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jueves, 2 de julio de 2026

Mensajes o cara a cara: cuál es la mejor forma de resolver conflictos de pareja según un estudio

En un escenario donde los conflictos de pareja se trasladan cada vez más a la pantalla, un equipo de psicólogos encabezado por la profesora Marie-Ève Daspe de la Universidad de Montreal analizó si discutir por WhatsApp, videollamada o cara a cara modifica el resultado del desacuerdo.

De acuerdo con una revisión sistemática publicada en el Journal of Social and Personal Relationships, el examen de 15 estudios concluyó que ningún canal de comunicación fue consistentemente superior: la eficacia dependió del contexto y de diferencias individuales.

La revisión indicó que no existió una vía universalmente mejor, ni presencial ni digital. Las parejas alcanzaron niveles similares de satisfacción y entendimiento tanto en intercambios mediado por tecnología como en conversaciones en persona, aunque cada modalidad presentó ventajas y limitaciones según las preferencias y características del vínculo.

El equipo liderado por Daspe evaluó investigaciones realizadas mayoritariamente en Estados Unidos entre 2007 y 2024, con comparaciones entre discusiones cara a cara y otras por texto, videollamada, llamadas telefónicas o correo electrónico.

Comparación entre comunicación digital y cara a cara en parejas

La comparación entre ambas modalidades incluyó datos experimentales y encuestas sobre el manejo de conflictos en relaciones amorosas. De acuerdo con el artículo, algunos estudios mostraron que hablar cara a cara favoreció conductas más constructivas. Daspe lo explicó así: “Las personas captan una gama de señales no verbales que juegan un papel importante en la comunicación emocional”.

Otros estudios, sin embargo, no detectaron diferencias entre medios en términos de resolución, satisfacción o emociones experimentadas durante la discusión.

Incluso, algunos experimentos reportaron mayor percepción de cierre y más disculpas en la modalidad digital, sobre todo entre mujeres y en parejas con baja satisfacción relacional. Esto sugirió que la forma de comunicación pudo adaptarse de manera flexible a las necesidades de cada pareja.

La revisión mostró que el contexto, el tipo de conflicto y las preferencias personales hicieron que un canal resultara más apropiado que otro. Según el grupo de la Universidad de Montreal, en la vida cotidiana fue habitual emplear ambos: una discusión pudo empezar por mensaje y continuar en persona, lo que indicó que un enfoque multimodal reflejó mejor la realidad de las relaciones actuales.

Ventajas y limitaciones de discutir por medios digitales

Según los especialistas, la comunicación digital ofreció ventajas como permitir la reflexión antes de responder, editar mensajes y evitar respuestas impulsivas, lo que pudo ayudar al autocontrol emocional. Además, la distancia que brindaron los textos o correos electrónicos facilitó abordar temas delicados sin la presión del contacto presencial.

Sin embargo, la ausencia de matices vocales, gestos o contacto físico derivó en mensajes ambiguos. Los retrasos en la respuesta se percibieron como rechazo, y los textos cortos resultaron fríos. Daspe lo resumió así: la falta de señales contextuales “puede dar margen a interpretaciones diversas”.

Por otra parte, discutir en persona permitió captar matices, ajustar reacciones y manifestar afecto de manera inmediata. Las teorías sobre la riqueza y sincronía de los canales sostuvieron que medios como la videollamada o el encuentro directo se adaptaron mejor a contenidos emocionales complejos.

El análisis también identificó patrones: los hombres tendieron a disculparse más en persona, mientras que las mujeres lo hicieron por mensajes. Además, en parejas satisfechas los conflictos digitales se relacionaron con más distanciamiento y menos intentos de reparación; en relaciones insatisfechas, las discusiones por medios digitales generaron más disculpas o gestos de reconciliación.

El peso del estilo de apego y otros factores personales

Uno de los aportes del trabajo de Daspe y su equipo fue la identificación de factores individuales y relacionales que influyeron en cómo se vivió el conflicto según el canal elegido. El estilo de apego, la autoestima y el grado de satisfacción en la relación afectaron tanto la percepción como el resultado del intercambio.

