, hay señales claras de que estar soltero puede ser, al menos por ahora, la mejor decisión.

Te atrae más la conquista que la relación

No todas las personas buscan lo mismo cuando se involucran con alguien.

Para algunos, lo más estimulante ocurre al inicio: la incertidumbre, la intensidad emocional y la novedad. Esa sensación puede confundirse con amor, pero tiene nombre propio.

La psicóloga Dorothy Tennov la definió como limerencia: una atracción intensa y casi obsesiva propia de las primeras etapas románticas.

Estudios de neuroimagen han mostrado que este estado activa patrones cerebrales similares a los del trastorno obsesivo-compulsivo.

El problema aparece cuando esa intensidad desaparece. Si tras la consolidación de la relación surge el aburrimiento o la apatía, podría indicar que lo que se busca no es una relación estable, sino la emoción de conquistar.

En esos casos, la soltería puede ofrecer un espacio más honesto para entender qué se está persiguiendo realmente.

Tu autoestima depende de tener pareja

Otra señal clave es cuando el estado civil se convierte en una medida de valor personal.

Para algunas personas, responder si están o no en una relación no es una simple conversación, sino una especie de evaluación social.

Este fenómeno se conoce como autoestima contingente: una percepción de valor basada en la validación externa.

Diversos estudios han mostrado que quienes dependen de sus relaciones para sentirse bien tienden a reprimir sus necesidades, permanecer en vínculos insatisfactorios y, en última instancia, sentirse menos felices.

En ese escenario, buscar pareja no soluciona el problema de fondo. Al contrario, puede postergar el desarrollo de una autoestima más estable.

La soltería, aunque incómoda, puede ser el espacio necesario para construir una identidad que no dependa de ser elegido por otro.

Repites patrones que no has podido analizar

Muchas personas reconocen, tarde o temprano, que repiten ciertos patrones en sus relaciones: sentirse poco valorados, asumir más carga emocional o adaptarse en exceso a la pareja.

La teoría del apego explica que estas dinámicas suelen originarse en experiencias tempranas y se replican porque resultan familiares, incluso cuando son dañinas.

Sin embargo, analizarlas desde dentro de una relación es difícil.

Las investigaciones indican que, tras una ruptura, la claridad sobre la propia identidad suele disminuir inicialmente, pero se recupera con el tiempo si la persona reflexiona antes de iniciar otra relación.

Ese proceso se asocia con una mejor adaptación emocional.

Por eso, estar soltero no siempre es una carencia. Puede ser una oportunidad para tomar distancia, identificar patrones y reconstruir la propia historia desde un lugar más consciente.

(FUENTE; latercera.com)

sábado, 7 de marzo de 2026

Inteligencia artificial y amor: la nueva herramienta para encontrar pareja

El uso de la inteligencia artificial (IA) se ha vuelto parte de casi todos los aspectos de la vida diaria, y las relaciones amorosas no son la excepción. Según un estudio reciente realizado en Estados Unidos, una gran cantidad de personas recurren a la IA para mejorar y reforzar sus vínculos sentimentales.

Esta tendencia parece estar consolidándose, aunque expertos advierten sobre posibles impactos negativos en el bienestar emocional de quienes emplean la tecnología en cuestiones afectivas. De acuerdo con la investigación, aproximadamente una cuarta parte de los consultados, en su mayoría personas solteras, utilizan la inteligencia artificial para fortalecer sus relaciones.

Muchos usuarios aprovechan la IA para filtrar posibles parejas o para crear perfiles más atractivos en aplicaciones de citas. Sin embargo, un grupo significativo prefiere no modificar sus imágenes con herramientas digitales, mostrando cierta resistencia a alterar su apariencia.

Especialistas en psicología señalan que la inteligencia artificial no reemplaza la intimidad ni las emociones genuinas, sino que actúa como un apoyo. En una generación con una gran cantidad de opciones, las tecnologías que facilitan el proceso de búsqueda y elección de pareja son valoradas positivamente.

No obstante, el estudio también destaca las preocupaciones que existen respecto al uso emocional de estas tecnologías, principalmente en jóvenes, debido a posibles efectos adversos en su salud mental.

(FUENTE: diariomendoza.com.ar)

martes, 22 de julio de 2025

El método de seducción más efectivo según la psicología moderna

Aunque muchas personas hoy se conocen a través de aplicaciones o redes sociales, el coqueteo cara a cara sigue siendo una herramienta clave para iniciar relaciones. Un estudio reciente identificó cuál es la técnica más efectiva para atraer a alguien, y sus resultados podrían cambiar la forma en que interactúas. Lo más sorprendente es que esta táctica es simple, natural y al alcance de todos.

El humor como puente emocional

Un equipo de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología llevó a cabo una investigación para conocer qué tácticas de coqueteo son consideradas más efectivas. Participaron casi mil estudiantes de Estados Unidos y Noruega, quienes evaluaron 40 estrategias diferentes en distintos contextos.

Pese a las diferencias culturales, los resultados coincidieron en algo fundamental: el humor fue la táctica más exitosa para generar atracción. Ya sea para iniciar una relación estable o una aventura casual, hacer reír al otro o responder con una sonrisa al humor ajeno resultó clave para crear conexión emocional.

Esta señal no mostró diferencias significativas entre géneros. Tanto hombres como mujeres valoraron el humor como una muestra de afinidad, calidez y complicidad. Además, reír juntos genera una atmósfera más relajada, lo que favorece la conexión interpersonal.

Qué señales funcionan según el contexto

El estudio también reveló que el tipo de relación que se busca influye en qué señales resultan más efectivas. Por ejemplo, en contextos de relaciones a corto plazo, las señales de disponibilidad sexual fueron vistas como más eficaces cuando provenían de mujeres. En cambio, para quienes deseaban una relación a largo plazo, los gestos de compromiso y generosidad funcionaron mejor cuando venían de hombres.

Lo interesante es que factores personales como la extroversión, la edad o la religiosidad no modificaron de manera significativa la percepción de estas tácticas. Esto sugiere que no se trata tanto de quién eres, sino de cómo comunicas tus intenciones.

A pesar de pequeñas variaciones culturales en el lenguaje corporal o el acercamiento inicial, los patrones generales fueron consistentes. El humor y la actitud positiva destacaron como elementos clave en cualquier intento de coqueteo exitoso.

Señales claras de que alguien está coqueteando

Existen ciertos comportamientos que, según la psicología, suelen interpretarse como señales de coqueteo. Estos son algunos de los más comunes:

Mirada prolongada: mantener contacto visual por más tiempo de lo habitual puede expresar interés. Este tipo de mirada activa sustancias químicas que favorecen la conexión emocional.

Sonrisas frecuentes: una sonrisa natural y constante transmite simpatía, confianza y agrado. También aumenta la percepción de atractivo.

Toques sutiles: tocar brevemente el brazo o la mano de la otra persona durante la conversación puede ser una señal clara de interés. Si la otra persona responde de forma positiva, suele indicar reciprocidad.

Reír juntos: reírse de los chistes del otro, aunque no sean tan buenos, demuestra atención y afinidad. Compartir la risa ayuda a generar complicidad y a reforzar el vínculo.

