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miércoles, 1 de julio de 2026

Por qué a la IA le gustan tanto los duendecillos y Japón

“Pero aquí está el molesto duendecillo de las cavernas” o “una dinámica de lo más brutal, digna de un duende” son dos respuestas que ChatGPT dio a un usuario de Reddit en febrero. “Desde las versiones 5.3 y 5.4, ha empezado a comparar cualquier cosa negativa con un duende”, añadía.

A más gente le pasaba algo así: “Después de la actualización 5.4, ChatGPT usa ‘duende’ en casi todas las conversaciones. A veces es ‘gremlin’. En un chat reciente mío apareció duende tres veces en cuatro mensajes”, decía otro usuario del célebre foro tecnológico Hacker News. Tanto duendecillo ha obligado a OpenAI a mirarlo y publicar un artículo en su blog: “De dónde salen los duendecillos”.

La respuesta breve es: fue un accidente. Hasta hace poco, una de las personalidades que podía tomar ChatGPT para sus respuestas era friki (nerdy en el original inglés). En el entrenamiento de esa personalidad, animaron al modelo a que usara metáforas de criaturas fantásticas: “Sin querer, dimos recompensas altas a las metáforas con criaturas. A partir de ahí, los duendes se propagaron”, dice el artículo de OpenAI.

Estas reacciones raras o inesperadas de los modelos de IA son más comunes de lo que parece. Un grupo de investigadores españoles acaba de publicar un artículo científico con otro hallazgo sorprendente: a los chatbots de IA les chifla hablar de Japón. “Fue una sorpresa ver cómo Japón comenzaba a sobresalir en las respuestas de los modelos”, dice Carla Pérez Almendros, profesora de la Universidad de Cardiff y coautora del trabajo. Ya se sabe que los modelos están sesgados hacia los valores occidentales, pero esta pasión japonesa iba más allá: “En inglés, Japón es el país más nombrado, porque quitamos EE UU o Reino Unido, pero más interesante aún era ver que lo mismo pasaba en castellano o en chino, porque ahí es donde habríamos esperado que EE UU, por ejemplo, fuera el preferido. Pero no, ahí estaba Japón”, explica Pérez Almendros.

Los empleados de OpenAI lo tuvieron más fácil para ver cómo habían crecido los duendecillos y gremlins en las respuestas de ChatGPT: observaron un crecimiento de 175% y un 52%, respectivamente, desde el lanzamiento de ChatGPT 5.1: “Si el comportamiento fuera simplemente una tendencia amplia de internet, debería extenderse de manera más uniforme”, escribían en OpenAI. En cambio, las menciones a criaturas fantásticas estaban concentradas en la personalidad friki. Esa personalidad era solo el 2,5% de todas las respuestas que daba ChatGPT a sus usuarios, pero ahí estaban el 66,7% de las menciones de “duende”. Los duendecillos estaban, por tanto, enormemente sobrerrepresentados cuando se activaba la personalidad friki.

Para evitar que su modelo específico de programación Codex, lógicamente más friki, se llenara de gremlins, los programadores tuvieron que pedir al modelo que los suprima. Para los amantes de criaturas fantásticas, OpenAI publica cinco líneas de código que suprime las instrucciones antiduendes.

¿Y lo de Japón? “Nuestra hipótesis sin confirmar es que todos los modelos tienen un ‘entrenamiento de seguridad’, y hay un sesgo de países occidentales como EE UU, que intentan mitigar”, dice José Camacho Collados, también profesor en la Universidad de Cardiff y coautor. “A la vez, hay países ‘problemáticos’, quizá Rusia, Israel, Oriente Medio y bastantes más, así que Japón está en una buena posición, porque es una cultura que a la gente le gusta, se menciona mucho, y además es ‘neutral’, así que es una combinación perfecta para que los modelos den como ejemplo. De hecho, después de Japón, está India, que puede ser parecido”, añade.

Esta inflación de duendes y de Japón es un ejemplo más de los sesgos de estos modelos y de por qué siempre hay que preguntar con cuidado y tratar sus respuestas con escepticismo: “Todos están sesgados”, dice Pérez Almendros. “A veces a propósito, con el objetivo de que las respuestas no sean ofensivas o sean más representativas, y otras veces son los datos de entrenamiento los que están sesgados. El riesgo es que creamos que son objetivos, que representan la realidad, porque no es así“, añade.

En OpenAI, tienen una respuesta similar, aunque más dulcificada: los duendes son “un ejemplo poderoso de cómo las señales de recompensa pueden moldear el comportamiento del modelo de maneras inesperadas, y de cómo los modelos pueden aprender a generalizar recompensas de ciertas situaciones a otras no relacionadas”, dicen.

Estas influencias al menos podemos entenderlas. Pero hay otras que no. Anthropic, creadores de Claude, publicaron hace unos meses el extraño lenguaje que pueden compartir dos modelos de la misma familia para intercambiar información. Descubrieron que si a un chatbot le dices que los búhos son su animal favorito y luego le pides que escriba listas de números al azar (como 285, 574, 384), otro modelo aprende de esos números que también le flipan los búhos. ¿Cómo puede ser? Los investigadores creen que esconden, sin querer, pequeñas pistas secretas. Es un modo mucho más peligroso de contaminar sesgos.

Nadie sabe con certeza qué pasa en el fondo en estos casos. “A mí me interesa cómo los modelos se ‘contaminan’ unos a otros”, dice Joseba Fernández de Landa, investigador postdoctoral en el Centro HiTZ de la EHU (Universidad del País Vasco) y coautor del artículo de Japón. “El hecho de que distintos modelos respondan con sesgos parecidos podría indicar algún tipo de contaminación y que tienden a homogeneizarse entre sí. Pero esto ocurre en gran medida por interferencia humana: somos nosotros quienes, por ahora, elegimos las estrategias y los datos de entrenamiento. Y al usar los modelos, podemos auditar sus fallos y avisar a los desarrolladores, como con los duendes. A partir de ahí, los desarrolladores pueden decidir si corregirlos o no, del mismo modo que nosotros podemos elegir usarlos o no", explica.

(FUENTE: elpais.com)


martes, 31 de octubre de 2023

Guayaquileña narra su encuentro con duende en la cuna de su bebé

Nicole Moreno no puede dormir tranquila. Al más mínimo ruido que escucha en su casa se levanta al instante de su cama. Y todo por la culpa de un supuesto espectro (duende) que merodeaba a su hijo de 2 años.

Tras el nacimiento de su tercer retoño, en julio de 2021, junto con su esposo Carlos Núñez y sus otros 2 ‘pelados’, alquilaron una vivienda en una ciudadela ubicada en la avenida León Febres Cordero, en Daule, provincia del Guayas, lugar en el que fueron testigos de este hecho paranormal.

