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lunes, 22 de septiembre de 2008

Rastros de visitas extraterrestres en el antiguo Perú


Durante la Segunda Guerra Mundial, los soldados norteamericanos descubrieron algo que dió bases sólidas a la ciencia no oficial, conocida hoy en día como la Astroarqueología: mientras se desplegaban por todo el Pacífico, en su esfuerzo para derrotar al Imperio japonés, instalaron campos aéreos en cada pedazo de tierra disponible; al hacerlo, entraron en contacto –sin querer-, con los últimos pueblos no contactados del mundo, y que desconocían por completo a la civilización occidental. Esto se dio principalmente de Nueva Guinea, Nueva Caledonia y el archipiélago de las Nuevas Hébridas. Tras esos contactos, y ya culminado el conflicto, los americanos partieron,… pero al regresar tiempo después, ¡descubrieron que los primitivos habitantes, habían convertido sus pistas de aterrizaje en lugares sagrados!; los pueblos contactados en la guerra, habían creado religiones: las pistas eran templos, creaban figuras de aviones,… que simbolizaban a “sus dioses venidos del cielo”. Esto permitió que los primeros astroarqueólogos, tuviesen un punto de sustento, para alegar la posibilidad de que los extraterrestres bien podrían haber sido los dioses del pasado.


Al parecer algo similar sucedió en el Perú, en un pasado remoto: sin tomar en cuenta todos los mitos del Perú precolombino, que reseñan que los dioses de los antiguos peruanos provenían del cielo –y que ahí regresaron eventualmente-, un ojo atento puede encontrar otros rastros, del paso de visitantes del cosmos por nuestras tierras: existen dos danzas típicas del Perú que, si uno revisa atentamente los mitos y leyendas acerca de sus orígenes, descubrirá con asombro, que tal vez la historia no necesariamente como la conocemos,…


La danza de las Pallas de Corongo

Considerada como una de las danzas más bellas del ande peruano, esta danza cuenta con una leyenda oficial, y con una serie de mitos que sólo es conocida por muy pocos: en la versión oficial de los orígenes de esta danza, es de origen incaico; dice que Cápac Yupanqui, el conquistó a los Conchucos. La victoria no fue nada fácil, pues ofrecieron dura resistencia. Según la tradición, los caciques del lugar lograron salvar a su pueblo, enviando a sus más bellas hijas ante el vencedor, pidiendo paz sin venganza. El guerrero cuzqueño, impresionado por la belleza y el atuendo de estas embajadoras, accedió. Antiguamente esta danza se bailaba en todo el Perú antiguo, quedando ahora solo presente, en su último reducto de Corongo.


Sus orígenes como danza ritual son evidentes, pero si uno escarba un poco más, encontrará detalles sorprendentes: algunas leyendas muy antiguas, en la región Ancash, que refieren que el origen verdadero de las Pallas, es recordar la aparición -no se señala cuándo-, de unos “seres”, que aparecieron ante los antiguos pobladores peruanos quienes los describieron así: “hermosísimos, brillantes como el oro, que se desplazaban de una manera extraña,… como danzando solemnemente”. La mejor descripción la podemos lograr de la vestimenta de las Pallas de Corongo: una “corona”, que es un extraño armazón circular, cual casco, tapizado de flores, de plumas, con un espejo redondo en la parte posterior. Una “pechera” (pectoral) en forma de corazón, recamada de oro, plata y preciosos brillantes, esmeraldas, topacios (hoy las joyas son de fantasía); espejuelos rosetados por todo el resto de la vestimenta,… como si fuese necesario dar a entender la idea de “ser brillante”; y finalmente, el hecho de que las “remangadas” (mangas), de la Palla, asemejen “alas” y que el colorido de su ajuar, se diga que asemeja a la paloma silvestre (urpi); todo esto nos hace dar una fuerte sensación de que nos hablan, desde tiempos lejanos, de la visión de visitantes de muy lejos, de arriba,… y si a eso aunamos que Conchudos está muy próximo a las Cordilleras Blanca y Negra (uno de los lugares con más apariciones OVNI en el Perú), el enigma sólo nos puede llevar a una sola dirección.


La danza de tijeras

Muchas, muchísimas son las leyendas acerca de los danzantes de tijeras, los “danzak”; brujos poderosísimos, capaces de lo imposible, seres misteriosos, que en secreto se reúnen en las montañas sagradas –los Apus-, para, lejos de toda mirada, entrar en contacto con sus “dioses”, o como los conquistadores quisieron que se creyese: para “rendir culto y pactar con el diablo”.


La leyenda que corre aún en Ayacucho, Huancavelica y Apurímac, acerca del origen de los “Danzak” es la siguiente: “hace mucho, de la nada, apareció en medio de los campos un hombre: su cabeza brillaba como el sol, y mientras recorría los campos, hacía sonar dos pedazos de metal que llevaba en la mano: al oírlo, la gente dejaba de labrar la tierra, y lo siguieron todos, ese hombre los llevó a un cerro, y no se les volvió a ver jamás,…”


Al igual que con las Pallas de Corongo, la vestimenta de los “Danzak” está plagada de espejos,… solo que en este caso, la leyenda sí admite que representan el esplendor de estos seres; asimismo, si bien les decimos tijeras, éstas no lo son en realidad: son de dos placas independientes de metal de aproximadamente 25cm. de largo y que juntas tienen la forma de un par de tijeras de punta roma,… las cuales simbólicamente, pueden significar, a la vez herramientas,… o instrumentos de una función desconocida.


¿”Ángeles”, visitando el antiguo Perú, mucho antes de que los ángeles cristianos, hiciesen su aparición entre nosotros?, ¿seres brillantes, que se desplazaban bamboleantes en su andar, como los primeros astronautas en la Luna, visitaron en un tiempo remoto, a los Conchudos?, ¿un testimonio de una “abdución”, ocurrida hace mucho tiempo en la serranía de los andes del sur, y que fue tan dramática que su recuerdo sobrevivió al paso del tiempo?, ¿poderosísimos “magos”, llegados de las estrellas, capaces de hacer cosas que para nosotros serían milagros?, ¿seres extraterrestres, portando en sus manos instrumentos de extraña forma y utilidad incomprensible, tomaron contacto con los chamanes precolombinos?, ¿estas danzas, nos hablan de cómo eran y se comportaban, los visitantes que alguna vez fueron llamados “dioses”?,… el enigma perdurará hasta que hallemos una respuesta,…

viernes, 19 de septiembre de 2008

Un extraño reporte policial


En 1984 yo tenía 10 años, y mi padre era entonces un importante oficial de la hoy desaparecida Policía de Investigaciones del Perú. Un verano, mi familia y yo fuimos a visitarlo a la ciudad de Ica, donde estaba destacado.

