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lunes, 1 de junio de 2026

Qué es el sueño épico y por qué puede producir agotamiento extremo al despertar

Despertar sintiéndose agotado aun después de dormir toda la noche es una realidad para quienes padecen el sueño épico, un fenómeno caracterizado por sueños vívidos e incesantes que provocan un cansancio extremo. Estas personas afirman que cada jornada supone un reto físico y mental, ya que los sueños parecen ocupar toda la noche y dificultan distinguir la vigilia de la ensoñación.

El sueño épico es una experiencia recurrente de sueños tan intensos, continuos y realistas que afectan la vida diaria. Algunos expertos médicos, según New Scientist, proponen reconocerlo como un posible trastorno del sueño independiente, basándose en casos recientes evaluados en centros médicos de Francia.

Los afectados manifiestan agotamiento persistente, la impresión de haber “vivido dentro del sueño” durante horas y una fatiga persistente que entorpece su desempeño personal y profesional, aun cuando las pruebas convencionales del sueño indican patrones normales. Las investigaciones analizan si este fenómeno puede ser clasificado clínicamente y cuál es su verdadero alcance.

La intensidad de estas vivencias deja a quienes las experimentan sintiéndose exhaustos cada mañana, pese a haber pasado la noche en la cama.

Características clínicas y hallazgos de los estudios

Desde la perspectiva médica, los sueños vívidos asociados al sueño épico se concentran principalmente en la fase REM del sueño, explicó Pierre Geoffroy, investigador de la Universidad París Cité, según New Scientist. Tres pacientes fueron sometidos a pruebas de polisomnografía. Los resultados revelaron períodos REM normales o incluso algo más cortos de lo habitual, pero sí se observó una mayor densidad y fragmentación de esta fase, con más movimientos oculares rápidos y múltiples microdespertares.

Según Geoffroy y su equipo, aunque los parámetros médicos pueden parecer normales, el cerebro de quienes presentan sueño épico procesa el material onírico de manera tan absorbente que impide sentir descanso real al despertar.

Ivana Rosenzweig, investigadora del King’s College London, sugiere que el dilema radica en cómo el cerebro es incapaz de hacer que los sueños parezcan limitados, fácilmente olvidables y distintos de la vida en vigilia.

Los hallazgos técnicos destacados por New Scientist indican que la percepción subjetiva del sueño y la fatiga asociada pueden imponerse sobre los registros objetivos de las pruebas médicas.

Relación entre sueño épico, salud mental y diagnóstico

Los médicos analizaron si el sueño épico podría estar relacionado con problemas de salud mental. Tras evaluar psiquiátricamente a los cuatro casos, en tres se encontraron signos de depresión o ansiedad. Sin embargo, el tratamiento de estas afecciones no eliminó la sobrecarga de sueños, lo que, según Geoffroy, sostiene la hipótesis de que se trata de un trastorno del sueño específico y no solo de un síntoma secundario.

El diagnóstico se dificulta porque el fenómeno suele aparecer junto a otros problemas más comunes en quienes enfrentan condiciones de salud mental, lo que complica su identificación y abordaje clínico.

Desafíos científicos y debates en torno al reconocimiento clínico

El reconocimiento clínico del sueño épico es todavía objeto de debate en la comunidad científica. Ivana Rosenzweig expuso en New Scientist que este fenómeno recibe ahora “atención clínica seria” por parte de muchos médicos del sueño, aunque sigue sin contemplarse en las categorías diagnósticas habituales.

Francesca Siclari, del Instituto Holandés de Neurociencias, advierte que aún faltan estudios suficientes para saber si el sueño épico es un síndrome con mecanismos propios o simplemente una manifestación más de otros trastornos del sueño o de la esfera psiquiátrica. Según Siclari, este será uno de los desafíos científicos más importantes de los próximos años y requerirá investigaciones con grupos más amplios de pacientes.

Rosenzweig agrega que el sueño épico puede plantear dificultades considerables para quienes tienen problemas al separar la experiencia real de la onírica. Esto refuerza la urgencia de investigar los límites entre la realidad y el sueño en el ámbito de la neurociencia.

Comprender el fenómeno del sueño épico podría aportar pistas inéditas sobre la forma en que el cerebro humano decide durante la noche qué es real y qué pertenece al mundo de los sueños.

(FUENTE: infobae.com)

domingo, 25 de mayo de 2025

Qué es el ‘síndrome de la niña buena’: el patrón que afecta a miles de personas y genera infelicidad en adultos


“Tengo 40 años y recién ahora estoy aprendiendo que está bien decir que no. Estaba decidida a que mis hijas no fueran tan complacientes como yo. Por eso, las animé a descubrir que existe otra posibilidad: la de cuestionar las cosas y resistir", cuenta Liliana Ebos, mamá de dos adolescentes y mujer que ha vivido en carne propia lo que es tener el ‘síndrome de la niña buena’.

Cuenta que sus elecciones en la crianza hicieron que todo se vuelva más difícil, pero asegura: “Prefiero tener adolescentes fuertes, con la confianza necesaria para ir a contracorriente, que hijas tímidas y obedientes solo para hacerle la vida más fácil a los demás”.

Tras largos años de terapia y de mucha convicción para salir de esos patrones que la configuraron para ser una persona complaciente afirma que sí es posible dejar de ser una ‘niña buena’.

¿Qué es el síndrome de la niña buena?

De acuerdo con la biblografía, el ‘síndrome de la niña buena’ es un término que acuñó por primera vez la psicoterapeuta estadounidense Beverly Engel en su libro The Nice Girl Syndrome (2008) y que, según desarrolla, afecta mayoritariamente a la población femenina, aunque también puede ocurrir en hombres.

El término fue acuñado por primera vez por la psicoterapeuta estadounidense Beverly Engel en su libro The Nice Girl Syndrome (2008) 

Se trata de patrones de conducta arraigados en la infancia que se manifiestan, por ejemplo, en no traer problemas, estar siempre con una buena cara, ser agradables, serviciales, atentos y, sobre todo, anteponer los deseos de los demás por sobre los propios.

“Son individuos que desde una temprana edad asimilaron que para ser queridos tenían que darlo todo y adaptarse a todo tipo de circunstancias”, desarrolla Victoria Almiroty, licenciada en Psicología (M.N. 56875). “Su lugar es ser la variable de ajuste del resto”.

Puede leerse como un cliché o el arquetipo de un personaje digno de una película, pero en verdad es un patrón profundamente arraigado que moldea la vida de muchas personas. De acuerdo con la Lic. Almiroty estas conductas complacientes pueden desencadenarse también en personas que han sido criadas por padres abusivos (porque constantemente sienten que se tienen que adaptar a las dificultades) o poco presentes en la vida de sus hijos. En el último caso, explica, han tenido que ir a buscar el amor afuera de sus casas y han tenido que ser muy agradables para conquistar a gente externa a su núcleo familiar.

Según se informa en análisis psicológicos de renombre, como el de la psicóloga Alice Miller, este síndrome puede llevar a una profunda desconexión con uno mismo. Como explica la profesional en El drama del niño superdotado, los síndromes de “niña buena” o “niño bueno” reprimen las verdaderas emociones y deseos de una persona como consecuencia de experiencias negativas durante la crianza. “Así se genera una autoimagen distorsionada y la incapacidad de forjar relaciones sanas", declara la académica en su obra.

De acuerdo con los manuales de diagnóstico de salud mental, el ‘síndrome de la niña buena’ no se considera un trastorno mental como sí lo es la depresión o la ansiedad. “Es más bien un síndrome adaptativo muy frecuente, con rasgos que se entrelazan con la fobia al conflicto, la dependencia emocional, el perfeccionismo y la baja autoestima”, acentúa Almiroty.

De no tratarlos o en caso que su sintomatología se vuelva persistente, podría llevar a la pérdida de identidad, baja autoestima, ansiedad y problemas emocionales varios.

Otros síntomas del ‘síndrome’ que destacan los profesionales son:

Encontrarse constantemente ahogado por responsabilidades

Tener el autocuidado como último en la lista de tareas

Sentir una culpa abrumadora cuando se prioriza la vida y los deseos propios

Dificultad para expresar opiniones y preferencias

Asentir y/o estar de acuerdo incluso cuando no se lo está

A pesar de alcanzar logros, sentir un vacío persistente

Tener una necesidad de perfección extrema

Miedo a defraudar, al rechazo, a la crítica

Consecuencias de tener el síndrome de la niña buena

En su libro best seller, Engel señala que este tipo de personas derivan en relaciones abusivas y que la infelicidad es una constante en sus vidas.

Al no poder conectar con los deseos propios y crear una identidad en base a la necesidad ajena, Almiroty reconoce que −de comenzar a tratar el tema en terapia−, los focos centrales a fortalecer son: la autoestima, el sentido del valor propio, el egoísmo responsable, la verdadera identidad.

La investigación “Are women the more empathetic gender? The effects of gender role expectations” pone de manifiesto que, por ejemplo, la creencia de que las mujeres son inherentemente más empáticas que los hombres crea expectativas de que las mujeres son emocionalmente hábiles y cariñosas. “En un esfuerzo por mantener la paz y obtener aprobación, asumen el papel de la ‘niña perfecta’, esforzándose por cumplir con las expectativas y evitar los conflictos. Este patrón continúa en la edad adulta, donde el trauma no resuelto lleva a priorizar constantemente a los demás”, se detalla en el escrito.

Asimismo, sus estrategias de afrontamiento pueden volverse perjudiciales con el tiempo. Así lo revela la investigación “Politraumatización, mecanismos de defensa, Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) complejo en adolescentes” donde se informa que dichos mecanismos alteran los procesos naturales de autorregulación y regulación de las emociones, a veces llegando a desatar síntomas del TEPT y del TEPT complejo.

A continuación, una serie de herramientas o técnicas que aconseja Almiroty para revertir estas conductas:

Técnica del “no afirmativo”: “No, gracias, prefiero esto otro…”

Registro corporal: detectar si hay tensión en garganta o pecho = señal de que el “sí” fue forzado.

Pregunta guía: “¿Esto lo quiero yo o lo hago para que me quieran?”

Ejercicio de escritura: anotar 5 deseos reprimidos y accionar sobre uno por semana.

Mantra: “Decir lo que pienso no rompe el vínculo, lo hace real”.

Técnica de role play frente al espejo para practicar frases firmes con tono cálido.

Aprender a no hacerse cargo de emociones ajenas: “Puedo entenderte sin solucionarte todo”.

Los mecanismos que usan estas personas alteran los procesos naturales de autorregulación y regulación de las emociones

(FUENTE: lanacion.com.ar)

domingo, 18 de mayo de 2025

Un científico de Harvard reveló cuál es una forma eficaz de aliviar el dolor emocional

En una sociedad que constantemente busca la felicidad, Arthur C. Brooks se convirtió en un faro de conocimiento y práctica. Este académico de Harvard sostiene que la clave para alcanzar el bienestar no reside solo en dar, sino también en saber recibir.

Basado en investigaciones recientes, propone una visión recíproca de la generosidad que redefine cómo nos relacionamos con los demás y con nuestro propio malestar emocional.