Coquetear bien es cuestión de conexión, no de apariencia

Este estudio demuestra que el éxito al coquetear no depende exclusivamente del atractivo físico ni de tener frases elaboradas. Lo importante es generar un espacio de conexión auténtica, donde el humor y la empatía jueguen un rol central.

Adaptar las señales al contexto, mostrarse accesible y natural, y generar una interacción positiva puede ser la clave para atraer a alguien. Porque al final, el coqueteo no se trata de impresionar, sino de conectar.

(FUENTE: es.gizmodo.com)

miércoles, 18 de junio de 2025

La costumbre de ver series en pareja crece como fórmula de bienestar emocional


A lo largo de los años, los gestos simples se han transformado en cimientos clave para sostener relaciones afectivas. En ese panorama, ver series en pareja se posiciona como un hábito cotidiano con un potencial emocional mucho mayor al que parece a simple vista. No se trata solamente de descansar juntos frente a la pantalla: estudios recientes demuestran que compartir contenidos audiovisuales puede incidir directamente en la calidad y profundidad del vínculo afectivo. Especialmente entre quienes no comparten un círculo social común, esta práctica se convierte en una herramienta significativa para construir cercanía y compromiso.

Una conexión que va más allá del entretenimiento

Según un estudio publicado en el Journal of Social and Personal Relationships, las parejas que ven contenidos juntas tienden a sentirse más comprometidas y conectadas. El hallazgo cobra mayor relevancia cuando se trata de parejas que no comparten amistades en común. En estos casos, crear un universo narrativo propio a partir de una historia ficticia permite “compensar” esa falta de redes sociales compartidas. Ver una serie o película se transforma en una experiencia emocional compartida, similar a vivir juntos una situación concreta. En otras palabras, la ficción no solo entretiene: también construye recuerdos.

El acto de elegir qué ver, sentarse juntos, seguir el desarrollo de los personajes y comentarlo posteriormente refuerza la sensación de complicidad. No es casual que el estudio señale que la experiencia genera una cercanía “comparable a vivir una experiencia real compartida”. Así, ver televisión en pareja deja de ser un consumo pasivo y se convierte en una forma activa de alimentar el vínculo.

Encuestas que refuerzan la percepción positiva

Una encuesta realizada por Propeller Insights en colaboración con Xfinity confirma estas observaciones empíricas. De acuerdo con sus resultados, el 66 % de las parejas cree que ver televisión juntas ha fortalecido su relación. El dato se intensifica entre los millennials, donde ese porcentaje asciende al 75 %. Estos números reflejan una percepción extendida: compartir contenidos audiovisuales no solo se disfruta, sino que también cumple una función emocional y estructural dentro de la relación.

Entre las razones citadas por los encuestados aparecen la sensación de estar más conectados, la generación de momentos compartidos y el fortalecimiento de la intimidad. Además, muchas parejas declaran que este hábito se ha vuelto parte esencial de su rutina, al punto de considerarlo un “ritual moderno”.

Más allá del silencio: series como disparador del diálogo

Aunque parezca contradictorio, ver series —una actividad que exige silencio y concentración— puede favorecer el diálogo en la pareja. El intercambio no ocurre durante el visionado, sino antes y después: la elección del contenido, los comentarios sobre el desarrollo de la trama, las especulaciones sobre el desenlace o las opiniones sobre los personajes abren un nuevo canal comunicacional. Este tipo de conversaciones permite conocer mejor los gustos, valores y formas de pensar del otro.

Lejos de obstaculizar el diálogo, las series lo enriquecen con referencias comunes que luego pueden trasladarse a la vida cotidiana. Se generan bromas internas, códigos compartidos y temas de conversación que, de otro modo, quizá no surgirían con tanta fluidez. En este sentido, compartir una serie no solo entretiene: también ayuda a construir un lenguaje íntimo de pareja.

Intimidad recuperada y compartida

La intimidad, que muchas veces se desgasta con el paso del tiempo, encuentra en estas experiencias un canal de revitalización. Ver una serie juntos implica estar cerca físicamente, compartir emociones y vivir en paralelo las mismas situaciones ficticias. Esa sincronía emocional produce una sensación de complicidad que puede compararse con la de compartir un secreto importante.

La experiencia de descubrir juntos una historia, emocionarse o sorprenderse al mismo tiempo, incluso reaccionar con indignación ante un giro inesperado del guion, genera momentos de alta intensidad emocional. Según diversos testimonios, esa intensidad refuerza el sentimiento de estar en sintonía, lo cual es esencial para sostener el deseo y la intimidad a largo plazo.

Series largas como hilo narrativo de la relación

Otro de los elementos destacados por los estudios es la posibilidad de construir una historia compartida a lo largo del tiempo. Elegir una serie extensa y acompañarse mutuamente a lo largo de temporadas completas puede representar una suerte de “biografía en común”. Si una pareja empieza a ver “Mad Men” desde el primer capítulo —emitido en 2007— y avanza hasta su final en 2015, lo que comparten no es solo la serie, sino también los cambios personales y relacionales que ocurrieron durante ese período.

En esa continuidad aparece el valor simbólico del ritual moderno: el sofá, el horario elegido, el tipo de contenido y la dinámica de ver juntos se transforman en una marca de identidad de la pareja. En un contexto donde muchas relaciones carecen de espacios estables, esos rituales sostenidos cumplen un rol organizador.

Ver series en pareja es mucho más que una forma de ocio. Es un dispositivo afectivo que conecta, revela, acompaña y fortalece. Para muchas parejas, mirar juntos una ficción no solo ofrece entretenimiento, sino también una oportunidad para construir un vínculo más sólido y significativo. Como muestran las estadísticas y los estudios citados, la pantalla puede ser, paradójicamente, un espejo donde se reflejan la empatía, la intimidad y el deseo de compartir una vida en común.

(FUENTE: infobae.com)


jueves, 17 de abril de 2025

El fin del amor: un estudio analiza “las dos etapas” que anticipan una ruptura

¿Qué determina el fin de una relación de pareja? ¿Es posible anticipar un evento de estas características aun cuando el vínculo es estable y saludable? Según un estudio realizado por Janina Bülher de la Universidad de Magnucia en Alemania y Ulrich Orthe de la Universidad de Berna en Suiza, la fase final de una relación sentimental no aparece de la nada. De hecho, afirman en un artículo publicado en la revista Journal of Personality and Social Psychology que es un fenómeno que se da en dos etapas. Desde la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes exploramos las implicancias de este estudio.

El fin de una relación de pareja puede tener motivos diversos y no aparece por arte de magia. Los científicos europeos afirman que las dos etapas en las que esto ocurre lleva al fin del vínculo amoroso, como mucho, luego de los dos años. Una vez que el proceso comienza, ya nada lo detiene. Los datos relevados en la publicación se basan en estudios que involucraron a casi 12 mil participantes. Bühler y Orth se enfocaron en cuatro estudios previos realizados en Alemania, Australia, Inglaterra y Holanda.

