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viernes, 31 de octubre de 2014

China: Detenidas 11 personas por desenterrar cadáveres para "matrimonios fantasma"



La policía china ha detenido a 11 personas por desenterrar presuntamente cuerpos de mujeres fallecidas con el objetivo de venderlos para los rituales conocidos como "matrimonios fantasma", según publica hoy el diario hongkonés South China Morning Post (SCMP).

Los sospechosos, que llevaban tiempo realizando esta práctica, fueron detenidos tras la exhumación del cadáver de una mujer de un pueblo de la provincia oriental china de Shandong que luego vendieron a la familia de un hombre de mediana edad fallecido, dice el diario.

La "transacción" responde a la tradición china conocida como "matrimonios fantasma", por la que se desentierra a mujeres con el objetivo de darles de nuevo sepultura junto a hombres solteros que acaban de fallecer para que no se marchen solos al más allá.

Aunque caída en desuso, la costumbre, que data del siglo XVII antes de Cristo, se practica todavía en las zonas rurales chinas de algunas provincias del centro, este y sur como Shaanxi, Shanxi, Henan, Hebei y Cantón.

En este caso, el "líder" de las exhumaciones, quien responde al común apellido chino de Wang, afirmó al ser detenido que "cuanto más fresco es el cuerpo, más vale en el mercado".

"Los cadáveres de hace años no valen nada, mientras los recientes, como ése, son muy valiosos", dijo Wang en una grabación que ha sido retransmitida por algunas emisoras de radio chinas, en referencia al cuerpo de la mujer por la que él y sus "socios" fueron detenidos.

En ella especifica que los cadáveres de mujeres más recientes pueden valer entre 16.000 y 20.000 yuanes (entre 2.000 y 4.000 dólares, aproximadamente).

El cuerpo sin vida de la mujer circuló por el mercado negro y recorrió varias ciudades hasta que fue finalmente vendido a la familia de un soltero fallecido en la vecina Hebei por un precio más elevado de lo habitual, 38.000 yuanes (más de 6.200 dólares).

Wang y los otros diez sospechosos han sido acusados por la policía de robar cuerpos, un crimen castigado con penas de hasta tres años en prisión. 

(FUENTE: EFE)

El pacto




Un relato de: Reynaldo Silva Salas (próximo a publicarse)

Corina llegó corriendo feliz a su casa esa tarde, con el corazón henchido de una gran felicidad adolescente. Estaba enamorada. Tras semanas de sentirse una suerte de “bicho raro” en su nuevo colegio, finalmente alguien le había hablado, ¡y precisamente había sido ese chico tan guapo que no dejó de mirar desde el primer día!. Caminando como entre nubes, atravesó el jardín de su nueva casa, sin hacerle caso a su hermanito y sus nuevos amigos, que ahí jugaban. Tampoco saludó a su madre que preparaba el almuerzo. Menos aún respondió el saludo de su padre, sentado en la sala leyendo el diario.

Sólo en su mente estaba terminar de ducharse cuanto antes para contarles a sus hermanas las buenas nuevas. “¡…Se van a morir de la envidia!!!”- pensaba. Tarareando una canción de moda, la joven de 16 años bailoteaba bajo la regadera mientras el agua tibia rodaba por todo su cuerpo. Corina cerró los ojos cuando el picor del shampú la obligó a hacerlo. De pronto, un potente chorro de agua caliente la sobresalto, haciéndola soltar una fuerte imprecación. Su mamá le increpó inmediatamente: “¡cuidado con ese lenguaje jovencita!”. La muchacha quiso responder, pensando en que alguien había abierto el grifo del caño, pero no pudo; con los ojos entrecerrados volteó a mirar hacia atrás suyo: sintió que no estaba sola.

Una ráfaga de viento procedente de ninguna parte levantó la cortina de baño de golpe, erizándole la piel; instintivamente trató de cubrirse el cuerpo con las manos, pero no pudo evitar lo que ocurrió a continuación. Un tremendo bofetón en su mejilla, salido de la nada, la aventó con violencia contra las mayólicas de la pared. Casi de inmediato, la asustada comenzó ver y sentir con horror algo inimaginable: ¡NO HABÍA NADIE CON ELLA EN LA DUCHA, PERO SENTÍA CÓMO LA MANOSEABAN SALVEMENTE!!!, ¡SUS OJOS NO MENTÍAN: NO HABÍA NADIE AHÍ!!!!

Desesperadamente, Corina luchaba contra el ser invisible manoteando, tratando de levantar las rodillas, desesperada tratando de impedir en vano sentir que esas horrendas manos salidas de la nada, le tocaban donde jamás le había permitido a nadie. Apenas fueron unos segundos, pero fue más de lo que ella podía soportar: resbalándose salió del baño, corriendo, desnuda, gritando. Todos en la casa se sobresaltaron, al verla correr sin parar de gritar rumbo a la calle. Su padre saltó de su sofá y apenas la alcanzó cuando llegó a la vereda. Apenas pudo contener a su hija, presa de una crisis nerviosa. Su hermano menor y sus amigos que jugaban en la calle quedaron paralizados. Todo el vecindario se alarmó. Fue necesario que padre y madre cargasen en vilo a la asustada jovencita para regresarla a la casa.

