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lunes, 26 de mayo de 2025

El poder oculto del inconsciente: una especialista explicó cómo actúa la hipnosis en terapia


Cada vez más personas se animan a probar nuevas formas de terapia para mejorar su bienestar. La hipnosis terapéutica es una de ellas y, aunque todavía genera ciertas dudas, ofrece resultados profundos y duraderos.

En el programa “Ahora Vengo” de AIRE, la psicoterapeuta Gisela Coratti explicó con claridad cómo trabaja esta técnica, cuáles son sus beneficios y por qué se trata de una herramienta efectiva para transformar la vida emocional. 

“La hipnosis nos permite acceder al inconsciente, que es donde están todas esas habilidades y respuestas que ya tenemos, pero que muchas veces no logramos activar”, explicó Coratti.

Desde el primer contacto, la terapeuta aclara que no se trata de un acto mágico ni de un show: no se hipnotiza en la primera sesión, ni se pierde la conciencia en ningún momento. “Primero hacemos una entrevista, trabajamos en terapia y, cuando logramos un vínculo de confianza, decidimos juntos cuándo hacer la hipnosis”, detalló.

¿Qué se logra con la hipnosis?

“La hipnosis logra lo que muchas veces otras terapias no consiguen: acceder a los motivos reales detrás de un malestar y sembrar respuestas en el inconsciente”, aseguró Coratti. Según explicó, es una herramienta especialmente útil para:

Reducir estrés y ansiedad

Abordar casos de depresión

Modificar hábitos como dejar de fumar o mejorar el sueño

Tratar consumos problemáticos

Encontrar el verdadero motor para el cambio personal

“Las personas se sienten mejor y eso va trabajando en ellas día a día. Es como sembrar una semilla en su inconsciente, pero hay que regarla”, ilustró.

Mitos y realidades sobre la hipnosis

Uno de los grandes obstáculos que encuentra Coratti en su práctica diaria son los prejuicios y miedos sobre esta herramienta. “Hay muchos mitos. La gente cree que vas a perder el control, pero eso no sucede nunca”, subrayó. “La hipnosis no es más que un estado de trance como el que ocurre cuando manejás un auto. Tu consciente está en la charla, pero tu cuerpo actúa en automático. Eso es el inconsciente”.

“La hipnosis que utilizo es ericksoniana, y se trabaja con cuentos y metáforas personalizadas. Es una sesión muy linda, pensada en el idioma emocional de cada paciente”, dijo la especialista.

¿Cómo es una sesión de hipnoterapia?

Las sesiones duran aproximadamente 50 minutos y se realizan con el paciente sentado o acostado, en un entorno cómodo y seguro. Todo el proceso es guiado, suave, y se adapta al estilo de cada persona. “No se trata de que alguien te mire a los ojos y te diga ‘sos una rana’. Eso es show, no terapia. Acá nadie pierde la conciencia”, aclaró Gisela.

También remarcó que la hipnosis no es apta para todos los casos y que debe ser realizada por profesionales capacitados. “Hay personas con ciertas patologías a las que no se recomienda. Por eso es fundamental trabajar primero desde lo clínico y conocer al paciente”.

Resultados en pocas sesiones

Coratti trabaja con terapias de tiempo limitado y asegura que los beneficios se ven en pocas sesiones. “Tengo pacientes que, luego de años sin salir de casa, me dicen que después de la hipnosis se animaron a ir a la costanera o a un bar con amigos. Los cambios empiezan a suceder y muchas veces no sabés cómo, pero te das cuenta de que algo ya empezó a transformarse”, contó.

(FUENTE: airedesantafe.com.ar)

jueves, 17 de abril de 2025

Así se comporta un cerebro hipnotizado

Imagine que va al dentista y le dice que en lugar de anestesia, va inducirle un trance hipnótico... ¿Aceptaría? Para muchas personas la hipnosis se asocia con pérdida de control y trucos escénicos. Para otros supone un alivio del dolor o incluso de sus fobias. Y es que esta técnica, controvertida o no, está empezando a abrirse paso en medicina . Cada vez más dentistas la utilizan para pacientes especialmente reacios a los cuidados dentales o para tratar a los niños. Incluso parece mejorar los síntomas en patologías como el colon irritable.

Su uso terapéutico se basa en inducir un estado de relajación profunda y enseñar a las personas a tomar el control de sus síntomas . En el caso del colon irritable, se ha demostrado que la hipnosis reduce los síntomas gastrointestinales, como la sensibilidad, la fuerza de las contracciones musculares del intestino y la secreción de ácido gástrico. Pese a ser la forma más antigua de la psicoterapia occidental, se está adaptando y empieza incluso a utilizarse la hipnoterapia a través de Skype . "De hecho, es un medio muy poderoso de cambiar la forma en que usamos nuestra mente para controlar la percepción y nuestros cuerpos", explica David Spiegel, profesor y director asociado de psiquiatría y ciencias del comportamiento de la Universidad de Stanford.

Sin embargo, pese a su creciente potencial clínico de la hipnosis, se sabe poco acerca de cómo funciona a un nivel fisiológico . Hay estudios dirigidos a determinar los efectos de la hipnosis sobre el dolor, la visión y otras formas de percepción, pero no al estado de la hipnosis en sí. "No hay ningún estudio en el que el objetivo sea simplemente ver lo que está pasando en el cerebro cuando está hipnotizado", resalta Spiegel. Así que decidió solucionarlo y ahora publica sus resultados en Cerebral Cortex.

Susceptibles y escépticos

Lo primero fue encontrar gente susceptible de ser hipnotizada. Sólo alrededor del 10 por ciento de la población general se clasifica como "altamente hipnotizable" , mientras que otros son menos capaces de entrar en el estado de trance hipnótico. Spiegel y sus colegas examinaron 545 participantes sanos y encontraron a 36 personas que puntuaban alto en las pruebas de la hipnotizabilidad, así como 21 sujetos que puntuaron en el extremo más bajo de estas pruebas, y sirvieron como control. "Es importante contar con las personas que no son capaces de ser hipnotizado como controles", destaca Spiegel. "De lo contrario, es posible que veamos las cosas que suceden en el cerebro de los que están siendo hipnotizado, pero no sería seguro si se asocian con la hipnosis o no."

Una vez seleccionados, observaron los cerebros de los 57 participantes mediante resonancia magnética funcional, que mide la actividad cerebral mediante la detección de cambios en el flujo sanguíneo. Cada persona se sometió a un escáner en cuatro condiciones diferentes: descanso, mientras recordaba algo y durante dos sesiones de hipnosis diferentes.

Las huellas de la hipnosis

Spiegel y sus colegas descubrieron tres características distintivas del cerebro en estado de hipnosis, observadas solo en el grupo altamente hipnotizable mientras estaban experimentando la hipnosis.

En primer lugar, vieron una disminución de la actividad en una zona llamada la corteza cingulada anterior dorsal , que forma parte de la red prominencia del cerebro y se emplea cuando hay que decidir si una cosa es más importante que otra . "En la hipnosis estás tan absorto que no estás preocupado por nada más", aclara Spiegel.

En segundo lugar, se registró un aumento de las conexiones entre las otras dos áreas del cerebro, la corteza prefrontal dorsolateral y la ínsula. Se trata de una conexión que ayuda al cerebro a procesar y controlar lo que está pasando en el cuerpo .

Por último, el equipo de Spiegel también observó una reducción conexiones entre la corteza prefrontal dorsolateral y la red neuronal por defecto (esta red está activa cuando el cerebro está en reposo). Esta disminución de la conectividad funcional probablemente representa una desconexión entre las acciones de alguien y la conciencia de sus propias acciones , aclara Spiegel. "Cuando uno está muy ocupado en algo, realmente no piensas en hacerlo, simplemente lo haces", explica. Durante la hipnosis, este tipo de disociación entre la acción y la reflexión permite a la persona realizar actividades sugeridas por un hipnoterapeuta o por él mismo (autohipnosis) sin dedicar recursos mentales a ser consciente de la actividad.

Tratar el dolor y la ansiedad sin pastillas

En los pacientes que pueden ser hipnotizados con facilidad, las sesiones de hipnosis han demostrado ser eficaces en la disminución del dolor crónico, el dolor del parto y otros procedimientos médicos; el tratamiento de la adicción al tabaco y el trastorno de estrés post-traumático . Ayudan también a aliviar la ansiedad y las fobias .

Estos nuevos hallazgos acerca de cómo la hipnosis afecta al cerebro podría allanar el camino para el desarrollo de tratamientos para las personas que no son naturalmente tan susceptibles a la hipnosis , como ocurre precisamente por quienes padecen ansiedad. "Estamos interesados en la idea de que se podría cambiar la capacidad de las personas para ser hipnotizadas mediante la estimulación de áreas específicas del cerebro ", resalta Spiegel.

Un tratamiento que combine la estimulación cerebral con la hipnosis podría mejorar los efectos analgésicos atribuidos a la hipnosis y potencialmente reemplazar a los analgésicos adictivos y con efectos secundarios , así como a los fármacos para la ansiedad. Aunque se necesita más investigación antes de que una terapia de este tipo pueda ser implementada.

(FUENTE: abc.es)

miércoles, 4 de diciembre de 2024

Médicos en Italia usan hipnosis como anestesia en cirugías


En un avance médico que está sorprendiendo a la comunidad científica internacional, médicos del Hospital Molinette, ubicado en la Ciudad de la Salud de las Ciencias de Turín, han realizado con éxito una cirugía utilizando hipnosis como alternativa a la anestesia general.

Este procedimiento fue realizado en dos mujeres mayores, de 75 y 72 años, quienes fueron sometidas a una operación para extirpar tumores benignos en la paratiroides.

En lugar de utilizar la anestesia tradicional, los cirujanos, encabezados por el Dr. Maurizio Bossotti, optaron por inducir un estado hipnótico en las pacientes, lo que les permitió soportar la cirugía sin los riesgos y efectos secundarios comunes de la anestesia general.

El Dr. Bossotti realizó una incisión de entre 2.5 y 3 cm en el cuello de las pacientes, exactamente como en una cirugía convencional, pero con la diferencia de que la hipnosis fue la única herramienta utilizada para controlar el dolor y el estrés.

Hipnosis como anestesia

La colaboración entre anestesistas y la doctora Valentina Palazzo, residente de cirugía general y experta en hipnosis, hizo posible esta nueva técnica.

A través de un proceso controlado, las pacientes fueron inducidas a un estado de hipnosis profunda, lo que les permitió mantener la calma y soportar el procedimiento sin la necesidad de sedantes o anestésicos convencionales.

Beneficios para los pacientes

Este enfoque innovador trae consigo varios beneficios importantes, especialmente para pacientes mayores o aquellos con condiciones médicas preexistentes.

Entre los principales beneficios destacan la reducción del estrés emocional, una modulación más eficaz de la percepción del dolor, tiempos de hospitalización más cortos, una recuperación más rápida y la ausencia de efectos secundarios relacionados con la anestesia general.

Posibilidades futuras

Los resultados exitosos de este procedimiento no solo han sorprendido a la comunidad médica, sino que también abren un campo de posibilidades para la cirugía moderna.

Los especialistas anticipan que esta técnica podría expandirse fuera de Italia y ser perfeccionada para su uso en otros países, lo que permitiría a más pacientes beneficiarse de un tratamiento menos invasivo y más seguro.

(FUENTE: elimparciualcom)

miércoles, 29 de mayo de 2024

¿Podría ser la hipnosis un recurso transformador para la medicina moderna?