Fueron unas vacaciones felices, pero lo que nunca podré quitarme de la mente es una experiencia tan extraña a la cual deseo firmemente encontrarle una explicación y, que ahora deseo compartir con todos ustedes. Eran los años de la lucha interna en mi país, y no era raro que mi padre pasase largas noches trabajando, cada vez que ocurría un atentado terrorista en su jurisdicción. Una noche de esas, mi padre nos hizo saber que no llegaría sino hast muy tarde. Mi madre y mis hermanos mayores acudieron a un compromiso ineludible, teniendo que quedarme yo solo en la inmensa -para mí-, casa que ocupábamos en le centro de la ciudad. Era una noche tensa: en la oscuridad de la noche se dejaban oír lejanas explosiones de ataques que Sendero Luminoso perpetraba en las afueras de la ciudad. Los policías encargados de la custodia de la casa en que mi padre vivía, prudentemente, salieron a los exteriores de la misma, anticipándose a cualquier eventualidad, dejándome completamente solo.

Casi de inmediato, las luces se fueron: era un apagón provocado por el atentado. A pesar de la zozobra de la población, yo era apenas un niño; me preocupaba más, qué hacer para no aburrirme. Es así que fuí al estudio de mi padre a ver que podía encontrar para leer.

Siempre me gustó la lectura, así que comencé a hurgar en medio de toda la ruma de papeles que se hallabn esparcidos sobre su escritorio. Los pesados files llenos de hojas mecanografiadas no me llamaron la atención, así que me decidí por buscar alguna revista. Hellé finalmente una: era la revista oficial de la Policía de Investigaciones. Sin pensarlo dos veces la tomé y comencé a hojearla, atraído por que tenía algunas ilustraciones.

Al ser una publicación institucional, era bastante escueta y estaba escrita en un lenguaje muy sobrio: ar´ticulos sobre el trabajo policial, aniversarios y actividades; todo eso muy aburrido para mí. Casi no tenía fotos. Al ser una publicación institucional, era bastante escueta y escrita en un lenguaje muy sobrio: artículos acerca del trabajo policial, aniversarios y actividades; todo esto muy aburrido para mí. Casi no tenía fotos de personal policial por cuestiones de seguridad de aquellos tiempos. Estaba a punto de dejarla de lado cuando un artículo llamó mi atención. Lo que leí en esas dos únicas páginas me ha tenido intranquilo desde entonces, y aún deseo, que algún día llegue a saber toda la verdad acerca de ese suceso ahí relatado. El artículo, escrito por un detective de la institución, relataba un caso no resuelto ocurrido unos dos años antes. Sucedió en 1982: una camioneta y sus ocupantes desapareción sin dejar rastro. El contador de una pequeña mina de oro de la localidad, su guardaespaldas y el chofer, habían salido del asiento minero, ubicado en lasierra de Ica, a medio camino del Departamento de Ayacucho llevando el mineral extraído al Banco de Ica; lo cambiaron por efectivo para pagar a los mineros, y al regresar de vuelta a la mina simplemente se habían esfumado.

El oficial que escribía el artículo explicaba que él había sido el responsable de la investigación en aquella época, y comentaba a continuación las sospechas iniciales: podría tratarse de un robo efectuado por delincuentes comunes, un asalto por parte de terroristas ó que simplemente los desaparecidos se habían puesto de acuerdo para hacerse humo con el caudal.

Lo que relataba el oficial a continuación prefiero redactarlo tal como lo recuerdo: "....tras siete días de infructuosas investigaciones, no se pudo descubrir ni a los responsables, ni al móvil del ilícito. A pesar de que el caso tuvo amplia repercusión en los medios de prensa de la localidad, el personal policial no pudo lograr pista alguna. Ampliada la búsqueda a nivel nacional, los resultados también fueron infructuosos."

"Cuando la investigación estaba a punto de ser abandonada, la orden dada por la Superioridad exigía resolver el caso, en la sospecha de que el robo podría haber sido cometido por elementos subversivos para utilizar el dinero robado en su accionar delictivo, hizo que me viera en la obligación de retomar el caso, comenzando por seguir la última ruta conocida de la camioneta en busca de pruebas".

"Junto con un destacamento, partimos de Ica con dirección a Nazca; al enfilar a la carretera de penetración a la sierra, decidí disminuir la velocidad para buscar algún rastro en la misma, y que se pudo haber pasado por alto en las investigaciones criminales preliminares. A la hora y media de iniciado ese tramo, dimos con la camioneta".

"Unas claras huellas de ruedas nos enfiló hacia el desierto. A unos 600 metros fuera de la carretera, encontramos el vehículo y sus ocupantes. La camioneta estaba detenida y con el capó abierto suponiéndose que sufrió algún desperfecto eléctrico, dado que los cables de la batería estaban sueltos. El chofer estaba muerto y tendido frente a ella y portaba aún una llave de tuercas en la mano, dando más indicios de que trató de reparar una avería. Casi 100 metros más adentro, en dirección al desierto, se hallaron los cuerpos del contador y el guardaespaldas. Ambos portaban aún en sus manos sus armas, y se comprobó que fueron percutadas en varias ocasiones contra algún agresor."

"Los cuerpos de los tres mostraban UN AGUJERO EN MEDIO DEL PECHO QUE LOS ATRAVESABA DE LADO A LADO. Los bordes de las heridas estaban cauterizados, como si hubiesen sido hechas con algún tipo de calor intenso ó una descarga eléctrica. Dentro del vehículo se halló INTEGRO el dinero del pago de los mineros. A ninguno de los occisos les faltaba tampoco nada de sus pertenencias personales."

"Un minucioso examen del lugar del crimen no permitió encontrar el más mínimo rastro o huella del o los responsables; sólo se encontraron las huellas de los occisos y su vehículo. los relojes de los tres estaban detenidos a las 11.25 de la mañana del día que desaparecieron."