¿Quién es Arthur Brooks?

Arthur C. Brooks tuvo un camino notable que lo llevó a ser uno de los expertos más reconocidos en el campo de la felicidad. Desde sus cátedras en la Escuela de Negocios de Harvard y la Escuela de Gobierno John F. Kennedy, Brooks impone su autoridad académica mientras explora la relación entre el altruismo, el bienestar emocional y la comunidad. Es autor de múltiples obras que examinan cómo el dar y la gratitud pueden cambiar vidas, y comparte sus hallazgos en columnas semanales en medios como The Atlantic.

No solo se dedica a la investigación teórica; su enfoque práctico y empático hacia la divulgación científica busca proporcionar herramientas concretas para lograr una vida plena. Al mezclar la rigurosidad académica con un talento excepcional para la comunicación, Arthur Brooks logró que sus ideas resuenen más allá del ámbito universitario, llegando a miles de personas que buscan transformar su vida cotidiana.

Cómo aliviar el dolor emocional

A lo largo de la vida, las personas enfrentan diferentes episodios de dolor emocional. Brooks ofrece una perspectiva innovadora: aliviar este tipo de sufrimiento a través del acto de dar. En lugar de centrase en recibir apoyo, Brooks sostiene que el bienestar emocional se fortalece mediante el altruismo.

Estudios científicos han explicado este fenómeno. Las investigaciones han demostrado que actos de generosidad, por pequeños que sean, pueden incrementar la liberación de endorfinas, los analgésicos naturales del cuerpo. Además, una revisión publicada en la revista Nature refiere cómo los actos de bondad no solo aumentan nuestra satisfacción personal, sino también reducen el estrés.

A su vez, el circuito cerebral de recompensa se activa mediante la acción desinteresada, lo que nos permite recuperar el equilibrio emocional.

Por qué ayudar a otros combate el dolor propio

La pregunta de cómo ayudar a otros puede compensar nuestro propio dolor es profunda. Brooks enfatiza que los actos de generosidad permiten transformar el dolor emocional, promoviendo sentimientos de conexión y gratitud hacia quienes nos rodean.

Numerosos estudios respaldan la idea de que la participación en actividades altruistas no solo mejora la vida de otros, sino que también tiene un impacto positivo en quien las realiza.

Las investigaciones demostraron que estas acciones reducen síntomas de depresión y ansiedad al fomentar un sentido de propósito . Arthur Brooks insiste en la importancia de complementar el dar con la habilidad de recibir. Esto cierra el ciclo de generosidad, fortaleciendo relaciones y asegurando que ambos lados sientan el beneficio del intercambio.

Las pequeñas interacciones cotidianas, como pedir un consejo o invitar a un café, son actos que sostienen el intercambio emocional positivo que mejora el bienestar personal sin exigir reciprocidad inmediata. Según estudios mencionados por Brooks, las personas dispuestas a hacer un favor en el pasado son más propensas a repetir el acto, creando un ciclo virtuoso de felicidad compartida .

Arthur Brooks ilumina con su visión una nueva forma de entender el bienestar emocional. A través del equilibrio entre dar y recibir, las personas no solo aumentan su satisfacción personal, sino que fomentan una cultura de empatía y comunidad.

Su llamado es a repensar la forma en que entendemos y practicamos el altruismo, desafiando antiguas nociones de soledad con el poder transformador de la generosidad.

(FUENTE:  infobae.com)

jueves, 1 de mayo de 2025

Experimentar cosas nuevas fortalece el cerebro y mejora la calidad de vida

De acuerdo con Medical Xpress, un estudio reciente de la Universidad de Toronto reveló que la incorporación de una actividad nueva cada día puede tener un impacto significativo en la memoria y el bienestar emocional, especialmente en adultos mayores. Este hallazgo fue publicado en Scientific Reports, y sugiere que la “diversidad experiencial” puede ser valiosa para combatir el deterioro cognitivo y mejorar la calidad de vida, particularmente en aquellos en riesgo de demencia y enfermedad de Alzheimer.

El papel del entorno y el aislamiento social

Según informó Medical Xpress, el estudio destaca que, además de la edad, un entorno poco estimulante y el aislamiento social son factores de riesgo importantes para el deterioro cognitivo.

Por su parte, Morgan Barense, coautora del estudio y profesora en el Departamento de Psicología de la Universidad de Toronto, destaca la importancia de ofrecer a los adultos mayores experiencias nuevas y enriquecedoras. “No requiere mucho: algo tan simple como llevarle flores del jardín a tu abuela puede tener un impacto significativo en la memoria y el bienestar”, afirmó Barense.

La investigación y sus hallazgos

A su vez, Medical Xpress detalló que el estudio se realizó durante el confinamiento por la pandemia en el verano de 2020, un período caracterizado por la monotonía, lo que permitió a los investigadores observar de cerca el efecto de las nuevas experiencias en adultos mayores.

En cuanto a la investigación, dieciocho participantes con una edad promedio de 71 años, fueron alentados a participar en actividades únicas durante ocho semanas. Utilizaron una aplicación llamada HippoCamera, basada en neurociencia, para grabar y reproducir los eventos diarios que deseaban recordar. Los resultados mostraron que las nuevas actividades mejoraron la memoria, generaron emociones más positivas y redujeron el aburrimiento.

Impacto en el cerebro y el bienestar

Según publicó Medical Xpress, el estudio también demostró que la diversidad experiencial está relacionada con la actividad del hipocampo, una región cerebral crucial para la memoria y el aprendizaje. Al estimular el hipocampo, se activan otras áreas del cerebro que influyen en las emociones positivas y la memoria.

Asimismo, encontraron que el efecto de las nuevas experiencias en el estado de ánimo positivo fue más pronunciado en aquellos con conexiones más fuertes entre el hipocampo y el cuerpo estriado, una parte del cerebro involucrada en el procesamiento de recompensas y la motivación.

Aplicaciones futuras y recomendaciones

El próximo paso de Barense es explorar el uso de HippoCamera en residentes de cuidados de larga duración, con el objetivo de mejorar la memoria y fomentar la diversidad experiencial.

Según reportó el medio Medical Xpress, Barese afirmó: “Los adultos mayores que viven solos o en cuidados de larga duración a menudo enfrentan mayores grados de aislamiento y estimulación limitada. Es importante apoyar a nuestros seres queridos en la búsqueda de momentos de novedad que son clave para una vida emocional y cognitivamente enriquecedora”.

Conclusiones del estudio

El estudio, aunque fue realizado con un grupo chico, ofrece una visión valiosa sobre cómo pequeñas modificaciones en la rutina diaria pueden tener un impacto significativo en la salud mental y emocional de los adultos mayores.

Medical Xpress detalló que los investigadores caracterizaron una muestra completa de 670 eventos únicos para identificar un vínculo claro entre la diversidad experiencial y un mejor bienestar. Este enfoque podría ser una estrategia efectiva para mejorar la calidad de vida de las personas mayores, promoviendo la inclusión de actividades novedosas en su día a día.

(FUENTE: infobae.com)

jueves, 17 de abril de 2025

Así se comporta un cerebro hipnotizado

Imagine que va al dentista y le dice que en lugar de anestesia, va inducirle un trance hipnótico... ¿Aceptaría? Para muchas personas la hipnosis se asocia con pérdida de control y trucos escénicos. Para otros supone un alivio del dolor o incluso de sus fobias. Y es que esta técnica, controvertida o no, está empezando a abrirse paso en medicina . Cada vez más dentistas la utilizan para pacientes especialmente reacios a los cuidados dentales o para tratar a los niños. Incluso parece mejorar los síntomas en patologías como el colon irritable.

Su uso terapéutico se basa en inducir un estado de relajación profunda y enseñar a las personas a tomar el control de sus síntomas . En el caso del colon irritable, se ha demostrado que la hipnosis reduce los síntomas gastrointestinales, como la sensibilidad, la fuerza de las contracciones musculares del intestino y la secreción de ácido gástrico. Pese a ser la forma más antigua de la psicoterapia occidental, se está adaptando y empieza incluso a utilizarse la hipnoterapia a través de Skype . "De hecho, es un medio muy poderoso de cambiar la forma en que usamos nuestra mente para controlar la percepción y nuestros cuerpos", explica David Spiegel, profesor y director asociado de psiquiatría y ciencias del comportamiento de la Universidad de Stanford.

Sin embargo, pese a su creciente potencial clínico de la hipnosis, se sabe poco acerca de cómo funciona a un nivel fisiológico . Hay estudios dirigidos a determinar los efectos de la hipnosis sobre el dolor, la visión y otras formas de percepción, pero no al estado de la hipnosis en sí. "No hay ningún estudio en el que el objetivo sea simplemente ver lo que está pasando en el cerebro cuando está hipnotizado", resalta Spiegel. Así que decidió solucionarlo y ahora publica sus resultados en Cerebral Cortex.

Susceptibles y escépticos

Lo primero fue encontrar gente susceptible de ser hipnotizada. Sólo alrededor del 10 por ciento de la población general se clasifica como "altamente hipnotizable" , mientras que otros son menos capaces de entrar en el estado de trance hipnótico. Spiegel y sus colegas examinaron 545 participantes sanos y encontraron a 36 personas que puntuaban alto en las pruebas de la hipnotizabilidad, así como 21 sujetos que puntuaron en el extremo más bajo de estas pruebas, y sirvieron como control. "Es importante contar con las personas que no son capaces de ser hipnotizado como controles", destaca Spiegel. "De lo contrario, es posible que veamos las cosas que suceden en el cerebro de los que están siendo hipnotizado, pero no sería seguro si se asocian con la hipnosis o no."

Una vez seleccionados, observaron los cerebros de los 57 participantes mediante resonancia magnética funcional, que mide la actividad cerebral mediante la detección de cambios en el flujo sanguíneo. Cada persona se sometió a un escáner en cuatro condiciones diferentes: descanso, mientras recordaba algo y durante dos sesiones de hipnosis diferentes.

Las huellas de la hipnosis

Spiegel y sus colegas descubrieron tres características distintivas del cerebro en estado de hipnosis, observadas solo en el grupo altamente hipnotizable mientras estaban experimentando la hipnosis.

En primer lugar, vieron una disminución de la actividad en una zona llamada la corteza cingulada anterior dorsal , que forma parte de la red prominencia del cerebro y se emplea cuando hay que decidir si una cosa es más importante que otra . "En la hipnosis estás tan absorto que no estás preocupado por nada más", aclara Spiegel.

En segundo lugar, se registró un aumento de las conexiones entre las otras dos áreas del cerebro, la corteza prefrontal dorsolateral y la ínsula. Se trata de una conexión que ayuda al cerebro a procesar y controlar lo que está pasando en el cuerpo .

Por último, el equipo de Spiegel también observó una reducción conexiones entre la corteza prefrontal dorsolateral y la red neuronal por defecto (esta red está activa cuando el cerebro está en reposo). Esta disminución de la conectividad funcional probablemente representa una desconexión entre las acciones de alguien y la conciencia de sus propias acciones , aclara Spiegel. "Cuando uno está muy ocupado en algo, realmente no piensas en hacerlo, simplemente lo haces", explica. Durante la hipnosis, este tipo de disociación entre la acción y la reflexión permite a la persona realizar actividades sugeridas por un hipnoterapeuta o por él mismo (autohipnosis) sin dedicar recursos mentales a ser consciente de la actividad.