Aquel día todo comenzó: las otras tres hijas llegaron del colegio media hora después; encontraron a Corina dormida a punta de fuertes calmantes. Sus padres no les dijeron nada de lo que ella había dicho que pasó. Debieron hacerlo. Sin aviso, Sandrita de 15 años e Ivonne, de 17, también fueron atacadas: sin importar si estaban solas o acompañadas, recibieron sendas nalgadas procedentes de la nada. Sandrita sufrió también un zarpazo del agresor cuando se cambiaba de ropa, rompiéndole la falda que se estaba quitando y dejándole tres profundos arañones en la pierna. Ivonne por su parte, también sintió unas fuertes y toscas manos que le toquetearon bajo las sábanas, para luego hacer saltar por los aires las cobijas en medio de fuertes risotadas.

Aquella noche fue terrible. La pequeña Carol, de apenas 9 años, se apretujó temblorosa contra el pecho de su madre. El Señor García, su papá, marino de profesión, recorría todos los ambientes de la casa con su arma de reglamento en mano gritando y vociferando al aire, impotente para detener al agresor. Se habían mudado apenas hacía un mes a esa nueva casa, y tras pasar por los problemas propios de trasladarse de pronto a otra ciudad, ahora tenían que enfrentarse a lo desconocido.

La vida se volvió un infierno para toda la familia: las chicas estaban al borde de un colapso nervioso. La madre, viendo el descontrol de su marido, si algo le pasó a ella también, prefirió callarlo. El señor García agotó todo tipo de solución. Estaba al borde de la locura. Asustados por los gritos de las chicas, los vecinos pensaron que vivían al lado de un peligroso abusador. La vida de la familia se volvió un infierno. Fue una semana completa de horror pánico y contínuas agresiones. Eso fue lo que me contó la señora García cuando fue a buscarme.

Yo ya era algo conocido en mi ciudad, más nunca le pregunté si llegó a mí recomendada por alguien o por que me había visto en mi programa de televisión. Sólo me fijé es sus ojos llenos de desesperación, pidiendo una solución a su problema. Pensé en las pobres muchachas siendo atacadas de esa manera por aquel ser que no era de este mundo. Le prometí ir a su casa esa noche y acabar con todo eso costara lo que costara.

Ya era de noche cuando llegué a la pequeña casa. Un viento frío y ululante recorría las calles del barrio de clase media donde vivían. Desde lejos, nadie podría imaginar los terribles sucesos que pasaban en aquella pequeña casita de un piso. Apenas me abrieron la puerta, alcé la vista instintivamente al cielorraso. Quería percibir si “alguien” estaba ahí. Esperaba sentir un erizamiento en mi nuca, señal –al menos para mí-, de que ahí hubiese una presencia. De improviso, una ráfaga de dolor recorrió mi cuello. En vez de sentir lo que esperaba, un doloroso arañón salido de la nada recorrió mi nuca, dejando una rojiza marca en toda su extensión.

Había pensado que, al haber tantas adolescentes en esa casa, podría tratarse de un caso de poltergeist, pero no: aquella “entidad” era muy agresiva. Había que actuar rápido. En la sala de la casa estaban reunida la familia García en pleno, salvo dos: Carol, la pequeña de la casa, había sido prudentemente enviada a dormir en casa de unos parientes. La abuela, que había llegado del norte, rezaba insistentemente a todo venerable existente en la cristiandad, en su cuarto. Me senté en la mesa con el señor García, y saqué un tablero oui-ja; pocos saben que este método de comunicación es el mejor para contactar con entidades agresivas,…pero somos muy pocos los que lo podemos hacer.

Mientras la madre era rodeada por sus hijas en un sofá, comencé a explicarles a todos lo que pretendía hacer: comunicarme con el agresor, ver qué lo motivaba y descubrir cómo hacer que se retire de esa casa. Antes de empezar la sesión, la abuela salió de su cuarto. Nos hizo saber que quería participar: “quiero hablar con mi Ernestito” -, dijo pausadamente. El señor García se rehusó de plano. Me explicaron que la abuelita había perdido a un hijo de 23 años en un accidente aéreo en los años cincuentas. Los ojos de la mujer me suplicaban que aceptase. Lo hice por varios motivos: uno, que entendía su necesidad para hacerlo; un familiar lejano mío falleció en el mismo accidente y entendía el dolor de no tener una tumba dónde llorar. Otro, y el más importante, era que, desde que entré en la casa “sentí” que ahí adentro había más de una entidad.

La sesión de oui-ja para contactar con el pariente fallecido fue a la vez emotiva y muy reveladora: casi de inmediato, Ernesto respondió. La abuela de la casa comenzó a mirar fijamente la copa invertida; nos dijo a todos que “veía” a su hijo como una aparición, dentro de la copa. La anciana, con los ojos rebalsando de lágrimas comenzó a conversar con él. Todos lloraban al ver que las preguntas de la mujer eran respondidas con suaves movimientos que deletreaban las respuestas. Yo también debo admitir que ví un “vaho” vaporoso, pulsante, dentro de la copa. Se sentía algo caliente. Ernesto nos dijo que él estaba tratando de proteger a la familia del agresor invisible, pero que era más fuerte que él. “Dice que tú deberás pactar con el alma en pena” –me dijo al final la ancianita-, “mi Ernestito te ayudará en lo que pueda”. Al finalizar el contacto, la mujer me agradeció con un beso en la frente y volvió a su cuarto, a sus santos y a sus rezos. Me sentí aliviado de que tenía un aliado.