“Desde el inicio pasaron cosas raras. A mi esposo le gustan los caramelos y chocolates, por eso los teníamos en un recipiente en la sala, pero siempre aparecían tirados. Nunca le di importancia y solo los recogía”, relató la guayaquileña.

Cosas de valor como billeteras, joyas, monedas, entre otros, sin importar donde los dejaran, aparecían misteriosamente en la habitación de su bebé, que estaba en el segundo piso.

“En la casa solo vivíamos mi esposo, mis tres hijos y yo, y ellos me aseguraban que no movían las cosas. Lo curioso era que las encontraba escondidas en el cuarto de mi bebé, siempre metidas entre su ropa y debajo de la cama”, contó.

Nicole Moreno no puede dormir tranquila. Al más mínimo ruido que escucha en su casa se levanta al instante de su cama. Y todo por la culpa de un supuesto espectro (duende) que merodeaba a su hijo de 2 años.

Tras el nacimiento de su tercer retoño, en julio de 2021, junto con su esposo Carlos Núñez y sus otros 2 ‘pelados’, alquilaron una vivienda en una ciudadela ubicada en la avenida León Febres Cordero, en Daule, provincia del Guayas, lugar en el que fueron testigos de este hecho paranormal.

“Desde el inicio pasaron cosas raras. A mi esposo le gustan los caramelos y chocolates, por eso los teníamos en un recipiente en la sala, pero siempre aparecían tirados. Nunca le di importancia y solo los recogía”, relató la guayaquileña.

Cosas de valor como billeteras, joyas, monedas, entre otros, sin importar donde los dejaran, aparecían misteriosamente en la habitación de su bebé, que estaba en el segundo piso.

“En la casa solo vivíamos mi esposo, mis tres hijos y yo, y ellos me aseguraban que no movían las cosas. Lo curioso era que las encontraba escondidas en el cuarto de mi bebé, siempre metidas entre su ropa y debajo de la cama”, contó.

NARIZÓN Y ESCURRIDIZO

Ella seguía sin ‘pararle bola’ a estos hechos. Pero aquello cambió cuando una noche, aproximadamente a las 23:30, observó al duende escalando las rejas de la cuna de hijito.

“Se me había perdido mi anillo de matrimonio y lo fui a buscar. Cuando entré al cuarto, que tenía las luces apagadas, vi algo raro subiendo a la cuna... prendí la luz y era el duende, su aspecto era raro, parecía una persona enana, arrugada, tenía la nariz grande, garras y un sombrero café”, aseguró.

Ante esta terrorífica escena, Nicole se quedó congelada sin saber qué hacer.

“Me quedó mirando con sus grandes ojos. Quería moverme para coger a mi hijo, pero no pude. Luego de unos segundos, hice caer un adorno que estaba cerca a la puerta, para que escuchara mi esposo, pero con el ruido esa cosa se fue hacia debajo de la cama y desapareció”.

Esa noche no pudieron dormir. “Yo vi un duende y mi esposo no me creía, él pensó que era un ladrón, pero debajo de la cama no vimos a nada. Luego revisamos las cámaras que teníamos afuera de la casa y no vimos entrar ni salir a nadie”.

Este hecho los impulsó a buscar ayuda espiritual y le recomendaron que bautice a su bebé, para evitar que seres malignos le hagan daño. “No íbamos a poner en riesgo su vida. Al día siguiente lo bautizamos y esa misma semana nos cambiamos de casa, y hasta ahora nos ha vuelto a pasar eso. Ni un mes duramos en esa casa”.

(FUENTE: extra.ec)

miércoles, 8 de marzo de 2023

OVNIs marinos, barcos fantasma, gnomos y tsunamis en la “Guía maravillosa de la Costa Atlántica”

Cerramos los ojos, pensamos en la Costa Atlántica y, de inmediato, se nos viene a la cabeza el ruido incesante del mar, su inconfundible gusto salado, así como el del mítico gusto del colorido pirulín (”¡Ay, qué rico el pirulín!”), el punzante olor de los lobos marinos, las sombrillas voladoras, los aplausos para los niños perdidos y una infinitud de misterios que, año a año, siguen atrayendo a cientos de miles de turistas.

En su nuevo libro en conjunto, Guía maravillosa de la Costa Atlántica, los jóvenes argentinos Andrés Gallina y Matías Moscardi -ambos nacidos en 1983 y a pocos kilómetros de distancia, en Miramar y Mar del Plata respectivamente- reúnen todo aquello que hace del Partido de la Costa un lugar inigualable y lo cuentan con minucia, poesía y humor: desde sus maravillas naturales y fabulosos animales hasta sus personajes más fantásticos y sus más grandes misterios y rarezas.

¿Gnomos en el bosque energético de Miramar? ¿Ovnis marinos en la costa marplatense? ¿Hoteles malditos? ¿Barcos fantasma? ¿Casas embrujadas? ¿Un inexplicable tsunami, el único del que se tiene registro en la Costa Atlántica? Todo esto y más, en esta Guía maravillosa, editada por Sudamericana y con ilustraciones de Aruki.

Escribe Fabián Casas en la contratapa: “La Guía maravillosa de la Costa atlántica produce eso: que algo tan cotidiano para muchos, en época de vacaciones, se vuelva un misterio. Este es un libro sobre el mar, el viento y las olas, los lobos marinos, los balnearios y los faros, los muelles y las escolleras, las rarezas costeras y las tienditas de suvenires. Pero también, y sobre todo, es un poema inmenso, raro, inestable”.

“Guía maravillosa de la Costa Atlántica” (fragmento)

Los gnomos del Bosque energético

Una fila de árboles se cierra como si fuera la cúpula de una iglesia. Todas las copas se dirigen hacia un punto central. Un hilito de luz apenas refracta sobre la tierra. En la tierra: eucaliptus, acacias y aromos. Es un jardín oscuro y encantado que limita con la ruta provincial número 11 y con el mar que cuchichea a un kilómetro de distancia.

El ritual de iniciación es así. Las personas colocan en forma de T dos ramitas y, sin otra ayuda, comprueban que la fuerza magnética del bosque las une, como si se tratara de un rasti vegetal. También, la gente se abraza a los árboles, corteza con piel, como si el árbol fuese un amigo al que no se ve hace tiempo y que ha vuelto, por fin, después de largo viaje. Por último, los visitantes del bosque toman aire y respiran lo más profundo que pueden, inhalan y exhalan; el fin parece ser meterse el bosque encantado adentro de los pulmones.