"Una vez recogidos los cuerpos y las pruebas, fueron derivados a la División de Investigación Criminal. El médico legista informó que la causa de las muertes fué producto de una fuerte descarga eléctrica, SIMILAR A UN RAYO."

El artículo del oficial terminaba explicando que, una vez iniciada esa parte de la investigación, el caso le fué retirado de sus manos. Imagino que fué por que creaba más enigmas que respuestas lo hallado. Igualmente, el policía trataba de dar una explicación a las conjeturas que el caso le planteaba desde su óptica policial: ¿por qué no se llevaron el dinero?, ¿si no era un robo, cuál fué el motivo?, ¿a qué le dispararon los fallecidos?, ¿qué los hizo salirse tanto del camino y entrar en el desierto?, ¿un rayo que mata a tres personas separados a tal distancia, en un desierto en el que no llueve hace 500 años y en pleno verano?,....termina sugiriendo que los responsables, sólo pudieron llegar volando si no había huellas en la arena. Concluye explicando que el caso quedó archivado como "NO RESUELTO".

Aquella noche casi no pude dormir, pensando en la posibilidad de que "algo" allá afuera fuese el responsable,..y que siga aún por ahí. Hoy me lamento que no tomé nota de más datos; el más importante, el oficial daba en su artículo el número del expediente. Lo mejor hubiese sido guardar la revista, pero era un niño apenas y no le presté la debida importancia. Cuando terminaba de leer, mi padre llegó y corrí rápidamente a mi cuarto, dejándola en su escritorio. Papá no era nada estricto, pero sí muy celoso con las cosas de su trabajo; en ese tiempo pasaban cosas muy terribles.

Pasado varios años, ya con 17 años, le comenté a mi padre lo que había leído. Él no recordaba haber visto la revista, pero sí me aseguró algo: que en aquella época jamás un policía se hubiese atrevido a escribir un artículo fantástico en esa revista, y también que jamás hubiesen permitido sus superiores tal cosa. "Si lo leíste ahi, es que tenía información veraz"-, me explicó con simpleza.

Han pasado los años y no me quito de la cabeza este extraño caso. Alguna vez quise buscar ese expediente: cuanto aún con familiares en la policía y por eso pensé que sería fácil,... pero lo único que pude averiguar es que lo más probable es que esté "enterrado" bajo otros miles de expedientes policiales de la época de la guerra interna, y por lo tanto, no "verá la luz" en mucho tiempo: hubo demasiados excesos de ambas partes durante aquellos tiempos.

Investigando por mi cuenta, pude hablar con muchas personas que viajan constantemente por esa ruta de la carretera: todos alegan que prefieren cruzarla a toda velocidad "por que ahí pasan cosas muy raras". En otra ocasión, hice amistad con una chica de un grupo de estudiosos de lo místico que frecuentan la zona en ciertas ocasiones "es un lugar especial" fue lo único que le pude sacar a ella y a sus compañeros. Un amigo del colegio, hoy oficial de la Fuerza Aérea, me contó en una ocasión que, al hacer vuelos de instrucción en la zona, se topaban con "naves" que volaban más alto y más rápido que ellos. Mi interés en este tema se vió reforzado hace poco menos de un año: esta historia, la cual subí a Internet en otra página, hizo que me llegase un correo electrónico muy interesante; el anónimo escritor del mismo me dijo lo siguiente: "....una historia similar ocurrio en el Departamento de Lambayeque, al norte de Lima, en 1985: en el lugar, según un reporte de la policía se encontraron uno o dos cadaveres (no recuerdo exactamente cuantos fueron) en unas chacras en las afueras de la ciudad, ya en el lugar los miembros de la policia se dieron con la sorpresa que los cuerpos presentaban orificios del tamaño de un plato de te a la altura del pecho y que este orificio habia dejado una cicatriz con los bordes limpios, como si los hubieran cauterizado o hechos con alguna clase de rayo, no se supo cual habia sido la causa de la ejecucion, no hubo robo ni otra causa, el caso quedo como no resuelto y paso al olvido,..." Asimismo, agregaré como dato final que la zona de mi historia está muy cerca de las famosas Líneas de Nazca.

Sé que será difícil descubrir la verdad de este extraño caso, pero mi interés en descubrirla aún se mantiene en mí y no ha disminuido con los años. Silo logro, seréis de los primeros en saberlo.

martes, 16 de septiembre de 2008

La magia selvática tradicional


En las prácticas mágicas tradicionales de la amazonía peruana, el animismo es la piedra fundamental: es la creencia en que todo en la naturaleza (plantas, animales, ríos, árboles, etc.), es morada de poderosas deidades espirituales, a las cuales se les debe respeto y con las que se puede contar en caso de necesidad. Una clara diferencia entre este tipo de prácticas mágicas y la andina tradicional es que el chamán o curandero amazónico tiende a usar menos materiales para realizar sus trabajos, limitándose casi exclusivamente al uso de plantas, hierbas y otros elementos de su entorno, actuando como un “canal” de las energías de la naturaleza invocadas por él. En la amazonía peruana, los curanderos son popularmente llamados “médicos” (diferenciándolos de los doctores, a los que llaman “facultados”), y se consideran nacidos para curar los “Daños”; diferenciándose más bien del brujo, que es como denominan al “malero” o individuo que realiza “Daños” y del “hechicero”, que es como nombran a los brujos negros, a quienes consideran casi como a asesinos. Ningún curandero selvático tolera ser confundido con ellos o nombrado de esa manera.


La forma de iniciación en la magia en la amazonía tiene lugar a temprana edad en el caso de herencia familiar ó en otros casos, tras realizar un viaje de iniciación, de período indeterminado, por la espesura de la selva, siendo ahí instruido el chamán por los espíritus de la selva mismos. El conocimiento de la medicina herbaria por parte de los practicantes de esta rama de la magia es inmenso y no deja de sorprender a los científicos e investigadores, anhelantes de encontrar nuevas propiedades medicinales y curativas en la fantástica farmacopea herbaria amazónica, y que son totalmente desconocidas por la ciencia occidental.