Personas con apego evitativo, menos cómodas con la cercanía emocional, solieron preferir resolver diferencias por vía digital. Según la revisión, esta modalidad les dio tiempo y espacio para reflexionar y redujo la exposición a emociones intensas. Quienes tuvieron baja autoestima experimentaron menor satisfacción al emplear medios digitales, quizá porque interpretaron la ambigüedad o la espera de modo negativo.

La satisfacción dentro de la pareja también intervino: parejas satisfechas valoraron más la comunicación cara a cara, mientras que las menos satisfechas recurrieron a más intentos de reparación mediante canales digitales.

Retos metodológicos y ejes para la investigación futura

El estudio subrayó obstáculos metodológicos en este ámbito. El grupo de la Universidad de Montreal destacó que parte de la variedad en los resultados respondió a diferencias en cómo se definieron y agruparon los canales digitales: algunos estudios los consideraron un bloque y otros los distinguieron, además de emplear distintos diseños de experimentación.

8 de los 15 estudios emplearon encuestas retrospectivas sobre conflictos pasados, mientras que 7 recurrieron a experimentos controlados con parejas que discutieron en tiempo real. La representatividad limitada de las muestras, así como el predominio de participantes con relaciones funcionales, limitó la generalización a contextos donde el conflicto fue más intenso.

Los autores del Journal of Social and Personal Relationships sugirieron que la investigación futura debería determinar qué tipos de conflicto o dinámicas relacionales favorecieron cada canal y explorar cómo se integraron ambos a lo largo del proceso de discusión.

También recomendaron analizar cómo evolucionaron las actitudes hacia la tecnología a medida que su uso se hizo más habitual.

El equipo aconsejó considerar tanto la naturaleza específica de cada conflicto como las preferencias personales al elegir el canal, y remarcó la importancia de investigar cómo el desarrollo de nuevas herramientas digitales podría modificar patrones de comunicación y resolución.

Inteligencia artificial y el futuro de la comunicación en parejas

El surgimiento de la inteligencia artificial (IA) incorporó nuevos interrogantes sobre la autenticidad y la calidad del diálogo romántico. El informe señaló que cada vez fue más común que las personas utilizaran asistentes virtuales para redactar o mejorar mensajes sensibles dirigidos a la pareja.

Aunque un mensaje generado por IA pudo percibirse como más claro o empático, persistió la inquietud sobre la autenticidad y el esfuerzo personal en la comunicación.

El grupo liderado por Daspe advirtió que una dependencia creciente de herramientas automatizadas pudo restar espontaneidad y autonomía en la gestión de desacuerdos, lo que pudo debilitar la conexión emocional.

Los investigadores subrayaron la necesidad de explorar empíricamente el impacto de la inteligencia artificial en las relaciones de pareja, en particular en torno a la percepción de sinceridad y dedicación.

El protagonismo de las tecnologías digitales en los vínculos románticos actuales invitó a rediseñar las estrategias que buscaron promover la salud relacional, con una mirada más profunda sobre cómo la comunicación mediada por tecnología influyó en la regulación de los conflictos y en la calidad de la relación.

(FUENTE: infobae.com)

miércoles, 1 de julio de 2026

Una explicación científica al avistamiento de fantasmas en casas abandonadas

 


Hace unos años se pasó por Hora 25 el neuropsicólogo Saúl Martínez-Horta, quien estaba presentando uno de sus libros, 'Cerebros rotos' (Kailas, 2022), en el cual narra los comportamientos, gestos y palabras de varios de sus pacientes, así como explica cómo a través de la observación y el análisis los profesionales consiguen desgranar los procesos cerebrales que dan lugar a las enfermedades neurológicas. Y es que nuestro principal órgano, el que dirige todo, está expuesto a 'estropearse', pero también a tener ciertos lapsus que dan lugar a diferentes experiencias que no necesariamente son como las percibimos.

En una parte de la charla habló sobre la relación entre dichos problemas y eventos que llamamos fantasmagóricos, explicando algunos procesos y si tienen que ver con enfermedades. Decía que, "cuando se estropean X zonas del cerebro, a veces el síntoma es otro y a veces los síntomas tienen en el aspecto más característico de todo tipo de fenómenos paranormales que conocemos", asegurando que en determinadas enfermedades hay personas que "ven fantasmas tal y como los representaríamos todos con la sábana blanca flotando, apariciones o abducciones de todo tipo". ¿Pero eso quiere decir que algo no va bien? pues depende del contexto, porque no siempre está relacionado.