Los turistas y lugareños saben qué hacer en el bosque —encastrar palitos, abrazar árboles, respirar profundamente— pero nadie sabe, finalmente, ¿qué es ese bosque húmedo y nocturno? ¿Una plataforma perfecta para el avistaje de ovnis? ¿Un cementerio indígena cuya fuerza late debajo de la tierra? ¿O no es más que una fila de árboles que arman un ejército para tapar la luz? ¿O se trata de algún fenómeno intraducible de energía cuántica? ¿Es cierto que de noche mucha gente se ha reencontrado allí con sus seres queridos? ¿Es el bosque un pequeño país de los muertos a la vera de la ruta 11? ¿Y los gnomos, quién explica a los gnomos?

Hace tres millones de años cayó un meteorito en esta zona de la costa. El fenómeno produjo mucho calor y quemó la arcilla de los acantilados cercanos. Se encontró, en el perímetro que constituye el bosque, escoria metálica y tierra cocida. Desde 1996, diversas publicaciones científicas lo avalan.

El núcleo del meteorito cayó en las cuatro hectáreas que hoy conocemos, gracias al doctor Livio Vinardi, como el Bosque energético. ¡Sí, el bosque es un imán gigante! La magnetita que circula de a montones por la tierra y la arena explican las fuerzas de atracción de este campo magnético: por eso los palitos y las ramas se aparean como si estuvieran en celo. Y las brújulas no marcan el norte. Y los celulares no funcionan. Y las baterías se descargan rapidísimo como en los primeros tiempos de la electricidad. ¿Y los gnomos? ¿Qué decir de los gnomos?

Últimamente, los árboles se han desplomado, por la tala y por el viento. La luz entra cada vez más, con el desparpajo de quien antes tenía prohibido el ingreso. En el suelo ya casi no queda nada: el turismo extractivista ha hecho del más insignificante eucalipto un suvenir estrella del verano. Pero siguen los palitos unidos. Siguen los abrazos a los árboles. Sigue la respiración que nos reconecta con la fuerza mistérica del mundo. Y siguen los gnomos haciendo de las suyas, saludando afantasmados desde las selfies, crujiendo en los mensajes de audios, temblando en las ramas de los arboles raquíticos, a punto de caer.

El tsunami del siglo

El 21 de enero de 1954 cientos de personas se bañaban en las aguas sospechosamente calmas de las playas de Mar del Plata. De pronto, en el horizonte, la gente divisó un murallón que comenzaba a crecer de manera precipitada como una pared líquida levantada por mil millones de obreros invisibles. Fue el primer y único tsunami registrado en la Costa Atlántica.

Tres olas inmensas impactaron en las playas del centro de la ciudad y arrasaron con sombrillas, carpas, lonas y turistas por igual. No hubo muertos pero sí un número significativo de heridos debido al impacto arrasador de estas tres olas gigantes. La hipótesis más aceptada entre los especialistas en hidrografía y ciencias de la atmósfera asegura que la causa del tsunami fue meteorológica y no geológica. Ni un sismo submarino, ni una erupción volcánica, sino un cambio abrupto en la presión atmosférica sería el causante del leve tsunami tipo 2, en una escala de 6.

Otros científicos aseguran que las olas producidas habrían traído consigo hasta las asediadas costas de la provincia Buenos Aires algunos peces de mar adentro. Al día siguiente del tsunami en Mar del Plata, se registró el único ataque de un tiburón blanco en mar argentino, en las playas de Miramar. A pesar de que ha sido admitida la desvinculación y autonomía de ambos acontecimientos, lo cierto es que los dos hechos tienen algo en común: su carácter impredecible, casi fantástico.

En un lapso de dos o tres días, la costa marplatense dejó de ser un lugar apacible de vacaciones inofensivas para abrazar lo sobrenatural, un Triángulo de las Bermudas Atlántico: la versión, en clave de cine catástrofe, del célebre hit de Donald sobre “las olas y el viento”.

Ovnis de la costa

Esa noche Juan Andrés Gregorini escuchó que sus animales hacían ruidos extraños. Desde hacía mucho tiempo se dedicaba a criar gallinas, palomas mensajeras, chanchos. Con un farol a gas, cruzó el sendero que separaba el criadero de su casilla. Lo encandiló la luz de un auto. Se acercó al montecito de mioporos. Y ahí fue testigo del descenso de un aparato gigante como un colectivo, cubierto de vapor, sobrevolando el arroyo.

Gritó. Llamó a sus hijos. Todos vieron lo mismo y lloraron de alegría y de miedo. Era la madrugada del viernes 28 de febrero de 1975. El ovni flotó durante cuarenta segundos sobre el arroyo, a un metro y medio del agua. Tenía un color de luna llena, de un plateado fuerte, y parecía temblar en el aire como si estuviera dudando de meterse o no en el agua. El pueblo se llenó de ufólogos, periodistas e investigadores.

En la portada de la revista Cuarta dimensión, número 27, se publicó una entrevista a Juan Andrés, con el título: “Platos voladores: ¿Custodios de las misiones de Apolo?”. Arriba, las noticias que compartían la tapa le quitaban seriedad al asunto: “El hombre que logró fotografiar sus pensamientos”. Gregorini se enojó porque trataron el tema como algo que parecía mentira.

Nunca más habló de eso. El director de turismo aprovechó para subirle la hornalla a la noticia: “Misterioso fenómeno imantado por el especial magnetismo de la Costa Atlántica”. La verdad de lo sucedido trajo felicidad turística al distrito. Miramar no solo ofrecía mar, también avistajes de ovnis. La nave no identificada dejó su huella sobre la tierra: círculos de hasta quince metros de diámetro con la aparición desproporcionada de hongos que crecían en su circunferencia comenzaron a proliferar en el área campera frente al parque Bristol. Quedaron tatuadas las marcas de apoyo de la nave, como si el pasto estuviese quemado, sin estar quemado.

Al verano siguiente un vecino fue a buscar leña y hongos esponja al bosque. Pensaba secar los hongos y hacer una salsa. Desde una elevación cercana al mar, miró el horizonte y vio una forma gigante, desmedida, titilando a unos quinientos metros de la orilla. Era una nave que desde el cielo iba descendiendo hacia el mar.

Bajó y de a poco comenzó a hundirse. No tenía colores: más bien era del color del mar, pero con tonos oscuros y un contorno perfecto que podía simular el de un barco petrolero. Una periodista tituló en el semanario local: “Nuestra playa hospeda alienígenas”. Por esa época, algunos lugareños patrullaban el mar por la noche, nadando crol, buscando alguna huella de la nave en el agua.

Años después Gregorini volvió a dar una nota y dijo: “Me hubiese gustado no ver nada esa noche pero no pude, vi una nave enorme y luminosa que amagaba con zambullirse en el charco”. Durante la segunda mitad de los años setenta el pueblo recibió hordas de turistas que bajaban de noche a la playa no a mirar el mar, sino a esperar el descenso de las naves. Pero, como si no quisiera delatarlas, esos veranos el mar lucía desolado y negro, untado con brea, más apagado que nunca.