Mientras veíamos a la abuela retirarse, la copa se movió de nuevo: otra presencia hacía contacto. Era débil y movía temblorosamente la copa por encima del tablero. Era un niño. La esposa del señor García se incorporó del sofá y se reunió con nosotros en la mesa. No nos había dicho nada, pero tres noches antes, cuando estaba sola en la cocina, de noche, había aparecido un niño frente a ella, pero no había sentido miedo. Se llamaba Miguel. Deletreando como lo haría un infante de 6 años, Miguelito –como se hacía llamar a sí mismo-, nos contó su historia: había vivido en esa casa y había muerto hace 10 años en la calle frente a ella, tras ser atropellado por salir corriendo tras su pelota. Aquella presencia también nos conmovió: “….S.O.L.O…Q.U.I.E.R.O…J.U.G.A.R…”, era lo que decía insistentemente.

La señora García nos contó que sentía apagadas risas de niño cada vez que un escalofrío le anunciaba que el agresor fantasmal le rondaba, como a sus hijas. Supuse que aquel niño protegía a la señora, por que la consideraba su madre. Un alma pura como Miguelito seguramente podía mantener a raya a un espíritu bajo. No podía pedirle a Miguelito que me ayude a enfrentarlo, y él mismo me lo confirmó. Al preguntarle si había visto al agresor, respondió: “…S.I….P.E.R.O…L.E…T.E.N.G.O…M.I.E.D.O…”

“…M.E…P.U.E.D.O…Q.U.E.D.A.R…”, dijo a continuación. Era un alma buena y sola y la madre aceptó inmediatamente. Tras conminarle que se porte bien y que no asuste, decidí despedirme de él. De pronto, todos miramos hacia el extremo de la sala. Ante los ojos de todos los presentes, Miguelito apareció: todos contuvimos el aire ante la aparición, era un niño precioso, vestía un oberol y mostraba un inmenso pegote de sangre coagulada a un lado de su cabecita. La señora García, conmovida y movida por su instinto de madre, se acercó a él, impelida por el deseo de abrazarlo. El pequeño espíritu desapareció ante nosotros, quedando la huella de sus ojos llenos de pena, en el aire un buen rato.

Cuando todos nos encontrábamos aún sorpendidos, la copa tiró violentamente de las manos del señor García y la mía, hasta casi salir disparada de la mesa. Había otra presencia. Casi de inmediato toda la sala se llenó de una horrenda sensación de calor, asfixiante, junto a un horrendo olor que al principio no pude identificar. Todos mirábamos alrededor asustados. La madre corrió al sofá donde estaban sus hijas, que comenzaron a gemir de miedo. Sebastián, el único hijo varón, se paró y se puso tras su padre. El señor García amartilló su arma en el bolsillo. Pedí a todos calma. Como si brotase de las paredes, una gruesa y profunda risa, como si saliese de una garganta inhumana, nos rodeó. Los rezos de la abuela se escuchaban más altos en ese momento.
Claramente pudimos sentir unos pasos pesados que se aproximaban hacia nosotros. Tratando de no mostrar miedo, sentí una muy caliente y jadeante respiración tras de mí, que hizo que me ardiese de nuevo el arañón en la nuca. De pronto, una súbita y desconocida “fuerza” cayó sobre ambos; “algo” nos presionaba la cabeza, pegándonos contra nuestras sillas. Aquella “cosa” no quería que nos levantásemos, quería conversar. Le sugerí al señor García que no luchase contra esa horrenda presión: tomaríamos contacto inteligente con ese ser. El papá de las chicas y yo estábamos sentados frente a frente, a ambos extremos de la mesa. Aquel “sujeto” debería ser inmenso, dado que sentíamos cómo nos mantenía en nuestros sitios, como si aprisionasen dos inmensas manazas nuestras cabezas.

No hubo necesidad de preguntarle quién era; él lo deletreó a una velocidad aterradora en el tablero: “…S.O.Y…M.O.N.T.O.N.D.I.U.M.O…”. Cuando Sebastián dijo el nombre, toda la familia quedó desconcertada: les parecía un mal chiste. Yo comprendí al momento qué significaba ese nombre. Los García provenían del norte, y jamás habían escuchado un apodo chacarero: los chacareros eran los rudos y decididos campesinos que dieron fama a Arequipa de irreductible; hablaban un dialecto, en parte castellano antiguo, parte quechua y parte aymara. “Montondiumo” era una corrupción de “montón de humo”, que era como se les decía los fumadores empedernidos. Ahí recordé dónde había olido esa peste que impregnaba el ambiente, hasta casi hacer toser. Era el olor de los “mapachos”, unos cigarros de la selva peruana, tiempo atrás muy populares entre hombres rudos, y hoy sólo utilizados por los chamanes selváticos.

El haber sido yo criado en el campo, me permitía entender la forma de expresarse del “ente”, así como parte de su manera de pensar. La copa se deslizaba a una velocidad de vértigo por la mesa, mientras no paraba de sentirse esa horrenda respiración envolviéndonos a todos: “…E.S.T.A…E.S…M.I…T.I.E.R.R.A…N.O…M.E… I.R.É…J.A.J.A.J.A.J.A…”-, respondía cada vez que le preguntaba su proceder. Los terrenos donde había sido construida la casa le habían pertenecido tiempo atrás. Iba a ser difícil sacarlo de ahí: un chacarero primero moriría antes de abandonar su tierra,….en este caso, ni eso había servido.