Tratar el dolor y la ansiedad sin pastillas

En los pacientes que pueden ser hipnotizados con facilidad, las sesiones de hipnosis han demostrado ser eficaces en la disminución del dolor crónico, el dolor del parto y otros procedimientos médicos; el tratamiento de la adicción al tabaco y el trastorno de estrés post-traumático . Ayudan también a aliviar la ansiedad y las fobias .

Estos nuevos hallazgos acerca de cómo la hipnosis afecta al cerebro podría allanar el camino para el desarrollo de tratamientos para las personas que no son naturalmente tan susceptibles a la hipnosis , como ocurre precisamente por quienes padecen ansiedad. "Estamos interesados en la idea de que se podría cambiar la capacidad de las personas para ser hipnotizadas mediante la estimulación de áreas específicas del cerebro ", resalta Spiegel.

Un tratamiento que combine la estimulación cerebral con la hipnosis podría mejorar los efectos analgésicos atribuidos a la hipnosis y potencialmente reemplazar a los analgésicos adictivos y con efectos secundarios , así como a los fármacos para la ansiedad. Aunque se necesita más investigación antes de que una terapia de este tipo pueda ser implementada.

(FUENTE: abc.es)

viernes, 7 de marzo de 2025

Casarse en la tercera edad es beneficioso para la salud, según estudio internacional

A las afueras de la iglesia de Escazú, nos encontramos con Vilma Ángulo. Detrás de su sonrisa, hay un gran dolor: hace cuatro meses, falleció su esposo.

“Hace cuatro meses perdí a mi esposo. Con la ayuda de Dios y de mis hijas, ahí vamos.”, explicó relató.

¿Pero doña Vilma estaría dispuesta, a pesar de su edad, a volverse a casar? Según le contestó a Calle 7 Informativo, con el corazón en la mano, admitió que nunca más se volvería a casar o siquiera a tener pareja, porque pasó 50 años con la misma persona hasta que la muerte los separó.

No todos piensan como ella. Este tipo de decisiones son muy personales, pero quienes se abren al amor y a segundas oportunidades son bastantes. Es más, en los últimos cuatro años, se inscribieron 1.092 matrimonios en los que ambos contrayentes tenían 65 años o más: son unos novios de oro (ver nota completa en el video adjunto). 

Por otro lado, en esos mismos cuatro años, se inscribieron 3.465 matrimonios en los que un contrayente tenía más de 65 años, según datos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

Casarse en la tercera edad

Un estudio publicado por National Geographic y realizado por la Universidad de Colorado, en Estados Unidos, determinó que los matrimonios felices en la vejez ayudan a los adultos mayores con su autoestima, una mejora en su salud cardiovascular y en los flujos sanguíneos.

El geriatra y psicogerontólogo, Álvaro Cruz, explica más.

“Las personas mayores, muchas veces, están más vulnerables; pueden tener alguna enfermedad, son más frágiles. Entonces, cuando están en pareja es muy importante siempre que se cuiden entre los dos, siempre en estas parejas de mayores se fomenta el cuidado, y por ese cuidado se va a permitir que tanto uno como el otro estén sanos”, expresó Cruz.

Estas prácticas son buenas para la salud de los adultos mayores, una población con el doble de riesgo de sufrir aislamiento social, según NatGeo. Este puede ser uno de los motivos del porqué hasta 4.000 adultos mayores contrajeron matrimonio durante los ultimos cuatro años, para evitar estar solos.

(FUENTE: teletica.com)

viernes, 28 de febrero de 2025

Descubren cuáles son las neuronas de la empatía: así nos ayuda el cerebro a comprender a los demás

Nuestro cerebro tiene unos mecanismos propios y específicos que nos ayudan a entender a los demás, lo que hace de la empatía uno de los valores más humanos. Un equipo de investigadores del Instituto de Radiología Mallinckrodt de la Universidad de Washington en St. Louis Medicine ha identificado las neuronas esenciales para la comprensión de otras personas.

Según el estudio, cuyos hallazgos ya han sido publicados en la revista Science Advances, son más de 700 las células cerebrales involucradas en la “inferencia social”. Este concepto de la psicología social se refiere a nuestra capacidad de leer señales del lenguaje corporal ajeno, percibir expresiones y, a partir de esa información, sacar conclusiones sobre lo que sienten o piensan.

Los científicos registraron la actividad cerebral de pacientes que se habían sometido a una cirugía cerebral mientras les mostraban imágenes de personas con diferentes expresiones faciales o de manos haciendo diferentes gestos. El objetivo del experimento era el de identificar cuáles eran las regiones del cerebro que ayudaban a los participantes a comprender las expresiones faciales o los gestos de las manos a raíz de la expresión de sus ideas o pensamientos.

Los resultados del experimento mostraron que el lóbulo temporal medial y la corteza frontal medial del cerebro son las zonas que participan en ese procesamiento de la inferencia social o empatía, aunque cada una a su manera. Por una parte, la corteza frontal procesa la información de una manera general a través de las entradas sociales, mientras que el lóbulo temporal registra patrones distintos asociados con la inferencia del “cómo” y el “por qué” de las reacciones de los demás.

El equipo del Instituto de Radiología Mallinckrodt considera que saber identificar las células específicas del cerebro implicadas en la empatía pueden ayudar a arrojar algo más de luz sobre las desregulaciones neuronales del autismo, la esquizofrenia o la enfermedad del Parkinson.

La empatía, una función del cerebro

El proceso de interferencia social es un fenómeno muy estudiado en psicología social, ya que también explica cómo la presencia, expectativas o comportamientos de otras personas pueden influir en nuestras acciones, pensamientos y emociones. Este concepto se relaciona con diversas teorías y efectos psicológicos que muestran cómo los individuos pueden verse afectados, tanto de manera positiva como negativa, por la interacción social.

La interferencia social se refiere a cualquier influencia externa que altera el desempeño de una persona en una tarea o la toma de decisiones debido a la presencia de otros. Este fenómeno puede manifestarse en diferentes formas, como la inhibición social, la facilitación social, la presión de grupo y la conformidad. Dependiendo del contexto y de la persona involucrada, la interferencia social puede potenciar o disminuir el rendimiento y la motivación:

Facilitación social: se produce cuando la presencia de otras personas mejora el rendimiento de un individuo en una tarea. Esto suele ocurrir en actividades bien aprendidas o automáticas, donde la motivación y el esfuerzo aumentan ante la observación de otros. Por ejemplo, un corredor puede mejorar su desempeño cuando compite en presencia de espectadores o rivales.

Inhibición social: ocurre cuando la presencia de otras personas perjudica el rendimiento en una tarea. Este efecto se observa generalmente en actividades nuevas o complejas, donde la ansiedad o el miedo al juicio pueden generar bloqueos o errores. Un ejemplo sería un estudiante que se pone nervioso al responder preguntas en público, reduciendo su capacidad de recordar información correctamente.

Presión de grupo y conformidad: la interferencia social también se presenta cuando los individuos adaptan su comportamiento, opiniones o creencias para alinearse con un grupo. La conformidad se debe al deseo de ser aceptado o al miedo al rechazo. Experimentos como el de Asch demostraron que las personas pueden dar respuestas incorrectas a preguntas simples solo para no diferenciarse del grupo.

Comparación social y autoevaluación: en muchos casos, la presencia de otros sirve como punto de referencia para la autoevaluación. Según la teoría de la comparación social de Festinger, los individuos tienden a evaluar sus habilidades y opiniones en relación con los demás, lo que puede llevar a sentimientos de competencia, superioridad o inferioridad.

(FUENTE: infobae.com)

jueves, 30 de enero de 2025

Cómo evitar la ansiedad y lograr un verdadero descanso en vacaciones

No es fácil “parar la máquina” y ponerse en modo vacaciones. Muchas veces, el cerebro sigue conectado con el trabajo. Pero, ¿por qué cuesta tanto a veces desconectarnos de la rutina en vacaciones?

La doctora Ingrid Brunke (MN 73720), médica del Instituto de Neurociencias del Hospital Alemán, psiquiatra y legista, miembro y expresidente del capítulo de Psiquiatría de enlace y psicosomática de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA), expresó a Infobae: “El estrés cotidiano provoca un bombardeo permanente a nivel cerebral, que puede culminar en alteraciones de los neurotransmisores, y llevar, si no tenemos las herramientas para enfrentarlo, a desencadenar enfermedades metabólicas y/o cardiológicas, además de síntomas ansiosos o depresivos, a nivel psíquico”, detalló.

Y agregó: “Esa vorágine es muy difícil de desacelerar de un día para el otro, cuando entramos en modo vacacional. Seguimos pensando en tareas inconclusas, repasando cosas que no dijimos o hicimos. Por eso, los primeros días de vacaciones, la gente suele decir que ‘sigue enchufada’”.

Incluso, hay un término para describir este estado, que es el estrés vacacional.

Hacia el año 2004, los doctores de la clínica psiquiátrica austríaca Wagner-Jauregg acuñaron la expresión "depresión de la reposera o tumbona". Con ella se referían a la imposibilidad que presentan algunas personas para olvidarse del trabajo en sus vacaciones. Hoy, este síndrome es cada vez más frecuente.

La doctora Brunke destacó: “El estado previo de alto nivel de estrés puede provocar una llegada a las vacaciones con ansiedad, cansancio, o con diversos síntomas físicos, tales como contracturas o alteraciones del sueño, y con baja motivación para realizar otras actividades”.

Síntomas del estrés vacacional

Silvia Sumell Canalda, psicóloga y profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC) expresó en un artículo de esa casa de estudios: “Los síntomas abarcan todos los relacionados con la ansiedad y el estrés y afectan en el aspecto cognitivo, emocional, físico y de conducta”.

Y añadió: “Pueden aparecer dificultades para pensar con claridad, problemas de atención, concentración y memoria, sensación de que no se habla con la misma fluidez y necesidad de comprobar las tareas una y otra vez. También aparecen cansancio, problemas para dormir, sensación de no haber descansado lo suficiente, de estar sin energía, y sintomatología relacionada con la depresión o el bajo estado de ánimo», comentó la profesora de la UOC.

Además, la experta explicó que en estos casos son frecuentes las alteraciones del apetito, por exceso o defecto; el aumento del consumo de tabaco, alcohol o dulces, dolores de cabeza, musculares y de estómago y pérdida del deseo sexual. Por último, agregó que los periodos de elevado estrés prolongado en el tiempo pueden generar sentimientos de tristeza, desmotivación e irritabilidad.

Por su parte, la doctora Brunke afirmó: “El cerebro ‘quiere’, pero el cuerpo ‘no puede’. Y añadió que algunas personas trasladan ese alto monto de ansiedad laboral a las vacaciones: “Se proponen mil actividades, con grandes esquemas de horarios, transformando el período de descanso en otra nueva carga laboral, con el costo psíquico, físico y emocional que conlleva”, describió.