Como Capilla del Monte, la Costa Atlántica es uno de los lugares del país donde se registran mayores avistamientos de ovnis. Desde 1947, se asentaron más de 420 denuncias de testigos que dicen haber visto objetos voladores no identificados.

Cada tanto, en los periódicos de la zona, algún periodista se hace la pregunta: ¿Una nave extraterrestre sobrevoló Valeria del Mar? ¿Una extraña luz en el cielo de Mar del Plata? ¿Meteorito atraviesa el firmamento de Necochea? Si el cerro Uritorco tiene el cuarzo como argumento energético de los insólitos fenómenos de luces que acaecen por la noche, la Costa Atlántica tiene el poder iónico del océano para afirmar su preferencia por el fenómeno ovni.

En efecto, existen unos ovnis que son exclusivamente marinos. Se llaman OSNIS (Objeto Submarino No Identificado). Algunos documentales se dedican al tema, con filmaciones de naves que se pierden de vista entre las olas o que, de pronto, emergen de ellas. Las imágenes muestran objetos que, cuando aparecen, lo hacen de una manera espectacular, con explosión de espuma, al estilo erupción de géiser; o lentamente, con sigilo, como peces de cautela felina que quisieran pasar desapercibidos.

El mar es infinito como el universo, como el espacio exterior. Por eso, puede albergar sus propios ovnis marinos, su propia mitología extraterrestre.

Los testigos aseguran que las naves salen del mar y se guarecen en él, naves nodrizas que nunca se confunden con satélites ni bichitos de luz, aunque en las fotos se vean lamparones o manchas de luz detenidas. Otro personaje emblemático es Rubén Latuf Irsiger que sonríe en las fotos con su increíble gorro homemade que dice: “Cazador de Ovnis Mar del Plata”. Rubén tiene 66 años y saca más de mil fotos al cielo por día. Fue así como meticulosamente descubrió la ruta “Cerrito Sur”, un recorrido de luces que va de la calle Alvear y la 39 hasta desembocar en el mar, en Cabo Corrientes.

En 2015, Rubén expuso sus fotos en una muestra homenaje al actor Leonard Nimoy, titulada “A mi amigo Spock”: el viaje del mar a las estrellas.

Quién es Andrés Gallina

♦ Nació en Miramar, Argentina en 1983.

♦ Es doctor en Historia y Teoría de las Artes (Conicet) por la Universidad de Buenos Aires, donde se desempeña como docente.

♦ Junto con Matías Moscardi, publicó Diccionario de separación. De Amor a Zombie (Eterna Cadencia Editora, 2016). Además, es autor de Adela (Dársena 3, 2001), La comunidad desconocida (INTeatro, 2020), Los días de la fragilidad (Oficina Perambulante, 2021) y Las luces, junto con Eugenia Pérez Tomas (Libretto, 2021).

♦ Codirige el sello Bosque Energético Editora.

Quién es Matías Moscardi

♦ Nació en Mar del Plata, Argentina en 1983.

♦ Es doctor en Letras, investigador del Conicet y docente en la UNMdP.

♦ Publicó, entre otros, los libros de poesía Bruma (VOX, 2012) y Los misterios del punk rock (Neutrinos, 2015); la novela Las Cosas (Clase Turista, 2014); ¡El Gran Deleuze! Para pequeñas máquinas infantes (Beatriz Viterbo, 2021) y Las respuestas. 1779 preguntas (Beatriz Viterbo, 2022).

♦ Codirige la editorial de poesía y ensayos Moscú.

(FUENTE: infobae.com)

domingo, 22 de enero de 2023

Cusco: la leyenda del misionero que se encontró con el duende amante de los chocolates

Las historias de apariciones de extraños se cuentan en cada rincón de todo el Perú. Este tipo de eventos, por más que quieran darle una explicación lógica, dejan una duda instalada para siempre.

Tal como le pasó a un incrédulo misionero que se dio un gran susto cuando estaba en plena misión de Dios.

Cuenta la leyenda que hace poco más de 15 años un sujeto fue enviado como misionero cristiano a Espinar, un lugar a las afueras de Cusco. Este lugar, como de muchos al interior de esta hermosa tierra del sol, era muy tranquilo y su gente muy amable con los forasteros.

Es de aquellos sitios en los que la población suele trabajar desde muy tempranas horas y, por consiguiente, se van a descansar apenas llega el anochecer. Tal vez esa sea la razón por la cual sus calles andan vacías de noche, dándole cierto aire tenebroso.

Ocurre que este sujeto llegó hasta ese pueblo, acompañado de un amigo para realizar las funciones de misionero. Como hospedaje, le dieron una pequeña casita detrás de una antigua iglesia. Era tan humilde solo tenía un dormitorio y un pequeño estudio.

Pocos días después de haberse instalado, este misionero escuchó un ruido a la mitad de la noche. Cuando abrió los ojos, vio a un pequeño ser que ingresaba a la habitación. Parecía estar buscando algo.

Primero se acercó al lado de la cama del amigo y rebuscó entre sus cosas. Luego de unos instantes, cuando parecía que ya había hallado algo en lo que entretenerse, volteó hacia su cama y también se puso a buscar entre las cosas del religioso.

Este, presa del miedo y del pánico, solo cerró los ojos hasta que cesó el ruido. Fue entonces que se animó abrirlos de nuevo y esta vez lo vio de espaldas.

Entonces aprovechó para prender la luz del cuarto, pero este ser se asustó y salió raudamente del cuarto para perderse de nuevo en la oscuridad del resto de la casa.

Con la luz encendida, el amigo también despertó e intentó convencerlo que todo había sido un sueño. Así que intentó dormir de nuevo.

Para la mañana siguiente, de nuevo tocó el tema con su amigo a la hora del desayuno, pero una vez más le insistió qué todo había sido producto de su imaginación. Hasta que le dijo que el duende había estado buscando entre sus cosas.

Entonces el amigo recordó la caja de chocolates que traía consigo y que había guardado en un cajón de su mesa de noche. Cuando fueron a revisar, se dieron con la sorpresa que faltaban algunos chocolates y otros estaban abiertos.

Fue en ese momento, en que ambos comprobaron qué los duendes también existen. Y que también le gustan los chocolates.

Desde aquel día, y durante toda su estadía en la ciudad cusqueña, ninguno de los dos volvió a tener un dulce guardado entre sus cosas. Pues no querían qué la extraña presencia los vuelva a visitar de nuevo.

(FUENTE: infobae.com)

miércoles, 22 de junio de 2022

El misterio del duende de Río Mayo



El mes pasado el hotel Viejo Covadonga fue el epicentro de una posible aparición espectral. Un ex combatiente sacó una foto desde el exterior y en una ventana se observa a una mujer asomada entre el marco y la cortina. El visitante aseguró que en ese momento no había nadie en su habitación.