El especialista en neuropsicología clínica comentaba que en casos en los que "un cerebro se ha roto" es obvio que "una enfermedad está provocando esos fenómenos". Pero matizaba: "A la pregunta de si todos los fenómenos paranormales son consecuencia de un cerebro roto, mi respuesta es que no, pero a la pregunta de si para mí todos los fenómenos paranormales son consecuencia del cerebro, la respuesta es sí". Y de esto se ha hablado precisamente en La Ciencia de A vivir que son dos días, con Pere Estupinyà, bioquímico y divulgador científico, contando algunas de los estudios que ha podido encontrar en este tema.

Fantasmas en casas abandonadas

En el contexto que se estaba hablando en el programa los avistamientos de ovnis, comentaba que siempre que ha incidido en esta temática ha estado "buscando explicaciones racionales", pues es a lo que se dedica como científico y divulgador, "con ese escepticismo". Ello le llevó a pensar en el tema de las alucinaciones, pero una de las veces que lo abordó estuvo pensando en si dentro de todo ello "hay algún fenómeno físico que te hace ver más alucinaciones". Y resulta que así es, porque afirma haber encontrado algunos estudios relacionados con ello, aunque no tienen que ver con extraterrestres, pero sí con "avistamientos de fantasmas o espíritus en casas abandonadas".

Explicaba que "se ve que en estas casas abandonadas muchas veces hay mucha humedad, hay mucho moho que liberan microtoxinas", por lo que si pasas la noche durmiendo en un lugar así, es posible que experimentes este tipo de fenómenos, porque "nuestro cerebro no es un perceptor perfecto". En este sentido, Javier Sampedro, doctor en genética y biología molecular, hacía un paralelismo con los llamados déjà vu, que es el nombre que se le da al momento en el que tenemos la sensación de que algo ya lo hemos visto o vivido, cuando "al doblar una esquina, ves una calle en la que todo resulta familiar y nunca has estado en esa ciudad, de manera que es imposible", siendo esto también producto de una reacción de nuestro cerebro y no ninguna visión de alguna vida pasada.

(FUENTE: cadenaser.com)

Por qué a la IA le gustan tanto los duendecillos y Japón

“Pero aquí está el molesto duendecillo de las cavernas” o “una dinámica de lo más brutal, digna de un duende” son dos respuestas que ChatGPT dio a un usuario de Reddit en febrero. “Desde las versiones 5.3 y 5.4, ha empezado a comparar cualquier cosa negativa con un duende”, añadía.

A más gente le pasaba algo así: “Después de la actualización 5.4, ChatGPT usa ‘duende’ en casi todas las conversaciones. A veces es ‘gremlin’. En un chat reciente mío apareció duende tres veces en cuatro mensajes”, decía otro usuario del célebre foro tecnológico Hacker News. Tanto duendecillo ha obligado a OpenAI a mirarlo y publicar un artículo en su blog: “De dónde salen los duendecillos”.

La respuesta breve es: fue un accidente. Hasta hace poco, una de las personalidades que podía tomar ChatGPT para sus respuestas era friki (nerdy en el original inglés). En el entrenamiento de esa personalidad, animaron al modelo a que usara metáforas de criaturas fantásticas: “Sin querer, dimos recompensas altas a las metáforas con criaturas. A partir de ahí, los duendes se propagaron”, dice el artículo de OpenAI.

Estas reacciones raras o inesperadas de los modelos de IA son más comunes de lo que parece. Un grupo de investigadores españoles acaba de publicar un artículo científico con otro hallazgo sorprendente: a los chatbots de IA les chifla hablar de Japón. “Fue una sorpresa ver cómo Japón comenzaba a sobresalir en las respuestas de los modelos”, dice Carla Pérez Almendros, profesora de la Universidad de Cardiff y coautora del trabajo. Ya se sabe que los modelos están sesgados hacia los valores occidentales, pero esta pasión japonesa iba más allá: “En inglés, Japón es el país más nombrado, porque quitamos EE UU o Reino Unido, pero más interesante aún era ver que lo mismo pasaba en castellano o en chino, porque ahí es donde habríamos esperado que EE UU, por ejemplo, fuera el preferido. Pero no, ahí estaba Japón”, explica Pérez Almendros.