Los chamanes y curanderos amazónicos se consideran inmersos en una comunidad mística con la selva y sus habitantes, tanto los que pertenecen a esta realidad como los que pertenecen a las otras, siendo el uso ritual y curativo de las diversas variedades de plantas psicoactivas o alucinógenas muy común para ellos, teniéndolas clasificadas de la siguiente manera: las que hacen ver, que son las que permiten ver situaciones y realidades más allá de la capacidad de los sentidos normales; las que hacen viajar, que son las que les permiten ver y observar sitios épocas y lugares ubicados en este mundo y en otros; las que enseñan, que son las que les dan la posibilidad de aprender la magia y sus inmensos conocimientos en medicina herbaria, en esos casos, ellos consideran que “la planta les enseña”. También están las que calientan el cuerpo, utilizadas para procesos curativos, las que afinan y embellecen la voz, utilizadas para seducir, las que dan fuerza, las que queman las almas, usadas para anular “Daños”; las que cicatrizan heridas, y finalmente, las que se intercambian con las entidades invisibles. Entre todas ellas, destacan a la ayahuasca (Banipteriosis caapi), a la cual consideran su maestra.


Para realizar el ritual de la toma de la ayahuasca, como paso previo se realiza una limpieza y purificación de las vísceras por medio de la ingesta de un cocimiento en base a la planta conocida como yawarpanga, la cual posee un poderoso efecto vomitivo, siendo la evacuación tan exhaustiva. que, se asegura que se llega incluso a sentir que se expulsa medicamentos tomados tiempo atrás; una vez realizada esta limpieza, se realiza un día de ayuno, para luego finalmente realizar la ceremonia en sí.


La ayahuasca no se consume sola, sino más bien se hace un cocimiento de esta planta y la chacruna, pues es esta última la que hace activa las cualidades psicoactivas de la ayahuasca. Apenas transcurrida media hora, aproximadamente, se inicia el estado alterado de conciencia, conocido por los chamanes como mareación, condición en la cual, tras una sensación de un impacto sordo en el área del tórax, se inician las visiones e imágenes, envolventes, nítidas y llenas de color, que van desde ver sucesos pasados y futuros de la historia de la humanidad, hasta asuntos personales, pasando por simbolismos referentes a la vida y estado del participante; todo esto se vive mientras se tiene constantemente al chamán guiando la experiencia, envolviendo a los participantes en densas nubes de humo de cigarros de tabaco negro selvático, conocidos como mapachos, a la vez que recita y canta los icaros, que son versos y cánticos ancestrales propiciatorios para las visiones.


Durante el proceso de la mareación, el chamán que también se encuentra bajo los efectos de la ayahuasca, observa atentamente las emanaciones de color que despiden los participantes, -las cuales pueden ser consideradas como manifestaciones del Aura del paciente-, interpretándolas con la finalidad de identificar enfermedades y “Daños”, para tomar medidas para eliminarlos; muchas veces los realizan por medio de una flema mágica, el mariri, con la que envuelven el “Daño” absorbido por ellos para finalmente escupirlo. En este proceso a veces el “Daño” se logra manifestar físicamente, adoptando generalmente una forma animal. El proceso en que el chamán absorbe este tipo de “Daño” y lo expulsa es el más peligroso de todos, incluso llegando a poner en riesgo la vida del curandero. Muchos chamanes logran también, por medio de la ingesta de ayahuasca visitar otras partes del mundo y de otros mundos bajo los efectos de las mareaciones.


Actualmente, varios médicos y científicos, peruanos y de diversos países se encuentran en la amazonía peruana, investigando codo a codo con los chamanes de descubrir si la ayahuasca y otras plantas psicoactivas pueden ser utilizadas para curar enfermedades por medio de los tratamientos que utilizan desde tiempo inmemorial los chamanes amazónicos.

sábado, 13 de septiembre de 2008

El Japiñuñu o la mujer alada del Perú


Este relato me lo contó el señor J.M.H.G. destacado ingeniero y difusor científico, que por razones obvias prefiere mantener el anonimato, pero que para el siguiente relato lo llamaré “Jose Antonio”.

Corría un 11 de agosto de 1956 y José Antonio, un niño de apenas ocho años de edad, vivía en el Cuartel “Cabo Pantoja” del Ejercito Peruano, departamento de Loreto, frontera con el Ecuador, un lugar sumamente ignoto, perdido en nuestra amazonia. Para que se ubiquen, es donde, de acuerdo al mapa, el Perú en su parte superior termina en “punta”. Allí vivía el pequeño José Antonio con su padre un médico asimilado como Comandante de la Sanidad del Ejército, su madre y hermanos.

A pesar de las precarias comodidades del cuartel era un niño feliz en medio de la selva. Sin embargo pronto se vería cara a cara con uno de los mas extraños misterios de la jungla peruana.

Diariamente el niño tenia que caminar, acompañado de otros compañeritos, a la única escuela de la zona, distante 8 kilómetros. Una tarde, debido a que lo habían desaprobado en un curso, lo castigaron mandándolo a dormir temprano. Serian las ocho de la noche.

Había estado sollozando José Antonio largo rato y tratando a la vez, de conciliar el sueño. De repente escuchó que fuera de su cabaña, alguien imitaba sus lloriqueos infantiles. El, disforzado, empezó a llorar con mas fuerza. Y con mas fuerza afuera lo remedaban.

De repente el niño escuchó que en el techo algo de gran peso se posaba, haciendo un poderoso estruendo. Al poco rato, un soldado apellidado Panduro, que estaba haciendo de retén, se acercó alarmado a la cabaña y José Antonio le escuchó preguntar si todo estaba bien, ante el cual sus padres le dijeron que si, que no había ningún problema. Al rato se escuchó un gran escándalo, y a un hombre que gritaba desesperado. Toda la gente salió de sus casas y justo por la casa del niño, otro soldado disparaba a una especie de gran pájaro oscuro que en medio de las sombras atacaba a Panduro, y lo mas sorprendente ¡aparentemente trataba de llevárselo…!, En medio del alboroto de la gente, el animal, arrastró al soldado por unos 30 o 40 metros. Con los disparos la cosa aquella alzó vuelo y en medio del griterío desapareció, perdiéndose en la noche.