Rápidamente empezaron a llegar versiones de "presencias" que no eran agresivas, al contrario, y que acompañaban con curiosidad la visita de los turistas al hotel.

Mientras que se reflotaron viejas historias de presuntos fantasmas en los campos cercanos al pueblo, aquellos que se instalaron sobre cementerios de los ancestros locales.

Pero no es la primera vez que ocurren algo que roza lo "extraño" en Río Mayo. En el año 2009 un grupo de amigos, con la tecnología de ese entonces, grabó un video en la calle. Los jóvenes parecen estar jugando, con un divertido tono de voz tratando de mostrar la calle durante la noche cuando, inesperadamente, algo se asuma de izquierda a derecha.

Una figura que camina cruza la calle de lado a lado y los jóvenes con mucho miedo, corren. Habrá sido algún animal autóctono o un perro. Nadie lo sabe, el ser parece estar sostenido sobre dos piernas lo que hace más extraño el caso.

¿Verdad o casualidad? 

Este es el video que circuló. Los jóvenes corrieron del lugar luego de que este personaje se cruzara frente a ellos en una calle de la localidad chubutense de Río Mayo.

Como si fuera el "Pitufo Enrique", popularizado por Crónica TV en sus inicios, o las crónicas de la casa embrujada de La Plata, en el Nuevediario de los años 80 con el inolvidable José De Zer, ahora algo similar sucede en Lomas de Zamora.

A fines de abril de este año aparecieron dos videos mostrando un supuesto hombrecillo que merodea el área que vigilan los empleados de seguridad del predio, y al que en redes apodan "el duende del conurbano".

En Tafí también apareció un ejemplar, pero nadie más lo pudo observar.

¿Existen los duendes en la vida real?

Todos hemos visto en películas y series de televisión a los duendes, unas criaturas míticas muy conocidas por todos. Pero, ¿existen en realidad? Son humanoides de pequeño tamaño que guardan relación con la protección de las cosas, aunque en algunos casos también se les relaciona con la maldad.

Lo primero a tener en cuenta es que los duendes han tenido un gran protagonismo en prácticamente todas las civilizaciones de la historia, como la celta o la nórdica. Ambas los consideraban como seres diminutos que se encargaban de proteger los bosques, y la naturaleza en su conjunto.

Los duendes de color verde son los más conocidos de todos. Se dice que viven en bosques, aunque muy pocas personas han tenido la oportunidad de verlos. Aunque no son tan populares, también existen los duendes malvados que roban las almas de las personas mediante hechizos.

Hay leyendas que cuentan que estas criaturas se esconden en los hogares y salen cuando los más pequeños duermen. Lo que hacen es colocar su mano en la nariz para que los niños abran la boca, y así poder robarles el aliento.

Respondiendo a la pregunta de si en realidad existen los duendes, depende de la creencia de cada persona. Hay quienes creen que viven en lo que se conoce como tercer estrato del universo. El primer estrato lo ocupamos los humanos. Los espíritus, demonios y ángeles viven en el segundo estrato. Y, finalmente, el tercer estrato, reservado para los titanes, dioses y duendes.

Curiosidades de los duendes

Los duendes son grandes expertos en el mundo de la magia. Dominan las ciencias ocultas y la adivinación, y son ellos quienes elegir cómo, cuándo y dónde serán vistos, y también por quién.

Existen duendes de diferentes colores, aunque todos se agrupan en dos categorías. Por un lado, los claros, que son buenos por naturaleza. Y, por otro lado, los oscuros, dañinos y malvados.

¿Sabes cuánto viven los duendes? Aproximadamente 500 años. Hay un dato muy curioso sobre ellos, y es que pueden tomar la forma física que quieran: perro, gato… Teniendo esto en cuenta, es muy probable que todos nosotros hayamos visto alguno, pero no lo sepamos.

La leyenda de San Patricio cuenta que desterró a los duendes de la casa de Dios, y por este motivo aparecen todos los 17 de marzo para realizar actos malvados.

1) Los duendes son seres de la naturaleza

Liliana dice que una cadena une el cielo y la tierra y que en esa cadena están Dios, los santos, los arcángeles, los serafines, querubines, magos, gnomos y duendes. Todos serían, entonces, seres de la naturaleza, que viven en otra dimensión paralela.

2) Los duendes limpian el aura de las personas

Según Liliana, los duendes son comandados por ángeles y su misión es cuidar a los hombres.

3) No hay duendes malvados

“Los duendes son eternamente buenos: son luz terrestre enviada por un arcángel, que nos puede ayudar a que no nos traicionen”.

4) Viven en los árboles y es difícil encontrarlos en medio de la ciudad

“Para verlos hay que aprender a estar en la naturaleza, a escucharla. Sentarse en la orilla de un arroyo, al pie de una montaña y vibrar en la misma frecuencia”, nos dice.

“No hay que ver para creer sino creer para ver. Aprender a escuchar el lenguaje de los arboles, del viento, de las hojas. Ellos te dan un mensaje, así es como que te hablan”.

5) No hay distintos tipos de duendes

Liliana explica que los duendes tienen distintas denominaciones según la cultura: en Noruega los llaman trolls, en Irlanda leprechaun, en México aluxes.

Mito, leyenda, historias, fotos o videos... algo aparece y está ahí, entre nosotros.

(FUENTE: elchubut.com.ar)

miércoles, 7 de marzo de 2018

Costarricense construye altar para fraternizar con duendes


Una joven costarricense decidió edificar un altar para buscar cercanía y de esa manera fraternizar con seres especiales a que muchos conocen por ser juguetones y burlescos, en otras palabras, los duendes.

Los duendes son criaturas mitológicas y mágicas que representan el elemento tierra. La palabra duende nace en el árabe “duar” que significa “el que habita” y se refiere a un pequeño ser al que le encanta hacer travesuras en las casas.

Hay miles de leyendas sobre duendes en todo el mundo, algunas aseguran que ellos saben dónde están escondidos los tesoros mágicos y que saben hacer hechizos.

Stephanie Lara es una vecina de Alajuela que está como loca por los duendes, es tanto el amor que les tiene que hasta les construyó un altar y una plegaria para atraerlos, según ella, porque los considera seres demasiado lindos como para no convivir con ellos.

El altarcito que ella tiene en el patio de su casa está rodeado de la naturaleza y cargado con colores brillantes, ella le puso monedas de colones, diversos juguetes como ositos de peluche, carritos, cintas de colores y hasta caramelos, para que los duendes cuando llegan se diviertan y puedan endulzarse la vida con golosinas.

Stephanie explicó a La Teja que un altar es un portal que conecta con otra dimensión, por eso es importante hacer un acto de apertura y un acto de clausura cuando le vamos a pedir protección a los duendes.

Lara también agregó que a los duendes les gustan el oro, la escarcha, el ciprés, el eucalipto y colores como el blanco y amarillo, así como las flores en todas las diversidades.