De verdad, me preguntaba si realmente estaba de parto, porque se suponía que tenía que ser más doloroso”. Shona describe así el reciente nacimiento de su hija. ¿Su secreto? La hipnosis. Durante el embarazo aprendió a hipnotizarse a sí misma y, de ese modo, alcanzar un estado mental que le permitió reducir al mínimo los dolores del alumbramiento y, según sus propias palabras, “disfrutar de la experiencia”. 

Es posible que la palabra hipnosis haga pensar en el movimiento pendular de un reloj o en un ilusionista haciéndole creer a alguien que está desnudo sobre el escenario, para regocijo del público. Detrás hay una historia de brujería y magia, de cuentos esotéricos y charlatanes aprovechados. Los que la llevan a cabo rara vez son médicos o psicólogos, es difícil conseguir fondos para ensayos clínicos y no hay una autoridad reguladora que vigile la práctica. Sin embargo, a pesar de todos estos problemas, la gente recurre a esta técnica en busca de ayuda para todo tipo de cosas, desde sofocos menopáusicos y ansiedad hasta dolores crónicos, y cada vez son más las investigaciones que parecen confirmar sus beneficios. 

También se empieza a entender cómo funciona y qué ocurre realmente en el cerebro durante la hipnosis. El resultado es que nuestra forma de definir este fenómeno está cambiando y que su uso crece en la medicina convencional. Hoy distintas instituciones, como la organización británica de comadronas, ofrecen cursos en hipnoparto y aportan fondos para la formación en esta técnica. Algunos anestesistas incluyen la hipnosis entre sus herramientas e incluso hay quienes la ponen de ejemplo como solución a los problemas de adicción a los opioides. Está claro que no lo cura todo, pero aprender qué es lo que funciona, cómo y por qué, y, además, cómo utilizarla nosotros mismos, puede ayudarnos a aprovechar el poder de la mente para lidiar con algunas duras batallas vitales.

La hipnosis tiene una larga historia en medicina

Su primer uso conocido se remonta al año 1550 a. C., pero despegó en el siglo XVIII, cuando al médico alemán Franz Mesmer se le ocurrió que la influencia física de los planetas sobre las personas podía manipularse con imanes para inducir en ellas un trance que sirviese para curar enfermedades. Mesmer fue luego acusado de fraude y tildado de embaucador, pero la idea de modificar la conducta de los individuos a través del trance persistió y adquirió mayor credibilidad en el siglo XIX, cuando el cirujano escocés James Braid empezó a investigar qué podía encontrarse en la base de tan extraño fenómeno.

Hoy en día, la hipnosis se emplea en una gran variedad de dolencias. Pero incluso si su uso se ha vuelto más habitual, su alcance dentro de la medicina ha sido limitado. Esto se debe en parte a que pocos están de acuerdo sobre en qué consiste exactamente. Si hacemos un rápido repaso a las opiniones de distintos investigadores, podemos describir el trance hipnótico como un estado de concentración en el que la persona queda absorta, ensimismada, de modo que no es consciente de lo que hay a su alrededor. Es algo que probablemente todos hayamos experimentado alguna vez, cuando nos hemos encontrado tan centrados en una actividad que no notamos nada de lo que sucede en nuestro entorno. Incluso no somos conscientes del tiempo.

Un concepto con una historia controvertida

También sabemos que las hazañas de algunos ilusionistas que consiguen que la gente haga todo tipo de cosas extrañas en el escenario tienen más que ver con la presión ambiental que con la hipnosis, como se explica más adelante, en estas mismas páginas. Lo cierto es que no existe un método estándar con el que hipnotizar a alguien. Una forma habitual de empezar es indicar a la persona que piense en algo relajante y que luego se imagine en un lugar apacible que estimule los sentidos. A continuación, se profundiza en ese sentido, con afirmaciones que ayudan a conseguir el objetivo. Este estado puede ser inducido por otra persona, pero también por el propio sujeto. Tal como veremos, hay buenos motivos para seguir llamando a este proceso hipnosis, pero lo borroso de su definición y su controvertida historia dificulta saber qué funciona y qué no. “La clasificación como terapia complementaria y no como principal dentro de muchos sistemas de salud tampoco ha ayudado”, indica Jane Boissière, de la Sociedad Británica de Hipnosis Clínica y Académica. Tal cosa hace que la obtención de fondos para ensayos, formación y creación de servicios clave dentro de esos sistemas sea casi imposible. 

A pesar de ello, en el Reino Unido, por ejemplo, el Instituto Nacional para la Excelencia de la Salud y los Cuidados sí recomienda la hipnosis para una enfermedad concreta: el síndrome del intestino irritable (SII), que produce dolorosos retortijones, hinchazón, diarrea y estreñimiento. El SII –más conocido como colon irritable– es una dolencia de causa desconocida y para la que no hay cura, pero cuyos síntomas se alivian con algunos medicamentos y cambios en la dieta. Cuando los tratamientos no responden, la hipnosis puede propiciar una mejora de la calidad de vida. “En ese estado, los pacientes pueden visualizar el movimiento suave y regular de las olas del mar e imaginar que sus intestinos se mecen siguiendo un ritmo parecido”, señala Carla Flik, del Centro Médico Universitario de Utrecht, en los Países Bajos. 

En Estados Unidos, tanto la Asociación de Psicología de ese país como los Institutos Nacionales de Salud promueven la hipnosis como parte del tratamiento habitual para combatir el dolor. Numerosos estudios han demostrado que puede emplearse en distintos problemas crónicos, como la lumbalgia y los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos, y que a menudo da mejores resultados que las terapias exclusivamente físicas o cognitivo–conductuales.

Su uso como alternativa a la anestesia

Tan efectiva puede ser la hipnosis en este sentido, que desde 1992 se usa incluso en algunos procedimientos quirúrgicos —entre los que se incluyen biopsias, laparoscopias y cirugía plástica—, como alternativa a la anestesia general. “La técnica es bastante simple”, asegura Aurore Marcou, del Instituto Curie de París. “El paciente recibe un anestésico local y una sedación suave. Nos sentamos junto a él y le guiamos para que se concentre en su mundo interior y en su respiración, con el objetivo de que fije la atención en un espacio seguro. Le ayudamos a revivir experiencias del pasado. Todo su cerebro se centra en esos recuerdos”. El mayor beneficio es que, de este modo, nos encontramos con menos efectos secundarios. “No produce la somnolencia ni las náuseas de la anestesia”, dice Marcou. Según Guy Montgomery, de la Facultad de Medicina Icahn del Hospital Monte Sinaí, en Nueva York, las mujeres que han seguido técnicas de hipnosis antes de someterse a una cirugía de cáncer de mama luego refieren menos dolor, ansiedad, náuseas y fatiga. Y los beneficios no son exclusivamente físicos. Su equipo ha calculado que si en el 90 % de las biopsias de mama se utilizara la llamada hipnosedación, solo en Estados Unidos se ahorrarían más de 135 millones de dólares al año. 

Dada la reducción de síntomas físicos y mentales, no es extraño que muchas embarazadas, como Shona, acudan a clases de hipnoparto. Oficialmente, sin embargo, todavía no existe una postura definitiva al respecto. En 2011, un análisis de trece estudios sobre esta práctica concluyó que se trata de una intervención prometedora para combatir el dolor que se sufre al dar a luz. El problema es que muchos de aquellos ensayos estaban tan mal planteados que no fue posible llegar a una conclusión. Una investigación de 2015 concluyó que el uso de la hipnosis no suponía ninguna diferencia en cuanto al número de mujeres que solicitaban anestesia en el parto, pero sí reducía sensiblemente los niveles de miedo y ansiedad que referían quienes se sometían a ella.

Estudios insuficientes

Donde la hipnosis parece tener muchas posibilidades es en el campo de la salud mental. En Norteamérica, los trastornos de ansiedad se encuentran entre las dolencias más comunes e invalidantes. En uno de los primeros estudios llevados a cabo sobre este asunto, Keara Valentine, de la Universidad de Hartford, en Connecticut, cuantificó junto a otros colegas el efecto de la hipnosis en la reducción de la ansiedad. Para ello, analizó todos los trabajos realizados sobre este tipo de terapia. Los resultados fueron impactantes: el participante medio que había sido tratado con hipnosis mostraba una mejoría superior al 84 % en relación a las personas con las que no se había utilizado. Es más, no había diferencias entre los beneficios obtenidos por quienes habían recurrido a la autohipnosis y los pacientes tratados con hipnoterapia guiada. Pero la hipnosis no se usa únicamente para aliviar el dolor y la ansiedad. Cada vez se utiliza más para ayudar a personas que quieren aprender nuevos comportamientos o desembarazarse de malos hábitos. Una vez más, sin embargo, los resultados no son concluyentes, debido al deficiente diseño de los ensayos. En junio de 2019, Jamie Hartmann-Boyce, de la Universidad de Oxford (Reino Unido), publicó junto a un equipo de colaboradores un análisis de catorce trabajos sobre el uso de la hipnosis para ayudar a fumadores a dejar el tabaco. Pues bien, no encontró suficientes pruebas que permitieran recomendar esta terapia. “El problema no fue que no sirviera para tal fin, sino que los estudios eran caóticos”, asegura Hartmann– Boyce. Y añade: “Había muchos sesgos, eran imprecisos o no contaban con suficientes participantes. Es un asunto muy importante. Hay que hacer más y mejores pruebas”.

Nuevas esperanzas

En otras áreas, los resultados tienen más consistencia. Por ejemplo, a comienzos de los noventa, un metaanálisis de estudios sobre la pérdida de peso demostró que si se añadía la hipnosis a la terapia cognitivo–conductual, se perdían más del doble de kilos. Otra iniciativa parecida, realizada en 2018, obtuvo resultados igualmente esperanzadores. A pesar de la creciente evidencia sobre el potencial de la hipnosis, todavía subsisten muchas dudas sobre cómo funciona realmente. Pero esto también está empezando a cambiar. “No creo que nadie pueda decir ‘sé exactamente qué es la hipnosis’, pero sí tenemos una cierta idea”, apunta Laurence Sugarman, del Instituto de Tecnología de Rochester, en Nueva York. En su opinión, no deberíamos pensar en este fenómeno como algo que lleva a un estado único, sino como una disciplina que influye en la capacidad del cerebro para adaptarse y aprender. “Es una habilidad que podemos usar para ayudarnos a nosotros mismos a cambiar nuestra mente”, afirma Sugarman. 

Esta adaptabilidad, conocida también como plasticidad, permite que el cerebro modifique sus conexiones neuronales para desarrollar más actividades, recordar nueva información y adaptarse a toda la variedad de experiencias que la vida nos pone por delante. Hay momentos en que el casquete pensante es más maleable; especialmente en los primeros años o cuando sentimos emociones fuertes. Es muy probable que la hipnosis ponga nuestra sesera en un estado propicio para esa remodelación, no en un sentido concreto, sino en muchas formas distintas, dependiendo de la persona y el tipo de estrategia que se emplee.

Por ejemplo, los estudios realizados mediante técnicas de imagen médica muestran que la inducción hipnótica suprime en parte la actividad en la corteza frontal, que es el área cerebral encargada de la planificación, la toma de decisiones y la atención. Esto relaja el freno que normalmente existe en otras zonas implicadas en el filtrado e integración de la información importante, procedente tanto de dentro como de fuera de nuestro cuerpo, que utilizamos para generar nuevos recuerdos, ideas y comportamientos. Algo parecido ocurre cuando tomamos alcohol, lo que igualmente nos hace más sugestionables. Da la impresión de que si nos encontramos en un estado hipnótico, nuestra mente es capaz de generar sensaciones más intensas.