Y concluyó: “Lo ideal es encontrar el equilibrio entre la planificación y el dejar que el día a día nos sorprenda durante el descanso”. La experta explicó: “A medida que nos relajamos, se modifican los niveles de aquellas hormonas y neurotransmisores que se alteran cuando estamos expuestos a un estrés crónico (serotonina, noradrenalina, dopamina, melatonina y cortisol)”.

“Esto permite que nuestro cerebro, de algún modo, se ‘resetee’, y podamos además reconstruir nuestro sistema inmune, destacó la médica del Hospital Alemán, y añadió: “Si a esto agregamos un mejor descanso y una alimentación variada, armónica y saludable, vamos a poder reducir niveles de glucemia, colesterol, y mejorar todo aquello que lleve a alteraciones metabólicas, como diabetes y enfermedad cardiovascular”.

Consejos antiestrés para las vacaciones

n primer lugar, una ayuda tecnológica. Los expertos recomiendan poner el modo vacaciones en WhatsApp para desconectar y disfrutar de un verdadero descanso.

Esta función permite a los usuarios silenciar conversaciones específicas, como las relacionadas con el trabajo, para evitar interrupciones durante sus momentos libres.

Lo ideal es descansar en profundidad los primeros días, dijo Brunke: “Sin despertador, sin horarios. Dejar que el cerebro, la mente y el cuerpo se reencuentren y reacomoden. Los días siguientes, organizar actividades, pero dejando espacios de descanso, también sin horarios. Tener en cuenta todo tipo de actividades que estimulen el cuerpo o la mente: juegos grupales, lectura, actividad física o deportiva”.

Las recomendaciones son:

Desconectarse de las redes. Utilizarlas con horarios determinados y breves.

Evitar los excesos, tanto de determinados alimentos hipercalóricos como del alcohol.

Buscar actividades placenteras. No hacer cosas por obligación.

Modificar el “Tengo que hacer / debería…" por el “Me gustaría…"

Hacer algo de ejercicio para dormir mejor y descargar adrenalina.

Reservarse un tiempo para sí. Puede ser una pequeña caminata, una lectura, etc.

Hacer ejercicios de respiración y atención plena, que puedan utilizarse el resto del año.

Detenerse a pensar en algún proyecto o pasatiempo para realizar en el año, fuera de la jornada laboral o de las actividades familiares.

Practicar la higiene del sueño: dormir con la luz apagada, sin estímulos electrónicos (televisión, tablet, celular). No usar la cama para comer o ver la televisión. “Si a pesar de ello no se logra conciliar o mantener el sueño, realizar la consulta con un profesional al regreso de las vacaciones”.

Descansar todo lo posible. Evita madrugar y realizar pequeñas siestas.

(FUENTE: infobae.com)

domingo, 29 de diciembre de 2024

10 frutas del Feng Shui que simbolizan felicidad, salud y prosperidad para el próximo año


En muchas culturas del mundo, las frutas se han asociado durante mucho tiempo con la abundancia, la salud y la felicidad. En Feng Shui, varias frutas se consideran símbolos de felicidad y prosperidad. Comer estas frutas durante las celebraciones de Año Nuevo es una tradición popular entre los amantes de las fiestas. Desde significados simbólicos hasta creencias antiguas, el acto de comer frutas específicas trae prosperidad, felicidad y energía positiva. Ya sea que quieras comenzar el Año Nuevo 2025 con una nota positiva o simplemente quieras disfrutar de algunas delicias sabrosas y nutritivas, aquí tienes una guía de las mejores frutas para comer para tener buena suerte. ‘2025 comienza con WTF’ Al igual que 2020, ¿deberíamos preocuparnos? El calendario de año nuevo se está apoderando de Internet con divertidos memes y chistes mientras los internautas temen la posible señal.

1. Granada: símbolo de riqueza y fertilidad

Las granadas han sido apreciadas durante siglos, especialmente en culturas como las de Oriente Medio y el Mediterráneo. Las numerosas semillas del fruto son un símbolo de abundancia y fertilidad, y comer una granada trae riqueza y prosperidad. En Turquía, la gente suele colocar granadas en la mesa durante las celebraciones de Año Nuevo, y en Grecia, tradicionalmente rompen la puerta para invitar a la buena suerte el próximo año. Su color rojo vibrante es también símbolo de vitalidad y buena suerte.

2. Naranja: símbolo de suerte y riqueza.

En la cultura china, el naranja se considera un símbolo de prosperidad debido a su color dorado brillante, que se asemeja al oro. Se cree que comer naranjas, especialmente durante el Año Nuevo chino, atrae riqueza y éxito.

3. Uvas: Por un año próspero

En España y México comer 12 uvas en Nochevieja es una tradición común. Cada uva representa un mes del año y comerlas consecutivamente trae bendiciones para cada mes.

4. Manzana: El fruto del conocimiento y el éxito

Apple ha sido considerada durante mucho tiempo un símbolo de conocimiento, tentación y éxito. En las culturas europeas, las manzanas suelen asociarse con la salud, la longevidad y la prosperidad.

5. Plátano: Fruta de la suerte para la fertilidad y la salud

En varias culturas asiáticas, los plátanos se consideran un símbolo de fertilidad y salud. En la India, los plátanos se ofrecen a los dioses en ceremonias religiosas para obtener salud y felicidad. La abundancia de frutos de piel suave y color amarillo dorado se asocia con la idea de riqueza y crecimiento.

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6. Piña: Símbolo de hospitalidad y prosperidad.

La piña es reconocida como un símbolo de hospitalidad y abundancia. En muchas culturas, especialmente en el Caribe y América del Sur, representan buena suerte y se cree que atraen energía positiva.

7. Cerezas: dulzura y éxito

En Japón, las cerezas son un símbolo de buena suerte y nuevos comienzos. Sus flores suelen asociarse con la primavera y la renovación, lo que las convierte en una fruta apropiada para comer durante las fiestas, especialmente durante el Año Nuevo.

8. Higos: abundancia y fertilidad

En las culturas antiguas, especialmente en el Medio Oriente, los higos eran vistos como un símbolo de abundancia y prosperidad. Los higos son conocidos por sus numerosas semillas, que representan la fertilidad y los nuevos comienzos. En la mitología griega y romana, la higuera a menudo se asociaba con dioses y bendiciones divinas.

9. Papaya: símbolo de salud y protección

En la cultura hindú, las papayas a menudo se ofrecen como parte de rituales ceremoniales de salud, protección y felicidad. El color naranja del fruto y la abundancia de sus semillas son símbolo de prosperidad y vitalidad para el próximo año.

10. Limón: limpieza y energía positiva

Se cree que el limón trae buena suerte al purificar el ambiente y eliminar la energía negativa. En las culturas latinoamericanas es común colocar limones en la puerta para ahuyentar a los malos espíritus y atraer la buena suerte.

Ya sea que esté buscando éxito financiero, buena salud o felicidad general, la tradición de comer ciertas frutas para tener buena suerte está arraigada en culturas de todo el mundo. Las granadas, naranjas, uvas y otras frutas simbólicas no sólo benefician la salud física, sino que también traen energía de prosperidad y resultados positivos para el próximo año.

(FUENTE: naturahoy.com)

miércoles, 4 de diciembre de 2024

Médicos en Italia usan hipnosis como anestesia en cirugías


En un avance médico que está sorprendiendo a la comunidad científica internacional, médicos del Hospital Molinette, ubicado en la Ciudad de la Salud de las Ciencias de Turín, han realizado con éxito una cirugía utilizando hipnosis como alternativa a la anestesia general.

Este procedimiento fue realizado en dos mujeres mayores, de 75 y 72 años, quienes fueron sometidas a una operación para extirpar tumores benignos en la paratiroides.

En lugar de utilizar la anestesia tradicional, los cirujanos, encabezados por el Dr. Maurizio Bossotti, optaron por inducir un estado hipnótico en las pacientes, lo que les permitió soportar la cirugía sin los riesgos y efectos secundarios comunes de la anestesia general.

El Dr. Bossotti realizó una incisión de entre 2.5 y 3 cm en el cuello de las pacientes, exactamente como en una cirugía convencional, pero con la diferencia de que la hipnosis fue la única herramienta utilizada para controlar el dolor y el estrés.

Hipnosis como anestesia

La colaboración entre anestesistas y la doctora Valentina Palazzo, residente de cirugía general y experta en hipnosis, hizo posible esta nueva técnica.

A través de un proceso controlado, las pacientes fueron inducidas a un estado de hipnosis profunda, lo que les permitió mantener la calma y soportar el procedimiento sin la necesidad de sedantes o anestésicos convencionales.

Beneficios para los pacientes

Este enfoque innovador trae consigo varios beneficios importantes, especialmente para pacientes mayores o aquellos con condiciones médicas preexistentes.

Entre los principales beneficios destacan la reducción del estrés emocional, una modulación más eficaz de la percepción del dolor, tiempos de hospitalización más cortos, una recuperación más rápida y la ausencia de efectos secundarios relacionados con la anestesia general.

Posibilidades futuras

Los resultados exitosos de este procedimiento no solo han sorprendido a la comunidad médica, sino que también abren un campo de posibilidades para la cirugía moderna.

Los especialistas anticipan que esta técnica podría expandirse fuera de Italia y ser perfeccionada para su uso en otros países, lo que permitiría a más pacientes beneficiarse de un tratamiento menos invasivo y más seguro.

(FUENTE: elimparciualcom)

lunes, 16 de septiembre de 2024

Terapia de regresión: qué es y qué beneficios o riesgos tiene para la salud mental


Buscar enigmas sin resolver en cada rincón de nuestra existencia es algo que la humanidad lleva haciendo durante siglos. En muchos casos, esto ha llevado a algunos a explorar lugares desconocidos, como nuestra mente. Y en esa exploración, cada vez son más los métodos alternativos que brotan para explorarla. Más o menos polémicos, pero ahí están. Entre ellos, las famosas terapias de regresión.

Hablar de terapia de regresión supone utilizar la hipnosis desde un enfoque terapéutico para recuperar supuestos recuerdos de vidas pasadas. Y esto, como no podía ser de otra forma, ha generado tanta admiración como escepticismo. Ahora bien, ¿por qué esta controversia? ¿qué puede aportar a nuestro crecimiento personal y salud mental?

¿Qué es una regresión (a vidas pasadas)?

La regresión a vidas pasadas es un método terapéutico alternativo que se basa en la hipnosis para explorar supuestos recuerdos de experiencias del pasado (e incluso, vidas "no vividas").

Quienes lo defienden creen que al acceder a estos recuerdos, se pueden identificar y/o resolver traumas o conflictos arraigados en el subconsciente, lo que lleva a la curación emocional y a una mejora en el crecimiento personal. Sin embargo, no son pocos los que cuestionan su autenticidad y validez de estos recuerdos, que han sido objeto de debate en la comunidad científica y terapéutica desde que surgieron.