La primera etapa de la ruptura de un vínculo sentimental comienza con un descenso de la satisfacción dentro de la pareja. Esto puede ser rápido o tomar algunos años y se da por un abanico de motivos. Una actitud desagradable o ideas que se contraponen son las que inician el deterioro. Luego, se produce una transición crítica, algo así como un punto de no retorno que da inicio a la segunda etapa. El desgaste que antes de daba a una velocidad leve, comienza a acelerarse y el declive se da de forma pronunciada. Desde aquí ya no hay nada por hacer y la separación se producirá, según afirman de forma tajante en el artículo científico. Todas las parejas estudiadas terminaron su relación entre siete y veinticuatro meses luego del punto de no retorno.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que el estudio no incorpora factores contextuales que podrían ser determinantes al momento de decidir una ruptura. Por ejemplo, no se consideran aspectos económicos. Todos los participantes del estudio pertenecen a países que tienen economías desarrolladas y separarse no es barato. Tampoco se contemplan factores culturales: hay sociedades en las que el machismo está más presente y la dominación del hombre con respecto a la mujer podría ser decisiva al momento de tomar esta decisión de vida. Más aún con regímenes que son opresivos y marcan profundas diferencias entre los géneros. Además, las costumbres religiosas también pueden influir en la continuación o el fin de las relaciones.

Queda por ver si la ciencia, con números que miden sentimientos, llega a tener conclusiones más profundas sobre los vínculos de pareja.

(FUENTE: agencia.unq.edu.ar)

domingo, 23 de marzo de 2025

Estudio reveló cómo debe comunicarse un hombre con su pareja para llevar una relación saludable

Las relaciones de pareja pueden ser tan maravillosas como desafiantes. Convivir con otra persona implica choques, diferencias y, a veces, conflictos que parecen insalvables. Pero, ¿y si existiera una “fórmula secreta” para mejorar la comunicación y fortalecer el vínculo?

Según un estudio de la Universidad de Carolina del Norte, una simple actitud puede hacer la diferencia en la felicidad conyugal: la “humildad intelectual”.

Un equipo de psicólogos publicó recientemente una investigación en la revista Journal of Research in Personality, donde analizaron el impacto de esta característica en las relaciones de pareja.

La conclusión fue clara: los hombres que están dispuestos a admitir sus errores y a cuestionar sus propias creencias tienen matrimonios más saludables y satisfactorios. En otras palabras, reconocer que uno puede estar equivocado es una de las claves para una relación feliz.

El poder de la autocrítica en la pareja

El estudio evaluó a 74 parejas heterosexuales y les preguntó sobre la manera en que gestionaban los conflictos. Entre las respuestas aparecían situaciones como gritar, salir de la habitación enojados o ponerse a la defensiva.

Sin embargo, lo que más llamó la atención de los investigadores fue que los hombres con mayor humildad intelectual obtuvieron un 10% más de puntuación en calidad de relación que aquellos que se aferraban tercamente a sus posturas.

De acuerdo con los expertos, quienes son capaces de admitir que pueden estar equivocados tienden a ser más tolerantes y menos propensos a las discusiones agresivas.

“La humildad intelectual de los hombres jugó un papel más importante en la calidad de las relaciones entre nuestros participantes que la de las mujeres”, afirmaron los investigadores.

Discutir no es el problema, sino cómo se discute

Aunque las discusiones son inevitables en una relación, la manera en que se gestionan marca la diferencia. Datos previos muestran que:

El 3% de las parejas dice que nunca discute.

El 30% reporta peleas al menos una vez por semana.

El 82% de las personas cree que en la mayoría de los conflictos ellas tienen razón y su cónyuge está equivocado.

No obstante, aquellos que están dispuestos a examinar sus creencias y cambiar de opinión cuando es necesario tienen relaciones más armoniosas. Es más, la investigación indica que quienes se mantienen inflexibles terminan provocando en sus parejas actitudes menos amables y comprensivas, lo que alimenta una espiral de tensión y distanciamiento.

Hábitos de las parejas felices

Más allá de la humildad intelectual, expertos de Psicopartner, un centro de psicología clínica y sexología en Madrid, identificaron ciertos hábitos comunes en las parejas más felices y duraderas:

Escuchar activamente al otro, sin interrumpir ni invalidar sus emociones.

Mantener el contacto físico, incluso en los momentos difíciles.

Practicar el respeto y la empatía, sin caer en la crítica destructiva.

Apoyarse mutuamente en los momentos de dificultad.

Fomentar la confianza y la seguridad en la relación.

Ser generosos en el trato y los gestos cotidianos.

Negociar y ceder cuando sea necesario para el bienestar común.

Admitir los errores y disculparse sinceramente cuando sea necesario.

Perdonar y aprender a relativizar los problemas.

Mantener espacios de independencia para cada miembro de la pareja.

Compartir actividades divertidas y reforzar los momentos felices.

No descuidar la intimidad y la vida sexual.

Una solución sencilla para un gran problema

La investigación de la Universidad de Carolina del Norte deja una enseñanza clara: la clave para una relación exitosa no está en no discutir, sino en aprender a hacerlo con humildad y empatía.

Aceptar que uno puede equivocarse no solo fortalece el vínculo de pareja, sino que también mejora la convivencia y la satisfacción mutua.

Así que, si alguna vez te encuentras en medio de una discusión con tu pareja, recuerda que tal vez la “frase mágica” que puede salvar tu relación es simplemente: “Tienes razón, lo pensaré mejor”.

(FUENTE: elheraldo.co)

jueves, 13 de marzo de 2025

La sorprendente frase que puede salvar tu pareja, según la psicología


Las discusiones y los desacuerdos son parte de cualquier matrimonio, pero la forma en que cada pareja maneja estos conflictos puede determinar el futuro de la relación. Un estudio reciente ha identificado un factor clave que influye en la estabilidad matrimonial: la capacidad de admitir errores. Si bien parece algo simple, este rasgo tiene un impacto significativo en la percepción de satisfacción dentro del matrimonio.

¿Qué dice la psicología sobre la clave para salvar un matrimonio?

Investigadores de la Universidad de Carolina del Norte realizaron un estudio publicado en Journal of Research in Personality, en el que analizaron el impacto de la humildad intelectual en la calidad de las relaciones de pareja.

Los resultados fueron claros: las mujeres casadas con hombres dispuestos a admitir sus errores y considerar otros puntos de vista reportaban una mayor satisfacción en su matrimonio. Según los psicólogos, este rasgo, denominado «humildad intelectual», permite reducir los conflictos y mejorar la comunicación.

¿Cómo influye la humildad intelectual en la relación?

Los investigadores concluyeron que la capacidad de reconocer equivocaciones no solo evita peleas innecesarias, sino que también refuerza la conexión emocional. «La humildad intelectual de los hombres jugó un papel más importante en la calidad de las relaciones que la de las mujeres», señalaron en el informe.

El simple hecho de aceptar que uno puede estar equivocado, en lugar de aferrarse a su punto de vista, genera una atmósfera de mayor respeto y comprensión. Esto no solo reduce la frecuencia e intensidad de las discusiones, sino que también ayuda a que la pareja se sienta más valorada y escuchada.

¿Cuánto discuten realmente las parejas?

Las peleas son inevitables, pero algunos datos revelan qué tan frecuentes pueden ser en la mayoría de las relaciones:

El 3% de las parejas afirma no discutir nunca.

Un 30% dice pelear al menos una vez a la semana.

El 82% de las personas cree que tienen razón en la mayoría de los conflictos con su pareja.