Marie– Elisabeth Faymonville, responsable de la Clínica del Dolor del Hospital Universitario de Lieja, en Bélgica, ha podido observar que, cuando a un paciente que ha sido hipnotizado se le dice que imagine un recuerdo agradable, su cerebro muestra unas mayor actividad en las áreas relacionadas con el movimiento y las sensaciones que personas que simplemente están pensando en esa escena. “Aunque no existía un estímulo real procedente del mundo exterior, los individuos que estaban hipnotizados lo veían como si lo hicieran con sus propios ojos y estuvieran recibiendo información al respecto. Era muy parecido a la verdadera percepción ”, asegura Faymonville.

Cuanto más fuertes sean esas sensaciones, sean imaginadas o no, con más facilidad podrán incorporarse al comportamiento aprendido. Pero si se trata de controlar el dolor, la hipnosis puede ayudar de forma distinta. La percepción del mismo se da en el cerebro, y sabemos que este es influenciable. Pensemos en una gimnasta que se rompe la pierna en mitad de un ejercicio y sigue adelante, o en una madre que salva a su hijo de un edificio en llamas sin percatarse de las quemaduras que ha sufrido. Por lo visto, la hipnosis puede ayudarnos a conseguir algo parecido. Faymonville llevó a cabo la siguiente prueba: hipnotizó a un grupo de voluntarios y luego les aplicó mucho calor en la palma de la mano. El resultado fue que la incomodidad y la intensidad del dolor que estos percibieron fueron un 50 % menores que las de aquellos que no habían sido sometidos a hipnosis y únicamente se encontraban descansado y un 40 % más bajas en relación a quienes habían recibido la orden de distraerse recordando algo agradable. 

En este contexto, una mirada más profunda al cerebro muestra que este fenómeno es capaz de reducir la actividad de la corteza del cíngulo anterior, una zona que recibe información sobre estímulos sensoriales y está íntimamente relacionada con aquellas áreas que organizan las respuestas emocionales y conductuales apropiadas. Una menor actividad en esta región con forma de collar alrededor del cuerpo calloso, sugiere, por lo tanto, que las señales que suscitan las sensaciones dolorosas reciben menos atención de lo normal. Otras investigaciones muestran que la hipnosis coloca a la persona en un estado mental en el que las ondas cerebrales –los patrones de actividad neuronal– son similares a las que se observan durante la meditación profunda.

En un estudio con pacientes de esclerosis múltiple que fueron sometidos a hipnosis para tratar el dolor crónico, Mark Jensen, de la Universidad de Washington, en Seattle, observó que existía una conexión entre la potenciación de las ondas cerebrales theta generadas durante el trance hipnótico y un mayor alivio del dolor. Esto puede ser porque las que se producen en ese estado mejoran la capacidad del cerebro para aprender y adaptarse a la nueva información que está recibiendo durante la terapia. 

El secreto está en confiar

A pesar de estos avances, aún quedan muchos desafíos por delante. Uno de los más importantes es convencer a los médicos de que mantengan la mente abierta. Según Montgomery, muchos de los que están aún en proceso de formación preguntan: “¿Tenemos que hablar de hipnosis? Esta palabra puede asustar a los pacientes”. La respuesta es que sí. De hecho, el mismo tratamiento parece funcionar mejor si es denominado hipnosis que si para describirlo se utilizan circunloquios o términos como relajación o sugestión. La motivación para dejarse hipnotizar, así como el convencimiento de que se trata de una terapia creíble, pueden aumentar también la efectividad. Ocurre algo parecido a lo que sucede con el efecto placebo. Si se cree que el empleo de la hipnosis puede llegar a suponer una diferencia importante y, con ello, mejorar el tratamiento, quizá juegue un papel clave en su éxito. En todo caso, apostar por esta práctica en el marco de la medicina convencional podría reportar grandes beneficios. Los estudios muestran que gracias a ella se reduce el uso de analgésicos en los pacientes con dolor crónico.

En Estados Unidos, alrededor de 130 personas mueren diariamente de sobredosis por el consumo de fármacos de este tipo que resultan adictivos, en especial opioides. En el Foro Económico Mundial de Davos de 2018, el psicólogo David Spiegel, de la Universidad de Stanford, en San Francisco, señaló que la hipnosis ni lo es ni mata a la gente, sino que, por el contrario, puede tener un notable efecto en la reducción del dolor, por lo que merece la pena tomársela en serio. Pero ¿sirve la hipnosis para todo el mundo? “Lo cierto es que no, pero uno puede probar consigo mismo, pues el riesgo es mínimo”, dice Marcou. Y concluye: “Es, de hecho, una de las mayores bondades de esta técnica. Los resultados pueden ser verdaderamente asombrosos. Solo tenemos que estar dispuestos a dar a la hipnosis una oportunidad”.

* Este artículo fue originalmente publicado en una edición impresa de Muy Interesante

(FUENTE: muyinteresante.com)

miércoles, 17 de enero de 2024

Autohipnosis para la vida cotidiana: aprende a programar tu subconsciente

La autohipnosis pone ante nosotros una herramienta psicológica muy útil para favorecer cambios de conducta. Asimismo, puede ayudarnos a controlar el flujo de pensamientos negativos, a generar un mejor estado de ánimo e incluso a enfocarnos hacia determinados objetivos. Estamos ante una estrategia que vale la pena conocer e incluso utilizar en el día a día.

Cuando hablamos de hipnosis es común que al instante, surja una mezcla indefinible a medio camino entre la fascinación y escepticismo. A nuestra disposición tenemos infinidad de libros y trabajos que siguen profundizando en su utilidad y también en las limitaciones de esta técnica terapéutica. Así, a la pregunta de si realmente funciona la hipnosis cabe responder que como en cualquier clase de terapia, hay personas en las que no origina cambio alguno y pacientes que experimentan sin duda un gran beneficio.

“La mente consciente puede ser comparada con una fuente jugando en el sol y cayendo de nuevo en la gran piscina subterránea del subconsciente en que se apoya”.

-Sigmund Freud-

Si estamos interesados en el funcionamiento de la mente humana y en sus misterios, la hipnosis nos fascinará. A día de hoy resulta especialmente efectiva en el tratamiento de las adicciones, siendo sin duda una de las herramientas más comunes para dejar de fumar. Asimismo, en los últimos años son muchas las personas que usan ya la autohipnosis con un fin muy claro: programar el subconsciente para generar cambios y orientarnos hacia un logro, hacia una meta.

¿Qué es la autohipnosis?

A todos nos pasa a menudo. Cuando viajamos en metro, tren o autobús, dejamos la mirada colgada en un punto de la ventanilla y nuestra mente se escapa. No vamos a ningún sitio, sino que nos quedamos alojados en los subterfugios de nuestra mente durante un buen rato. Al poco, cuando llegamos a nuestra parada, nos despertamos desconcertados. Es como si acabáramos de salir de un trance.

La hipnosis tiene muchas similitudes con este estado. Es desconectar de la realidad para descender al sótano de nuestra mente. Y lo que hacemos durante esos momentos, puede tener sin duda un gran impacto en nuestra vida. Podemos tomar decisiones, aclarar prioridades, enfocar deseos y hasta mejorar nuestro estado de ánimo. Nos autohipnotizamos varias veces al día sin darnos cuenta.

Por otro lado, un aspecto curioso en el que no deparamos demasiado es en el siguiente. Muchas de las cosas que realizamos de forma consciente las impulsa nuestro inconsciente. Nuestros gustos, la forma en que reaccionamos ante ciertas circunstancias, nuestras inclinaciones, etc. son productos de ese sustrato inconsciente donde se contienen nuestras experiencias pasadas, la propia personalidad, nuestros instintos y automatismos, orquestando gran parte de lo que hacemos a lo largo de nuestras jornadas.

Por tanto, la autohipnosis tiene como finalidad asumir un mayor control de nuestro universo inconsciente para programarlo. Buscamos reorientar ese escenario no consciente para que nos permita generar cambios de conducta. Veamos cómo podemos lograrlo.

Técnicas para practicar la autohipnosis

Para algunas personas la mejor opción a la hora de practicar una adecuada hipnosis será sin duda entrenarse con un buen profesional. En caso de no tener tiempo, acceso o recursos económicos para recibir esta interesante formación, nos pueden ser de utilidad estas estrategias. La clave está en ser persistentes, poner voluntad y practicar a diario estos ejercicios.

Visualización

Para practicar la autohipnosis podemos disponer de nuestro estímulo de referencia: la luz de una lámpara, una lámina, un cristal o incluso un escenario creado por nuestra imaginación. Debe ser un refugio mental o un punto visual desde en el que trascender hacia dentro, hacia nuestra mente. Lo que haremos en primer lugar es poner nuestra mirada en ese estímulo y relajarnos. De las sensaciones físicas pasaremos a las mentales, hacia la relajación, la calma, el equilibrio.

Una vez alcancemos esa relajación profunda, nos repetiremos una serie de declaraciones positivas. Iniciaremos un diálogo interno donde verbalizar aquello que deseamos lograr. Por ejemplo: “voy a dejar de tener miedo a hablar en público”, “voy a estresarme menos”, “voy a encontrar a una buena pareja”… etc.

Fijación

La autohipnosis también puede conseguirse colocando la mirada en un punto que quede por encima de nuestros ojos. Basta con situar la atención en ese punto para generar poco a poco un ligero desenfoque. Así, nos sumiremos en ese trance relajado donde concentrarnos en nuestra respiración.

Una vez ahí, iniciaremos de nuevo la declaración de propósitos positivos: voy a conseguir, quiero qué, voy a lograr, estoy enfocado en…

Respiración

Otra estrategia sencilla para favorecer la autohipnosis es controlar nuestra respiración. Para ello haremos lo siguiente:

Buscaremos un lugar tranquilo. Es escenario será el que utilicemos siempre para favorecer la autohipnosis. Nuestra mente debe asociar ese sofá, ese rincón del la terraza, de la habitación, etc. como ese refugio donde nuestra mente puede relajarse para descender al subconsciente.

Una vez hayamos elegido el lugar, empezaremos a controlar nuestra respiración mediante las siguientes pautas: inspirar, retener, exhalar, vacío.

Lo ideal es repetir este ciclo entre 5 y 6 veces. Seguidamente, nos quedaremos suspendidos en ese vacío relajante, en esa nada llena de posibilidades donde hablar con nuestro subconsciente y programarlo. Una vez más le indicaremos nuestros propósitos, nuestros deseos (siempre en positivo).

Para concluir, es muy posible que estas sencillas técnicas nos recuerden a simples estrategias de relajación tan comunes en la meditación. Ahora bien, uno de los propósitos de la autohipnosis, más generar descanso o mejor atención en el aquí y ahora, es cambiar conductas, pensamientos y estados de ánimo.

El propósito de la autohipnosis como herramienta terapéutica es reemplazar declaraciones negativas por otras más positivas. Más que un ejercicio de relajación es un entrenamiento y como tal deberemos repetir estos ejercicios entre cuatro y cinco veces al día durante 5 minutos. Necesitamos ser constantes y directivos. Nadie cambia el estilo de sus pensamientos inconscientes de un día para otro; necesitamos ser perseverantes y confiar en el poder de nuestra mente.

Los cambios llegarán antes de lo que pensamos.

(FUENTE: mejorconsalud.as.com)

lunes, 25 de diciembre de 2023

¿Se puede hipnotizar de verdad a otra persona?