Los empleados de OpenAI lo tuvieron más fácil para ver cómo habían crecido los duendecillos y gremlins en las respuestas de ChatGPT: observaron un crecimiento de 175% y un 52%, respectivamente, desde el lanzamiento de ChatGPT 5.1: “Si el comportamiento fuera simplemente una tendencia amplia de internet, debería extenderse de manera más uniforme”, escribían en OpenAI. En cambio, las menciones a criaturas fantásticas estaban concentradas en la personalidad friki. Esa personalidad era solo el 2,5% de todas las respuestas que daba ChatGPT a sus usuarios, pero ahí estaban el 66,7% de las menciones de “duende”. Los duendecillos estaban, por tanto, enormemente sobrerrepresentados cuando se activaba la personalidad friki.

Para evitar que su modelo específico de programación Codex, lógicamente más friki, se llenara de gremlins, los programadores tuvieron que pedir al modelo que los suprima. Para los amantes de criaturas fantásticas, OpenAI publica cinco líneas de código que suprime las instrucciones antiduendes.

¿Y lo de Japón? “Nuestra hipótesis sin confirmar es que todos los modelos tienen un ‘entrenamiento de seguridad’, y hay un sesgo de países occidentales como EE UU, que intentan mitigar”, dice José Camacho Collados, también profesor en la Universidad de Cardiff y coautor. “A la vez, hay países ‘problemáticos’, quizá Rusia, Israel, Oriente Medio y bastantes más, así que Japón está en una buena posición, porque es una cultura que a la gente le gusta, se menciona mucho, y además es ‘neutral’, así que es una combinación perfecta para que los modelos den como ejemplo. De hecho, después de Japón, está India, que puede ser parecido”, añade.

Esta inflación de duendes y de Japón es un ejemplo más de los sesgos de estos modelos y de por qué siempre hay que preguntar con cuidado y tratar sus respuestas con escepticismo: “Todos están sesgados”, dice Pérez Almendros. “A veces a propósito, con el objetivo de que las respuestas no sean ofensivas o sean más representativas, y otras veces son los datos de entrenamiento los que están sesgados. El riesgo es que creamos que son objetivos, que representan la realidad, porque no es así“, añade.

En OpenAI, tienen una respuesta similar, aunque más dulcificada: los duendes son “un ejemplo poderoso de cómo las señales de recompensa pueden moldear el comportamiento del modelo de maneras inesperadas, y de cómo los modelos pueden aprender a generalizar recompensas de ciertas situaciones a otras no relacionadas”, dicen.

Estas influencias al menos podemos entenderlas. Pero hay otras que no. Anthropic, creadores de Claude, publicaron hace unos meses el extraño lenguaje que pueden compartir dos modelos de la misma familia para intercambiar información. Descubrieron que si a un chatbot le dices que los búhos son su animal favorito y luego le pides que escriba listas de números al azar (como 285, 574, 384), otro modelo aprende de esos números que también le flipan los búhos. ¿Cómo puede ser? Los investigadores creen que esconden, sin querer, pequeñas pistas secretas. Es un modo mucho más peligroso de contaminar sesgos.

Nadie sabe con certeza qué pasa en el fondo en estos casos. “A mí me interesa cómo los modelos se ‘contaminan’ unos a otros”, dice Joseba Fernández de Landa, investigador postdoctoral en el Centro HiTZ de la EHU (Universidad del País Vasco) y coautor del artículo de Japón. “El hecho de que distintos modelos respondan con sesgos parecidos podría indicar algún tipo de contaminación y que tienden a homogeneizarse entre sí. Pero esto ocurre en gran medida por interferencia humana: somos nosotros quienes, por ahora, elegimos las estrategias y los datos de entrenamiento. Y al usar los modelos, podemos auditar sus fallos y avisar a los desarrolladores, como con los duendes. A partir de ahí, los desarrolladores pueden decidir si corregirlos o no, del mismo modo que nosotros podemos elegir usarlos o no", explica.