La controversia

La intensa controversia en torno a esto surge debido a las preocupaciones tanto éticas como científicas. Uno de los principales puntos de controversia es la posibilidad de que los supuestos recuerdos recuperados sean falsos o el resultado de una sugestión por parte del terapeuta.

Existe un riesgo significativo de que los pacientes puedan crear recuerdos falsos bajo hipnosis, lo que puede llevar a una comprensión distorsionada de su pasado y presentar consecuencias negativas para el bienestar emocional.

Además, la falta de evidencia científica sólida que respalda la teoría de la reencarnación y la existencia de vidas pasadas plantea serias dudas sobre la validez de los recuerdos recuperados durante una regresión.

Los escépticos

Muchos críticos argumentan que los recuerdos pueden ser fácilmente influenciados por muchos frentes: desde las creencias culturales, a las expectativas del terapeuta u otros factores externos, lo que socava su credibilidad como prueba de una experiencia pasada real.

La regresión es un concepto esotérico ajeno a la psicología

De hecho, hemos querido saber la opinión de un psicólogo acerca de este tipo de terapias. Buenaventura del Charco, psicoterapeuta clínico, divulgador, profesor universitario y escritor, cree que “ la regresión es un concepto esotérico ajeno a la psicología”.

Nos dice además que la regresión, como tal, es un concepto que se utiliza de forma ambigua: “tanto para hablar de vidas pasadas, que es su significado real como para hablar de situaciones que hemos vivido en el pasado, especialmente el parto.” Y añade que “para volver a escenas del pasado hay otras técnicas psicológicas más serias y fundamentadas en la experiencia clínica o la investigación científica”.

“No soy partidario de este tipo de técnicas ya que suelen ser negativas al generar explicaciones que no son reales e ineficaces por no abordar el problema en cuestión o pueden generar aún más confusión en la persona. Especialmente creo que des-responsabilizan al paciente de lo que pasa en su vida y cómo lo está manejando, ya que su problema viene de una vida anterior”, dice.

¿Por qué funcionan a veces?, se pregunta el psicólogo. Y el mismo da respuesta: "Pues por un "beneficio colateral", como por ejemplo un paciente que reprime emociones y de pronto se atreve a no hacerlo al regresar a otra vida o por la alianza terapéutica con el terapeuta que puede usar una técnica inadecuada pero hacer bien la relación. Con todo, el beneficio no viene por lo que dicen y encima se pierde la oportunidad de hacer un trabajo real con técnicas más serias y documentadas”, termina diciendo.

Los defensores

Para los defensores, sin embargo, hay otro argumento con el que afirman que esta terapia, puede tener beneficios significativos. Por ejemplo, sostienen que, cuando se realiza correctamente, puede ayudar a los pacientes a resolver traumas pasados, superar bloqueos emocionales y encontrar una mayor comprensión de sí mismos y de sus relaciones.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que la regresión a vidas pasadas no es adecuada para todos y puede presentar riesgos potenciales para la salud mental de ciertos individuos.

El riesgo de experimentar angustia emocional, confusión e incluso ansiedad, es alto tras una sesión de regresión, especialmente si los recuerdos recuperados son traumáticos o perturbadores.

Estudios de casos... ¿reales?

A pesar de la falta de evidencia científica sólida que respalde la autenticidad de los recuerdos de vidas pasadas, algunos investigadores han realizado estudios de caso que sugieren la posibilidad de que la regresión a vidas pasadas pueda tener fundamentos. Por ejemplo, el trabajo del profesor Ian Stevenson sobre la reencarnación, quien estudió casos de niños que afirmaban recordar vidas pasadas. Generó tanta polémica como curiosidad y a algunos les llevó a considerar la posibilidad de que los recuerdos de vidas pasadas puedan ser reales.

Estudios de caso más recientes, como el del agente de homicidios Robert Snow, quien inicialmente se propuso refutar la idea de la reencarnación pero terminó convirtiéndose en un creyente después de someterse a una regresión, han generado un renovado interés en el tema.

Y aunque estos casos no han arrojado suficiente evidencia concluyente sobre la reencarnación o la autenticidad de los recuerdos de vidas pasadas, sí han dejado planteadas algunas preguntas, cuanto menos intrigantes, sobre la conciencia y la memoria humana.

El debate siempre estará abierto sobre la mesa, pues tanto en el campo de la psicoterapia como en el de la investigación, genera dudas, interés y controversia. Y aunque hay que tratarlo siempre con mucha cautela, dejar la puerta abierta, además de la mente, no está de más.

(FUENTE: elle.com)

domingo, 1 de septiembre de 2024

La telepatía cuántica y su potencial para la curación a distancia


La influencia mental a distancia es un fenómeno fascinante que no solo forma de las creencias populares, sino que también ha sido objeto de estudio en diversos ámbitos científicos. Se ha observado que las sugestiones mentales pueden tener efectos visibles en organismos vivientes, tanto en estados de sueño como de vigilia.

Así mismo, hay estudios sobre la influencia mental a grandes distancias, así como sobre las interacciones mentales con sistemas biológicos remotos. Estas investigaciones han revelado efectos sorprendentes en la actividad fisiológica y en la percepción de ser observado.

Varios científicos han realizado diversos ensayos controlados y doble-ciegos, en laboratorios sobre este tema. De este modo, han logrado demostrar que la influencia mental a distancia es real y tiene un impacto medible en humanos de todas las edades, animales, plantas y bacterias.

El universo está interconectado

En términos simples, la telepatía cuántica se basa en la teoría de que todo en el universo está interconectado a un nivel fundamental. Según la física cuántica, las partículas subatómicas pueden estar entrelazadas de manera que un cambio en una de ellas afecta instantáneamente a la otra, sin importar la distancia que las separe. Esta conexión instantánea, conocida como entrelazamiento cuántico, sugiere la existencia de una red invisible que une a todas las cosas en el cosmos.

La idea de que esta red de interconexión puede ser utilizada para transmitir pensamientos, emociones e incluso energía de un individuo a otro es lo que ha capturado la imaginación de muchos investigadores en el campo de la parapsicología y la sanación energética. Se ha observado que algunas personas tienen la capacidad de enviar mensajes telepáticos a distancia, comunicándose con otros sin necesidad de palabras o gestos físicos.

La influencia mental a distancia

La capacidad de incidir en el estado mental de otra persona a distancia ha sido objeto de investigación a lo largo de la historia. Un ejemplo clásico es la inducción del sueño a distancia, acompañada o no de sugestión mental para realizar actos motores.

Uno de los estudios más notables se produjo en la Unión Soviética, con la investigación liderada por Vasiliev y Platonov. Estas investigaciones demostraron la capacidad de inducir actos motores, imágenes, sensaciones, sueño o vigilia, e incluso reacciones fisiológicas, en personas a kilómetros de distancia.

Estos experimentos fueron muy desconcertantes y polémicos en su momento. Desafiaban las explicaciones convencionales y desataron gran escepticismo. Pese a todo, Vasiliev y su equipo llegaron a varias conclusiones importantes que arrojaron luz sobre la naturaleza de la telepatía y su posible explicación científica. También sugirieron la existencia de fenómenos aún desconocidos.

La telepatía

En un experimento realizado por el médico checo Stépan Figar en 1959, se observó que cuando a uno de dos de individuos se le pedía realizar cálculos aritméticos mentalmente, la presión arterial del otro variaba visiblemente.

Esta es una de las comprobaciones más llamativas sobre la existencia de una conexión telepática inconsciente entre dos personas, incluso sin conocerse ni saber sobre el experimento.

Se concluyó que la distancia física no parece ser un factor determinante en los resultados de la transmisión telepática. A pesar de los esfuerzos, no se pudo identificar ninguna radiación emitida por el cerebro que fuera responsable de la transmisión telepática. Se descartó que la información fuese transmitida por ondas electromagnéticas.

Braud y Schlitz llevaron a cabo otros estudios experimentales sobre la influencia mental a distancia en la actividad electrodérmica (AED). Esta es la actividad eléctrica de la piel influenciada por el sistema nervioso simpático y las glándulas sudoríparas.

Descubrieron que la AED variaba según la intencionalidad del influenciador, incluso a largas distancias. Estos estudios corroboraron las conclusiones de Vasiliev y Figar.

La curación a distancia

También existen estudios en los que se ha demostrado que individuos como sanadores y psíquicos pueden influenciar el sistema nervioso autónomo de personas distantes.

En algunos experimentos se observó que los sanadores podían acelerar la curación de heridas en ratones y afectar el crecimiento de plantas. Estos resultados apuntan a que la sanación a distancia es una realidad tangible.

Estudios más recientes han explorado la influencia de la mente sobre sistemas vivientes y no vivientes. Por ejemplo, se ha demostrado que la atención mental puede afectar la actividad eléctrica de un pez eléctrico y la locomoción de ratas del desierto.

Desde el campo de la física se ha planteado la hipótesis de que todo esto obedece a un evento cuántico. De hecho, hay experimentos en donde se ha demostrado que eventos numéricos aleatorios pueden ser influenciados retroactivamente por instrucciones dadas después de que los números fueron registrados.

En últimas, esta hipótesis señala que la conciencia juega un papel fundamental en la realidad. A medida que la física moderna avanza, es probable que se encuentren explicaciones más completas para todos estos fenómenos psíquicos.

¿Una sanación efectiva?

n ejemplo de esto es el uso de la telepatía cuántica en la curación de heridas. Se ha observado que las personas que reciben energía curativa a distancia experimentan una aceleración en el proceso de cicatrización de sus heridas, así como una reducción en el dolor y la inflamación.

Además de la curación física, la telepatía cuántica también se ha explorado en el ámbito de la salud mental y emocional. Hay quien asegura que la transmisión de pensamientos positivos y energía curativa a través de la telepatía puede tener un impacto significativo en el bienestar emocional de las personas, ayudándolas a superar traumas, ansiedad y depresión.

Quién sabe, tal vez en el futuro la telepatía cuántica se convierta en una herramienta común en la práctica médica, ayudando a sanar a las personas de una manera más holística y completa.

(FUENTE: okdiario.com)

viernes, 16 de agosto de 2024

Iain Sinclair, el escritor que busca fantasmas entre los edificios de Londres para saber por qué enfermamos


En Vivir con edificios y caminar con fantasmas, Londres se abre paso entre escritores, maestros del ocultismo y vecinos anónimos. La de Iain Sinclair es una mirada imprescindible para entender las ciudades en las que vivimos.

Iain Sinclair

Traductor: Javier Calvo

Editorial: La Felguera

Año de publicación: 2023

Casi podríamos imaginar a Iain Sinclair como un Dziga Vértov, cargando su cámara alrededor de Londres. Pero las lentes del escritor no recogen imágenes, sino que lanzan rayos X sobre edificios que atraviesan muros, épocas y planes de habitabilidad. Una mirada que se ha convertido en un referente fundamental en lo que a la literatura sobre ciudades se refiere.

Su último libro, Vivir con edificios y caminar con fantasmas, llega a nuestro país de la mano de la editorial La Felguera, con traducción de Javier Calvo Perales. Pero lejos de haces de luz o armas supersónicas, Sinclair se arma con la 'psicogeografía', una ciencia social difusa engalanada con la impronta de los situacionistas franceses.