La sesión se prolongó por varias horas: con infinita paciencia, logramos desentrañar la historia de “Montondiumo”; se me heló la sangre conforme deletreaba las escasas respuestas que daba: era un espíritu muy bajo, un condenado, un “rematado” para el mundo de los espíritus. Un ser brutal y sin compasión en vida, y que era ahora prisionero de sus bajezas. Había habitado ahí hacía casi 80 años. Todos le temían y él no temía a nada ni a nadie. Había extendido sus propiedades en base al robo y al asesinato: si un campesino humilde le temía, simplemente asaltaba su casa una noche, les robaba todo, violaba a las mujeres y después los asesinaba a todos. Nadie se atrevía ha reclamar después las tierras que “Montondiumo” pasaba a su propiedad.

Su final fue tan violento como su vida: una noche, una cuadrilla de ladrones lo mató para robarle. Él estaba borracho en su cama y no pudo defenderse con su formidable fuerza. Al preguntarle qué quería, su respuesta llenó de terror a toda la familia: “…L.A.S…N.I.Ñ.A.S…S.E.R.Á.N…M.Í.A.S…J.A.J.A.J.A.J.A…”. El señor García apretaba los dientes de rabia e impotencia. Era un ente espiritual tan bajo que sólo buscaba calmar sus bajas pasiones. El lenguaje en el cual explicaba lo que pretendía hacer era asquerosamente soez y vulgar, tanto que esa parte de la conversación yo no la podría compartir con ustedes. Las muchachas temblaban al sentir cómo al mismo tiempo, “Montondiumo” soltaba sobre las mejillas de todas, ese horrendo vaho de respiración inhumana suyo, acompañada con el olor del más fuerte y picante de los tabacos.

Pensando en cómo deshacerme de aquel terror vomitado de los más bajos planos de realidad, recordé algo que mi abuelo me enseñó: “ciertos espíritus bajos acceden a abandonar un lugar si pactas con ellos para ayudarlos a liberarse”. Fue en vano. Aquella entidad no quiso aceptar ni velas, ni misas, ni oraciones por su alma: no creía en Dios y se sabía condenado para siempre. La noche se terminaba y aquella criatura no nos dejaba levantar de la mesa; era necesario acabar con todo eso. Por precaución, yo había llevado conmigo un artilugio heredado de mi abuelo, el cual estaba a mis pies, dentro de una mochila: mi abuelo lo había usado infinidad de veces para “controlar” espíritus rebeldes. Era una base de madera de la cual emergía una varilla de acero, en forma de una “J” invertida.

Se coloca un anillo de oro, muy antiguo en la varilla, descansando éste en la base de madera; al extremo de la “J” invertida se coloca un frasco de cristal, de modo que la boca del frasco queda al final de la varilla. Sólo funciona con frascos de cristal con tapa muy antiguos: el vidrio ahumado del siglo XIX es excelente para “aprisionar” espíritus o parte de ellos. Lo saqué con la mano que tenía libre y lo puse en la mesa. El nombre del invisible espectro me había dado una idea. Valía la pena intentarlo. “Montondiumo; ¿qué quieres para dejar en paz a esta familia?”. Dije en voz alta. El “ente” picó el anzuelo:“…L.I.C.O.R…C.I.G.A.R.R.O.S…M.U.J.E.R.E.S…J.A.J.A.J.A…”. Respondió de inmediato. Era lo que suponía: los placeres lo tenían dominado.

Tardé dos horas en acordar el extraño “pacto”: el “ente” pedía que le diesen una ofrenda de sus preciados “mapachos” una vez al mes, y una copa de licor también,…..pero no cedía en sus pretensiones: deseaba a las muchachas. No lo iba yo a permitir. Pensando en que su inmensa testarudez debería estar aunada a un inmenso ego. “No puedes poseerlas como eres ahora”-le dije, imprecándolo- “acepta lo que te ofrezco, ¿o quieres que las muchachas sepan que ya no eres un HOMBRE?”. Aún me estremezco recordando lo que pasó después de que dije eso: ¡la mesa comenzó a vibrar de una manera espantosa!, ¡todos se aterraron cuando los vasos y copas de la vitrina cercana comenzaron a estallar!; ¡el Señor García y yo tratábamos con todas nuestras fuerzas de despegarnos de la mesa que soltaba sin tregua golpes con las patas contra el suelo!....

Los ojos de pánico de los presentes luego observaron con horror la furia de la entidad: ¡como grandes surcos aparecieron sendos arañones atravesando la mesa de madera y el tablero oui-ja!. Tratando de parar eso, exclamé: “¡NO TIENES OTRA OPCIÓN: ACEPTA EL PACTO QUE TE OFREZCO. HAZ INGRESAR EL ANILLO EN EL FRASCO COMO MUESTRA DE QUE DAS TU PALABRA!”. Se podían sentir los jadeos cargados de odio del espíritu, recorriendo toda la sala. De pronto dejó de azotar la mesa para jalarla hacia un lado, arrastrando las patas. Todas las mujeres de la casa lloraban y rezaban, mientras yo repetía una y otra vez mi mandato, mientras veía cómo el anillo de oro vibraba cada vez más, alzándose a ratos por la varilla de acero. Fueron interminables los minutos que luchamos contra ese ser.