Curiosamente, el estudio también halló que las personas con mayor humildad intelectual tienden a enojarse menos y a ser más tolerantes cuando alguien no está de acuerdo con ellas, lo que reduce la probabilidad de discusiones destructivas.

Las claves de las parejas más felices y duraderas

Según especialistas del centro de psicología Psicopartner, hay ciertos hábitos que pueden fortalecer una relación y hacer que dure más en el tiempo. Algunos de los más importantes son:

Escuchar activamente: No solo oír, sino prestar atención real a lo que la pareja expresa.

Mantener el contacto físico: El afecto refuerza el vínculo emocional.

Respetar las diferencias: La base de cualquier relación sana.

Apoyarse mutuamente: Acompañar en momentos difíciles refuerza la confianza.

Fomentar la independencia: Espacios individuales ayudan a fortalecer el tiempo en pareja.

Negociar y ceder: La flexibilidad es clave para la armonía.

Reconocer errores: La autocrítica y el pedir perdón son esenciales.

Perdonar y desdramatizar: No solo olvidar, sino relativizar los conflictos.

Disfrutar juntos: Compartir momentos de diversión es indispensable para la felicidad en pareja.

El estudio demuestra que, muchas veces, una simple frase como «puede que me equivoque» o «entiendo tu punto de vista» puede ser más poderosa de lo que parece. Quizás la clave para un matrimonio más feliz y estable esté en algo tan sencillo como aprender a ceder y reconocer los propios errores.

(FUENTE: es.gizmodo.com)

Memes esotéricos- DXXVIII

 


viernes, 28 de febrero de 2025

5 señales de que el amor se apaga pero la pareja sigue por costumbre y comodidad, según la inteligencia artificial

El amor es un sentimiento que evoluciona con el tiempo. Lo que en un principio es una pasión ardiente, con los años puede transformarse en un amor más sereno o, en algunos casos, en una simple costumbre. La rutina, el miedo a la soledad o la comodidad pueden llevarnos a permanecer en una relación que, en el fondo, ya no nos llena. Entonces, surge una pregunta crucial: ¿seguimos juntos por amor o por inercia?

Señales de que estás en pareja por costumbre

Cuando el amor se apaga, pero la relación sigue en pie, comienzan a aparecer ciertos indicadores. Uno de los más evidentes es la falta de interés en compartir momentos significativos. Si las conversaciones se han vuelto monótonas y las salidas se sienten como una obligación, podría ser una señal de que la conexión emocional ha disminuido. La ausencia de entusiasmo en la relación también se manifiesta en la falta de detalles o sorpresas, aspectos que en una etapa inicial son comunes pero que, con el tiempo, pueden extinguirse si el amor se desvanece.

Otro factor importante es la escasez de intimidad. El contacto físico y emocional es fundamental en cualquier relación de pareja. Si los besos, abrazos y momentos de intimidad se han vuelto esporádicos o inexistentes, es posible que la relación esté sostenida por la costumbre más que por el deseo de estar juntos. La falta de interés en resolver conflictos también es una señal de alerta. Si los problemas se dejan pasar o se ignoran en lugar de buscar soluciones, podría ser un indicio de indiferencia.

La comodidad y el miedo a la soledad

Muchas parejas permanecen juntas porque se han acostumbrado a una vida en común y el simple hecho de cambiar genera ansiedad. La estabilidad que brinda la rutina puede ser reconfortante, pero también un obstáculo para reconocer que el amor ha desaparecido. Si la idea de comenzar de nuevo provoca miedo y no entusiasmo, es posible que la relación esté basada en la comodidad.

El miedo a la soledad también es un factor determinante. En ocasiones, la incertidumbre de no saber qué viene después puede hacer que las personas prefieran quedarse en una relación insatisfactoria antes que enfrentar un futuro incierto. Sin embargo, permanecer en una relación por miedo en lugar de por amor puede traer consecuencias emocionales negativas.

Reflexionar y tomar decisiones

Para determinar si la relación sigue basada en el amor o en la costumbre, es importante hacer una evaluación honesta. Preguntarse si hay felicidad, compañerismo y un deseo genuino de compartir la vida con la otra persona puede ser el primer paso. La comunicación también es clave. Conversar con la pareja sobre cómo se sienten y si ambos están dispuestos a trabajar en la relación puede aclarar muchas dudas.

A veces, redescubrirse como pareja puede reavivar la chispa del amor. En otros casos, reconocer que la relación ha llegado a su fin es el primer paso para buscar una vida más plena. Lo importante es no conformarse con una relación que no aporta felicidad ni crecimiento.

(FUENTE: es.gizmodo.com)

Memes esotéricos- DXXVI

 


viernes, 21 de febrero de 2025

Es por etapas: así se desgasta el amor, según un estudio


En un estudio realizado por Janina Larissa Bühler y Ulrich Orth, se exploró la vida amorosa de 2,268 personas de entre 16 y 90 años durante dos décadas.

Este estudio, llevado a cabo en un contexto global, buscó entender cómo evoluciona la satisfacción en las relaciones amorosas y por qué algunas terminan mientras otras perduran.

Te compartimos los tres tipos de relaciones amorosas que reveló el estudio:

Relaciones duraderas: Superando las crisis

Las relaciones duraderas son aquellas que logran sortear las crisis y dificultades cotidianas. Según el estudio, estas parejas enfrentan desafíos como deudas compartidas y decisiones triviales, como elegir qué ver en streaming, pero logran mantener la conexión. Aunque la chispa inicial puede apagarse, el esfuerzo constante es clave para mantener viva la llama del amor.

Relaciones que llegan a su fin: Cuando el amor no es suficiente

El estudio también identificó relaciones que, a pesar de comenzar con pasión, llegan a su fin. Factores como la rutina y la falta de comunicación pueden contribuir a esta situación. En ocasiones, las parejas se enfrentan a dilemas como la infidelidad o la monotonía, que pueden ser difíciles de superar. Según el estudio, “las parejas con hijos experimentan una caída más fuerte en la satisfacción”, lo que puede acelerar el desgaste.

Nuevas relaciones después de una ruptura: El entusiasmo del cambio

Después de una ruptura, muchas personas buscan nuevas relaciones impulsadas por el deseo de cambio. Estas relaciones suelen estar guiadas más por el entusiasmo que por la lógica. Como dice el estudio, “el amor es un intercambio entre dos personas que se benefician al quererse, cuidarse y respetarse”.

Sin embargo, el reto es mantener este equilibrio a largo plazo.El estudio concluye que, aunque el amor puede desgastarse con el tiempo, no todo está perdido. Con esfuerzo y conexión genuina, es posible mantener relaciones saludables y satisfactorias.

¿Qué hacer para contrarrestar el desgaste?

Los autores del estudio recomendaron lo siguiente:

Explorar experiencias nuevas: No, no implica adoptar una llama como mascota, pero sí puede ser un viaje improvisado o probar una cena diferente.

Menos pantallas, más conexión: Recuerda que tu pareja también tiene cosas interesantes que decir, no solo tu teléfono.

Reír en pareja: La ciencia lo confirma: compartir el sentido del humor fortalece la relación y la hace más duradera.