Aquel grupo de pensadores que popularizaron las derivas, caminatas sin rumbo que arrojaban un nuevo orden a la ciudad dentro de la disciplina abierta del juego y que transformaron al flaneur, o caminante, en un ente político.

A cada paso, los adoquines por los que transita Sinclair cambian de época y dirección, dejando a sus lectores confusos entre estructuras que nos resultan ilógicas, pero por las que Sinclair es capaz de pasar sin problemas, llevándonos hacia lugares insospechados. El resultado es un recorrido del que se desgrana un torrente de anécdotas, vidas e historias insospechadas que explican la relación entre nuestro concepto de salud y las comunidades que construimos.

Hospitales que crean enfermedades

Sinclair pone el foco sobre los proyectos de viviendas que empezaron a reconfigurar la vida de la City londinense a mediados de los años 60. Londres se recuperaba de los estragos de la II Guerra Mundial, y sobre el papel sus arquitectos planteaban proyectos utópicos de comunidades en las alturas, pasajes aéreos a salvo del tráfico y plazas cubiertas donde los niños pudiesen jugar en cualquier momento del año.

Un buen ejemplo es el de los edificios Pepys, enclavados en la actualidad en una zona considerada por muchos como peligrosa e inmersa en un proceso de cambio precisamente por este motivo.

La inspiración llegaba desde Marsella y la impronta en hormigón de Le Corbusier. Una nueva vida para una nueva generación de británicos que levantaba ciudades sobre el trauma de dejado por los V-1 alemanes. A estas comunidades, cercenadas décadas más tarde por el avance de la City, le siguieron hospitales y clínicas anexas, generadores de diagnóstico que cambiaban el concepto de salud de todos cuantos lo rodeaban.

Sinclair se sirve de la noción de enfermedad en la era moderna para hablar sobre estas comunidades. Las salas de espera y consultas, a un tiro de piedra de los vecinos, evolucionaron junto con su noción de salud. Las primeras reclamaciones de espacios más limpios, atmósferas respirables y lugares en los que jugar, surgieron al mismo tiempo que las consultas pediátricas o las pruebas diagnósticas eran cada vez más accesibles.

Su autor camina entre fantasmas de acero y hormigón, siluetas de las que solo quedan grandes torres de corporaciones, viviendas reconvertidas en células unipersonales perdidas entre la especulación inmobiliaria. El libro se transforma entonces en un gran tablero de ouija que nos permite observar sus cadáveres verticales y el efecto que siguen teniendo entre nosotros nuestros barrios y nuestra salud.

Un escritor con Rayos X

Iain Sinclair es, paradójicamente, una de las figuras más desconocidas y celebradas de la literatura underground. Admirado por Alan Moore, padre del cómic moderno, ayudó al dibujante a dar forma al Londres victoriano de From Hell. Pero también han demostrado su admiración escritores insignes como William Gibson o Peter Ackroyd.

Desde sus estudios sobre los ríos sepultados de la capital inglesa, hasta estudios sobre su carretera de circunvalación. Las ciudades son elementos orgánicos, holísticos, que actúan como sistemas desde los que podemos atender a todos los ámbitos de la vida humana.

Sinclair dispone la historia, la economía y la vida de sus vecinos sin un orden de preferencia particular. Su prosa es rápida, por momentos casi lisérgica. No intenta proponer modelos más habitables, tratados históricos o económicos, no tiene una agenda particular que seguir.

Resulta reconfortante pensar que caminamos a su mismo paso mientras leemos, atentos de la dirección en la que señala para que dirijamos la vista, sabiendo que siempre acabaremos descubriendo algo oculto bajo el pavimento o el papel pintado.

(FUENTE: lasexta.com)

¿Crees que estás enfermo? Aprende a lidiar con la autosugestión

 


¿Saliste de casa, pasaste cerca de una persona que tosió y piensas que podrías estar contagiado de COVID-19? ¿crees que esa manchita que te salió en tu piel puede ser cáncer? Tal vez te estés autosugestionando.

Martha Durán, psicóloga de Asesoría y Consejería del Tec de Monterrey, dice que al dar peso a nuestros pensamientos sobre un posible contagio o enfermedad es más fácil sugestionarnos.

“La autosugestión es la influencia que tienes sobre ti mismo con tus propios pensamientos y emociones”, explica la especialista del campus Monterrey.

Dice que esto te puede traer ansiedad, incertidumbre, preocupación, miedo, agobio y hasta falta de energía, por lo que es importante estabilizar tus pensamientos y emociones.

¿QUÉ HAGO PARA NO AUTOSUGESTIONARME?

La psicóloga comparte para CONECTA algunos tips que te pueden ayudar a lidiar con la autosugestión de estar contagiado:

- Primero: pregúntate si eres "preocupón"

Durán explica que hay que hacer una pausa para reflexionar y reconocer si es que eres dado a autosugestionarte con facilidad.

“El primer paso va a ser este momento de conciencia, aceptar que tal vez me estoy sugestionando. Si haces esto ya tienes muchos puntos ganados en la batalla.

“Si me doy cuenta que tal vez soy muy "preocupón", empiezo a quitarle poder a mi pensamiento y puedo empezar a trabajar con probabilidades para tener un debate interno”, explica la psicóloga.

 Haz un debate interno

Si crees que tienes COVID-19, por ejemplo, debes de realizar un debate de pensamiento y trabajar con la probabilidad y abordarla buscando factores externos, sugiere la experta.

“Puedes decir: 'Ok, hoy me duele la cabeza, pero, ¿qué cosas hice durante el día que pudieran causarlo?', Por ejemplo, trabajar sin lentes o desvelarme".

Esa búsqueda de factores externos es para entender por qué estoy teniendo tal sensación física, explica.

- Háblalo con alguien de confianza

La psicóloga dice que compartir lo que sientes con otra persona puede ayudarte a estar tranquilo, y a que tal vez sea quien te acompañe a llevar a cabo un plan de acción.

“Hay que compartirlo con alguien confiable: puede ser mi pareja, mi mamá, mi papá, un amigo, mi roomie o mi hermano.

“A esa persona externarle lo que estás sintiendo, porque esta persona con la que estoy platicando está en un estado neutro; cuando tú estás muy autosugestionado has de cuenta que traes unos lentes que no te dejan ver el 100% de las cosas”, señala.

- Infórmate con fuentes seguras

Dice que también es importante que al buscar información busques fuentes confiables, como las líneas oficiales.

“Por ejemplo, puedes marcar al teléfono del gobierno para atención en la pandemia, también TecSalud tiene su propio correo y WhatsApp para el tema COVID".

- Elabora un plan de acción, por si acaso

Tener un plan con todas las acciones que podrías seguir en caso de que tengas la enfermedad que temes puede servirte como una guía para hacer lo necesario con calma y mantenerte tranquilo. 

“El plan de acción te va a ayudar a disminuir la ansiedad y la incertidumbre. Pero ese plan no te dice cuándo te vas a enfermar, pero te da cierta seguridad si es que llega a ocurrir”, dice.

La especialista dice que si las molestias o síntomas persisten o se agravan lo mejor es buscar ayuda médica de inmediato.

(FUENTE: conecta.tec.mx)


domingo, 28 de julio de 2024

Científicos demuestran que el cerebro puede rejuvenecer

Un estudio realizado en el Centro de Investigación en Nanomateriales y Nanotecnología (CINN) de Asturias (norte de España) descubrió que los estímulos ambientales físicos y cognitivos son capaces de lograr un "rejuvenecimiento molecular del cerebro”, según informa el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en un comunicado.

El estudio, liderado por el CSIC y publicado en la revista Nature Communications, permitió generar una amplia colección de datos, al que los científicos se refieren como "atlas molecular” y que describe los cambios moleculares que acontecen en el hipocampo durante el envejecimiento y durante su estimulación cognitiva y física.

La investigación se llevó a cabo en el Laboratorio de Epigenética del Cáncer y Nanomedicina del CINN, centro mixto del CSIC, el Gobierno regional de Asturias y la Universidad española de Oviedo, y empleó ratones que convivieron durante meses en un espacio con gran diversidad de objetos, como juguetes, rampas o túneles, un ambiente que generó una estimulación importante de su actividad cognitiva, física y social.

Según los investigadores, los resultados son trasladables a humanos que realicen un cambio en su estilo de vida.

"Los resultados de este trabajo revelan cómo los cambios en nuestro estilo de vida pueden tener un impacto molecular y epigenético en el organismo y ser utilizados en intervenciones de envejecimiento saludable”, apuntó Mario Fernández Fraga, coordinador del Laboratorio de Epigenética del Cáncer y Nanomedicina del CINN y colíder del estudio.

(FUENTE: dw.com)

viernes, 12 de julio de 2024

Sexo entre amigos, ¿es una práctica saludable?

El sexo entre amigos puede fortalecer o no la relación, según cada caso. Por ello, debemos tener en cuenta los beneficios y riesgos de este tipo de vínculo. 

Las relaciones sexuales entre amigos a veces se han asociado a una práctica saludable que contribuye a fortalecer los lazos emocionales, sin considerar en este caso aquellas relaciones de amistad que pueden surgir entre personas que sólo tienen encuentros circunscritos al sexo ocasional.

A menudo, la asociación entre sexo y amistad como algo ‘positivo’ se ha sustentado en el estudio “He’s Like a Brother”: The Social Construction of Satisfying Cross-Sex Friendship Roles" de Heidi M. Reeder, profesora de la Universidad de Boise, en Estado Unidos.

Esta investigación centrada en cómo se establece la amistad entre personas de distintos sexos, los roles y el grado de satisfacción se ha puesto como evidencia frecuentemente de cómo el sexo fortalece la amistad entre amigos heterosexuales.

Al respecto, Judit Labernia Reverter, colaboradora de Placer ConSentido y miembro del Grupo de Sexualidad y Pareja del Colegio Oficial de la Psicología de Cataluña (Copc), explica a CuídatePlus que este estudio está más focalizado en los aspectos mencionados que en las implicaciones de mantener sexos entre amigos.

“No obstante, sí que citan algunos aspectos observados en el estudio de Hughes et al (2005) que parecen tomar relevancia en las amistades que mantienen sexo. En concreto, Reeder (2016), comenta que en el estudio de Hughes et al (2005) 'identificaron un conjunto de reglas (o pactos) que van más allá de las presentes en relaciones solamente amistosas y que estas parecían ayudar a las personas participantes a conservar la amistad mientras mantenían sexo sin compromiso'", matiza Labernia.

Según recoge este estudio, estas normas para tener sexo entre amigos serían: no implicarse emocionalmente, realizar estos encuentros sexuales en secreto y el hecho de considerar la amistad como prioridad.

Por su parte, la portavoz del COPC considera que el sexo entre amigos puede fortalecer o no la relación dependiendo de cada caso (tanto de las personas que la conformen como del momento en que tengan lugar esos encuentros). “Evidentemente falta investigación al respeto, a pesar de ello, desde mis conocimientos y experiencia profesional creo que como sociedad estamos evolucionando (también me gusta pensar que madurando) en relación a la sexualidad, la presencia de este tipo de relaciones es un ejemplo de ello, siendo conscientes de que nos queda un largo camino por delante”, comenta Labernia.