Finalmente, sintiéndose vencido, “Montondiumo” cedió: el anillo se elevó de golpe, siguiendo la ruta que le daba la varilla, para caer sonoramente dentro del frasco. Me apresuré a taparla. De pronto, toda la casa cayó en un profundo e inquietante silencio. Todos mirábamos hacia el techo, observando. No había certeza si la entidad estaba prisionera o no. Pasado un rato, vimos cómo la copa, que había quedado volcada sobre la mesa, se elevó lentamente, sin que nadie la tocase, y tras tomar de nuevo su posición invertida, se deslizó lentamente sobre los restos del tablero, hasta detenerse en la palabra “SI”.

No había logrado encerrar al espíritu, pero había logrado pactar con él. Los siguientes minutos los usé en definir totalmente los acuerdos del pacto con una ahora algo más tratable entidad: los García se comprometían a dejar un paquete de “mapachos” en un cenicero, en la mesa de la sala, el primer día de cada mes, así como una copa de anisado, y el Señor García debería tomar otra copa del licor, a la salud del ente. “Montondiumo” prometía no molestar jamás a las muchachas y proteger la casa. Pude despedir a esa alma condenada casi al amanecer. Al irse, desapareció el olor acre y la sensación de calor, dejando paso a la gélida atmósfera del amanecer serrano. La familia quiso insistir en que me quede con ellos a desayunar, muy agradecidos. Me negué; estaba exhausto, y deseaba irme a casa.

La calma volvió a la casa; el pacto fue rigurosamente cumplido por ambas partes. Los cigarros y el licor desaparecían misteriosamente, sólo dejando un trazo de olor a tabaco negro y anís en la atmósfera. Las chicas no sufrieron más ataques. De tiempo en tiempo, recibía yo personas que me buscaban en busca de ayuda, recomendados por “una familia sinceramente agradecida”. Poco supe después de los García. Me encontré con Corina años después en la calle; se iba a casar. Tiempo después, supe que el pacto duró ocho años: un día, Corina y su esposo, que vivían en la capital, visitaron a su familia. Era primero del mes.

La familia en pleno se reunió en la sala y celebraron la visita. Al hacerse de noche, todo comenzó de nuevo: contento por la visita, el señor García había olvidado poner la ofrenda, estando en su lugar las cervezas que la familia compartía. Sin aviso, a espaldas de Corina, hizo su aparición “Montondiumo”: era un hombrón de casi dos metros, robusto, su piel era renegrida, del color de los muertos. Su cara estaba cruzada por sendas cicatrices y en sus ojos pudieron ver todos, el tremendo odio que se desbordaba de su negra alma. La aparición de pesadilla duró apenas un minuto, para luego desvanecerse frente a todos. Ahí comprendieron el terrible error cometido.

Apenas de haber desaparecido, los gritos de terror retumbaron en toda la casa: era Corina que, ante los ojos espantados de su familia y su esposo, y sin poder levantarse de su silla, pegada a ella por una fuerza invisible, sufría una horrenda agresión que creía acabada para siempre. Todos presenciaron impotentes cómo unas zarpas invisibles y descontroladas destrozaban su ropa totalmente. La familia no aguantó más. Abandonaron la casa esa misma noche. Nunca más he sabido de ellos.

Por mi parte, aún conservo el “pacto” con “Montondiumo”. No me atrevo a abrir el frasco. En una gaveta donde conservo medio centenar de “pactos” iguales a ese, el suyo se destaca: cada primer día de cada mes, vibra, saltando el anillo dentro del frasco, tratando de liberarse de su encierro.

La historia de Halloween: la fiesta más terrorífica y divertida del año



En la noche de este viernes algunos pequeños y mayores celebran Halloween, una de las fiestas más divertidas del año y que más sustos garantiza. Pequeños y mayores se disfrazan de los monstruos más aterradores para disfrutar de 'La noche de brujas'. Pero, ¿sabes de dónde proviene esta tradición? 

El término 'Halloween' proviene de 'All Hallows' Eve' que, traducido a nuestro idioma, significa 'Víspera de todos los Santos'. Otras formas de referirse a esta festividad son 'Samhain' o 'Noche de Brujas'.

Estados Unidos es, sin duda, el país más desmesurado y curioso a la hora de celebrar Halloween pero los orígenes de esta festividad no se encuentran al otro lado del charco, sino que se quedan en nuestro continente, gracias a los celtas.

Los orígenes de Halloween se relacionan con la festividad celta de Samhain, que marcaba el final de verano, la recogida de las cosechas y el comienzo del Año nuevo celta.

Los celtas creían que en la festividad de Samhain las líneas que separaban el mundo de los vivos y el mundo de los muertos se estrechaban hasta el punto de que ambos podían converger, permitiendo que los espíritus pudieran llegar al plano terrenal. De hecho, los celtas invitaban a los familiares ya fallecidos e intentaban ahuyentar a los espíritus malignos, usando trajes y máscaras para asustarles.

Esta festividad meramente pagana comenzó a transformase cuando el cristianismo intentó asumirla en su calendario. Concretamente, los papas Gregorio III (731-741) y Gregorio IV (827-844) intentaron suplantar Samhain por el Día de Todos los Santos, que anteriormente se celebraba el 13 de mayo.