Todos inmediatamente se acercaron al soldado maltrecho, que se había quedado mudo e inmóvil. Providencialmente no había sufrido mayores daños físicos, salvo unos profundos rasguños en el cuerpo y los brazos. Luego de un largo rato, Panduro recobró lentamente el ánimo. Allí es donde contó horrorizado que el animal no era un pájaro. Hasta ese entonces todos creían que había sido un cóndor o algo parecido, aunque dicha explicación era insuficiente, habida cuenta que nunca se había escuchado historia de cóndores roba-hombres y menos por aquellos rincones amazónicos. Pero no. Lo que contó el soldado Panduro, con gesto de terror, era que lo que momentos antes lo había atacado, no era humano. Era un inmenso pájaro con la cabeza… de una horrible mujer . Y que con sus garras, lo había sujetado fuertemente del cuello.

Era el Japiñuñu.Luego durante su estada por esos lares, se enteraría que éste no seria sino uno de muchos encuentros que muchos nativos en la zona contaban desde tiempos inmemoriales. Tantos relatos señalando al mismo ser fantástico, que ya incluso tenía un nombre. Era pues el Japiñuñu.

Es interesante recordar como este ser, de índole mítica, ha sido descrito y visto en otras partes del mundo. Incluso tanto en la mitología griega como en su literatura se ha hablado de estos seres, que como se recordará, asediaron al legendario héroe Jasón, en su búsqueda del vellocino de oro y son mencionados también en La Odisea de Homero. Pero allí tienen otro nombre. Se les conoce como ARPIAS.

Rememoremos incluso como son mencionados como personajes que formaron parte de la Historia de la fundación del Tahuantinsuyo. ¿O acaso no recordamos a uno de los Hermanos Ayar convertido en un inmenso pájaro con cabeza humana? Pero mas allá de mitos y leyendas, ¿Qué fue lo que atacó al soldado Panduro aquella aciaga noche del 11 de agosto de 1956?, ¿fue un ser real? ¿O las sombras del terror le hicieron ver al conscripto, aquello que su cosmovisión andina, llena de supays y saqras, solo le podía dar? Solo para quienes lo han visto, o han sobrevivido a su ataque, el Japiñuñu es tan real… como la mas auténtica de sus pesadillas.

Por Anthony Choy

domingo, 7 de septiembre de 2008

Huayruro


HUAYRURO: Semilla del árbol del mismo nombre (Ormosla coccinea), y que se utiliza como amuleto para atraer la suerte y alejar la negatividad. Su uso para confeccionar amuletos como collares, dijes y en un sinfín de objetos es muy amplio. La tradición dicta que estas semillas pueden ser "machos", cuando presentan un lunar negro, y "hembras", cuando son completamente rojas. Se les atribuye también la extraña propiedad de "tener hijos", cuando se juntan semillas "macho" y "hembra" (aparecen súbitamente, nuevas semillas, muy diminutas) Actualmente es muy común verlo en amuletos elaborados en plata, lo cual refuerza su capacidad como amuleto, al atraer así las influencias lunares.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Criaturas extrañas del misterioso Japón


Para todos –en especial para los más jóvenes-, no es raro que cada año lleguen desde el país del sol naciente, todo un universo de criaturas fantásticas que, al poco de ser vistas en nuestras pantallas de televisión o videojuegos, se vuelvan la moda del momento, los juguetes preferidos de los engreídos de la casa, o el tema de los videojuegos más populares. Cuando se habla sobre criaturas no catalogadas por la ciencia, investigadas por los Criptozoólogos, todas las miradas del mundo se dirigen de inmediato hacia Escocia (el monstruo del Loch Ness), el Tíbet (el Yeti), o Estados Unidos (el Bigfoot). Hasta hace poco tiempo, Japón sólo era relacionado con monstruos gracias a su poderosísima industria del entretenimiento,… y así fue hasta el 24 de enero del año pasado, cuando de las profundidades del mar nipón surgió una criatura procedente del abismo de los tiempos: un tiburón considerado como un fósil viviente; el “filled shark” como fue denominado inicialmente, no solamente fue avistado, sino filmado y posteriormente capturado por los oceanógrafos del Parque Acuático de Shizuoka.


A partir de ese momento, el mundo criptozoológico volteó su mirada hacia la potencia de oriente, sobre todo tras observar que los científicos japoneses más reputados y los medios de comunicación nipones, no tienen remilgo alguno, a la hora de mostrar una sana política de apertura, a la hora de investigar lo insólito.


La “fauna misterios japonesa”

Un rápido repaso al Japón del siglo XXI en el terreno criptozoológico, nos deja más que impactados: no solamente existen una amplia lista de criaturas desconocidas, viviendo dentro del territorio de la nación más adelantada del mundo, sino que para el japonés común y corriente, su existencia es indiscutible, y no es para menos, ¡si los han estado observando, en muchos casos, desde hace varios siglos!!!; repasemos pues, la fantástica fauna nipona de criaturas misteriosas: descartando los que son producto de “leyendas urbanas”, y los seres mitológicos nipones que pertenecen por completo al terreno de lo fantástico, se han contabilizado un mínimo de siete criaturas misteriosas que han estado o que están presente aún, en determinados lugares del territorio japonés: el “Hibagon”, el “Tsuchinoko”, el “Kusshii”, el “Isshii”, la “Serpiente Gigante del Monte Tsurugi”, el “Takitaro” y el “Kappa”.


Conoceremos una por una, las sorprendentes historias de cada una de estas criaturas: para muchos, podrían ser nada más que productos de la imaginación de los habitantes de una sociedad muy adelantada, pero que aún mantiene un estrechísimo vínculo con sus creencias ancestrales, y tal vez ese debería ser el caso, salvo, claro está, que como podrá descubrir el lector, en más de una ocasión estos seres no solo han dejado plasmado su paso por este mundo, en registros fílmicos o fotográficos, sino que en más de una ocasión lo han hecho, frente a los sorprendidos ojos de profesionales altamente calificados y científicos,…


El Hibagon

Es un homínido similar al “Bigfoot”, y que habita en las proximidades del Monte Hiba en el norte de la prefectura Hiroshima; este “abominable hombre de las nieves” nipón, ha estado presente en la mitología japonesa por muchos siglos (existe una amplia colección de antiguos grabados japoneses, que retratan al Hibagon), y fué considerado por mucho tiempo como una leyenda, hasta que decidió hacer su aparición.