"Es importante contar con todos estos elementos a la hora de tener un altar, porque a ellos les encantan y los atrae”, explica esta alajuelense, quien asegura que su altar es muy visitado por los duendes, sobre todo por las noches, cuando todo está calladito y tranquilo.

Asimismo compartió la plegaria que ella misma creó para que estos traviesos visiten el altar y de esa manera poder compartir su amor con ellos.

“La plegaria que yo digo es la siguiente: invoco a los seres del norte, del sur, del este y en oeste, a los dos vientos y cuatro puertas, solicito protección y abundancia, prometo ser leal y cuidadosa con la Madre Naturaleza", finalizó Lara.

(FUENTE: tn8.tv)

lunes, 27 de febrero de 2017

Terrible susto en Argentina tras la aparición de un duende



A través de YouTube se dio a conocer un escalofriante video que muestra la aparición de un “duende” que causó el pánico entre los pequeños niños que jugaban en un campo deportivo. De acuerdo a las imágenes se presume que el “enanito” apareció en una cancha de fútbol del barrio Bosco III (Argentina).

“Un duende al parecer”, señala uno de los usuarios al momento de enviar las imágenes por YouTube.

De acuerdo a los medios de comunicación de la zona, y según el relato de los propios vecinos, los madres de los pequeños protagonistas de este fenómeno paranormal aseguran que “tienen miedo de salir” luego de encontrarse con el espectro registrado en YouTube.

Las imágenes de YouTube han generado un sinnúmero de comentarios que van desde afirmar que las imágenes son editadas, y hay quienes se atreven a aseverar que se trata de un espectro del que se habla mucho en la zona argentina.

(FUENTE: peru.com)

lunes, 13 de junio de 2016

Cómo acabar con la molestia de los duendes en el hogar


Por: Reynaldo Silva Salas.

No todo el mundo cree en la existencia de los duendes,… al menos no hasta que uno alquila o se va a vivir en una casa antigua (aunque también puede pasar en construcciones modernas), y empieza a descubrir que las cosas cambian de sitio, se pierden objetos tales como tijeras, cuchillos, joyas, herramientas y un largo etcétera. Asimismo no es raro oír ruidos de “niños” durante las noches u otra parafernalia típica de los duendes.

La primera relación del común de la gente es entrar en pánico, pero la verdad es que “nosotros” somos los intrusos: “ellos” (los duendes), los seres elementales, habitan nuestro mundo mucho antes que nosotros, y la verdad es que si bien se comportan a veces de formas un tanto agresivas y aterradoras, no es difícil llevarse bien con ellos, “hacer una tregua” e incluso lograr que se vuelvan en protectores de nuestros hogares:
Para tenerles tranquilos, la mejor forma es hacerles un regalo: es una excelente forma de iniciar relaciones amistosas con ellos. Tome una bonita planta de sombra y decida en que se va a convertir en un espacio dedicado exclusivamente a los duendes que habitan el hogar. A continuación, decore la tierra de la maceta con los que serán sus presentes para los duendes: coloque en la maceta canicas, cuarzos, diminutos autos de juguete y cascabeles; mientras coloca cada uno de estos regalos, musite “esto es para ustedes” (créame: ellos le estarán escuchando) una vez terminado esta instalación, coloque la maceta en un lugar de la casa de la cual ya no se moverá más y diga en voz alta (sobre todo si ya los duendes le han “pedido prestado” cosas) “estos regalos son para ustedes: disfrútenlos y por favor les pido, devuélvanme mis cosas. Gracias”.

El resultado de este gesto no se hará esperar mucho: lo primero que le hará saber que el regalo es bien recibido es que esa noche, usted escuchará en su casa un fenómeno interesante: oirá claramente “como si niños estuviesen jugando a las canicas”, o como si alguien hiciese sonar los cascabeles; no se alarme: no encontrará a la mañana siguiente un desbarajuste en casa, ya que el sonido procede de otro plano espiritual. El segundo gesto de los duendes será más agradable, ¡empezarán a aparecer los objetos perdidos!. 

Agradézcales por ese segundo gesto. A partir de ese instante, tendrá usted una excelente relación con estos seres elementales: protegerán su casa de ladrones, de gente envidiosa e incluso de incendios y accidentes del hogar.

Un dato interesante: a veces ocurrirá que a pesar de que uno les de ese espacio de respeto y presentes, los duendes pueden volver a las andadas y robarle algún objeto: entonces no se moleste, solo sonría y dígales en voz alta: “¡está bien: si te gusta tanto, te lo regalo!,… pero a cambio tráeme (pida lo que necesite: trabajo, plata, etcétera), verá que los duendes caseros no se tardan mucho en ayudarle a conseguir lo que desee o necesite,… incluso conozco casos de una o dos personas que pidieron los números de la lotería,… Eso si: no olvide agradecer la ayuda.

Una última recomendación al respecto: si en casa hay niños pequeños, explíqueles el regalo que les hace a los duendes y conmínelos a no jugar con ellos: afortunadamente en estos tiempos de renacimiento de la literatura fantástica, los niños entienden mucho mejor acerca de los duendes y otros seres.

lunes, 9 de marzo de 2015

Una vedette aseguró que en su infancia vio duendes



Lourdes Sánchez, la vedette que saltó a la fama gracias a Marcelo Tinelli y que hoy es novia del "Chato" Prada, confesó que tuvo una experiencia del tercer tipo. 

La pulposa jovencita aseguró que en su infancia tuvo contacto con el mundo de los duendes.  "Cuando era chica veía duendes. Después los dejé de ver cuando me mudé a Buenos Aires, la cabeza me fue por otro lado y dejé de ver duendes", contó la protagonista de la obra Casa Fantasma. 

"Cuando era más chica veía duendes que eran abuelitos, como unas personas chiquitas que me llegaban a la rodilla y con caras todos de abuelitos", detalló la joven sexy, al tiempo que contó su experiencia este verano en Villa Carlos Paz, al subir el cerro Uritorco. 

"En una parte de la montaña había unos lamparones gigantes como si estuviesen quemado y para mí es donde las naves espaciales estacionan a la noche", explicó Lourdes. 

Lourdes concluyó que siempre está cerca del mundo extrasensorial, algo que le atrae mucho: "Hoy subí muy decidida a que quería ver algo mágico de verdad porque yo creo mucho en todo lo que tenga que ver con la magia y esas cosas muy locas". 

(FUENTE: todoshow.infonews.com)

jueves, 30 de octubre de 2014

Dinamarca subvenciona con medio millón de dólares la busca de troles bajo la tierra



Una fundación pública danesa ha otorgado una beca a un investigador dispuesto a remover las tierras de la isla de Bornholm en búsqueda de unos seres sobrenaturales. Según la prensa local, el apoyo financiero llega a 428.000 dólares.