Sí, se puede hipnotizar a una persona de verdad, pero hay muchos mitos acerca de lo que es la hipnosis. Yo estudié con un profesor (Antonio Capafons) que siempre decía: “Puedo hacer que hagas la gallina, con y sin hipnosis”. Con esto nos quería transmitir que la hipnosis es una técnica o un proceso que se basa en sugestiones, y esas sugestiones al final no dejan de estar ligadas siempre a una autosugestión, por lo que depende mucho de cuánto te resistas o de cuánto de certeza o de verdad le confieras a esa sugestión y a la persona que la da, para llegar al proceso hipnótico o no.

La hipnosis como método de tratamiento, combinada con otros tratamientos, se utiliza en muchos casos. El problema aquí es que no hay mucha certeza de su validez real. Contamos con estudios científicos publicados de casos en los que sí funciona pero no con los suficientes casos en los que no funciona. Esto no pasa solo con la hipnosis, pasa en la ciencia a nivel general. El campo en el que se ha visto que mejor actúa es como técnica para alivio o disminución del dolor, combinado con otros tratamientos. Se utiliza mucho para, por ejemplo, dejar de fumar, pero no podemos hablar de certezas, ya que no contamos con estudios suficientes que demuestren su eficacia.

En cuanto a quién puede ser hipnotizador, la formación que yo hice solo era para psicólogos y médicos. Pero también existen hipnotizadores que utilizan esta técnica como espectáculo y que no son profesionales de la salud. Lo único que debes tener claro es que si alguien te dice que es capaz de obligar a otra persona a hacer algo o dejar de hacerlo solo con hipnosis, debes desconfiar.

Luego están las llamadas regresiones -teniendo en cuenta que esto no es científico- que es como llaman los que lo practican al proceso que llevaría a una persona a conectar con sus vidas o experiencias pasadas. Esto no tiene nada de ciencia, y nos sirve para hablar de uno de los grandes problemas de la hipnosis y es que puedes inducir falsos recuerdos en una persona (sabiendo que también pueden inducirse falsos recuerdos sin hipnosis). Por eso es importante tener cuidado y ser consciente del tipo de sugestiones que se están provocando y del rol que uno ocupa como profesional.

Como decíamos al principio, lo que está totalmente relacionada la hipnosis es la autosugestión, o la autohipnosis. Es decir, al final, la hipnosis depende más del hipnotizado o hipnotizada que del hipnotizador. También por eso hay determinadas personas para las que no se recomienda la hipnosis. ¿Puedes potenciar que alguien entre en brote psicótico a través de sugestiones? Sí, puedes, y no solo con hipnosis, sino con cualquier técnica de sugestión o meditación guiada se pueden lograr malos resultados en determinados casos y con determinadas personas o momentos. Esto no depende solo de la hipnosis, que sí actuaría como desencadenante, sino de la situación mental de la persona hipnotizada. Y desde luego, se puede hacer también sin hipnosis.

Por todas estas razones no cualquier persona puede ser hipnotizada. La persona hipnotizada tiene que estar abierta a recibir sugestiones. El hipnotizador puede intentar convencerte, pero si tú tienes decidido muy firmemente que no vas a hacer caso a las sugestiones, no lo logrará.

Gema Fernández-Blanco Martín es psicóloga clínica y doctora en Creatividad Aplicada, profesora e investigadora en la intersección de psicología, arte y tecnología. Profesora en la Universidad de Ciencias Aplicadas (HU) de Utrecht (Países Bajos). Una de sus líneas de investigación está centrada en entornos virtuales e hipnosis.

(FUENTE: elpais.com)

lunes, 27 de noviembre de 2023

¿Qué son y cuáles son los objetivos de los mensajes subliminales?

La publicidad y el cine usan con frecuencia ciertas imágenes y palabras que generan un sutil impacto en nuestra conciencia. En el siguiente artículo te revelamos el origen y funcionamiento de estos mecanismos.

El fenómeno de los mensajes subliminales es uno de los más interesantes en el mundo de la psicología de la percepción. Hace referencia a ese estímulo visual que, debido a su rapidez de aparición, es capaz de llegar a tu inconsciente sin que te des cuenta. Ejemplo de ello, fue lo que sucedió en 1957 en algunos cines de Estados Unidos durante la proyección de la película Picnic.

Cada cierto tiempo la proyección se interrumpía y, durante una breve fracción de segundo, aparecían las siguientes frases: «Beba Coca-Cola» y «¿Tiene hambre? Coma palomitas de maíz». El experimento generó numerosas críticas, pero también una alta expectación, dado que la compra de estos productos aumentó tras dicha experiencia de manipulación. En la actualidad, este mecanismo se sigue usando.

En el siguiente artículo te damos todas las claves para comprender este tipo de fenómeno tan llamativo, el cual, usado de buena manera, puede ofrecer resultados positivos.

Mensajes subliminales: qué son y cuál es su origen

Estamos seguros de que has oído hablar muchas veces de este término. Sin embargo, siempre cuesta comprenderlo e incluso identificarlo en el día a día. Los mensajes subliminales son palabras o imágenes que se suceden a una rapidez tan elevada que tu mente consciente no es capaz de procesarlas. Pasan de forma directa a un nivel más inconsciente, hasta el punto de poder influir en tu conducta.

Durante un tiempo, se asumió que este tipo de manipulación psicológica tenía un impacto muy breve en nuestro cerebro; no más de unos minutos.

No obstante, trabajos como el publicado en Neuroscience of consciousness señalan un matiz. En una serie de experimentos pudieron ver que este tipo de mensajes pueden tener una duración de entre 15 y 25 minutos y condicionar nuestra toma de decisiones. Conozcamos más datos al respecto.

¿Cuál es su historia?

El término mensaje subliminal se popularizó en 1957, gracias a un libro titulado The Hidden Persuaders (2007), del sociólogo y economista Vance Packard. En este trabajo se describió en detalle el polémico experimento de uno de los publicistas e investigadores más famosos de la historia: James Vicary.

Fue este hombre quien usó estímulos subliminales en determinados cines para elevar las ventas de las palomitas de maíz y de la conocida marca de refrescos. Y los resultados, al parecer, fueron de lo más llamativos: un 51 % en el primer producto y un 18 % en la famosa bebida. Ahora bien, ¿fueron fiables estos experimentos? Estudios posteriores señalan que no tanto.

En investigaciones como la publicada en Marketing Letters informan sobre tres experimentos similares que se replicaron años después con bebidas, para probar si los mensajes subliminales eran efectivos en condiciones de mercado más realistas.

Lo que vieron es que la manipulación subliminal funciona solo si las personas están motivadas para ciertas conductas. Es decir, todos aquellos sujetos que tenían un estado de sed activo se vieron influenciados en su intención de compra.

En cambio, a las personas participantes a las que se le añadió un retraso de 15 minutos, entre el mensaje subliminal y la elección de una marca de bebida, mostraron un efecto nulo a dicho mensaje.

¿Pueden manipularnos los estímulos subliminales? ¿Para qué se utilizan?

¿Hay alguna evidencia de que la percepción subliminal pueda manipularte y condicionar tu comportamiento? Lo cierto es que este tipo de estímulos, debido a la rapidez con la que se presentan, no pueden ser procesados de manera consciente. Por tanto, al quedarse en ese estrato más inconsciente, pueden condicionar de forma sutil alguna de tus conductas.

Una investigación realizada con macacos rhesus y publicada en la revista Nature Communications señala que, de momento, no comprendemos con exactitud los mecanismos neurológicos de los estímulos que son identificados por nuestra percepción.

Sin embargo, son reales y tienen la capacidad de modificar reacciones y comportamientos. Esto se da porque en la ausencia de la conciencia son codificados por las neuronas, para ser procesados, a futuro, en el contexto de determinadas conductas.

La región cerebral que procesa estos fenómenos es la vía cortical ventral, encargada del reconocimiento de las formas. Veamos, a continuación, qué objetivos tienen este tipo de fenómenos psicológicos.

Objetivos de los estímulos subliminales

La psicología lleva desde el siglo XIX estudiando la percepción humana. En 1951 se descubrió que la mente es capaz de detectar estímulos de forma inconsciente cuando estos se suceden de forma demasiado rápida.

En un artículo de la revista Psychological Review, se indica que a este fenómeno los investigadores lo llamaron «subcepción» y es la base de los mensajes subliminales. Veamos cuáles son los objetivos de quienes usan a propósito estos mecanismos.

Mediar en tu intención de compra

La publicidad y el marketing son los medios que más se han interesado a lo largo de la historia por estos fenómenos.

Modificar tus decisiones basadas en la intuición

Esas decisiones que tomas, basadas en lo que entiendes como corazonadas, pueden estar condicionadas por los mensajes subliminales que recibes de tu entorno.

Generar un impacto emocional en ti

A veces, al ver durante una fracción de segundo una imagen o un mensaje determinado, puede existir en ti una reacción emotiva sin que te des cuenta. Esto también puede modificar tus decisiones.

Producir un cambio de conducta enriquecedor

Aunque estos fenómenos tienen una fama negativa, un trabajo en Psychological science nos ofrece un dato bastante interesante. Cuando se expone a adultos mayores a mensajes subliminales sobre un envejecimiento positivo, demuestran, por un tiempo, un mejor funcionamiento físico. Es más, hasta los estereotipos asociados a esta etapa de la vida se reformulan.

Medios donde actúan los estímulos subliminales: publicidad y cine

En enero de 1974 la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos prohibió la publicidad subliminal en radio y televisión. Sin embargo, con el paso del tiempo, dejó de tener autoridad en esta materia. Los estímulos audiovisuales subliminales se consideraron poco éticos, pero se siguen usando.

Los medios donde suele aparecer el fenómeno del «cebado subliminal» son el cine y la publicidad. De hecho, un fin básico de esta última es generar en ti un impacto inconsciente que impulse tu conducta de compra. Es más, en el Global Business nos indican que la exposición subliminal en los canales publicitarios manipula, sobre todo, a los consumidores más jóvenes.

De igual manera, el cine suele emplear el recurso de la «subcepción» antes descrito. Algunos ejemplos de la aparición de dicho recurso tanto en cine como en publicidad son los siguientes:

Las películas de El exorcista, El show de Truman, Salvar al soldado Ryan, El rey león o Los piratas del Caribe nos mostraron varios mensajes subliminales.

Marlboro, FedEx o KFC realizaron anuncios con esta mecánica.

¿Cómo puedes protegerte de los estímulos subliminales?

Sabemos que el procesamiento perceptivo inconsciente influye en la toma de decisiones, pero no lo hace de igual manera en todas las personas. Trabajos como el publicado en Frontiers in Psychology investigaron qué impacto tiene este fenómeno en la Generación Z.

Pudo verse que, por término medio, eran las mujeres con una puntuación alta en neuroticismo quienes eran más permeables a esta experiencia. Ahora bien, más allá de si ciertos grupos poblacionales son más sensibles a los estímulos subliminales, nunca está de más adoptar una serie de estrategias para evitar, en la medida de lo posible, esta realidad. A continuación, te damos algunas que te pueden ser útiles:

Mantén firmes tus valores, tus creencias y razona bien por qué tomas ciertas decisiones.

Fomenta y desarrolla mucho más tu conciencia emocional. Te permitirá evaluar lo que ves de manera más objetiva.

Sé selectivo a la hora de elegir los medios de comunicación a los que te expones; opta siempre por los más confiables.

Potencia mucho más tu pensamiento crítico. No te dejes influenciar por lo que ves sin realizar primero una evaluación racional.

Mantén una actitud analítica hacia la publicidad. Ten presente que este medio siempre utiliza técnicas persuasivas para manipularte.