(FUENTE:  elespectador.com)

martes, 18 de febrero de 2025

¿Pareja o hermanos? La ciencia detrás de los amantes que se parecen

Según la psicóloga Karen Wu, varios factores psicológicos explican esta tendencia. Entre ellos, destacan el sesgo de grupo, el egotismo implícito, el efecto de familiaridad y el imprinting sexual.

Estos mecanismos pueden influir en nuestras decisiones de pareja sin que nos demos cuenta, haciendo que terminemos en relaciones con personas que comparten nuestras características físicas.

El sesgo de grupo: elegir dentro de lo familiar

Uno de los factores más evidentes es el sesgo de grupo, que nos lleva a sentirnos más atraídos por personas de nuestro mismo entorno social, edad o grupo étnico.

Wu explica que en EE.UU., este sesgo es común entre distintos grupos raciales, ya que muchos buscan aprobación social, perciben mayor similitud con sus iguales o simplemente se sienten más cómodos con personas que comparten su apariencia.

Este patrón restringe las opciones de pareja y aumenta la probabilidad de que los amantes se parezcan entre sí.

El poder del egotismo implícito

Otro factor clave es el egotismo implícito, que nos lleva a favorecer inconscientemente aquello que nos recuerda a nosotros mismos.

Un estudio descubrió que las personas encontraban más atractivos los rostros que contenían un 22% de sus propios rasgos faciales, aunque no reconocieran su propia cara en la imagen.

Esto sugiere que las similitudes no son solo una coincidencia, sino que hay un componente inconsciente que nos hace preferir lo que nos resulta familiar.

El efecto de familiaridad: cuanto más lo ves, más te gusta

El efecto de familiaridad es otro de los motivos por los que las parejas pueden parecerse.

Wu explica que cuando estamos expuestos repetidamente a un estímulo, lo percibimos como más placentero. Y no hay nada más familiar que nuestra propia cara.

Por esta razón, muchas personas encuentran atractivos los rasgos físicos similares a los suyos, simplemente porque su cerebro los procesa con más facilidad.

El imprinting sexual: buscar la imagen de los padres

Además de buscar rostros parecidos al suyo, las personas pueden sentirse atraídas por rasgos que les recuerdan a sus padres.

Este fenómeno, conocido como imprinting sexual, sugiere que desde pequeños aprendemos a asociar los rasgos de nuestros padres con lo deseable en una pareja.

Sin embargo, esto no es universal. Wu aclara que la cercanía emocional con los padres influye en si alguien encuentra atractivas a personas con sus mismos rasgos.

¿Se aplica solo al rostro?

No. Las similitudes entre parejas también incluyen el cuerpo y la complexión física.

Los estudios han demostrado que los cónyuges tienden a compartir índices de masa corporal, peso y altura. Aunque en estos casos, los factores de estilo de vida también pueden jugar un papel importante.

¿Los opuestos realmente se atraen?

A pesar de la creencia popular, la ciencia no respalda la idea de que los opuestos se atraen.

Los estudios sugieren que las parejas que comparten similitudes físicas y psicológicas tienen más probabilidades de establecer relaciones estables.

Así que la próxima vez que veas una pareja y te preguntes si son hermanos o amantes, recuerda: la psicología puede estar detrás de su parecido.

(FUENTE: es.gizmodo.com)

domingo, 9 de febrero de 2025

San Valentín y el dilema de la ruptura: ¿Antes o después del 14 de febrero?

No existe una fecha perfecta para terminar una relación. Sin embargo, cuando la fecha más romántica del año se acerca, la duda sobre si seguir adelante con la relación o dar un paso al costado se intensifica.

Morgan Cope, psicóloga y profesora del Center College de Kentucky, ha investigado por qué muchas parejas deciden separarse justo en torno a San Valentín. Según ella, alargar una relación que ya no funciona solo para evitar una ruptura en una fecha especial puede ser emocionalmente agotador.

«Imagínate elegir un regalo o salir a cenar cuando no quieres estar allí, tener intimidad física con tu pareja con la que no quieres estar. Las rupturas siempre serán difíciles, pero no tienes que hacerlas más dolorosas forzando algo que ya no tiene sentido”, comentó Cope en una entrevista con CNN.

Las ventajas de terminar antes de San Valentín

Las redes sociales han convertido esta festividad en una vitrina de comparaciones, donde las parejas parecen competir por quién da el mejor regalo o planea la cita más espectacular. Para quienes ya no se sienten felices en su relación, este tipo de presión puede hacer que el 14 de febrero se convierta en una fecha aún más incómoda.

Cope sugiere que, si la decisión de terminar está tomada, lo mejor es hacerlo al menos una semana antes. De este modo, la otra persona tendrá tiempo para asimilar la ruptura y buscar otros planes para ese día, evitando la sensación de haber sido abandonada en plena festividad.

Además, al cortar antes de la fecha, se evita la incomodidad de comprar un regalo o planear una cena que no se desea compartir. Según la experta, ser sinceros y no invertir tiempo ni dinero en una celebración sin autenticidad es lo más saludable para ambas partes.

Esperar hasta después de San Valentín: ¿una mejor opción?

Si la decisión de romper aún no es definitiva, algunos terapeutas aconsejan esperar hasta después del 14 de febrero. La psicóloga Kiara Shelton, terapeuta de Mindpath Health en Texas, explica que tras la emoción de la festividad, la gente suele tener una mentalidad más clara para evaluar sus emociones y tomar decisiones.

Según Shelton, a veces la expectativa de San Valentín puede hacer que los problemas de pareja parezcan más graves de lo que realmente son. Compartir la celebración puede ayudar a disipar dudas y dar una oportunidad para resolver conflictos antes de tomar una decisión irreversible.

Otro punto a considerar es el impacto emocional de una ruptura en vísperas de una fecha tan simbólica. Si una relación termina justo antes de San Valentín, la persona afectada podría asociar la fecha con una experiencia dolorosa, lo que podría marcar sus futuras relaciones.

La culpa después de la ruptura: cómo manejarla

Decidir terminar una relación, ya sea antes o después del 14 de febrero, puede generar sentimientos de culpa en quien toma la iniciativa. Según Cope, esto es completamente normal, ya que la culpa es una emoción social relacionada con la percepción de cómo los demás nos ven.

Sin embargo, prolongar una relación solo por evitar la incomodidad no es una solución. La psicóloga insiste en que lo importante es centrarse en el crecimiento personal y en las lecciones aprendidas, en lugar de aferrarse al malestar de la ruptura.

«Si nos enfocamos en la tristeza y la culpa, será difícil avanzar. Pensar en lo aprendido nos permitirá seguir adelante y estar abiertos a relaciones más saludables en el futuro”, concluyó.

¿Entonces, antes o después?

No hay una respuesta única. Si la decisión de terminar ya está tomada y no hay vuelta atrás, hacerlo antes de San Valentín puede evitar tensiones innecesarias y permitir a ambas partes avanzar con honestidad.

Si, por el contrario, aún existen dudas, esperar hasta después de la fecha puede brindar la claridad necesaria para evaluar la relación sin la presión de la festividad.

Lo más importante es recordar que la ruptura, en cualquier momento, debe ser una decisión basada en el bienestar personal y en el respeto hacia la otra persona.