No obstante, el auge de Halloween llegaría en los siglos venideros. A mediados del siglo XIX, desembarca en el continente americano gracias a los numerosos inmigrantes irlandeses que llegaron a Estados Unidos y Canadá.

Allí es donde 'nace' el Halloween que todos conocemos a día de hoy. Los irlandeses difunden al otro lado del Atlántico costumbres como el conocido 'truco o trato', en la que los celtas creían que un espíritu maligno iba de casa en casa durante esta noche pidiendo 'truco o trato', si el trato no se cerraba, el espíritu realizaría un truco maldiciendo a los habitantes de esa casa.

Otra de las costumbres que viajaron con los irlandeses fue la de tallar calabazas e introducirles velas dentro, consiguiendo iluminar las casas y alejar así a estos espíritus malignos y evitar el terrorífico 'truco o trato'.

No sería hasta 1921 cuando se realizaría el primer desfile de Halloween en Minnesota. A partir de ahí, la expansión de esta fiesta no ha parado, hasta el punto de volver a Europa y convertirse en una de las fiestas más importantes en numerosos países como España o Italia, en parte gracias a la industria cinematográfica estadounidense y sagas como la de 'Halloween'.

Durante esa noche, donde confluyen la magia y el terror, los niños (y los no tan niños) pasean disfrazados de todo tipo de monstruos por las calles de puerta en puerta pidiendo golosinas, en una versión más 'dulce' y renovada del 'truco o trato'.

(FUENTE: europapress.es)

Humor de Halloween-VIII


Corinthians construirá cementerio para sus hinchas



El Corinthians presentó un proyecto en el que se incluye la construcción de un cementerio privado de 402.000 metros cuadrados para los hinchas del equipo y que, una vez terminado, tendrá una capacidad para 70.000 fosas.

Este servicio funerario, denominado "Corinthians para siempre", ya ha empezado a construirse y está ubicado en el municipio de Itaquaquecetuba, a unos 40 kilómetros de Sao Paulo, la capital regional, y el club no especificó todavía su coste.

El cementerio se dividirá en tres zonas con distintos precios y en la más cara habrá una réplica de un campo de fútbol con las delimitaciones reglamentarias del terreno de juego y hasta dispondrá de tribunas.

Los ídolos de este equipo de Sao Paulo tendrán un lugar reservado en esta zona del cementerio y los hinchas interesados en contratar el apartado más caro de este servicio funerario podrán elegir la ubicación de su lápida así como a la figura del equipo que quieren tener enterrada cerca.

El precio de una lápida en este exclusivo cementerio, que varía en función de la zona elegida y del tipo de sepultura, oscila entre los 1.200 reales (unos 545 dólares) y los 7.800 reales (unos 3.545 dólares). 

(FUENTE: EFE)

El arte prehistórico pudo inspirarse en sucesos sobrenaturales Leer más: El arte prehistórico pudo inspirarse en sucesos sobrenaturales



Expresiones de arte prehistórico -pinturas rupestres, petroglifos o estructuras megalíticas como Stonehenge-pudieron ser inspiradas por ondas de sonidos que el hombre interpretó como sobrenaturales.

Expertos han presentado un trabajo en la Reunión de la Sociedad Acústica de América (ASA) un estudio basado en que la mitología antigua explicaba "ecos de las bocas de las cuevas como respuestas de los espíritus". Así, los antepasados del hombre podrían haber realizado las pinturas rupestres en respuesta a estos ecos. A su juicio, su comportamiento respondía a la creencia en los espíritus.

En el estudio se analiza que los ecos de las palmas puede sonar similares a golpes de pezuñas, mientras que varios ecos dentro de una caverna pueden provocar una reverberación atronadora que imite el sonido de un rebaño en estampida de animales ungulados. "Muchas culturas antiguas atribuyen un trueno en el cielo a los 'dioses', así que tiene sentido que la reverberación dentro de las cuevas fuera interpretado como un trueno y esos mismos dioses del trueno inspiraran los dibujos en las paredes de la cueva", ha apuntado uno de los autores, Steven J. Waller, de Rock Art Acoustics.

Esta teoría es apoyada por las mediciones acústicas, que muestran la correspondencia estadísticamente significativa entre los sitios en los que se ha encontrado arte rupestre y los que tienen la refelexión de sonido más fuerte". Otras características acústicas también pueden haber sido mal interpretadas por las antiguas culturas, que desconocían la teoría de las ondas de sonido.

En este sentido, Waller notó una semejanza entre un patrón de interferencia y Stonehenge, por lo que recreó una situación en un campo abierto y con dos flautas "zumbando la misma nota" para explorar lo que sonaría". "Con los ojos vendados, se produce la ilusión de un anillo gigante de rocas o pilares recreando sombras acústicas", dijo Waller. Así, viajó a Inglaterra y demostró que Stonehenge, en efecto, irradia sombras acústicas que recrean el mismo patrón que la interferencia.

Patrones musicales
"Mi teoría es que los patrones de interferencia musicales sirvieron como modelo para los círculos megalíticos de piedra", ha señalado el investigador.

Para los expertos, lo más importante de esta investigación es que demuestra que los fenómenos acústicos eran culturalmente significativos para los primeros seres humanos y que conducen a la conclusión inmediata de que los paisajes sonoros naturales de los sitios arqueológicos deben ser preservados en su estado natural para su posterior estudio y una mayor apreciación.