El feliz destinatario de la beca, Lars Christian Romer, sostuvo en su tesis que tanto el folclore popular como los rumores que circulan en Dinamarca hoy en día indican la presencia de humanoides bajo tierra. La tradición escandinava los denomina 'troles' y algunos de sus nombres figuran en las páginas web oficiales de turismo de Dinamarca.  

Así, muchas personas atestiguaron la existencia del pequeño trol Krolle Bolle (conocido como 'Locken-Strolch' en Alemania), que está considerado "el duende tradicional de Bornholm". Relatan que habita con su familia las colinas de Langebjerg y tiene una altura de un metro y treinta centímetros. Sin embargo, ninguno de esos testimonios ha sido documentado adecuadamente. 

Una leyenda sobre este trol se hizo muy popular en 1946 gracias al escritor Ludvig Mahler. Pero desde entonces los habitantes de Bornholm han encontrado múltiples "manifestaciones físicas" de la presencia del ser mitológico. 

El investigador opina que se trata de "una versión popularizada de un ser natural" y que puede haber unos "lugares especiales en la naturaleza que tengan un ambiente único", según declaró al periódico 'Politiken'. Estos lugares bien podrían cobijar a personajes como Krolle Bolle.  

Antes de decidirse a buscar los misteriosos habitantes de Bornholm bajo la tierra, Roemer estudió durante dos años y medio las descripciones de distintos fantasmas vistos en la región y su relación con la muerte de personas.

Fuentes en el Consejo de Investigaciones Independientes (DFF, por sus siglas en danés), subordinado al Ministerio de Educación Superior y Ciencia de Dinamarca, se negaron a comentar específicamente la financiación de este proyecto. "La investigación humanística debe ser financiada igualmente que todas las otras áreas de investigación", señaló el presidente del consejo. 

(FUENTE: actualidad.rt.com)

viernes, 29 de agosto de 2014

Salta: Dicen que vieron al Duende camino a la isla


Desde hace años que los habitantes de las distintas barriadas cercana a la casona ubicada en camino a la Isla, denuncian gritos, fantasmas y las apariciones de grotescos y aterradores personajes.

Esta vez fue la aparición de un duende, que se lo pudo ver caminando saltando por varias horas desde la ruta. "Lo vi, era el duende, sabía que existía, pero nunca antes lo había visto”, comentó Andrés, un joven de 27 años que vive en Juan Calchaquí, barrio ubicado a unas cuadra de la temible casona.

"No era muy tarde, todavía había sol. Venía de Sanidad, cuando un amigo en la ruta me hace seña y me dice que anda el duende por cerca de la casona, no le creí, pero me quede un rato con él. Al rato lo vi salir del callejón, cerca de una morera que ahí. Fue una locura. Me dio mucho miedo y no me olvido más”, agregó Andrés.

Sin embargo esta extraña y poco frecuente aparición, que esta vez mantuvo en vilo a decenas de personas, no es la única aparición. La más recurrente, que se la ve durante la noche, es la mujer que camina entre los pilares de la inmensa galería de la tradicional sala. Dicen que algunas veces se la escucha llorar.

Esta hermosa sala, casco de una vieja finca del lugar, es famosa ya que los vecinos aseguran que "esta embrujada”. Todos la evitan, pero algunos valientes entran para probar su valor.

(FUENTE: elintransigente.com)

jueves, 14 de agosto de 2014

Una mujer es perseguida por un supuesto duende en Manta


Dicen que es bajito, flaco y de ojos grandes. Que camina como un pingüino y tiene un vaivén que perturba. Tiene los ojos rojos y es tan rápido, que apenas se lo puede seguir con la mirada. Dicen muchas cosas del duende del barrio Hugo Mayo, pero lo que pocos saben es que el pequeño está enamorado.

Vicky (nombre ficticio) es la madre de la chica que trae loco al duende. Dice que su hija es blanca, rubia y de cabello largo. Que es una mujer muy guapa, y talvez ésa sea la razón por la que la sigue.

Todo empezó, cuenta Vicky, hace unas tres semanas. Su hija amanecía con moretones en el cuerpo y no le encontraban explicación a aquello. La situación se repetía con el pasar de los días, hasta el jueves de la semana pasada, cuando la chica se casó por lo civil. “Ese día no la dejó dormir, y desde entonces la sigue por todos lados, no la deja en paz, la acosa, yo creo que está celoso”, expresó.

Vicky está preocupada. Cuenta que la madrugada de ayer la situación empeoró. Es que este sábado su hija se casa por la iglesia, y al parecer el pequeño galán está más celoso que nunca.

Justamente a las 03h00, la chica empezó a decir que el duende la seguía y que estaba en la casa. Su hermano estuvo alerta y empezó a espantar a la criatura. Lo siguió por algunos lugares de la vivienda, hasta que salió corriendo por la puerta principal. El muchacho iba tras él hasta que el duende se metió en un terreno baldío. Entonces, tanto él como otros vecinos le prendieron fuego al terreno que estaba lleno de maleza.

El asunto iba en serio, tanto, que los vecinos tuvieron que llamar al Cuerpo de Bomberos para que apagara el incendio que se estaba formando. En el sector la mayoría de los vecinos sabe la historia. Unos dicen que lo han visto, otros sólo se limitan a decir: “Qué va, si aquí los únicos duendes somos nosotros”, indicó.

Según Vicky, para espantar al duende han colocado algunos secretos en las entradas de las puertas, pero al parecer no funciona. “Incluso le hemos colocado agua bendita a mi hija, pero nada que la deja”, indicó. “Ayer en la madrugada, antes de que se metiera a la casa, tapó no sé con qué la cámara de seguridad que tenemos en el patio. Es como si en ese momento dejara de grabar, es algo increíble”, expresó.

Vicky está preocupada por su hija. Ella y su familia la están ayudando. Es que la boda para el sábado sigue en pie, aunque un pequeño corazón herido esté lleno de celos.

(FUENTE: eldiario.ec)

lunes, 7 de julio de 2014

Islandia: Buscan construir carretera que no importune a los duendes


Hace unas semanas, la construcción de una nueva carretera en Islandia tuvo que suspenderse mientras se encontraba una solución al problema de que la ruta planeada iba a importunar a los duendes o elfos que viven bajo las rocas.

Desde detrás de su escritorio en el departamento islandés de autopistas en Reikjavik, Petur Matthiasson me sonríe con calidez, pero también con firmeza.

"Permítame dejar algo muy claro desde el principio: yo no creo en duendes", declara ante los micrófonos de la BBC.

Levanto mis cejas e inclino mi cabeza en dirección a la pantalla de su computador donde están desplegados los planes de una nueva carretera en una ciudad vecina. Hay dos círculos amarillos; en uno se lee "Iglesia de los duendes" y en el otro, "Capilla de los duendes".