(FUENTE: es.gizmodo.com)

martes, 4 de febrero de 2025

Las ventajas de envejecer soltero según la psicología

Durante décadas, la sociedad ha impuesto la idea de que la felicidad depende de encontrar pareja. Sin embargo, cada vez más personas eligen envejecer solteras, desafiando estereotipos y prejuicios. Según la psicología, esta decisión no solo es válida, sino que ofrece múltiples beneficios. ¿Cuáles son estas ventajas? Aquí te las contamos.

La soltería bajo la lupa de la psicología

Bella DePaulo, psicóloga social y autora del libro Solteros por naturaleza, lleva años estudiando los efectos de la soltería en la felicidad. Según sus investigaciones en la Universidad de Harvard, la vida en soltería no solo es una elección válida, sino que puede ser más plena y significativa que la vida en pareja.

DePaulo destaca que las personas solteras suelen desarrollar características como autosuficiencia, independencia emocional y satisfacción personal. En sus palabras, «la soledad no es un fracaso, sino una oportunidad para vivir de manera auténtica y libre».

La tecnología y los nuevos vínculos sociales

Uno de los factores que ha contribuido al aumento de personas que deciden permanecer solteras es el avance de la tecnología. Hoy en día, las redes sociales y la inteligencia artificial facilitan conexiones virtuales con personas de todo el mundo.

Aunque este fenómeno tiene ventajas, DePaulo advierte que puede convertirse en un problema si las personas evitan crear lazos en la vida real. No obstante, para muchos solteros, la tecnología es una herramienta que les permite equilibrar independencia y conexión social.

Las ventajas de envejecer soltero

1. Fidelidad a uno mismo:

Las personas solteras no se sienten obligadas a conformarse con una relación por presión social. Valoran su autenticidad y priorizan su bienestar personal.

2. Vínculos más diversos y duraderos:

Al no concentrarse exclusivamente en una pareja, los solteros suelen construir relaciones sólidas y significativas con amigos, familiares y compañeros.

3. Autosuficiencia y autonomía:

Vivir solo fomenta habilidades como la gestión del hogar, las finanzas y la toma de decisiones, fortaleciendo la independencia.

4. Valoración del tiempo en soledad:

Los solteros disfrutan de su propia compañía y encuentran satisfacción en actividades individuales. Esta capacidad les permite disfrutar de la soledad sin temerle.

5. Libertad creativa y personal:

La soltería ofrece la oportunidad de ser auténtico y creativo, sin las restricciones que a veces impone una relación.

6. Resiliencia emocional:

Al no desarrollar dependencia emocional hacia otras personas, los solteros son más fuertes frente al aburrimiento, los desafíos emocionales y los cambios.

Un cambio en la percepción de la soltería

Históricamente, la soltería ha estado rodeada de prejuicios y estigmas. Sin embargo, esto está cambiando. Cada vez más personas entienden que vivir soltero no implica un defecto o una carencia, sino una forma de vida válida y enriquecedora.

La elección de envejecer soltero es tan válida como la de tener pareja o hijos. De hecho, refleja una creciente diversidad en las formas de relación y familia.

Envejecer soltero, una decisión valiosa

Las personas que eligen envejecer solteras no lo hacen por falta de opciones, sino porque valoran su tiempo, su independencia y su autenticidad. La soltería no es un camino solitario, sino una oportunidad para construir una vida plena y significativa.

Al final, la clave está en elegir lo que nos hace felices, desafiando las expectativas sociales y abrazando lo que realmente somos. Envejecer soltero puede ser una de las decisiones más liberadoras y gratificantes de la vida.

(FUENTE: es.gizmodo.com)

jueves, 30 de enero de 2025

Señales de que podrías haber dejado de amar, según la psicología


Si últimamente sientes una desconexión emocional o dudas sobre tus sentimientos hacia tu pareja, estas señales podrían ayudarte a identificar el desamor y reflexionar sobre tu relación.

Desconexión emocional: un cambio silencioso

Uno de los primeros indicadores de desamor es la distancia emocional, incluso estando físicamente cerca de la pareja. Este cambio se refleja en la falta de interés por compartir experiencias, emociones o detalles cotidianos. Además, las reacciones de la pareja que antes resonaban en ti ahora podrían parecer indiferentes o insignificantes.

Otro signo menos obvio es el aumento inusual de la paciencia. Si las acciones o hábitos que antes generaban discusiones o molestias ya no te afectan, esto podría ser más una señal de desapego que de tolerancia. La ausencia de celos saludables y la falta de entusiasmo por planificar un futuro juntos son también señales clave de este alejamiento emocional.

Cambios en el comportamiento y la intimidad

El incremento de la independencia y la disminución del contacto físico son otras señales importantes. Cuando alguien comienza a preferir la soledad sobre la compañía de su pareja y evita gestos afectivos como abrazos o caricias, es posible que esté experimentando un distanciamiento emocional profundo.

Una señal aún más contundente es el alivio que se siente al estar lejos de la pareja. Si el tiempo a solas resulta más deseable que la compañía de tu ser amado, puede ser un momento para reflexionar sobre tus sentimientos y la dirección de tu relación.

Reflexionar sobre los sentimientos

Es fundamental entender que estas señales no significan necesariamente que el amor haya desaparecido, sino que son indicadores de un cambio emocional que requiere atención. El amor evoluciona y puede transformarse con el tiempo; reconocer estos cambios es esencial para mantener la autenticidad y el bienestar emocional en la relación.

Reflexionar sobre estos comportamientos, hablar con tu pareja y, si es necesario, buscar apoyo profesional, puede ayudarte a entender tus sentimientos y decidir el camino a seguir.

(FUENTE: es.gizmodo.com)

sábado, 25 de enero de 2025

Estos son los cuatro comportamientos que predicen un divorcio, según un psicólogo



John M. Gottman es profesor de psicología en la Universidad de Washington y codirector del Seattle Marital and Family Institute. Ha publicado más de cien artículos y decenas de libros sobre las relaciones sentimentales. Gracias a esta labor en el estudio de la familia y la pareja, ha sido galardonado en múltiples ocasiones. El experto ha desarrollado un nuevo e innovador enfoque en la terapia de los cónyuges. Esta teoría se basa en una investigación llevada a cabo durante cuarenta años con más de tres mil parejas en 12 estudios diferentes.

Junto a su esposa y colaboradora, Julie, los realizaron en lo que nombraron como “el Laboratorio del amor”, tal y como detalla el portal web Centro Privado de Psicoterapias. Dentro de la Universidad de Washington, se creó un departamento equipado donde los participantes contaban con todas las comodidades que podrían tener en sus casas o en un hotel. Al estilo Gran Hermano, las parejas pasaban un fin de semana en este lugar, mientras los expertos observaban sus conductas.

Las indicaciones eran sencillas: actuar como en su vida cotidiana y en momentos se les solicitaba que hablaran de temas más banales o algunos más polémicos. Mientras ellos efectuaban sus tareas, los psicólogos realizaban lecturas de su actitud, analizando cómo de relajados o tensos estaban, sus conversaciones y las interacciones.