(FUENTE: elpais.com)


¿Extraterrestres o demonios? La divulgación ovni divide a los cristianos conservadores de EE. UU.


La decena de pastores y presentadores de pódcast que llegaron al Airbnb de Nashville una noche de febrero no sabían muy bien lo que les esperaba. Un organizador les pidió que pusieran sus teléfonos en modo avión. Se sirvieron refrigerios. Después, durante al menos dos horas, dos hombres misteriosos presentaron una serie de diapositivas con lo que exponían las pruebas, según ellos, de algún tipo de vida extraterrestre y la confusión espiritual que las revelaciones venideras podrían sembrar entre los cristianos.

“Fue la reunión más extraña en la que he participado”, dijo Alan DiDio, un pastor de Carolina del Norte que asistió al encuentro. “Nunca se había visto a tantos pentecostales tan callados en una misma sala”.

Para muchos de los pastores presentes, y para algunos otros cristianos, solo hay una explicación posible para los seres extraterrestres: no son visitantes neutrales de otros planetas o dimensiones, sino entidades demoníacas.

Al salir de la reunión y encender sus teléfonos, los pastores comenzaron a recibir alertas de noticias que, para muchos de ellos, confirmaron que algo significativo estaba ocurriendo. Ese mismo día, el presidente Donald Trump había ordenado a su gobierno que empezara a divulgar archivos relacionados con la vida extraterrestre.

La divulgación comenzó este mes, con la publicación por parte del Pentágono de unas borrosas imágenes “nuevas, nunca antes vistas”, cuyo significado no está claro.

Pero para algunos cristianos conservadores, quienes se encuentran entre los partidarios más leales de Trump, la posibilidad de vida inteligente en otros lugares del universo plantea algunas implicaciones teológicas inquietantes. Algunos temen, por ejemplo, que contradiga el relato bíblico de la Tierra y la humanidad como eje central del plan de Dios para el universo.

Los cristianos de Estados Unidos son mucho menos propensos que el público en general a afirmar que existe vida inteligente en otros planetas, según una encuesta realizada en 2021 por el Centro de Investigación Pew. Entre los ateos y agnósticos, el 85 por ciento dice que su mejor suposición es que existe vida inteligente fuera de la Tierra. Entre los evangélicos blancos, solo el 40 por ciento dice lo mismo.

“El tema de los ovnis en particular es un gran desafío para cualquier cosmovisión religiosa”, dijo Jeffrey Kripal, profesor de religión de la Universidad Rice, donde ha recopilado un archivo sobre temas paranormales, que incluye relatos de “experienciadores” de ovnis.

En opinión de Kripal, los relatos sobre el origen de muchas religiones basadas en la Tierra pueden leerse como descripciones de encuentros con entidades inexplicables de procedencia desconocida.

“Los dioses siempre han venido del cielo, y a eso le llamamos religión”, dijo. “No tenemos muchas palabras en el canon occidental para estas entidades del reino intermedio, así que mi propia sensación es que cuando las personas religiosas ven entidades que no encajan en su mundo religioso, las llaman demonios”.

La posibilidad de que los seres extraterrestres puedan entenderse mejor como entidades demoníacas no es una teoría nueva entre algunos cristianos conservadores. Pero últimamente ha irrumpido desde los márgenes de la cosmología religiosa especulativa hacia una visión más prominente, incluso por parte de funcionarios electos de los más altos niveles del gobierno.

“No creo que sean extraterrestres, creo que son demonios”, dijo el vicepresidente JD Vance, quien es católico, en un pódcast conservador esta primavera.

La Iglesia católica no tiene una doctrina formal sobre la posibilidad de vida extraterrestre, aunque el tema ha intrigado a algunos teólogos católicos. Un científico del Vaticano acaparó titulares en 2010 cuando sugirió que los extraterrestres podrían tener alma, y dijo que bautizaría a un extraterrestre “si se lo pidiera”.

“Todas las grandes religiones del mundo, incluido el cristianismo, en el que yo creo, han comprendido que hay cosas raras ahí fuera, y que hay cosas que son muy difíciles de explicar”, añadió Vance.

Lauren Boebert, diputada de Colorado, hizo recientemente una observación similar en otro pódcast, presentado por el músico y activista cristiano conservador Sean Feucht.