En este sentido, esta psicóloga destaca que la afectividad está vinculada a la sexualidad y puede variar según la manera de vincularse de cada persona, lo que va a influir en cómo se viven este tipo de relaciones. Asimismo, esta experta indica que la sexualidad se construye y cambia a lo largo de la vida en función de distintos factores, entre ellos, el cultural.

“En nuestro contexto actual, siento que por fin la sexualidad va tomando espacio y voz en la cotidianidad, no obstante, aún existen muchos mitos entorno la misma, escasa educación, poco trabajo profundo (de raíz) en la desigualdad entre sexos, una cultura falocéntrica y de 'los triunfos pornográficos', entre otros, que puede llevar no solamente a que la amistad no se fortalezca, sino que alguna de las partes (o ambas) reafirme u asevere heridas emocionales y vinculares previas”, detalla.

Sexo y amistad: ¿bueno para la salud mental? 

Como apunta Labernia, el sexo entre amigos a veces puede llevar a la implicación de las emociones con un impacto para una o ambas de las partes. Entonces, ¿es saludable el sexo entre amigos desde un punto de vista emocional? “En términos generales, la evidencia científica sobre el nivel de salud (movimiento dentro del contínum salud-enfermedad) que puede derivarse de las prácticas sexuales entre personas que mantienen una amistad es escasa, por no decir prácticamente inexistente”, responde esta psicóloga.

En el caso español, Labernia habla del “estudio realizado por García y Soriano (2016), en el que analizan distintas variables relacionadas con la salud sexual de las personas; entre ellas, conductas de riesgo (no uso de preservativo y consumo de alcohol), contagios de ITS y las formas de vincularse (estilos de apego) de hombres y mujeres que mantienen sexo con amistades”.

A su juicio, las conclusiones de este trabajo español, junto con los resultados de investigaciones desarrolladas en Estados Unidos, “ponen el foco y abren las puertas a la investigación de estas formas de relación y las posibles implicaciones en la salud física, emocional y social de las personas, a la vez que ponen de manifiesto la falta de evidencia científica para poder hablar de generalidades”.

Estos son los beneficios del sexo entre amigos

Para psicóloga del COPC, los encuentros sexuales entre personas que tienen una relación de amistad pueden “contribuir al desarrollo y al autoconocimiento personal y de la dimensión sexual humana; puede proporcionar empoderamiento (evidentemente, también puede conllevar lo contrario), repercutiendo positivamente en la autoestima y el autoconcepto; permitir crear nuevos marcos relacionales que vayan más allá de la monogamia normativa; promover habilidades sociales como la negociación, la comunicación asertiva y la empatía; puede enfatizar valores como el respeto y la responsabilidad; potenciar el vínculo, la comprensión y la amistad; ampliar los significados o manifestaciones que otorgamos a los conceptos de compromiso, intimidad y pasión (Triángulo del Amor de Sternberg) en las relaciones afectivas-sexuales”, así como aportar el placer ligado a la propia actividad sexual.

Problemas emocionales de tener sexo con amigos

En este punto, Labernia recuerda que las relaciones sexuales entre personas que mantienen una amistad puede agravar las heridas emocionales previas, así como pueden aparecer algunas dificultades al respecto.

“Por ejemplo, se puede potenciar la fragmentación de la experiencia de la sexualidad y del sexo, tal y como se fragmenta al ser humano desde distintas disciplinas, pretendiendo centrar la atención en lo que pienso (lo que hemos pactado), dejando de lado lo que siento más allá del placer sexual”, explica.

“Con este sentir no aludo al enamoramiento, sino a las emociones que como seres humanos experimentamos en nuestras vidas”. En cuanto al enamoramiento, esta experta advierte que éste puede ser un problema si surge entre una de las partes y la otra no. “En términos generales, el desequilibrio o diferencias en roles y expectativas entre las componentes de la amistad en la que se practica sexo puede ser gran fuente de malestar”, aclara.

Otro inconveniente que puede surgir, según Labernia, es que la amistad que era un lugar seguro pase a ser un espacio hostil que afecte a la confianza entre ambos cuando hay una falta de conciencia, trabajo personal, responsabilidad y respeto.

Por otra parte, esta psicóloga sostiene que si los amigos que tienen sexo “pertenecen a un mismo grupo de amistades, pueden aparecer malestares e incomodidades dentro del grupo, e incluso, que alguna de las partes pierda a ese grupo como referente o espacio nutritivo y reconfortante”.

Cómo tener sexo entre amigos de forma saludable 

A partir de los posibles problemas emocionales que puede desencadenar el sexo entre amigos, esta experta aconseja tener presentes el respeto, la comunicación asertiva, la empatía y la responsabilidad. En su opinión, todas las personas implicadas en este tipo de relación deben ser sinceras respecto a cuáles son sus necesidades reales en todo momento, ya que estas pueden variar a lo largo del tiempo.

Además, Labernia recomienda que “se entienda que el sexo es una pequeña parte de la sexualidad y que racionalizar (pensar-comunicar desde la mente) es importante porque crea un marco de referencia para construir la relación, pero que nuestras emociones y nuestro cuerpo también van a estar presentes (somos un ser integral), por tanto, merecen que les prestemos atención y cuidados”.

Por último, esta experta aconseja que existe un compromiso para revisar constantemente el aprendizaje recibido entorno a la sexualidad y la voluntad de desmitificar aquellas creencias que nos lleven a cosificar a las personas.

(FUENTE: cuidateplus.marca.com)

miércoles, 29 de mayo de 2024

¿Podría ser la hipnosis un recurso transformador para la medicina moderna?

De verdad, me preguntaba si realmente estaba de parto, porque se suponía que tenía que ser más doloroso”. Shona describe así el reciente nacimiento de su hija. ¿Su secreto? La hipnosis. Durante el embarazo aprendió a hipnotizarse a sí misma y, de ese modo, alcanzar un estado mental que le permitió reducir al mínimo los dolores del alumbramiento y, según sus propias palabras, “disfrutar de la experiencia”. 

Es posible que la palabra hipnosis haga pensar en el movimiento pendular de un reloj o en un ilusionista haciéndole creer a alguien que está desnudo sobre el escenario, para regocijo del público. Detrás hay una historia de brujería y magia, de cuentos esotéricos y charlatanes aprovechados. Los que la llevan a cabo rara vez son médicos o psicólogos, es difícil conseguir fondos para ensayos clínicos y no hay una autoridad reguladora que vigile la práctica. Sin embargo, a pesar de todos estos problemas, la gente recurre a esta técnica en busca de ayuda para todo tipo de cosas, desde sofocos menopáusicos y ansiedad hasta dolores crónicos, y cada vez son más las investigaciones que parecen confirmar sus beneficios. 

También se empieza a entender cómo funciona y qué ocurre realmente en el cerebro durante la hipnosis. El resultado es que nuestra forma de definir este fenómeno está cambiando y que su uso crece en la medicina convencional. Hoy distintas instituciones, como la organización británica de comadronas, ofrecen cursos en hipnoparto y aportan fondos para la formación en esta técnica. Algunos anestesistas incluyen la hipnosis entre sus herramientas e incluso hay quienes la ponen de ejemplo como solución a los problemas de adicción a los opioides. Está claro que no lo cura todo, pero aprender qué es lo que funciona, cómo y por qué, y, además, cómo utilizarla nosotros mismos, puede ayudarnos a aprovechar el poder de la mente para lidiar con algunas duras batallas vitales.

La hipnosis tiene una larga historia en medicina

Su primer uso conocido se remonta al año 1550 a. C., pero despegó en el siglo XVIII, cuando al médico alemán Franz Mesmer se le ocurrió que la influencia física de los planetas sobre las personas podía manipularse con imanes para inducir en ellas un trance que sirviese para curar enfermedades. Mesmer fue luego acusado de fraude y tildado de embaucador, pero la idea de modificar la conducta de los individuos a través del trance persistió y adquirió mayor credibilidad en el siglo XIX, cuando el cirujano escocés James Braid empezó a investigar qué podía encontrarse en la base de tan extraño fenómeno.

Hoy en día, la hipnosis se emplea en una gran variedad de dolencias. Pero incluso si su uso se ha vuelto más habitual, su alcance dentro de la medicina ha sido limitado. Esto se debe en parte a que pocos están de acuerdo sobre en qué consiste exactamente. Si hacemos un rápido repaso a las opiniones de distintos investigadores, podemos describir el trance hipnótico como un estado de concentración en el que la persona queda absorta, ensimismada, de modo que no es consciente de lo que hay a su alrededor. Es algo que probablemente todos hayamos experimentado alguna vez, cuando nos hemos encontrado tan centrados en una actividad que no notamos nada de lo que sucede en nuestro entorno. Incluso no somos conscientes del tiempo.

Un concepto con una historia controvertida

También sabemos que las hazañas de algunos ilusionistas que consiguen que la gente haga todo tipo de cosas extrañas en el escenario tienen más que ver con la presión ambiental que con la hipnosis, como se explica más adelante, en estas mismas páginas. Lo cierto es que no existe un método estándar con el que hipnotizar a alguien. Una forma habitual de empezar es indicar a la persona que piense en algo relajante y que luego se imagine en un lugar apacible que estimule los sentidos. A continuación, se profundiza en ese sentido, con afirmaciones que ayudan a conseguir el objetivo. Este estado puede ser inducido por otra persona, pero también por el propio sujeto. Tal como veremos, hay buenos motivos para seguir llamando a este proceso hipnosis, pero lo borroso de su definición y su controvertida historia dificulta saber qué funciona y qué no. “La clasificación como terapia complementaria y no como principal dentro de muchos sistemas de salud tampoco ha ayudado”, indica Jane Boissière, de la Sociedad Británica de Hipnosis Clínica y Académica. Tal cosa hace que la obtención de fondos para ensayos, formación y creación de servicios clave dentro de esos sistemas sea casi imposible. 

A pesar de ello, en el Reino Unido, por ejemplo, el Instituto Nacional para la Excelencia de la Salud y los Cuidados sí recomienda la hipnosis para una enfermedad concreta: el síndrome del intestino irritable (SII), que produce dolorosos retortijones, hinchazón, diarrea y estreñimiento. El SII –más conocido como colon irritable– es una dolencia de causa desconocida y para la que no hay cura, pero cuyos síntomas se alivian con algunos medicamentos y cambios en la dieta. Cuando los tratamientos no responden, la hipnosis puede propiciar una mejora de la calidad de vida. “En ese estado, los pacientes pueden visualizar el movimiento suave y regular de las olas del mar e imaginar que sus intestinos se mecen siguiendo un ritmo parecido”, señala Carla Flik, del Centro Médico Universitario de Utrecht, en los Países Bajos. 

En Estados Unidos, tanto la Asociación de Psicología de ese país como los Institutos Nacionales de Salud promueven la hipnosis como parte del tratamiento habitual para combatir el dolor. Numerosos estudios han demostrado que puede emplearse en distintos problemas crónicos, como la lumbalgia y los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos, y que a menudo da mejores resultados que las terapias exclusivamente físicas o cognitivo–conductuales.