La manipulación, una realidad silenciosa en nuestra sociedad

Señalaba con gran acierto el lingüista y filósofo Noam Chomsky que «la manipulación mediática hace más daño que la bomba atómica, porque destruye los cerebros». De este modo, los estímulos subliminales actúan en muchos casos con ese mismo fin: el de promover en tu persona procesos inconscientes para que tomes ciertas decisiones. Poco a poco, dejas que sean otros los que decidan por ti.

A medida que conocemos más los misterios del cerebro humano, vemos que esos descubrimientos no siempre se usan en la dirección adecuada. Como bien hemos señalado, el «cebado subliminal» puede inducir en nosotros conductas saludables, y ese debería ser su único fin: el de promover el bienestar e involucrarnos en mejores hábitos.

Sea como sea, lo más importante es que conozcas este fenómeno y su funcionamiento. El conocimiento es siempre la mejor arma de poder en tu día a día y en esta sociedad tan compleja.

(FUENTE: lamenteesmaravillosa.com)

domingo, 5 de noviembre de 2023

"Hipnosis: arma invisible", lo que debes saber sobre la película de Robert Rodríguez con Ben Affleck

A lo largo de las últimas tres décadas, el director Robert Rodríguez ha probado suerte en una variedad de géneros con proyectos que van desde Aulas Peligrosas (The Faculty) y El Mariachi (Desperado), hasta Miniespías (Spy Kids). Mientras continúa tachando deseos de su lista, inspirado por el maestro del suspenso, Alfred Hitchcock, el cineasta se propuso desarrollar un thriller con giros impredecibles. ¿El resultado? Hipnosis: arma invisible (Hypnotic), una nueva película que combina acción y ciencia ficción, con Ben Affleck en el rol protagónico.

De acuerdo a sus declaraciones, Rodríguez empezó a trabajar en la historia en 2002, un proyecto que tardaría algo más de veinte años en llegar a la pantalla. Si bien el cineasta se encargó de la dirección, producción, edición y fotografía, los créditos del guion los compartió con Max Borenstein, conocido por su trabajo en Godzilla de 2014 y su secuela de 2021.

Hipnosis: arma invisible, sigue los pasos del detective Danny Rourke, interpretado por Ben Affleck, quien se ve inmerso en un verdadero laberinto mientras investiga una serie de asaltos a bancos que desafían la realidad. Con la ayuda de Diana Cruz, una psíquica superdotada, Rourke persigue y, al mismo tiempo, comienza a ser perseguido por quien podría ser el único hombre que tiene la clave para encontrar a su hija desaparecida.

Además de Affleck el elenco de la cinta -descrita por el propio Robert Rodríguez como “un thriller al estilo de Hitchcock pero con esteroides”- se completa con figuras como Alice Braga, William Fichtner, JD Pardo, Dayo Okeniyi y Jeff Fahey. La coproducción entre Studio 8 y Solstice Studios tiene previsto estrenarse en España el 27 de octubre, mientras que países de Latinoamérica llegará una semana más tarde, el 2 de noviembre.

(FUENTE: infobae.com)


domingo, 15 de octubre de 2023

Hipnosis ¿Cómo ayuda la herramienta psicológica para tratar adicciones, migrañas y traumas?

Estrés postraumático, enfermedades como la migraña , adicciones como tabaquismo, duelos tras pérdida de un ser querido y mucho más, esos son algunos de los problemas que se pueden tratar con la terapia de hipnosis psicológica, la cual aunque tiene años de existir y ser avalada por expertos en la materia, aún no cuenta con la difusión necesaria.

Y es que de acuerdo con el portal Psicoterapeutas , la hipnosis es una herramienta que se puede emplear en la terapia cognitivo-conductual, para mejorar los alcances de lo que conocemos como la “psicología convencional”.

Es por eso que en este especial de adn40, nos dimos a la tarea de contactar y platicar con Alma Ruíz Velasco, maestra en tanatología, psicóloga y especialista en la hipnosis clínica que nos platicó un poco más sobre este tipo de terapia para tratar temas como tabaquismo, alcoholismo, migrañas, traumas, estrés, duelos y muchos otros.

¿Cómo se aplica la hipnosis en las diferentes áreas de la psicología?

Antes de dar a conocer un poco más sobre los procesos de la hipnosis, es importante mencionar que esta herramienta se utiliza mediante técnicas de relajación a través de respiración y también de la imaginación.

La psicóloga Alma Ruíz señaló para adn40 que con la hipnosis se “busca llevar a la persona a un estado alterado de conciencia, donde está siempre consciente de dónde se encuentra. El trabajo que se está realizando se lleva a un estado theta y una vez ahí, se aplican las sugestiones o se inicia el trabajo de acuerdo a su diagnóstico previo”.

Es importante mencionar que la base fundamental de esta herramienta es la sugestión, pues la hipnosis consiste en las respuestas que da el paciente a las sugestiones de quien está llevando a cabo el proceso. De acuerdo con especialistas, durante este proceso el paciente sigue las sugestiones que se le dan, dejando “en manos del hipnotizador el control total de su conducta”.

¿A qué ayuda el uso de la hipnosis en las terapias de psicología?

De acuerdo con la psicóloga especializada, Alma Ruíz, la hipnosis dentro de la psicología es una herramienta que ayuda a los pacientes a superar padecimientos físicos y emocionales como los antes mencionados.

Comentó que el uso de esta herramienta, ayuda a que los pacientes puedan tener un mejor tratamiento y por ende, mejores resultados.

"La hipnosis en la actualidad cuenta con un gran número de investigaciones sobre su eficacia y eficiencia en el tratamiento de diferentes problemas médicos y psicológicos por lo tanto, ayuda muchísimo en la terapia psicológica gracias a que acelera la mejora de los signos y síntomas de los padecimientos mencionados anteriormente".

-señaló la psicóloga Alma Ruíz para adn40.

Hipnosis como herramienta para tratar adicciones

Esta herramienta combina diferentes técnicas de la psicología, gracias a que acercan a las personas al origen del problema que puedan llegar a tener y ayuda a resolverlo haciendo que el paciente vaya recordando los momentos que marcaron su vida.

Con la hipnosis los pacientes pueden recordar el momento en que se originó una adicción (tabaquismo, alcoholismo, drogadicción, ludopatía, etc), fobias, migrañas, alergias, depresión y demás.

La especialista entrevista por adn40 , Alma Ruíz, indicó que los paciente normalmente suelen mostrar cambios de conducta y respuesta desde la primera sesión gracias a que con la hipnosis, las personas van “directo al problema” para poder ser atendido de una mejor manera.

Un texto publicado en el portal Aesed se señala que antes de atender una adicción, se debe atender qué función cumple la misma en la persona para evitar dependencia en otras sustancias o incluso, en los alimentos.

¿La hipnosis sirve como tratamiento único?

De acuerdo con la especialista antes mencionada, el uso de la hipnosis va a depender de cada persona y su diagnóstico previo, ya que se pueden encontrar patologías que deben complementarse con la intervención de un médico psiquiatra o de algún otro profesional de la salud.

Se señaló para adn40 que si bien es cierto que desde la primera sesión el paciente muestra mejoras, los beneficios completos podrían generarse después de las 10 o 15 consultas dependiendo del padecimiento y cronicidad del mismo.

Vale la pena mencionar que Alma Ruíz comentó para este portal que la hipnosis se puede aplicar en pacientes de seis años en adelante.

Hipnosis como beneficio para la migraña

Vale la pena mencionar que el Instituto Europeo de Hipnosis señala que varios estudios refieren que esta herramienta puede ser muy beneficiosa para la gente que sufre migraña, incluso más que los tratamientos médicos convencionales.

De acuerdo con lo que se indica en este portal, dentro de los estudios realizados se encontró que las personas con migraña que fueron tratadas con la hipnosis, presentan menos ataques en comparación con aquellos que solo recibieron ayuda médica con fármacos.

También destacaron que con esta herramienta de la psicología, no se presentan efectos secundarios, en comparación con los fármacos.

Tras concluir con la investigación, se puede deducir que la hipnosis ayuda con todos los padecimientos antes mencionados gracias a que se ataca el problema de raíz, además de que en el caso de la migraña y enfermedades, no se generan efectos secundarios.

(FUENTE: adn40.mx)

lunes, 11 de septiembre de 2023

¿Cómo funcionan los tratamientos con hipnosis?

La hipnosis es una técnica en la que al paciente le es inducido un estado de trance, en el cual es más receptivo a las sugerencias del terapeuta. Durante la hipnosis se llega a niveles mentales en los que es posible superar problemas, traumas, fobias, etcétera.

Debido a ello, la hipnosis es usada como terapia para solucionar algunos asuntos psicológicos. Si quieres saber cuándo acudir a esta técnica, sigue leyendo.

¿Cómo es la terapia con hipnosis?

Un tratamiento de hipnosis en Valencia comienza con una consulta preliminar, en la cual el terapeuta evalúa el problema a tratar. Luego, diseña un tratamiento con hipnosis apropiado según el caso.

Una sesión de hipnosis clínica transcurre en un espacio tranquilo y cómodo, con el paciente en estado de relajación y siguiendo las instrucciones del terapeuta. En algunos casos basta con una sola sesión, en otros hay que planificar más sesiones.

Lo más importante al momento de acudir a la hipnosis es elegir el sitio adecuado. Por ejemplo, HipnoVLC es una clínica de hipnosis en Valencia que ofrece tratamientos para un gran número de problemas y adicciones, con alta calidad y de manera segura. Se trata de un centro de hipnosis de gran prestigio y reconocimiento en esa ciudad.

¿Qué problemas se pueden tratar con hipnosis?

La hipnosis es muy útil para tratar problemas que tienen que ver con la mente, las emociones, los miedos, traumas y aspectos similares. Los siguientes son algunos ejemplos de problemas que se pueden tratar con hipnosis clínica:

Adicciones. Las adicciones tienen un componente psicológico importante, aunque hay otros factores en juego. La hipnosis clínica ofrece una terapia segura y muy efectiva para dejar la adicción al tabaco, al juego, a la comida, etcétera.

Trastornos alimentarios. La bulimia, anorexia, la compulsión por comer y otros trastornos se pueden tratar con hipnosis clínica. Con la sugestión del terapeuta, el paciente consigue una mejor relación con la comida. Además de eso, la banda gástrica virtual es una excelente opción para el control de peso.

Trastornos del estado de ánimo. El estrés, la ansiedad, depresión y otros trastornos que afectan el estado de ánimo tienen una respuesta en la hipnosis clínica. Por medio de la sugestión, el paciente puede tranquilizar la mente, elevar el ánimo y superar sus problemas.

Fobias. Las fobias son miedos irracionales por situaciones, objetos o seres vivos que, en realidad, no representan peligro. Muchas veces esas fobias son obstáculos para la vida diaria y por eso se hace necesario resolverlos. La hipnosis clínica ofrece una solución a fobias, por ejemplo, miedo a volar en avión, miedo a los perros, miedo a los espacios abiertos, miedo a las alturas, etcétera.

Seguridad en sí mismo. Las limitaciones en cuanto a la seguridad en sí mismo pueden representar problemas importantes. Por ejemplo, podría afectar el desarrollo laboral, los estudios, conseguir pareja, desenvolverse en cualquier ámbito, etcétera. Las personas demasiado tímidas e inseguras, pueden acudir a la hipnosis clínica por soluciones.

Recomendaciones para los pacientes

Si quieres acudir a sesiones de hipnosis clínica, te recomendamos lo siguiente:

Acude por voluntad propia y con buena disposición. La hipnosis no funciona si el paciente no coopera.