"Incluso hoy en día, la información sensorial se puede utilizar para manipular la percepción y dar lugar a ilusiones inconsistentes con la realidad científica. Esto podrían tener aplicaciones prácticas interesantes para la realidad virtual y efectos especiales en los medios de entretenimiento", ha concluido.

(FUENTE: ecodiario.eleconomista.es)

jueves, 30 de octubre de 2014

Un fantasma de otro siglo irrumpe en una 'selfie' de dos jóvenes británicas



Dos jóvenes británicas afirmaron haber fotografiado a “un fantasma” mientras se tomaban una 'selfie' durante una noche de fiesta, informa 'The Daily Mail'. 

De acuerdo con el periódico, Kayley Atkinson y Victoria Greeves sostienen que el bar de la ciudad de Newcastle-upon-Tyne donde pasaron la noche del domingo pasado estaba prácticamente vacío en el momento de la foto. Sin embargo, en la imagen se puede ver a una señora mayor vestida a la manera victoriana parada detrás de las mujeres. 

(FUENTE:  actualidad.rt.com)

Rituales de Halloween (2), Preparación y uso de la Sal Consagrada




Por: Reynaldo Silva Salas.

La sal consagrada es un elemento protector que se prepara y usa con frecuencia por parte de los magos blancos y otros practicantes de la Alta Magia Blanca. A pesar de la creencia generalizada sobre la mala suerte asignada a la sal, ésta ha sido utilizada desde tiempos antiguos como un catalizador universal que representa la pureza y la ofrenda.



Modo de preparación:
Para preparar la sal consagrada sólo necesitará los siguientes elementos:
-Un kilo de sal, ya sea de mesa, de cocina o marina.
-Una vela blanca,
-Una hoja de papel también blanca.
-Un marcador o plumón negro y,
-Una brújula.

Pasos a seguir para consagrar la sal
Disponga en una mesa los elementos: dibuje una estrella de cinco puntas en la hoja de papel con el marcador negro., hágala en un solo trazo; oriente una de las puntas de la estrella hacia el este, con ayuda de la brújula. Coloque el paquete de sal, abierto, sobre la estrella y prenda frente a ella, la vela blanca. Póngase de pie frente a la mesa, separe las manos con las palmas dirigidas hacia arriba, y mirando fijamente la sal a consagrar se exclama:

“ Mi poder reside en el nombre del Señor, quien creó el cielo y la Tierra”.

Una vez realizado este paso, con la mano derecha haga la señal de los cuernos (dedos índice, meñique y pulgar extendidos, mientras los dedos medio y anular están recogidos), y pronuncie la siguiente frase:

“Te exorcizo, criatura de sal,
por la Tierra, por el Agua, por el Fuego, y por el Aire.
Para que sean expulsados de ti
cualquier maleficio, cualquier impureza,
cualquier prestigio del demonio.
Te exorcizo, criatura de sal,
Para que seas toda pureza y toda santidad”.

Una vez acabado este paso, trace con el pulgar de la mano con la que escribe tres veces una cruz (+), sobre la sal, para luego pronunciar la siguiente oración, colocando ambas manos sobre ella:

“Señor, consagra con nosotros esta sal, para que cualquier lugar en el que sea derramada, sean expulsados todos los fantasmas, demonios y malos espíritus.”
“Señor, consagra conmigo esta sal, para que todos los que la toquen o prueben encuentren de nuevo la pureza del alma y la salud del cuerpo, sin que importe que sus males se deban a la acción perniciosa de los demonios o a una acción de magia, e incluso, si para ello, se ha utilizado el poder de tu Nombre y el de tus Santísimos Ángeles”.

Usos:
La sal consagrada se utiliza de muchísimas maneras; en caso de “Daño” o enfermedad, coloque un plato con ella bajo la cama, a la altura de la cabecera por siete días y reemplace la sal hasta sentir mejoría. Cuando ya han pasado siete días, ésta se convierte en sal maleficiada, por lo cual deberá botarla al agua corriente; también puede agregarla como ingrediente en baños de florecimiento y de limpieza. También es utilizada para purificar cuarzos y otros amuletos. Otra forma de utilizarla es colocar un poco en las cuatro esquinas de la casa o el dormitorio para alejar malos espíritus. Algunas personas también la ingieren para recuperarse de enfermedades, pero sólo en muy pequeñas dosis.

Bastan cinco minutos para detectar a un infiel, según estudio



Las personas tenemos la capacidad de detectar una infidelidad, gracias a que podemos hacer juicios precisos de forma rápida, automática y adaptativa, según un reciente estudio psicológico. 

La investigación liderada por los psicólogos Nathaniel M. Lambert, Seth Mulder y Frank Fincham, revela que basta con mirar interactuar a una pareja durante cinco minutos o menos, para saber si uno de ellos es infiel. 

Para el estudio se contó con la participación de 51 estudiantes universitarios que estaban en una relación y fueron grabados con sus propias parejas. 

Un grupo de personas ajenas a los participantes observaron esas grabaciones y respondieron preguntas como: “¿Qué probabilidades hay de que esta persona muestre interés por un tercero”; “¿Qué tan probable es que esta persona coquetee con alguien que no sea su pareja?”, y, “¿Qué tan probable crees que es que esta persona haya tenido relaciones sexuales con alguien que no sea su pareja?”