Su uso como alternativa a la anestesia

Tan efectiva puede ser la hipnosis en este sentido, que desde 1992 se usa incluso en algunos procedimientos quirúrgicos —entre los que se incluyen biopsias, laparoscopias y cirugía plástica—, como alternativa a la anestesia general. “La técnica es bastante simple”, asegura Aurore Marcou, del Instituto Curie de París. “El paciente recibe un anestésico local y una sedación suave. Nos sentamos junto a él y le guiamos para que se concentre en su mundo interior y en su respiración, con el objetivo de que fije la atención en un espacio seguro. Le ayudamos a revivir experiencias del pasado. Todo su cerebro se centra en esos recuerdos”. El mayor beneficio es que, de este modo, nos encontramos con menos efectos secundarios. “No produce la somnolencia ni las náuseas de la anestesia”, dice Marcou. Según Guy Montgomery, de la Facultad de Medicina Icahn del Hospital Monte Sinaí, en Nueva York, las mujeres que han seguido técnicas de hipnosis antes de someterse a una cirugía de cáncer de mama luego refieren menos dolor, ansiedad, náuseas y fatiga. Y los beneficios no son exclusivamente físicos. Su equipo ha calculado que si en el 90 % de las biopsias de mama se utilizara la llamada hipnosedación, solo en Estados Unidos se ahorrarían más de 135 millones de dólares al año. 

Dada la reducción de síntomas físicos y mentales, no es extraño que muchas embarazadas, como Shona, acudan a clases de hipnoparto. Oficialmente, sin embargo, todavía no existe una postura definitiva al respecto. En 2011, un análisis de trece estudios sobre esta práctica concluyó que se trata de una intervención prometedora para combatir el dolor que se sufre al dar a luz. El problema es que muchos de aquellos ensayos estaban tan mal planteados que no fue posible llegar a una conclusión. Una investigación de 2015 concluyó que el uso de la hipnosis no suponía ninguna diferencia en cuanto al número de mujeres que solicitaban anestesia en el parto, pero sí reducía sensiblemente los niveles de miedo y ansiedad que referían quienes se sometían a ella.

Estudios insuficientes

Donde la hipnosis parece tener muchas posibilidades es en el campo de la salud mental. En Norteamérica, los trastornos de ansiedad se encuentran entre las dolencias más comunes e invalidantes. En uno de los primeros estudios llevados a cabo sobre este asunto, Keara Valentine, de la Universidad de Hartford, en Connecticut, cuantificó junto a otros colegas el efecto de la hipnosis en la reducción de la ansiedad. Para ello, analizó todos los trabajos realizados sobre este tipo de terapia. Los resultados fueron impactantes: el participante medio que había sido tratado con hipnosis mostraba una mejoría superior al 84 % en relación a las personas con las que no se había utilizado. Es más, no había diferencias entre los beneficios obtenidos por quienes habían recurrido a la autohipnosis y los pacientes tratados con hipnoterapia guiada. Pero la hipnosis no se usa únicamente para aliviar el dolor y la ansiedad. Cada vez se utiliza más para ayudar a personas que quieren aprender nuevos comportamientos o desembarazarse de malos hábitos. Una vez más, sin embargo, los resultados no son concluyentes, debido al deficiente diseño de los ensayos. En junio de 2019, Jamie Hartmann-Boyce, de la Universidad de Oxford (Reino Unido), publicó junto a un equipo de colaboradores un análisis de catorce trabajos sobre el uso de la hipnosis para ayudar a fumadores a dejar el tabaco. Pues bien, no encontró suficientes pruebas que permitieran recomendar esta terapia. “El problema no fue que no sirviera para tal fin, sino que los estudios eran caóticos”, asegura Hartmann– Boyce. Y añade: “Había muchos sesgos, eran imprecisos o no contaban con suficientes participantes. Es un asunto muy importante. Hay que hacer más y mejores pruebas”.

Nuevas esperanzas

En otras áreas, los resultados tienen más consistencia. Por ejemplo, a comienzos de los noventa, un metaanálisis de estudios sobre la pérdida de peso demostró que si se añadía la hipnosis a la terapia cognitivo–conductual, se perdían más del doble de kilos. Otra iniciativa parecida, realizada en 2018, obtuvo resultados igualmente esperanzadores. A pesar de la creciente evidencia sobre el potencial de la hipnosis, todavía subsisten muchas dudas sobre cómo funciona realmente. Pero esto también está empezando a cambiar. “No creo que nadie pueda decir ‘sé exactamente qué es la hipnosis’, pero sí tenemos una cierta idea”, apunta Laurence Sugarman, del Instituto de Tecnología de Rochester, en Nueva York. En su opinión, no deberíamos pensar en este fenómeno como algo que lleva a un estado único, sino como una disciplina que influye en la capacidad del cerebro para adaptarse y aprender. “Es una habilidad que podemos usar para ayudarnos a nosotros mismos a cambiar nuestra mente”, afirma Sugarman. 

Esta adaptabilidad, conocida también como plasticidad, permite que el cerebro modifique sus conexiones neuronales para desarrollar más actividades, recordar nueva información y adaptarse a toda la variedad de experiencias que la vida nos pone por delante. Hay momentos en que el casquete pensante es más maleable; especialmente en los primeros años o cuando sentimos emociones fuertes. Es muy probable que la hipnosis ponga nuestra sesera en un estado propicio para esa remodelación, no en un sentido concreto, sino en muchas formas distintas, dependiendo de la persona y el tipo de estrategia que se emplee.

Por ejemplo, los estudios realizados mediante técnicas de imagen médica muestran que la inducción hipnótica suprime en parte la actividad en la corteza frontal, que es el área cerebral encargada de la planificación, la toma de decisiones y la atención. Esto relaja el freno que normalmente existe en otras zonas implicadas en el filtrado e integración de la información importante, procedente tanto de dentro como de fuera de nuestro cuerpo, que utilizamos para generar nuevos recuerdos, ideas y comportamientos. Algo parecido ocurre cuando tomamos alcohol, lo que igualmente nos hace más sugestionables. Da la impresión de que si nos encontramos en un estado hipnótico, nuestra mente es capaz de generar sensaciones más intensas.

Marie– Elisabeth Faymonville, responsable de la Clínica del Dolor del Hospital Universitario de Lieja, en Bélgica, ha podido observar que, cuando a un paciente que ha sido hipnotizado se le dice que imagine un recuerdo agradable, su cerebro muestra unas mayor actividad en las áreas relacionadas con el movimiento y las sensaciones que personas que simplemente están pensando en esa escena. “Aunque no existía un estímulo real procedente del mundo exterior, los individuos que estaban hipnotizados lo veían como si lo hicieran con sus propios ojos y estuvieran recibiendo información al respecto. Era muy parecido a la verdadera percepción ”, asegura Faymonville.

Cuanto más fuertes sean esas sensaciones, sean imaginadas o no, con más facilidad podrán incorporarse al comportamiento aprendido. Pero si se trata de controlar el dolor, la hipnosis puede ayudar de forma distinta. La percepción del mismo se da en el cerebro, y sabemos que este es influenciable. Pensemos en una gimnasta que se rompe la pierna en mitad de un ejercicio y sigue adelante, o en una madre que salva a su hijo de un edificio en llamas sin percatarse de las quemaduras que ha sufrido. Por lo visto, la hipnosis puede ayudarnos a conseguir algo parecido. Faymonville llevó a cabo la siguiente prueba: hipnotizó a un grupo de voluntarios y luego les aplicó mucho calor en la palma de la mano. El resultado fue que la incomodidad y la intensidad del dolor que estos percibieron fueron un 50 % menores que las de aquellos que no habían sido sometidos a hipnosis y únicamente se encontraban descansado y un 40 % más bajas en relación a quienes habían recibido la orden de distraerse recordando algo agradable. 

En este contexto, una mirada más profunda al cerebro muestra que este fenómeno es capaz de reducir la actividad de la corteza del cíngulo anterior, una zona que recibe información sobre estímulos sensoriales y está íntimamente relacionada con aquellas áreas que organizan las respuestas emocionales y conductuales apropiadas. Una menor actividad en esta región con forma de collar alrededor del cuerpo calloso, sugiere, por lo tanto, que las señales que suscitan las sensaciones dolorosas reciben menos atención de lo normal. Otras investigaciones muestran que la hipnosis coloca a la persona en un estado mental en el que las ondas cerebrales –los patrones de actividad neuronal– son similares a las que se observan durante la meditación profunda.

En un estudio con pacientes de esclerosis múltiple que fueron sometidos a hipnosis para tratar el dolor crónico, Mark Jensen, de la Universidad de Washington, en Seattle, observó que existía una conexión entre la potenciación de las ondas cerebrales theta generadas durante el trance hipnótico y un mayor alivio del dolor. Esto puede ser porque las que se producen en ese estado mejoran la capacidad del cerebro para aprender y adaptarse a la nueva información que está recibiendo durante la terapia. 

El secreto está en confiar

A pesar de estos avances, aún quedan muchos desafíos por delante. Uno de los más importantes es convencer a los médicos de que mantengan la mente abierta. Según Montgomery, muchos de los que están aún en proceso de formación preguntan: “¿Tenemos que hablar de hipnosis? Esta palabra puede asustar a los pacientes”. La respuesta es que sí. De hecho, el mismo tratamiento parece funcionar mejor si es denominado hipnosis que si para describirlo se utilizan circunloquios o términos como relajación o sugestión. La motivación para dejarse hipnotizar, así como el convencimiento de que se trata de una terapia creíble, pueden aumentar también la efectividad. Ocurre algo parecido a lo que sucede con el efecto placebo. Si se cree que el empleo de la hipnosis puede llegar a suponer una diferencia importante y, con ello, mejorar el tratamiento, quizá juegue un papel clave en su éxito. En todo caso, apostar por esta práctica en el marco de la medicina convencional podría reportar grandes beneficios. Los estudios muestran que gracias a ella se reduce el uso de analgésicos en los pacientes con dolor crónico.

En Estados Unidos, alrededor de 130 personas mueren diariamente de sobredosis por el consumo de fármacos de este tipo que resultan adictivos, en especial opioides. En el Foro Económico Mundial de Davos de 2018, el psicólogo David Spiegel, de la Universidad de Stanford, en San Francisco, señaló que la hipnosis ni lo es ni mata a la gente, sino que, por el contrario, puede tener un notable efecto en la reducción del dolor, por lo que merece la pena tomársela en serio. Pero ¿sirve la hipnosis para todo el mundo? “Lo cierto es que no, pero uno puede probar consigo mismo, pues el riesgo es mínimo”, dice Marcou. Y concluye: “Es, de hecho, una de las mayores bondades de esta técnica. Los resultados pueden ser verdaderamente asombrosos. Solo tenemos que estar dispuestos a dar a la hipnosis una oportunidad”.

* Este artículo fue originalmente publicado en una edición impresa de Muy Interesante

(FUENTE: muyinteresante.com)

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