De acuerdo a los numerosos encuentros visuales ocurridos a principios de los 70’s, el Hibagon alcanzaría una altura de entre 1.5 y 1.7 metros y pesaría entre 80 y 90 kg. Está cubierto de una espesa pelambrera negra o marrón (algunos testigos aseguran haber visto una mancha de piel blanca en sus brazos y pecho) y tiene una cabeza inusualmente grande con forma triangular y ojos que transmiten inteligencia.


El nombre Hibagon se lo puso la agencia local de control animal. El primer avistamiento conocido ocurrió el 20 de Julio de 1970 en una zona del monte Hiba muy próxima a la frontera con la prefectura Tottori. Tres días después de ese primer avistamiento, la peluda y simiesca criatura fué vista de nuevo caminando rápidamente a través de un campo de arroz en la cercana ciudad rural de Saijo. Se produjeron un total de 12 avistamientos de la criatura ese año y en Diciembre se encontraron sus misteriosas pisadas en la nieve.


Al parecer debido al incremento de la presión humana en la zona durante la temporada de caza la criatura se veía forzada a bajar de la montaña favoreciendo que se produjesen numerosos avistamientos en los veranos entre 1971 y 1973. El 15 de Agosto de 1974, el Hibagon fué finalmente fotografiado cuando se estaba escondiendo tras un árbol y fueron halladas a posteriori varias pisadas de unos 20 cm. de longitud en el lugar. Después de que se tomara esta foto, el Hibagon solo ha podido ser visto en un par de ocasiones más, una en 1980 y otra en 1982 antes de desaparecer para siempre.


Si bien se podría considerar que esta criatura podría estar extinta, el Hibagon podrá haber desaparecido hace mucho tiempo,.. pero los residentes de Saijo no lo han olvidado: dicha ciudad lo ha adoptado como su mascota, ¡las tiendas de souvenirs venden huevos de Hibagon y otros dulces con forma de simio que recuerdan a la criatura!!.


Para muchos, esto último sería una muestra de que este ser pudo ser creado por algunos interesados en buscar atraer el turismo a la zona de las apariciones, o de crear tal vez una imagen pintoresca, para luego obtener pingues ganancias con un bien planificado “merchandising”, pero hay algunos datos que no podemos obviar: la primera, es que la Prefectura de Hiroshima cuenta ya desde hace mucho antes con una intensa actividad turística, y en la cual el Hibagon no llega a ser más que un pie de página, y la segunda –y la más importante-, que su presencia en la zona ha sido registrado en grabados de los siglos XVII en adelante.


¿Habremos visto lo último del Hibagon, el Bigfoot japonés?, ¿se habrá ocultado en la bruma del tiempo para no volver jamás?, esperemos que no sea así. A pesar de los años transcurridos desde que se tomó la única y borrosa fotografía de esta esquiva criatura, los criptozoólogos japoneses aún no pierden las esperanzas de encontrarse con el Hibagon de nuevo. Pacientemente, aún se agolpan, en grupos raleados, portando tecnología de punta, acechando por los senderos del Monte Hiba, esperando que la montaña misterios, les permita atisbar aunque sea por un pequeño instante, a su más famoso y enigmático habitante,…

(CONTINUARÁ,…)

viernes, 29 de agosto de 2008

¿Bulldozzers en la América precolombina?


Uno de los antiguos artefactos cuya función ha sido reinterpretada por autores contemporáneos -astroarqueólogos-, es esta pequeña figura que fue clasificada como un jaguar de juguete cuando fue encontrada en Panamá hacia los años veinte. Sin embargo, si consideramos la sugerencia de que esta figura es en realidad una máquina excavadora, como nuestros actuales bulldozers, entonces el objeto adopta una apariencia diferente. A pesar de la antigüedad del modelo, los curiosos apéndices triangulares empiezan a parecernos ahora palas de brazos mecánicos. Las ruedas dentadas que están montadas sobre la cola del modelo parece como si fueran a engranarse con cadenas o correas.

A pesar de todas estas conjeturas, los escépticos señalan que la construcción de una excavadora de tamaño normal exigiría unos considerables recursos tecnológicos -para fundir el hierro, por ejemplo, y para fabricar las piezas grandes de la máquina- de los cuales no se ha encontrado absolutamente ninguna prueba.

Los autores que hablan acerca de este invento no dudan en conectarlo con hazañas tan prodigiosas como la construcción de la ciudad «perdida» de Machu Picchu, edificada a 2.100 metros sobre el nivel del mar en los Andes peruanos. Afirman también que seguramente fue necesaria una maquinaria considerable para mover las grandes cantidades de tierra y de piedra precisas para la construcción de dicha ciudad(?!!). Pero este increíble argumento tampoco parece tener mucha solidez: es bastante probable que estas grandes proezas no requirieron nada más que fuerza física y el ingenio creador de nuestros antepasados.

jueves, 28 de agosto de 2008

Pago a la tierra


Uno de los rituales más antiguos y enraizados aún en el ande; es una celebración mística de agradecimiento a la Madre Tierra, a la "Santa Tierra Pachamama". Actualmente poderosamente influida en sus oraciones por el rito cristiano, aún no ha perdido su más profuna esencia del pasado inca y pre-inca.

Para pagar la tierra de una casa se contrata un pagador de tierra, en donde el se encarga de realizar el pago a la tierra ; el pago consiste el comprar una misa , en el cual se encuentra una casa de dulce , una pareja de esposos , con todos los animales de la casa, todo esto lo compra el pagador que va a realizar la misa y solicita a la dueña de casa unthu (cebo de llama) coca(hierba), un pequeño feto de llama o de alpaca , alcohol, bosta en saquillo (excremento de la vaca), vino, dos estuches de serpentina, inciencio, coca, dos cervezas, todos los utensilios que se utiliza los trae el pagador que hace la misa, a ecepción del clavel blanco que lo compra el dueño de casa.

El pagador realiza la misa con la presencia de la familia en un dia determinado (generalmente en los meses de enero y agosto se realizan los pagos a la tierra de la casa), la ceremonia se realiza de la siguiente manera : se tiene que realizar necesariamente de noche, el señor pagador llega a la casa de la dueña en una hora determinada por los dos, por lo usual es a las 10 de la noche, tiempo que se da el armado de la misa para el pago de la tierra la misa se realiza a las 12 de la noche , el escoge y hace escoger a los familiares quintus de cocas enteras , esto siempre lo realiza sobre una junkuña, hecha en unas conchitas vino, en un untu lo transforma es una pequeña mesa donde lo pone la casita los dulces , confites, el clavel rodeado de coca sopado en vino, pidiendo un deseo con toda fe a la madre tierra, esto lo envuelve en el papel de espacho , luego de eso lo empaqueta y sortea donde va enterrar el paquete y si la madre tierra esta contenta o si quiere que le ofrenden en un cerro o en una casa, después de todo se lleva la ofrenda y se quema en un lugar determinado , si las cenizas salen negras significa que la ofrenda no es del agrado de la madre tierra, si salen blancas quiere decir que si es de su agrado.

martes, 26 de agosto de 2008

¿Nanotecnología hace 300,000 años?