Matthiasson suspira.

"Ok", reconoce rendido. "Pero no es cosa de todos los días que desviemos autopistas debido a los duendes. Es sólo que en este caso, nos avisaron que había duendes viviendo en unas de las rocas que estaban en la ruta de la carretera y nosotros tenemos que respetar esa creencia".

Sonríe tímidamente y toma las llaves de su auto.

"Venga le muestro dónde viven los elfos", me dice con indulgencia.

La capilla de los duendes y la autopista
El trabajo de construcción de la autopista para conectar a la península de Alftanes con un suburbio de la capital Reykjavik fue suspendido cuando unos activistas advirtieron que perturbaría el hábitat de los duendes y un área protegida de lava virgen.

La capilla, (que aparece en la foto junto con Petur Matthiasson) es una roca serrada de unos 3,5 metros
El asunto se resolvió en parte cuando una mujer local quien asegura que puede hablar con los duendes, se ofreció de mediadora y los duendes acordaron que el camino podía ser construido con la condición de que su capilla fuera cuidadosamente trasladada a otro lugar. La autoridad encargada de las autopistas no reveló el costo de trasladar la roca pero informó que pesa 70 toneladas y tendrá que alquilar una grúa.

Los duendes no son como los pintan
Las encuestas indican que más de la mitad de los islandeses creen en los Huldufolk -la gente escondida- o al menos piensan que es posible que exista.

Hay que aclarar que los duendes islandeses no son de la variedad verde, pequeña y de orejas puntiagudas que le ayudan a Papá Noel a empacar los regalos de Navidad. Son del mismo tamaño que usted o yo, sólo que son invisibles para la mayoría de nosotros.

En general, son una raza pacífica pero si se les falta al respeto -por ejemplo, explotando dinamita en sus casas e iglesias de roca-, no son reticentes a mostrar su descontento. Durante nuestro viaje en auto, Matthiasson me cuenta varias historias de cómo se sospecha que los duendes han causado daños en buldóceres y una serie de accidentes entre los trabajadores.

Al salir del auto en el lugar donde se encuentra la iglesia de los duendes, una despiadada ráfaga de aire helado me golpea la cara que me empuja hacia la volcánica roca negra.

El tosco paisaje islandés no es un idilio bucólico. La tierra misma hierve y escupe irracionalmente, las escarpadas montañas negras que la rodean se enconan amenazantes y, arriba, el cielo está constantemente herniado por el esfuerzo que hace para mantener flotando a las nubes de color gris plomo. Es una belleza visceral, cruda y brutal que hace que las Cumbre Borrascosas de Heathcliff parezcan una remilgada acuarela pastoral.

"Es imposible vivir en este paisaje y no creer en la existencia de una fuerza más grande que uno", le explica a la BBC la experta en folclor Adalheidur Gudmundsdottir.

Y me implora: "Por favor, no pinte a los islandeses como unos campesinos sin educación que creen en hadas, pero mire a su alrededor y entenderá la razón de que el folclor esté tan arraigado aquí".

Es además un fuerte atractivo turístico, por supuesto.

"Aquí viven duendes"
En el camino principal del aeropuerto a la ciudad, los carteles que dicen "Aquí viven duendes" tratan de atraer a los fantasiosos para que se gasten unos dólares en visitas a aldeas de elfos, un CD de música mística o, para los menos -o quizás más- fantasiosos, una camiseta que dice "Yo tuve relaciones sexuales con un duende en Islandia".

Existe incluso una escuela de duendes en la capital, en la que diligentemente me inscribí.

Magnus, el director, es un tipo rotundo y exuberante que se comió grandes cantidades de cereal durante mi lección privada. Desafortunadamente para él, nunca ha podido ver un elfo pero sí tiene una vieja olla que aparente fue usada en una cocina de duendes para hacer estofados antes de que el fondo se oxidara.

Sus ojos brillaban de una manera tan malvada durante toda la clase que al final le pregunté si él mismo no era una especie de hada malévola.

No creo en hadas pero de que las hay, las hay
Con Petur Matthiasson llegamos a la cima de la roca que supuestamente es la capilla de los duendes. La reviso con detenimiento pero, aparte de uno o dos insectos buscando refugio en sus ranuras tapizadas de musgo, no veo señales de vida, ni mitológica ni de otra clase.

Matthiasson me mira con perspicacia.

"Le podría contar sobre la duende de mi familia", dice tentativamente. Lo animo a que continúe con su cuento y me entero de que su familia tenía una elfina que los protegía y les traía buena fortuna en las tierras salvajes del norte del país.

Cuando alguna vez se fue a un paseo en un área aislada, su padre le pidió que fuera a presentarle sus respetos y agradecerle.

"Pero como no creo en duendes, se me olvidó", dice. A pesar de que el cielo había estado nublado y había llovido, al día siguiente se levantó con el cuerpo cubierto en ampollas de lo que parecía ser una quemadura de Sol.

Al voltear para enfrentar las ráfagas de viento, nuestras miradas se cruzan. Ambos tenemos una mano agarrada a la roca con la desesperación de tahúres aferrados a un amuleto. Luego, caminamos en dirección al auto en esa complicidad complaciente de sabernos casi no creyentes.

(FUENTE: bbc.co.uk)

miércoles, 7 de mayo de 2014

Serenos descubren un ser extraño en Huaytapallana



Los serenos de Huancayo se llevaron el susto de sus vidas cuando vieron un video que grabaron en el nevado del Huaytapallana, en Semana Santa.

Los agentes comenzaron a repasar el video del rescate de diez turistas y prestaron atención al momento cuando estaban atendiendo a un visitante de nacionalidad colombiana que estaba perdido en un paraje. En la imagen se pude apreciar que un objeto de color rojo hace un movimiento, de derecha a izquierda, a espaldas de ellos y esto se repite por algunos segundos.

Según la declaración de los propios serenos que estuvieron en el lugar, nadie tenía ningún objeto que creara una luz de ese color ni el movimiento. Y tampoco vieron nada. El movimiento del objeto es lento. Primero aparece detrás de una piedra, se detiene un rato y luego desaparece.

El sereno Juan Carlos Cortes, explicó a Correo que las imágenes datan del 19 de abril cuando se auxilió a un total de 40 turistas que llegaron a visitar el nevado del Huaytapallana.

"Hace unos días vimos las imágenes y entre las piedras aparece algo que se asemeja a un títere, con un resplandor rojizo y se oculta sin que nadie se percate. Estábamos solos", refiere y añade que el lugar está "en una quebrada que lleva a la parte alta del Huaytapallana. Se trataría de un 'Muqui' (un duende de la mitología de los Andes centrales) según relata la gente de ese lugar".

(FUENTE: diariocorreo.pe)

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