Olvida los mitos y la imagen que los espectáculos le han dado a la hipnosis. Se trata de un tratamiento muy seguro donde no se va a quebrantar tu voluntad ni tu moral.

Acude con ropa cómoda, para que puedas relajarte fácilmente. Usa algo que te quede holgado y hecho de un tejido suave.

Establece una relación positiva con el terapeuta, eso es muy importante para que exista confianza y el tratamiento sea efectivo.

Descansa lo suficiente antes de la sesión de hipnosis clínica, para que no te quedes dormido durante el proceso de relajación y tengas buena actitud.

La hipnosis es una terapia muy efectiva, segura y conveniente. Si sufres de alguna condición como las descritas, acude a una clínica de hipnosis de prestigio en tu ciudad.

(FUENTE: teleprensa.com)

viernes, 25 de agosto de 2023

Sesión de autohipnosis en casa en 8 pasos

Acceder al subconsciente a través de la autohipnosis te permite activar tu capacidad de curación y mejorar tu bienestar, tanto físico como mental.

Gracias a la sugestión se puede aumentar el umbral del dolor, controlar el estrés, reducir el insomnio y mejorar la concentración y la memoria. Es posible modificar las emociones negativas y crear otras más positivas.

CÓMO DEBES HABLAR A TU CEREBRO EN UNA SESIÓN DE AUTOHIPNOSIS

El cerebro es tu aliado y te ayudará siempre que tengas objetivos concretos y le hables claro.

El inconsciente acepta mejor las palabras positivas en presente y en primera persona porque así percibe que el cambio es posible, real, y ya se está produciendo.

Siempre en positivo, evita decir "no", "sin", "tampoco" y "nunca", y palabras con carga negativa como «evitar», «huir», «anular»… Exprésate mejor así: "Expongo mi trabajo tranquilo y concentrado. Y cada día me siento más seguro".

Hazlo fácil. En una misma sesión no debes pedir al cerebro varias cosas diferentes. Concéntrate en una. Háblale con un lenguaje simple y mándale sugestiones breves y precisas.

Acota y concreta lo que quieres, dónde, cuándo, cómo y con quién. Si deseas sentirte tranquilo, especifica cómo de tranquilo: como cuando estuviste en la playa de Aguadulce escuchando las olas o como en esos paseos entre naranjos en flor bajo el sol de primavera…

Haz uso de las repeticiones. Por ejemplo: "Ahora me siento libre, muy libre, libre, ahora me siento inmensamente libre".

Asocia siempre tus sugestiones a una visualización con los cinco sentidos y un anclaje. Los anclajes pueden ser palabras, gestos, imágenes u objetos.

LA AUTOHIPNOSIS EN 8 PASOS

Teniendo en cuenta cómo deben ser los mensajes que trasladarás a tu cerebro, realiza una sesión de autohipnosis paso a paso.

Ponte cómodo, tumbado o sentado, y elige una música que te calme, sin voces, como unas olas.

Evita el movimiento, para dominar la mente a través de la inmovilidad del cuerpo.

Procura silenciar el diálogo interno con palabras como "basta", "fuera", "stop"… Para vaciar la mente, fija la atención en el exterior o en tu respiración.

Es muy eficaz trabajar la respiración dirigiendo los ojos hacia arriba, tanto si están abiertos como cerrados. Así activarás una zona concreta del cerebro que promueve la relajación.

Para entrar en la autohipnosis profunda, utiliza la cuenta atrás mental. Puedes combinar la respiración y el conteo con el acto imaginario de bajar peldaño a peldaño una escalera.

Ahora piensa en la meta a alcanzar. Visualízate en el contexto donde debes desenvolver el tema que te ocupa o preocupa y mándate unas sugestiones.

Añade a tus sugestiones y visualizaciones un anclaje con el que te sientas a gusto e identificado.

Cuando hayas concluido, podrás salir de la autohipnosis con frases como: "cuando hayas descansado, vas a subir la escalera peldaño a peldaño"; "tu cuerpo va despertando, recuperando el tono, la vitalidad, el movimiento". Puedes contar de 1 al 10 asociando a cada número estas sugestiones.

(FUENTE: cuerpomente.com)

lunes, 10 de julio de 2023

El nuevo bar de Malasaña donde te leen las cartas del tarot y te hipnotizan mientras tomas un cóctel

"El éxito ha sido brutal", indica el prestigioso mentalista Pablo Raijenstein a Madrid Total, refiriéndose a la nueva coctelería de Malasaña, club Médium. Y es que, ¿a quién no le atrae, aunque sea con cierto escepticismo, el mundo de lo oculto, la magia y lo esotérico?

Todo ello con la seguridad de que, si no te termina de convencer este submundo del misterio, tienes un trago a un buen precio garantizado. Así es el club Médium en el número 18 de la calle Pez, la coctelería tematizada creada para el sexto sentido llena de experiencias y sorpresas para el público.

El nuevo club cuenta con un equipo compuesto por Pablo Raijenstein y el bartender Hugo Boscovich, además de sus pitonisas, camareros y cocinero. Su interior tiene cuatro espacios diferenciados: el Salón Terrenal —sala con una gran barra principal a puerta de calle—, el Altillo, que es una biblioteca y librería de Parapsicología —donde puedes leer antiguas enciclopedias o comprar algún libro con temática ocultista, además se hace lectura de cartas de tarot—, y el Salón Absinthe by Hendrick’s —en la planta baja, destinado a sesiones espiritistas, shows privados y reservados—.

Este último está decorado con los clásicos salones victorianos donde en siglos pasados solían reunise y quedar para beber absenta. Una estética meticulosamente elegida por un motivo. "Me gusta beber del mundo clásico del mentalismo. Era en estos salones donde hacían las mesas parlantes para informarse de estos temas y se comunicaban con algún tipo de entidad. Cuando no existía la radio ni Internet, era una forma de comunicarse con la mente inconsciente", explica el mentalista Raijenstein.

Para completar la experiencia, sólo los que asistan a eventos privados podrán descubrir dónde se encuentra la puerta secreta que da acceso a un exclusivo salón llamado Mirror Room al que sólo puedes acceder a través de un espejo escondido entre sus paredes.

Imposible aburrirse

En Médium es prácticamente imposible aburrirse, ya que la actividad a diario no cesa. A lo largo de la semana, a partir de las ocho de la noche, hay diversas experiencias que sólo requieren de una consumición mínima para disfrutar de ellas.

Los lunes se realiza tarot psicológico; los martes, grafología; los miércoles, carta astral y los jueves la Jam Session de hipnosis. Asimismo, una vez al mes está la experiencia: 'El Médium' con Pablo Raijenstein. "Y este verano vienen sorpresas y más actividades", indican desde la coctelería.

Por otro lado, puedes pedir el paquete de lectura de cartas y cóctel por 21 euros, hacer uso de la biblioteca especializada en parapsicología, contemplar alguno de los objetos encantados o conocer la historia de grandes médiums.

Cócteles tematizados

En Médium puedes disfrutar de sus cócteles tematizados con una breve explicación sobre sus significados que rondan desde los 6,50 euros (sin alcohol) hasta los 11 euros. La carta de cócteles ha sido diseñada con el asesoramiento de uno de los principales especialistas del mundo de la coctelería, Javier Caballero.

Entre ellos destacan las Caras de Belmez —el fenómeno paranormal más importante del país— compuesto por ron Diplomático y ron Mount Gay, vino con granada, limón, azúcar y clara; o Catalepsia —el fenómeno zombie que se remonta al vudú en Haití— formado por ron Plantation 3 stars, Bonanto, mango, lima y galanga.

Estos cócteles van acompañados de una carta de comida con platos inspirados en las capitales del ocultismo. "Tenemos el sándwich santero, un plato basado en Nueva Orleanas, un gulash húngaro llamado Rasputín, etc.", dice Raijenstein.

Esta nueva propuesta de ocio, que aúna coctelería y mentalismo junto a una decoración acogedora y mística, ofrece una experiencia única para los cinco sentidos con la posibilidad de conectar con el sexto de 4 de la tarde a 2:30 de la madrugada.

(FUENTE: elespanol.com)

martes, 16 de mayo de 2023

¿Qué ocurre en el cerebro durante la hipnosis? experto lo explica

Durante muchos años la hipnosis se ha convertido en un tema tabú para varias personas. Algunas películas se han encargado de mostrarlo como algo misterioso que es utilizado para manejar la mente humana. 

Lo cierto es que con el tiempo ha ido cambiando y en la actualidad la hipnosis es también utilizada como un método alternativo para tratar algunas enfermedades psicológicas como la depresión, la ansiedad, estrés crónico, entre otras. 

Según la Asociación Estadounidense de Psicología (APA), la hipnosis, es como “un estado mental o un grupo de actitudes generadas a través de un procedimiento llamado inducción hipnótica, es un conjunto de procedimientos que generan un contexto donde se facilita el cumplimiento de las sugestiones en ciertas personas”.  

La hipnosis implica un cambio en el estado de la conciencia y un aumento de la relajación, lo que permite tener mejor atención y concentración. Durante esta práctica, la mayoría de las personas se sienten tranquilas y están más dispuestas a recibir sugerencias sobre los cambios de algunas conductas. 

Una de las preguntas más comunes sobre este tema es saber qué ocurre en el cerebro mientras sucede todo ese proceso. Por este motivo, La FM entrevistó a Jader Núñez, Psicólogo Hipnoterapeuta, quien habló acerca del tema. 

¿Qué ocurre en el cerebro durante la hipnosis?

Es importante tener en cuenta que el cerebro emite diferentes ondas, y estas son ampliamente conocidas en el ámbito científico como: Delta, Theta, Alfa, Beta y Gamma.

Cuando la persona se encuentra totalmente despierta y realiza sus actividades del día a día, el cerebro se encuentra en Beta, lo que se llama, según el experto, conciencia externa, lo cual permite  interactuar con el mundo exterior.

“Ahora sí, durante la hipnosis el cerebro cambia de beta a alfa; lo cual es un estado parecido al del sueño, lo que permite que tu mente se expanda y puedas acceder a tu mundo interno y seas capaz de recordar eventos olvidados y conectar con aspectos importantes de tu mundo interior”, afirmó. 

¿Todas las personas pueden ser Hipnotizadas?

El experto es enfático en aclarar que, pese a lo que muchas personas piensan, nadie puede ser  hipnotizado en contra de su voluntad. 

“Durante la hipnosis el sujeto es dueño de sí mismo, y solo hace aquello que quiere. A medida que el terapeuta le va solicitando que recuerde la causa de un determinado síntoma, percibe una sensación, imagen o pensamiento relacionado de alguna manera con el tema”, indicó. 

De la misma manera, explica que algunas personas presentan dificultad para entrar en este trance cuando son muy racionales o tienen ansiedad por saber en qué momento lo hipnotizan. 

“También presenta resistencia quien fue traído o “empujado” por un amigo o familiar para que viniese a la terapia, el que tiene afán para viajar o asistir a un compromiso, o quien viene acompañado de alguien en quien no confía sus secretos (cree que en trance hipnótico le pueden hacer decir algo que oculta)”, resaltó Jader. 

La mayoría de las personas pueden lograr un estado hipnótico, algunos muy profundos y otros solamente a nivel superficial, lo cual depende de muchos factores psicológicos.

Concluyendo, el experto da ciertas recomendaciones para todas las personas que quieran utilizarlo como método terapéutico, ya que existen algunos consejos que se deben tener en cuenta antes de asistir a consulta, los cuales son: 

 El consultante debe evitar consumir o ingerir algún tipo de sustancias alucinógenas, 3 días antes de procurar no estar trasnochado 

Abrir la mente a la posibilidad de la hipnosis. 