¿Viajeros a través del tiempo, procedentes del futuro?, ¿civilizaciones desaparecidas y extremadamente avanzadas de nuestro planeta? ¿extraterrestres visitándonos, en un remoto pasado?,… estas son unas de las teorías más aceptadas –en la mayoría de los casos, a regañadientes-, por la ciencia, cuando son descubiertos los denominados “OOPARTS”. Este término, que en inglés significa “Out of place artifacts” (artefactos fuera de lugar), designa a todo objeto encontrado en nuestro planeta y que, por sus características o extrañas cualidades, “reta” con su sola existencia, a la cronología de sucesos que crean lo que todos nosotros llamamos “la historia de la humanidad”.


El que el hombre de la calle sepa de la existencia de uno de estos objetos, le llena del asombro y la emoción de ver que se nos abren infinitas posibilidades de imaginarnos un nuevo mundo, un nuevo universo, en el que no todo está escrito aún; para los arqueólogos y estudiosos mas bien, dichos “artefactos” son vistos con desagrado –y no poco deseo de desparecerlos para siempre-, debido a que su sola existencia, hace tambalear ese mundo de exactitud y perfección que desean crear para nosotros: una visión forzada del mundo, y donde lo “inexplicable” no tiene cabida. Es por eso que los “Ooparts” reciben también un nombre, más acorde con ellos y el cual yo prefiero: “Los objetos malditos”.


Aparecen cada vez con más frecuencia en todo el mundo, en diversos yacimientos arqueológicos. También surgen cada día, por decenas, desafiantes, desde los polvorientos almacenes de los museos, “enterrados” ahí a propósito, con la infame etiqueta de “objeto de culto”, puesta así en un vano intento para que no vean la luz jamás,… en algunas excepcionales y raras oportunidades, hacen su aparición y caen precisamente en las manos de personas de mentalidad abierta, dispuestos a desentrañar todos sus secretos, a responder las preguntas que surgen, cuando los enigmáticos “Ooparts” hacen su aparición: ese fué el caso que aconteció en los remotos Montes Urales, entre 1991 y 1993.


El sensacional descubrimiento tuvo lugar en diferentes puntos del cauce del Río Narada, en la parte oriental de los Montes Urales (Rusia); primero buscadores de oro, y luego expediciones científicas, comisionadas por el Instituto Central de Investigación Científica de Geología y Prospección de Metales Preciosos y Noferrosos de Moscú, descubrieron MILLARES de objetos metálicos, en las capas sedimentarias de varios ríos de la región. Los diminutos objetos encontrados (eslabones y tornillos), eran evidentemente de procedencia manufacturada, ¡pero con una antigüedad de entre 20,000 y 300,000 años!!!; encontrados en profundidades que van de 3 a 12 metros, los objetos han sido ubicados en el Pleistóceno Superior y por consiguiente, muy lejos en el tiempo en el que el hombre aprendió a trabajar el metal. Asimismo, lo primero que dejó perplejos a sus descubridores fueron las dimensiones de objetos en sí: ¡entre 3 centímetros y 0.003 milímetros!!!


Si de por sí su existencia era intrigante, aún más lo fueron los resultados de los primeros análisis realizados por los especialistas: estudiados por las Academias de Ciencias rusas de Syktyvka, Moscú y San Petersburgo, así como por el Instituto Científico de Helsinki (Finlandia), con las más modernas técnicas de análisis metalúrgicos, microscopios de barrido por electrones y análisis espectroscópicos, arrojando los siguientes resultados, acerca de estos inauditos “objetos”: los más diminutos están elaborados con una casi perfecta aleación de tungsteno y molibdeno, metales que son muy difíciles de alear (puntos de fusión de 3410° y 2650° grados, respectivamente), y finalmente, y tal como los informes periciales de dichas instituciones hicieron públicos de manera oficial:


“…estos objetos son evidentemente el producto de un inexplicable y muy avanzada tecnología, que llevará notables semejanzas a los elementos de control utilizado en micro-dispositivos en miniatura en nuestra tecnología más avanzada, los denominados nano-máquinas; esta tecnología está todavía en sus inicios con nosotros,…”


Pero el Instituto de Moscú llegó aún muchísimo más lejos: demostrando sus especialistas que no tienen el temor a declarar algo en lo cual sus conocimientos y sus análisis les muestra algo innegable y con absoluta claridad, publicaron el “Informe Pericial No. 18/485 del 29/11/96”, el cual concluyó:


“…Los datos obtenidos permiten pensar EN LA POSIBILIDAD DE UNA TECONOLOGÍA DE ORIGEN EXTRATERRESTRE.”


Nada se sabe aún acerca de quiénes eran los desconocidos metalurgistas que crearon tales avanzadísimos artilugios, al igual que su función; para los investigadores de lo insólito, hace ya casi medio siglo que han ido apareciendo informes -luego acallados-, acerca de la existencia, en la lejana Siberia y en los Montes Urales, de restos arqueológicos que demostrarían, si no la existencia de una civilización desaparecida, por lo menos (eso sería lo más espectacular de todo), rastros de la presencia de visitantes del cosmos, los cuales al parecer han utilizado nuestro planeta como una suerte de complejo industrial en un pasado muy remoto, produciendo objetos tecnológicos, con usos y motivos que rebasan nuestro entendimiento.

domingo, 24 de agosto de 2008

Chankillo


Chankillo sería el observatorio solar más antiguo de America: “Las torres de Chankillo nos proporcionan una prueba de las primeras observaciones solares y de la existencia de avanzados cultos al Sol, los cuales precedieron casi 2.000 años a los del Cuzco incaico”, afirman los arqueólogos.