Como conclusión la investigación sugiere que las personas pueden detectar la infidelidad con cierta exactitud. Pero, ¿podemos detectar la infidelidad en nuestras propias relaciones? ¿O nuestros propios juicios están demasiado sesgados y nublados por las ilusiones?”, se pregunta Gwendolyn Seidman, doctora en psicología y académica en Albright College.

Para la experta, según recoge el portal Biobiochile.cl, los análisis sobre detección del engaño sugieren que a pesar de que conocemos a nuestras parejas lo suficiente bien como para darnos cuenta de una mentira, a menudo no lo hacemos, porque nosotros queremos creer en ellos. 

“Este deseo de creer en la persona que amamos puede impedirnos detectar su infidelidad, aunque sea clara para los extraños”, complementa la especialista.

(FUENTE: rpp.com.pe)

Dinamarca subvenciona con medio millón de dólares la busca de troles bajo la tierra



Una fundación pública danesa ha otorgado una beca a un investigador dispuesto a remover las tierras de la isla de Bornholm en búsqueda de unos seres sobrenaturales. Según la prensa local, el apoyo financiero llega a 428.000 dólares.

El feliz destinatario de la beca, Lars Christian Romer, sostuvo en su tesis que tanto el folclore popular como los rumores que circulan en Dinamarca hoy en día indican la presencia de humanoides bajo tierra. La tradición escandinava los denomina 'troles' y algunos de sus nombres figuran en las páginas web oficiales de turismo de Dinamarca.  

Así, muchas personas atestiguaron la existencia del pequeño trol Krolle Bolle (conocido como 'Locken-Strolch' en Alemania), que está considerado "el duende tradicional de Bornholm". Relatan que habita con su familia las colinas de Langebjerg y tiene una altura de un metro y treinta centímetros. Sin embargo, ninguno de esos testimonios ha sido documentado adecuadamente. 

Una leyenda sobre este trol se hizo muy popular en 1946 gracias al escritor Ludvig Mahler. Pero desde entonces los habitantes de Bornholm han encontrado múltiples "manifestaciones físicas" de la presencia del ser mitológico. 

El investigador opina que se trata de "una versión popularizada de un ser natural" y que puede haber unos "lugares especiales en la naturaleza que tengan un ambiente único", según declaró al periódico 'Politiken'. Estos lugares bien podrían cobijar a personajes como Krolle Bolle.  

Antes de decidirse a buscar los misteriosos habitantes de Bornholm bajo la tierra, Roemer estudió durante dos años y medio las descripciones de distintos fantasmas vistos en la región y su relación con la muerte de personas.

Fuentes en el Consejo de Investigaciones Independientes (DFF, por sus siglas en danés), subordinado al Ministerio de Educación Superior y Ciencia de Dinamarca, se negaron a comentar específicamente la financiación de este proyecto. "La investigación humanística debe ser financiada igualmente que todas las otras áreas de investigación", señaló el presidente del consejo. 

(FUENTE: actualidad.rt.com)

Un artista asegura que perdió su virginidad con una extraterrestre




Un artista norteamericano, David Huggins, asegura que empezó a sufrir abducciones a los 8 años. Pero cuenta que recién a los 17 años tuvo encuentros sexuales de tercer tipo con una extraterrestre llamada Crescent.

Su amante alien, según la describe y la pinta, parece humana, excepto por sus ojos grandes y negros, el rostro puntiagudo y pálido, y el pelo que parece una peluca. 

Huggings no tiene pudor de contar su primera vez: dice que ella se desvistió, él se desnudó, se puso encima de ella y se consumó el inicio de una larga relación a distancia que duró mucho tiempo. 

Pero la cosa no queda ahí, Huggins dice que engendró hijos humano-alienígenas por toda la galaxia. Y hay que ver su obra, no todo se trata de chicas-extraterrestres con buenas curvas, también hay escenas muy perturbadoras.

(FUENTE: nuevodiarioweb.com.ar)

miércoles, 29 de octubre de 2014

El Museo de Historia británico conspiró para matar al monstruo del Lago Ness



El Museo Nacional de Historia británico urdió un siniestro plan para matar al monstruo del Lago Ness y mostrar su cadáver, según documentos recientemente publicados recogidos por "The independent".

Los documentos, expuestos por David Clarke en su nuevo libro "Extraordinarios Expedientes X de Gran Bretaña", muestran que un funcionario no identificado del museo dio instrucciones en 1936 a los "cazadores de recompensas" sobre cómo abordar la mítica criatura.

Este funcionario dijo que si alguno de ellos entraban en la zona del monstruo no se echaran atrás por razones humanitarias y que le dispararan y lo metieran en una cámara frigorífica, que debían remitirle a portes debidos. "A falta de esto, una aleta, una mandíbula o un diente serían bienvenidos", añadió.
La intención de este funcionario debía ser un secreto a voces porque el Museo Real de Escocia en Edimburgo escribió ese mismo año al Museo británico recordándole que los derechos del monstruo eran suyos. "Creemos que no se debe permitir que el cadáver del monstruo sea trasladado a Inglaterra", indicaba la misiva.

Archivos posteriores del Museo de Historia Natural indican que el Príncipe Philip también albergaba un gran interés. De hecho, en la década de 1960, puso la Marina real a disposición para que ayudara en la búsqueda de la bestia.

(FUENTE: larazon.es)

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