Liberarse de expectativas, la hipnosis no es algo mágico o sobrenatural; es una herramienta terapéutica que puede ayudarte a acceder a tu mente subconsciente y cambiar patrones de pensamiento y comportamiento.

(FUENTE: lafm.com.co)

martes, 25 de abril de 2023

Hipnosis en psicología del deporte, ¿es eficaz?

La hipnosis en la psicología deportiva es reciente. Para autores como Brian Weiss, esta técnica proporciona un 'estado de concentración enfocada' que podrían aprovechar los atletas. ¿Pero en realidad funciona? Averígualo en el siguiente artículo.

La hipnosis en la psicología del deporte es una técnica a la que se apela para ayudar a los atletas en el tratamiento de diversos trastornos, tanto médicos como psicológicos. Aunque en el ámbito deportivo la psicología cada vez gana más peso, en el caso particular del hipnotismo todavía se recopila evidencia científica. No obstante, todo se inclina hacia su posible eficacia.

De acuerdo con la Asociación Americana de Psicología, conviene que los atletas busquen ayuda en profesionales de la psicología deportiva para potenciar su rendimiento, recuperarse de lesiones, enfrentar la presión, seguir un programa y, sobre todo, disfrutar lo que hacen.

En cuanto a la hipnosis, refieren que este procedimiento suscita cambios en las percepciones, sensaciones, pensamientos o conductas de un sujeto. De allí vendría la relación entre la técnica psicológica y su aplicación en los deportes. Pero antes de adentrarse en la eficacia que tendría o no en esta área, es necesario detenerse a definirla.

¿En qué consiste la hipnosis?

Existen varios conceptos sobre la hipnosis. Para autores como Ernest Hilgard, el propósito del método es crear las condiciones que permitan potenciar la receptividad y accesibilidad a la sugestión. La hipnosis es un estado mental de disociación e implica poder desconectar los procesos conscientes e inconscientes.

Como técnica coadyuvante supone eficacia. Es decir, por sí sola la hipnosis carece de efectividad en el tratamiento de algunos trastornos, pero combinada con otras técnicas sí parece funcionar. Esta utilidad tendría cabida en el manejo del dolor y en el tratamiento de la ansiedad, siempre que se complemente con la terapia cognitivo-conductual.

De igual modo, acoplada con otras técnicas, es «probablemente eficaz» en el manejo de la obesidad y el tabaquismo, así como en el tratamiento de trastornos gastrointestinales. La hipnosis ha demostrado utilidad como procedimiento previo a una cirugía; un ejemplo de ello es reseñado por la revista Enfermería Universitaria.

Por otra parte, en el ámbito concreto de la salud mental, también revela algún papel en el tratamiento de la depresión o del estrés postraumático.

La hipnosis es un estado psicofisiológico en el que la conciencia periférica se ve reducida y la concentración se focaliza.

– Spiegel y Spiegel –

La hipnosis y su eficacia en la psicología del deporte

Expuesto qué es la hipnosis y en qué condiciones tendría influencia, es momento de indagar cuál es su rol y utilidad en la psicología del deporte.

Si bien el aval científico sobre la eficacia de la hipnosis en el ámbito deportivo sigue nutriéndose, el recurso es utilizado para mejorar el rendimiento en disciplinas como el tenis o el fútbol.

Un estudio publicado en Cuadernos de Psicología del Deporte reveló que emplear técnicas hipnóticas para beneficiar el rendimiento deportivo, no solo favoreció este punto, sino que reportó incremento en la autoeficacia, la concentración y el estado de ánimo.

En el caso particular del tenis, se ha evaluado la utilidad de la autosugestión positiva a la hora de ejecutar los servicios. Y la efectividad ha sido total, además de disminuir el número de «dobles faltas».

La misma revisión de Franquelo et al. alude a un caso en el que un futbolista afirmaba «devolver muy pronto el balón». Tras el empleo de la hipnosis, subió su rendimiento. De igual forma, señalan su intervención controlando la ira en el contexto futbolístico, logrando que el deportista dirigiera el foco de su irascible emoción hacia el balón.

Además, un análisis publicado en Journal of Clinical Sport Psychology, resaltó la eficacia de la hipnosis para reducir las emociones negativas y aumentar la confianza y el rendimiento en el balompié profesional.

"La hipnosis posee elementos en común con otras técnicas de entrenamiento psicológico y componentes bastante específicos. En todo caso, funciona como estrategia secundaria en tanto que permite catalizar u optimizar el impacto de las diversas estrategias primarias que en la situación hipnótica son aplicadas".

-Jara y Garcés-

La hipnosis como herramienta de la psicología en otras disciplinas del deporte

La hipnosis como técnica en la psicología del deporte también tiene presencia en disciplinas ajenas al tenis y al fútbol. En el ciclismo se ha visto que el método incrementa la resistencia en situaciones de máximo esfuerzo.

Asimismo, en baloncesto se ha encontrado que, en fusión con otras tácticas, la hipnosis sube hasta en un 23 % la efectividad de los lanzamientos libres y ejerce un rol importante en el rendimiento de tiro a canasta.

En el golf hay ausencia de resultados significativos respecto a la hipnosis, más allá de contribuir a que los golfistas se sientan confiados, relajados y perciban la situación bajo control. En piragüismo se halla que, cuando se combina el hipnotismo con terapia de aceptación y compromiso, se produce un progreso de la fuerza física y del número de repeticiones de remo inclinado.

Hipnosis en psicología deportiva: un recurso prometedor

A la luz de los resultados anteriores, es posible que la hipnosis como técnica psicológica contribuya en gran medida a la mejora y potenciación de las habilidades físicas y mentales de los deportistas.

Se habla, entonces, de un recurso con un potencial valor para la rama psicológica en cuestión, con la capacidad de aportar numerosas ventajas a los atletas, motivo por el que es necesario avanzar en investigaciones que definan protocolos de actuación específicos para cada disciplina deportiva.

Asimismo, en baloncesto se ha encontrado que, en fusión con otras tácticas, la hipnosis sube hasta en un 23 % la efectividad de los lanzamientos libres y ejerce un rol importante en el rendimiento de tiro a canasta.

En el golf hay ausencia de resultados significativos respecto a la hipnosis, más allá de contribuir a que los golfistas se sientan confiados, relajados y perciban la situación bajo control. En piragüismo se halla que, cuando se combina el hipnotismo con terapia de aceptación y compromiso, se produce un progreso de la fuerza física y del número de repeticiones de remo inclinado.

Hipnosis en psicología deportiva: un recurso prometedor

A la luz de los resultados anteriores, es posible que la hipnosis como técnica psicológica contribuya en gran medida a la mejora y potenciación de las habilidades físicas y mentales de los deportistas.

Se habla, entonces, de un recurso con un potencial valor para la rama psicológica en cuestión, con la capacidad de aportar numerosas ventajas a los atletas, motivo por el que es necesario avanzar en investigaciones que definan protocolos de actuación específicos para cada disciplina deportiva.

(FUENTE: lamenteesmaravillosa.com)

viernes, 3 de febrero de 2023

La hipnosis funciona, pero no como te piensas


Criticada por muchos, malentendida por casi todos, reverenciada por algunos y entendida por unos pocos, así es la hipnosis. Los mitos se amalgaman en torno a ella, dándole un pedigrí de misterio muy apropiado para estas fechas. ¿Qué hay detrás de ella? ¿Acaso no era una pseudociencia? Si funciona, ¿se puede hacer lo que te dé la gana con ella? Y si es así, ¿por qué no se usa más a menudo? Hoy os contamos lo que saben los científicos al respecto.

¿Qué es en realidad la hipnosis?

La hipnosis es confundida muchas veces con un estado de inconsciencia, de sueño o, incluso, de coma. Y nada más lejos de la realidad. Actualmente existen decenas de mitos asociados con este "fenómeno" psicológico que es, además, empleado con fines terapéuticos cuando se puede. Hipertextual ha hablado con Txema Campillo, divulgador científico con años en lucha contras las pseudociencias. Su profunda afición por el hipnotismo, junto a su afinada visión científica, nos ayudará a comprender mejor qué se esconde tras la hipnosis.

"Existen un montón de definiciones de hipnosis, pero yo me quedo con la definición que usa Jeff Toussaint que dice que la hipnosis es un estado ampliado de comunicación", nos cuenta Txema. En realidad, las personas hipnotizadas no están inconscientes, sino todo lo contrario. Si lo estuvieran, no podrían comunicarse. "Muchas veces hay gente a la que hipnotizas y sale del estado porque están esperando quedarse inconscientes, y no. Tú te enteras de todo lo que está pasando a tu alrededor". Por otro lado, Juan Dharma, doctor en filosofía y máster multidisciplinar en Psicología, además de investigador en aplicaciones terapéuticas de la hipnosis, nos da otro punto de vista.

"La gran mayoría de estudios hasta hace poco se amparaban en un paradigma antiguo en el que se define la hipnosis como un estado de consciencia alterado", explica Juan. "En ese estado, se supone que la persona se encuentra más susceptible a lo que se conoce como las sugestiones del hipnotizador." Pero a día de hoy, esta conceptualización, afirma el experto, está siendo desplazada para entender mejor la hipnosis a través de las pruebas que tenemos y tras haber superado multitud de prejuicios sobre cómo funciona el cerebro.

"Hoy en día no parece que las pruebas neurológicas verifiquen la teoría del estado. No parece, científicamente hablando, que sea muy provechoso parcelar la mente y reducirlo a puros estados. Sin ir a las definiciones más radicales, a mi me gusta definir la hipnosis como una experiencia. Así cambiamos el énfasis de un estado a un proceso". Esta idea es más fenomenológica, más cercana a nuestra realidad continua que a la visión clásica reduccionista que, aunque parece más fácil de comprender, es menos realista.

Se parece a un juego de roles

Cada día jugamos a un juego de roles donde nosotros nos ponemos en un papel. Por ejemplo, nos "jugamos" a ser trabajadores, o jefes; padres e hijos; ciudadanos y policías... esta imposición cultural es un constructo social útil y necesario para vivir en la manera que vivimos. Y también afecta a la hipnosis. "Hay grupos de investigación que dicen que la hipnosis es en realidad un juego de roles donde una persona se instituye en el papel de hipnotizador y otra en el de hipnotizado". Como decíamos, esto no significa que estén fingiendo, al igual que un trabajador y un policía o un padre no finge su rol.

De esta manera, los hipnotizados estarían precondicionados por la experiencia. Esto es especialmente útil en los espectáculos de hipnosis o en las sesiones terapéuticas, donde el hipnotizado adquiere una posición en la que confía en una autoridad: el terapeuta. La hipnosis validaría las expectativas del rol de hipnotizado, lo que explicaría las sensaciones que el cuerpo siente.

Pero si es un juego de roles, ¿por qué se experimentan sensaciones tan vívidas? No es algo tan extraño. Solo hay que pensar en las sugestiones masivas o en las vivencias chamánicas o los trances provocados en congregaciones religiosas. "Un trance es esa sensación de estar con la atención completamente concentrada en una idea, como ocurriría con un corredor que está llegando a la meta, por ejemplo. Todo esto, al final, se puede explicar a partir de los fenómenos ideomotores", afirma el hipnotizador.