Hasta este momento se creía que los primeros observatorios solares estaban en la región de Cuzco, o habían sido construidos por la cultura Moche en la costa peruana, 600 años después de Chankillo. Chankillo fue construido en el periodo que se corresponde arqueologicamente con el colapso de uno de los mayores centros religiosos de los Andes, el de Chavín de Huántar, entre el año 200 y el 300 a.C.

Los restos arqueologicos estan ubicados a unos 15 kms al sur de Casma (a 400 kms. de Lima, Perú), Chankillo está compuesto por una fortaleza estratégicamente ubicada en lo alto de un cerro, de tres gruesas murallas de piedra ovoides, concéntricas, (con cinco, cuatro y tres entradas respectivamente desde la exterior hasta la interior). Estos accesos nivelados dan paso a unos elaborados corredores, cuyos techos están hechos con gruesas maderas de algarrobo. Rodeados por estos cículos concéntricos se hayan dos estructuras redondas y una circular.

Tomando como referencia la madera de algarrobo encontrada, mediante análisis con el C-14 se estima la antiguedad en unos 2300 años.

“Desde el siglo XIX se especulaba que la fila de 13 torres podría ser una referencia a la luna, pero nadie decidió seguir esa pista”, dijo Ghezzi. “Miles de personas podrían haberse reunido para observar impresionantes eventos solares. Estos amaneceres y atardeceres podrían haber sido utilizados en función a una agenda política”, comenta el investigador Ivan Ghezzi. “Por ejemplo, durante la época del solsticio de verano en junio (el día más largo del año) el sol sale justo a la izquierda de la torre más septentrional”.

sábado, 23 de agosto de 2008

Quirquincho


QUIRQUINCHO: Nombre con el que se conoce en el sur del Perú al Armadillo (Chlamydophorus truncatus) Se utiliza comúnmente a este animal –vivo-, para realizar “limpias” o “limpiezas” con la finalidad de extraer el “Daño” de una persona. Es frecuente la muerte del animal tras la operación, y también por las malas condiciones en que se les mantiene en cautiverio, por lo que dicha especie se encuentra actualmente amenazada de peligro de extinción.



"Dar tierra de muerto"


“Dar tierra de muerto”
Entre los rituales de destrucción más famosos, conocidos y utilizados en nuestro país se encuentra este. Si bien es temido por su letal eficacia, un análisis imparcial y muy detallado de la forma de realizarlo y los efectos que ocasiona, lo coloca en el área de los envenenamientos, y en este caso particular, casi al nivel de una suerte de guerra bacteriológica.

Como ya he mencionado, este tipo de “Daño” se realiza haciendo ingerir a la víctima un compuesto elaborado por un hechicero o brujo negro, y que tiene por principal ingrediente tierra y materias en descomposición procedentes de una tumba. A pesar de la creencia popular sobre que es el poder del brujo, aunado a la alma del muerto, es lo que producen el desenlace fatal, la verdad es que el responsable de este envenenamiento es una bacteria denominada Bacillus anthracis que produce una enfermedad infecciosa conocida como ántrax o carbunco. También se le conoce como ántrax maligno o pústula maligna.

Esta enfermedad, que ha sido utilizada como arma biológica en nuestros tiempos, paradójicamente, es una de las más antiguas conocidas por el hombre: tal vez esta sea la razón por la que sus terribles efectos fueron conocidos y luego malamente aplicados por los brujos negros desde mucho tiempo atrás. Ataca principalmente a animales de sangre caliente, incluidos los seres humanos; se adquiere la enfermedad a través de la ingestión de alimentos contaminados provenientes de animales infectados por la picadura de insectos chupadores de sangre, la inhalación de esporas de la bacteria, a través de los cortes o abrasiones de la piel y afecta principalmente a personas que manipulan cadáveres o que tienen contacto con heces de animales infectados.

En las personas, hay tres formas en que se presenta la enfermedad: cutánea, pulmonar y digestiva. La forma externa o cutánea es la más frecuente ya que representa el 95% de los casos. Se contrae a través de los cortes. Se caracteriza por la aparición en la piel de unas úlceras, con el centro negro, conocidas como “pústulas malignas”. Resulta mortal en un 20% de los casos que no reciben tratamiento.

El carbunco pulmonar se adquieren mediante la inhalación de esporas o por el consumo de carne contaminada y suponen el 5% de todos los casos de carbunco que se detectan. En su fase inicial, los síntomas de la forma pulmonar, conocida como enfermedad de los cardadores de la lana, son parecidos a los de las enfermedades respiratorias virales, pero en días posteriores aparecen graves dificultades respiratorias. El carbunco por inhalación presenta una alta tasa de mortalidad a menos que la persona haya sido vacunada o el tratamiento con antibióticos comience muy pronto, excepto en los casos que evoluciona la enfermedad con mucha rapidez.

El carbunco digestivo está provocado por el consumo de carne ó alimentos contaminados -que es el caso de este tipo de “Daño”-, los síntomas son nauseas, vómitos, dolor abdominal y fuertes diarreas. En el carbunco digestivo tratado a tiempo, la tasa de mortalidad es aproximadamente del 50%. Tanto el carbunco pulmonar como el digestivo son los que se manifiestan al recibir un envenenamiento de este tipo; es posible curarlos con un tratamiento adecuado. Muchas veces, lamentablemente, la víctima o sus familiares recurren primero a un curandero antes que a un hospital, cambiando de tratamiento cuando ya es demasiado tarde, pues puede ser mortal de forma casi inmediata en casos agudos ó en un período de tres a cinco días en caso de envenenamiento parcial.

Cuando la enfermedad llega al nivel de toxemia (presencia de toxinas o materiales tóxicos en la sangre), la cual se da en casos terminales, les es muy difícil a los médicos (salvo que sean especializados en el tema), poder detectar la enfermedad con precisión, por lo que la rapidez a la hora de llevar a la víctima a un hospital es vital.

No es raro que algunos brujos negros utilicen, junto con la “tierra de muerto”, algunos tipos de venenos poco conocidos, dificultando así aún más la curación de la víctima, aunque individuos con ese nivel de conocimientos son más bien muy escasos.

Si bien se han dado casos de curaciones mágicas y por medio de la fe en este tipo de envenenamiento, lo más seguro es recurrir a la ciencia médica en estos casos; ya se conocen actualmente antídotos eficaces.

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