Más de dos décadas de análisis

Todos estos años, le han llevado a Gottman a saber con un 94% de exactitud si una pareja se va a separar después de escucharlos discutir. El psicólogo parte de dos ejes principales para definir el estado de una relación: el grado de amistad y la forma en la que los cónyuges gestionan sus conflictos. Acorde al experto, no sirve de nada resolver las disputas si no existe una sólida amistad de base que sostenga la relación.

El terapeuta desarrolló la teoría de Los Cuatro jinetes del Apocalipsis, una metáfora para describir, con alta precisión, los compartimientos que predicen si una pareja está destinada al divorcio. Se trata de cuatro comportamientos que, de sostenerse en el tiempo, llevará a la relación de pareja a romperse con seguridad.

Las críticas destructivas

El primer jinete es la crítica. Se entiende como una serie de quejas, etiquetas, descalificaciones, reproches o comentarios negativos que ponen el foco sobre los defectos de la pareja. Son comentarios que se suelen hacer en segunda persona, con un tono de voz elevado y despectivo, con una postura corporal amenazante y cuyo único propósito es crear culpa y malestar en la otra persona. Por ejemplo: “Nunca recoges la ropa”.

La actitud defensiva

Implica no aceptar los comentarios del cónyuge adoptando, además, una postura defensiva y contraatacando lo que empeora la situación. Se percibe como una amenaza y lo que se busca es desviar la conversación hasta darle la vuelta para hacer sentir culpable al otro. Ambos se basan en culpabilizar y responsabilizar al otro del conflicto, siendo difícil llegar a una solución.

El desprecio

Es el predictor de divorcio más decisivo, según Gottman. Incluye insultos, muecas, empleo de la ironía o el sarcasmo y se utiliza con fines ofensivos y para infravalorar a la otra persona. La ira y el resentimiento toman las riendas y vuelven totalmente imposible alcanzar un acuerdo.

El encierro o actitud evasiva

Esta actitud implica dar muestras de indiferencia ante los comentarios, quejas o críticas de la otra persona. Hacer como que no se escucha, mirar a otro lado, hacer que el otro no existe, son actitudes dañinas para ambos y pueden “encender” aún más el comportamiento del que está expresando sus sentimientos.

Es cierto que, en muchas ocasiones, alguno de estos cuatro jinetes pueden aparecer en algún punto. Sin embargo, cuantos más aparezcan y cuanto más se repitan, más probable es que acaben con caminos separados.

(FUENTE: infobae.com)

domingo, 19 de enero de 2025

Cuál es la diferencia de edad IDEAL en una pareja, según estudios

A pesar de los estereotipos sobre la edad y el amor, numerosas parejas famosas como Catherine Zeta-Jones y Michael Douglas, con 25 años de diferencia, y Brad Pitt e Inés de Ramón, con 27 años, han demostrado que el amor puede florecer entre personas de distintas generaciones. Sin embargo, un equipo de investigadores de la prestigiosa Universidad Emory de Atlanta (Estados Unidos) ha emprendido un estudio exhaustivo con el objetivo de desentrañar los misterios detrás de la estabilidad en las relaciones de pareja. En concreto, se han centrado en analizar si existe una relación directa entre la diferencia de edad de los miembros de la pareja y su capacidad para superar conflictos y construir una unión duradera.

¿CUÁL ES LA DIFERENCIA DE EDAD IDEAL EN UNA PAREJA?

Los resultados de la investigación de la Universidad Emory de Atlanta, indicaron que las parejas con una diferencia de edad de 12 meses tienen mayores probabilidades de mantener una relación duradera.

En el estudio, se descubrió que las parejas con solo un año de diferencia presentaron un riesgo de divorcio inferior al 3%, lo que sugiere que la similitud en edad podría ser un factor protector en las relaciones de pareja.

¿POR QUÉ ES MEJOR LLEVARSE MENOS AÑOS DE DIFERENCIA ENTRE UNA PAREJA?

La investigación, realizada por los profesores Andrew Francis, Hugo Mialon y Randal Olsen, revela que las experiencias compartidas desempeñan un papel fundamental en la capacidad de las parejas para afrontar adversidades.

Al compartir una etapa de desarrollo similar y haber vivido experiencias comunes, las parejas con edades cercanas suelen tener una mayor capacidad para comprenderse mutuamente y trabajar juntos para superar obstáculos.

En contraste, las parejas con una diferencia de edad considerable pueden enfrentar desafíos en la comunicación y en la resolución de conflictos debido a sus diferentes perspectivas y expectativas de vida.

¿QUIÉNES PARTICIPARON EN ESTE ESTUDIO?

El exhaustivo estudio realizado en la Universidad Emory de Atlanta se basó en una muestra de 3.000 estadounidenses y sugirió una correlación directa entre la diferencia de edad en las parejas y el riesgo de ruptura. De acuerdo con los datos obtenidos, se reveló que a medida que aumenta la brecha generacional, las probabilidades de divorcio se incrementaba de manera significativa.

Mientras que las parejas con una diferencia de edad de cinco años presentan una tasa de divorcio del 28%, esta cifra asciende al 39% cuando la diferencia es de diez años. Incluso se llegó a un alarmante 95% en aquellos casos donde la diferencia de edad alcanza los veinte años, según informa la plataforma Terra.

¿QUÉ PAREJAS DE FAMOSOS PRESENTAN UNA GRAN DIFERENCIA DE EDAD?

Rosie Huntington (37) y Jason Statham (57) | 20 años de diferencia

Harrison Ford (82) y Calista Flockhart (59) | 23 años de diferencia

Alec Baldwin (66) e Hilaria Baldwin (40) | 26 años de diferencia

Mick Jagger (81) y Melanie Hamrick (37) | 44 años de diferencia

Mel Gibson (68) y Rosalind Ross (34) | 34 años de diferencia

Brad Pitt (60) e Inés de Ramón (31) | 29 años de diferencia

Michael Douglas (80) y Catherine Zeta-Jones (55) | 25 años de diferencia

Bruce Willis (69) y Emma Heming (46) | 23 años de diferencia

Sylvester Stallone (78) y Jennifer Flavin (56) | 22 años de diferencia

George Clooney (63) y Amal Clooney (46) | 17 años de diferencia

Beyoncé (43) y Jay-Z (54) | 11 años de diferencia

Blake Lively (37) y Ryan Reynolds (47) | 10 años de diferencia

Priyanka Chopra (42) y Nick Jonas (32) | 10 años de diferencia

(FUENTE: elcomercio.pe)

martes, 14 de enero de 2025

La ciencia lo confirma: 'molestarse' en pareja es beneficioso para la relación

Aunque no ocurre en el 100% de los casos, en muchas ocasiones sí que nos encontramos que la ciencia va por detrás del conocimiento popular, y no al revés. Cada día se realizan nuevos estudios que vienen a confirmar conocimientos que se llevan transmitiendo de generación en generación desde hace siglos, o que pasaron a formar parte de la inteligencia colectiva, pero que sin embargo aún no se habían podido probar empíricamente.

Conceptos tan complejos como el amor o el afecto son difícilmente medibles, aunque cada vez se encuentran mejores formas de aproximarse a ellos desde la ciencia empírica. Puede que no sea 'magia', sino hormonas, pero aún así hay mucho trabajo por delante y demasiados matices por descubrir todavía. A nivel práctico, sin embargo, la ciencia resulta casi inútil si se quiere aplicar a la hora de encontrar o sostener pareja.