Este apartado ideomotor es uno de los principales componentes del puzle que conforma la hipnosis. "Nuestro cerebro es capaz de representar ciertas cosas, y es bastante común". Momentos antes, Juan nos hacía una demostración con el ejemplo de un limón. Poniendo énfasis en la manera de describir la experiencia, usando ciertas palabras y guiando nuestra concentración hacia dicho limón ha conseguido una manifestación ideomotora: la salivación. De hecho, no es nada difícil observar los resultados, solo necesitamos pensar en morder un limón, en su tacto y su color, para producir una reacción fisiológica.

Los hipnotizados no pierden la voluntad

Los fenómenos ideodinámicos, como comentaba Juan, son la manifestación y también el conductor de los fenómenos hipnóticos. Por ejemplo, si Juan intentara que no moviéramos el brazo, creando la idea de que es una viga de hierro, ¿qué ocurriría? La voz al teléfono lo intenta. "La persona puede llegar a sentir, por el fenómeno ideomotor, que no puede mover el brazo, y es como un círculo en el que se retroalimenta concentrándose en esa sensación, reciclándola. Así conseguimos que la persona experimente no poder mover el brazo".

Pero esto no quiere decir que los hipnotizadores tengan el control sobre los hipnotizados. "Si yo, entonces, tratara de clavar un cuchillo en el brazo a esta persona, inmediatamente desaparecería la disociación, interrumpiendo su atención del proceso, de la experiencia, porque en ese momento es más importante salvaguardar la integridad física". Con esta frase, Juan nos explica que los hipnotizados no pierden en ningún momento su voluntad ni su contacto con la realidad.

"Una persona en hipnosis no pierde la voluntad", explica Txema Campillo, "nunca podrá hacer algo que no quiere hacer". Esto no quiere decir que alguien que, conscientemente, no quiere imitar a un animal vaya a salirse de la experiencia hipnótica. Porque al fin y al cabo es algo muy parecido a ver una película de terror: disfrutamos pasando miedo porque en todo momento nos sentimos seguros. Hacer "el ridículo" enfrente de cientos de espectadores es algo que no nos pone en peligro. "Un ejemplo muy bueno es hacer el perro o la gallina. En su cerebro no es nada malo, así que lo hacen aunque no lo harían de forma normal", continúa.

"Si le pides a una persona que se desnude, inmediatamente se va a despertar y, probablemente, te lleves un guantazo", explica Txema. Pero claro, el límite varía según las personas. "Que yo sepa no se conocen casos en los que un hipnotizador tuviera que parar a una persona porque se estaba desnudando en público", nos cuenta Juan Dharma. "La inhibición es tan fuerte que lo tenemos como un constructo social muy aceptado. También juega un papel importante el código ético".

"Se conoce el caso de una persona que salió en un show de hipnosis y le pidieron que se imaginara una playa y comenzara a bailar, que es un ejercicio de calentamiento. Esta persona, que estaba participando tranquilamente de repente paró y se negó a seguir. Preguntando después, resultó que en sus creencias, o su religión, solo se puede bailar en momentos concretos y sagrados, con cierto sentido, y bailar fuera de ese contexto era una ofensa", confirma el doctor en filosofía.

"La disociación, vista desde fuera, nos lleva a los malentendidos de la hipnosis. ¿Puedes forzar a que una persona haga algo en contra de su voluntad? No, porque esa persona se ha prestado al contrato o contexto 'hipnosis'. Si hay un problema en el que la integridad física o ética de la persona se ve comprometida, la persona dejaría de 'alucinar' la experiencia hipnótica, lo cual no invalida lo que estaba viviendo".

Tampoco se puede hacer olvidar

Otro de los mitos más extendidos, aparte de hacer que una persona actúe en contra de su voluntad, es convertir a un ser humano en un autómata que no recuerda lo que ha pasado. Pero no se pueden hacer olvidar los recuerdos. "No solo no se puede, sino que no es deseable. El recuerdo de experiencias traumáticas es útil, porque nos hace evitar el peligro". Pero, insistimos, la hipnosis no permite bloquear recuerdos ni provocar una amnesia persistente.

Los hipnotizados recuerdan perfectamente todo lo que ha pasado

De hecho, los hipnotizados recuerdan perfectamente todo lo que ha pasado. "La mayoría de la gente se suele acordar de todo lo que ha pasado durante la hipnosis", nos comenta Txema, hablando de sus experiencias como hipnotizador. "Solo me ha pasado con dos personas que no se acordaban de nada al salir del 'trance'. Es lo que a mi me gusta llamar supersujetos, que son muy susceptibles a la hipnosis". Pero esto se limita a la experiencia hipnótica inmediata. Y no a largo plazo.

"Existen unos pocos casos reales de terapeutas que han empleado la hipnosis para abusar de sus pacientes". Esto podría ocurrir dentro del contexto que describíamos si el nivel de confianza terapeuta-paciente fuese muy alto, confirma Txema. "Por supuesto, estos pacientes lo recuerdan todo y estos terapeutas están en la cárcel. Si se pudieran borrar recuerdos, esta gente no habría sido detenida". La disociación memorística, igual que ocurre con el fenómeno ideomotor, es una "alucinación" que ocurre solo durante un tiempo corto.

Se puede usar la hipnosis como terapia

Esto no quiere decir que no se pueda usar la hipnosis de forma terapéutica. "Provocar a alguien para que sufra de una amnesia definitiva permanente, desde luego, es imposible", confirma Juan Dharma, "Es cierto que hay una manera de trabajar el recuerdo para romper su vinculación emocional fuerte y, sobre todo, para que este recuerdo no le condicione. Pero esto no significa olvidar".

También se puede usar la hipnosis para tratar el dolor, por ejemplo. "La hipnosis es fundamentalmente atención; y se ha demostrado que ayuda a tratarlo porque hay un gran componente de estrés en el dolor". Efectivamente, el dolor puede mitigarse enormemente con atenciones, distracciones y componentes lúdicos, entre otras cosas. Es un hecho contrastado en numerosas ocasiones por la ciencia. "Con la hipnosis, a través de las terapias de control de dolor, no vamos a curar la lesión. Eso ha de hacerlo un médico. Lo que hacemos es desviar la atención lejos del dolor", explica Juan. "La atención es como una lupa, magnifica las sensaciones, por ejemplo".

Por descontado, la hipnosis no es una especie de terapia panacea. No sirve para todo ni es todopoderosa. Como explicábamos, tiene una serie de limitaciones asociadas a las características mentales de cada persona. Sin embargo, con la técnica adecuada y llevada a cabo por un experto, puede resultar muy poderosa a la hora de tratar dolencias, ansiedad y estrés, entre otros.

Otro de los grandes mitos habla de los efectos secundarios de la hipnosis pero, hasta la fecha, no se conoce ningún efecto secundario ni ningún mal asociado a la hipnosis. Es imposible quedarse "bloqueado" en estado hipnótico o que ocurra un problema mental reseñable. Al fin y al cabo, el quid principal de la hipnosis es la atención. Y esta se puede redirigir sin ningún perjuicio.

No todo el mundo es hipnotizable

Efectivamente, esto no es un mito. Todavía no sabemos muy bien por qué. Probablemente exista una relación con nuestro conectoma, es decir, las conexiones neuronales en nuestro cerebro y su conformación. Pero lo cierto es que todavía no tenemos claro por qué algunas personas son hipnotizables y otras no. "Se supone que hay un 10% de personas que no son hipnotizables en absoluto, a parte de la gente que por su fisiología no puede ser hipnotizada", nos explica Txema. "La gente con problemas de esquizofrenia o problemas neurológicos no pueden ser hipnotizados normalmente".

Los problemas asociados a enfermedades mentales o de índole neurológica son una barrera

Juan, a su vez, nos explica que aunque hay divergencias teóricas en qué ocurre cuando alguien es hipnotizado, prácticamente todo el mundo puede experimentar la hipnosis si quiere. No se puede forzar u obligar a alguien a experimentar la hipnosis, como intentan algunos hipnotizadores de espectáculo según un esquema clásico, que es de donde proviene esta idea de que no todo el mundo es hipnotizable. "Lo que sí podemos decir es que no todo el mundo puede ser hipnotizado en cualquier momento, por cualquier persona y con cualquier técnica", afirma. "Es fundamental que el hipnotizador consiga que el hipnotizado quiera experimentarlo. También sabemos que algunos de los problemas asociados a enfermedades mentales o de índole neurológica son una barrera que impiden la hipnosis. Por otro lado, otras personas son fácilmente sugestionables. Especialmente cuando han asistido a varios espectáculos de hipnosis, por ejemplo.

"Desde mi punto vista, existe un efecto de exposición pública de 'soy diferente, puedo ser hipnotizado y los demás no pueden'. También depende de las expectativas, ya que esperas que se produzca en ti cierta respuesta que crees involuntaria. Pero en realidad estás validando el fenómeno". Este proceso es el que ocurre en estas personas predispuestas a ser hipnotizadas. ¿Y cómo se hipnotiza a una persona?

El momento WTF

Para hipnotizar existe una serie de técnicas y una fenomenología asociada que sirven para guiar la atención del hipnotizado. "Usamos una serie de palabras, tonos, hacemos hincapié en algunas partes de la comunicación", explica Juan al preguntarle por este tema. "Hay varios procesos que pueden servir. Algunas personas sólo con la imaginación pueden experimentar la hipnosis", nos comenta Txema. "El hipnotizador no tiene superpoderes. Cualquiera puede aprender las técnicas. Ya que se le dé mejor o peor es cosa de cada uno".

Otro método para generar el momento propio de la hipnosis es lo que se conoce como "ruptura de patrón" o, como nos cuenta Txema Campillo, el "momento WTF". "Uno de los gestos más típicos consiste en que te van a dar la mano y, de pronto te la levantan y tu te quedas desconcertado, pensando 'qué está pasando aquí'. Nosotros inconscientemente tenemos unas rutinas muy asentadas, manejadas por el inconsciente. Cuando algo se sale de esa acción, el cerebro interrumpe la línea de pensamiento y se va a lo primero que pueda agarrarse que tenga sentido. Y eso suele un hipnotizador diciendo 'mira fijamente a la palma de tu mano y duérmete'".

Juan Dharma nos explica un poco más sobre este mecanismo. "A nivel cerebral seguramente lo que está ocurriendo es una activación de la amígdala [que se encarga de los procesos instintivos y de las emociones]. Lo que pasa es que interrumpe momentáneamente la actividad del córtex prefrontal, encargado de las decisiones conscientes, activando una reacción ante la sorpresa". En palabras del hipnotizador, esto pone a nuestro cuerpo en alerta para salir de un contexto social luchando o evadiendo el conflicto.

En ese momento de shock lo más probable es que haga caso a la orden del hipnotizador

"La huida, socialmente hablando, es la risa. Por eso los chistes nos hacen gracia. En el handshake, que es como se conoce, interrumpes a la persona en mitad de un proceso muy conocido y se queda completamente desorientada. En ese momento de shock lo más probable es que haga caso a la orden del hipnotizador. Un patrón conocido. Ahora, también te puedes encontrar con una persona que tenga una respuesta de ataque y en vez de quedarse en shock, sin querer verdaderamente, te suelte una bofetada.

Existen también otras técnicas como la "sobrecarga" para llevar al hipnotizado a esa experiencia especial. Una experiencia, que, como vemos, no es sencilla ni fácil de definir. Pero sí que resulta útil. Pero para usarla, lo primero, es despojarla de esos mitos y falsas ideas que la desprestigian. A día de hoy todavía se duda en algunos círculos de que la hipnosis sea un fenómeno real. Pero lo es tanto como nuestra capacidad de focalizar nuestra atención en lo que queremos.

(FUENTE: hipertextual.com)

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