“Esto es más espiritual y, si de verdad quieren ir por ahí, demoníaco”, dijo. “No creo que sean extraterrestres como los hemos imaginado la mayor parte de nuestras vidas”.

Las conjeturas espirituales sobre extraterrestres y demonios no son un tema tratado en la gran mayoría de los púlpitos cristianos, dijo Russell Moore, redactor jefe y columnista de la revista Christianity Today.

El propio Moore abordó el tema esta primavera en una clase de escuela dominical para adultos en su iglesia evangélica de Nashville. Basándose en el libro de Hebreos del Nuevo Testamento, habló de un pasaje en el que el autor reflexiona sobre la relación de la humanidad con los ángeles y nuestra falta de control sobre el universo que nos rodea. Moore abrió la clase preguntando qué significaría tener algún tipo de contacto directo con criaturas no humanas como los ángeles, o los extraterrestres, que últimamente aparecen en las noticias.

Después, “las conversaciones versaron menos sobre extraterrestres que sobre ‘¿Qué significa ser humano?’”, recordó, añadiendo que los fenómenos anómalos no identificados, conocidos coloquialmente como objetos voladores no identificados, “no eran el punto para ellos, querían hablar de inteligencia artificial”.

Moore dijo que la prueba de la vida extraterrestre no debería suponer ninguna amenaza para el cristianismo y no tiene por qué recibirse con hostilidad. “Si asumimos la posibilidad de que haya algo fuera de la Tierra, nuestra postura básica debería ser la misma con la que tratamos a los extraños en general”, dijo.

La especulación sobre la vida extraterrestre encaja más cómodamente en otras corrientes teológicas y culturales. Para los cristianos carismáticos, que enfatizan el movimiento activo del Espíritu Santo en los acontecimientos contemporáneos, “la línea entre el mundo natural y el sobrenatural es más delgada”, dijo Paul Gutjahr, profesor de inglés en la Universidad de Indiana y autor del próximo libro Faith in Space: American Religious Belief in Extraterrestrial Life.

DiDio, como la mayoría de la docena de líderes cristianos carismáticos presentes en la reunión de febrero, tiene un interés consolidado en las fronteras entre lo espiritual y lo paranormal. Así que estaba predispuesto a apreciar la presentación de los hombres, quienes dijeron a los asistentes que no podían revelar sus nombres ni sus antecedentes profesionales exactos.

Tony Merkel, un presentador de pódcast que invitó a muchos de los asistentes, se negó a revelar los nombres de los organizadores, pero dijo que eran “operadores de inteligencia” no afiliados al gobierno estadounidense. Organizaron la reunión, dijo, porque miles de líderes cristianos conservadores y figuras mediáticas ya estaban en Nashville para la convención anual de la Asociación Nacional de Radiodifusores Religiosos (NRB, por sus siglas en inglés), un importante encuentro en el que el secretario de Defensa Pete Hegseth pronunció el discurso principal este año.

“El propósito era poder decir: ‘Esto es lo que se avecina, parece que el gobierno se está preparando para una revelación y ustedes necesitan prepararse y advertir a su gente para que no sea engañada’”, dijo Ben Hughes, pastor de Texas que asistió a la reunión.

En una reunión similar de líderes cristianos, el representante Eric Burlison, republicano de Misuri, intervino para compartir sus puntos de vista sobre las formas en que las pruebas de vida extraterrestre podrían ser malinterpretadas.

Algunos de los asistentes han compartido desde entonces sus relatos de la reunión —y sus orientaciones sobre cómo interpretar futuras revelaciones— con sus congregaciones y audiencias de pódcast, adoptando un tono que equilibra advertencia, conjetura y tranquilidad.

Pero muchos de ellos también ven cierta validación en la especulación cada vez más generalizada sobre seres extraterrestres o interdimensionales.

“La valla desaparecerá”, dijo Hughes. “Esto va a obligar a la gente a decidir: o Dios es real, el cristianismo es real y lo sobrenatural es real, o esto de los extraterrestres es real”. Recientemente ha lanzado un pódcast cuyos temas incluyen “testimonios de salvación” y “encuentros sobrenaturales”.

(FUENTE: nytimes.com)


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