No hay una ley universal que establezca que nuestro homólogo necesite recibir 5 moles de ramos de flores con cada aniversario y, sin embargo, así sucede. El hecho de 'mantener viva la llama del amor' es casi más un arte que una disciplina, y requiere de grandes cantidades de improvisación saber hacer y, sobre todo, de comunicación con la otra persona. Pero ser detallista y deshacerse en halagos no es lo que más suele funcionar a largo plazo.

Las relaciones y el amor acaba extinguiéndose por monotonía, por eso es fundamental que existan los altibajos, o sea, aquello a lo que en las bodas los sacerdotes suelen referirse como 'las buenas y las malas'. En ese juego por mantener la estabilidad al mismo tiempo que se trata de evitar caer en la rutina radica una de las claves de los compromisos de larga duración.

'Molestarse' en pareja es beneficioso para la relación, según la ciencia

Dos grandes enseñanzas populares destapan los sentimientos reales que se esconden en muchas ocasiones detrás de los desplantes o los gestos antipáticos, que no es sino una admiración o atracción inconfesable. Desde pequeños los hemos escuchado en los patios del colegio o las series de televisión: "Los que se pelean se desean" o "El roce hace el cariño". Son verdaderos 'late motiv' que se repiten a lo largo de las generaciones.

Y es que para llegar a atraer a una persona, no solo hace falta ser agradable y complacerla, sino ganar algo de complicidad con ella. Los típicamente llamados 'malotes' no ligan más porque se porten verdaderamente mal, sino porque juegan con los límites para comprobar hasta qué punto la otra persona se fía de sus intenciones. Dicho de otra manera: en el juego del amor es tan importante agradar como desagradar en la justa medida.

Así lo ha conseguido demostrar Jeffrey Hall, un investigador de la Universidad de Kansas (Estados Unidos) que ha pasado más de tres décadas trabajando en varios estudios sobre el funcionamiento de las dinámicas de pareja. Tras muchos años de experiencia miles de sesiones de estudio con parejas, este científico tiene el convencimiento que las relaciones que mejor prosperan son aquellas en las que las personas pueden reírse la una de la otra. Así lo explicaba @farmaceuticofernandez recientemente en TikTok:

Una gran forma de demostrar la confianza hacia el otro es jugar con los límites de su confianza molestándole o gastándole bromas. Por supuesto, esto siempre que se sepa medir bien la situación y no superar la línea donde la ofensa sería real y no solo un juego. El secreto para un matrimonio duradero parece entonces estar en saber 'chinchar' en la justa medida. La próxima vez que vean una pareja de ancianos que no dejan de criticarse el uno al otro, tal vez puedan ahora pensar que no están sino 'queriéndose a su manera' y demostrándose cariño.

(FUENTE: larazon.es)

viernes, 3 de enero de 2025

Los hombres inteligentes son más propensos a comprometerse con su pareja, según un estudio

Un reciente estudio dirigido por el psicólogo evolutivo Gavin S. Vance, de la Universidad de Oakland, ha explorado el vínculo entre la inteligencia masculina y la calidad de las relaciones heterosexuales. Publicada en Personality and Individual Differences, la investigación demuestra que los hombres con mayor capacidad cognitiva muestran un mayor compromiso y menos comportamientos tóxicos en sus relaciones.

La investigación contó con 202 hombres heterosexuales de entre 18 y 65 años, todos con relaciones de al menos seis meses. Se les administraron pruebas cognitivas para evaluar habilidades como la resolución de problemas y el razonamiento lógico, además de un cuestionario sobre sus comportamientos en la relación. El promedio de duración de las relaciones de los participantes era de tres años y medio.

Hallazgos clave del estudio

Los resultados revelaron que los hombres con mayor inteligencia tendían a evitar comportamientos negativos como la manipulación, el abuso verbal y la coerción sexual. Además, puso en valor que estos hombres eran más propensos a invertir emocionalmente en la relación y a priorizar la satisfacción de su pareja. Las habilidades de reconocimiento de patrones y razonamiento secuencial parecen jugar un papel crucial, ya que ayudan a controlar los impulsos y prever las consecuencias de actos negativos.

Los investigadores sugieren que la inteligencia contribuye al autocontrol, facilitando decisiones más reflexivas en situaciones complicadas. Esto puede fomentar un ambiente de respeto y cooperación, cuestiones fundamentales para una relación sana. Sin embargo, no se encontró una correlación significativa entre la inteligencia y algunos comportamientos, como la dominación o los celos, lo que apunta a que otros factores también influyen.

Este estudio reafirma que la inteligencia no sólo es una ventaja en el ámbito profesional o académico, sino también en la vida amorosa. Los hombres con habilidades cognitivas superiores tienen más herramientas para gestionar mejor los desafíos de una relación, favoreciendo su estabilidad en el tiempo. Estudios previos ya mostraban que las personas más inteligentes tienen menos tasas de divorcio y más probabilidades de casarse; sin embargo, esta investigación va más allá al identificar por qué estos hombres son más propensos a comportamientos constructivos.

Los investigadores sugieren que la inteligencia contribuye al autocontrol, facilitando decisiones más reflexivas en situaciones complicadas. Esto puede fomentar un ambiente de respeto y cooperación, cuestiones fundamentales para una relación sana. Sin embargo, no se encontró una correlación significativa entre la inteligencia y algunos comportamientos, como la dominación o los celos, lo que apunta a que otros factores también influyen.

(FUENTE: lavanguardia.com)


domingo, 29 de diciembre de 2024

El "gen del adulterio" existe: la ciencia identifica al DRD4 como responsable de la infidelidad

La ciencia podría haber encontrado un nuevo culpable de las infidelidades: el gen DRD4. Según un estudio realizado por la Universidad Binghamton, de Nueva York, las personas con una variante específica de este gen son más propensas a cometer adulterio y mantener relaciones sexuales de una sola noche.

El trabajo, publicado en la revista Plos One, analizó las encuestas de 181 voluntarios acerca de sus hábitos sexuales, combinándolas con el análisis de su ADN. Los resultados indicaron que quienes poseían esta variante genética eran más proclives a ceder ante impulsos sexuales espontáneos.

El gen DRD4, asociado con la liberación de dopamina en el cerebro, activa los sistemas de placer que motivan a ciertos individuos a buscar emociones intensas, ya sea a través del sexo, el juego o incluso el alcohol. "Se trata de una predisposición, no de una sentencia", explicó Justin R. García, autor principal del estudio y catedrático del Departamento de Ciencias Biológicas.

Sin embargo, no todas las personas con esta mutación son infieles. Factores como la moral, las experiencias personales y la fuerza de voluntad también juegan un papel fundamental. Aunque el argumento genético podría parecer convincente para justificar una infidelidad, los expertos aclaran que la conducta humana sigue siendo compleja y multifactorial.

Esta información ha sido analizada y debatida en la sección Sexo Sentido con los sexólogos Jesús Rodríguez, de ISEMU, y Eva Camacho, de La Eroteca. ¿Qué tan determinantes son nuestros genes en nuestras decisiones amorosas? La respuesta, como siempre, parece estar en un delicado equilibrio entre naturaleza y voluntad.

(FUENTE: ondacero.es)

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