jueves, 30 de abril de 2009

La huella del diablo




La Dom zu Unserer Lieben Frau, Frauenkirche, de Múnich, es la Catedral de la capital de Baviera. Está construida sobre las ruinas de una antigua iglesia del siglo XIII llamada Capilla de Santa María. En 1458, el pésimo estado de la capilla y el aumento de población de Múnich concibieron la idea de crear la nueva Iglesia.

Fue ordenada construir por Segismundo de Baviera al arquitecto Jörg von Halsbach. La construcción empezó en 1468 y hasta 1488 no se completaron sus dos fascinantes torres. Se construyó con ladrillos y es una de las más reconocidas obras del estilo gótico.

En 1494 la Iglesia fue consagrada. Por esta época, se empezaron a usar las torres, de gran altura, como defensa para la ciudad. Esto hizo en pensar en cambiar el aspecto final de la cúpula de las dos torres, que terminó en el actual modelo que se acabó en 1525.

La Segunda Guerra Mundial deterioró mucho el estado de la Catedral, tanto que hasta 1994 no se terminaron las obras de reconstrucción.

La huella
La “huella del diablo” (Teufelstritt), es la curiosa leyenda que lleva aparejada la Catedral desde su construcción. La misteriosa historia cuenta que el arquitecto de la Iglesia, Jörg von Halsbach, hizo un pacto con el diablo.

Cuando el diablo se enteró de que iban a construir una iglesia tan grande, con capacidad para 20.000 fieles, encolerizó de tal manera que se propuso impedir por todos los medios el avance de la obra. Pero el arquitecto le propuso un pacto al diablo. El pacto consistía en que Halsbach construiría una Iglesia sin ventanas a cambio de que el maligno no se entrometiera en la construcción y le concedía una serie de favores personales. El diablo viendo la imposibilidad de lograrlo, aceptó.

Y así fue, la Iglesia de hecho se construyó en un tiempo prodigioso para la época: 20 años. El arquitecto, según la leyenda, demostró ser más listo que el propio diablo y le condujo hasta el centro de la entrada a la Catedral, justo un lugar en el que no se podía ver ninguna ventana, ya que estaban tapadas por las columnas. Se supone que el diablo no pudo adentrarse más para comprobar que era una ilusión óptica ya, que era un lugar sagrado.

La irá de Satán fue tan grande que dejó en el suelo su huella. La huella, según se cuenta, apareció al poco de construirse la Catedral, de ahí que la leyenda surgiera al poco de terminar dicha construcción. Además, el hecho de que Halsbach muriese poco después contribuyó a alimentar la leyenda con historias acerca de la venganza del maligno.

miércoles, 29 de abril de 2009

Autoestopistas fantasmas (5): La novia de Azapa



Cuenta esta leyenda que una novia aparece y desaparece en el tiempo, buscando encontrar a su amado, en algún recodo de la carretera hacia el Valle de Azapa, acá en el extremo norte de Chile.

Es una historia en que el amor y el destino se van a entrelazar trágicamente. Los orígenes de esta moderna leyenda ariqueña hay que buscarlos en los años ‘50s, en un mes de Octubre, mes en que el destino le tenía reservado a esta novia enamorada su muerte.

En aquel entonces, no existían los buses que hoy conocemos y para ir de un lugar a otro, los habitantes de la zona viajaban en camiones, los cuales realizaban uno o dos viajes diarios. En uno de esos camiones viajaba una joven enamorada hacia el Santuario de Las Peñas, donde la esperaba su novio para unirse en matrimonio hasta que la muerte los separara. Sin embargo, el novio enamorado y sus familias aguardaron inútilmente todo el día a la entrada del Santuario,… pero el camión en el que viajaba la novia había chocado de frente con otro camión en el valle de Azapa.

La ruta y el camino de tierra eran en ese entonces muy estrechos, y no permitió maniobra alguna al conductor, al volcar tres personas perdieron la vida, entre ellas falleció con su vestido de novia, Gloria del Rosario Barrios.

Aquí comienza la historia.
Don Félix Zegarra, ariqueño, en ese entonces un hombre de tan sólo 18 años conducía uno de estos camiones, y uno de sus pasajeros era esta novia enamorada.

Don Felix Zegarra nos revive aquellos momentos: “era el 6 de octubre,… llevábamos gente a Las Peñas y aquí a la altura del Alto Ramírez (antiguo camino al valle de Azapa, hoy camino de Cerro Sombrero), me di vuelta, choqué con un camión del regimiento, y con tan mala suerte que murieron tres personas, de esas tres personas había una señorita que se iba a casar a Las Peñas, según tengo entendido se apellidaba Barrios y esta niña se iba a casar y llevaba su traje de novia, todo para casarse…”;: nos relata con su voz aún angustiada.

Y continúa: “después del accidente, al tiempo después, según cuenta mucha gente, esta niña, esta señorita, aparecía en la noche, se subía a los vehículos y a muchos choferes los ha hecho hasta llorar del susto,… es mucha la gente en Arica, a la que que se le ha aparecido”.

Otras versiones de la historia, aseguran que la novia se casaría, de regreso de Las Peñas, en Arica, donde la esperaba su novio, un funcionario de Carabineros de Chile de esa época.

Junto con recordar el accidente en el que falleció la joven novia, don Félix Zegarra asevera que muchos le han contado su testimonio de la aparición de la joven, sin embargo, él nos advierte que “gracias a Dios a mi en ningún momento me ha salido”.

No fue esa la experiencia que tuvo la señora Julia Corvacho, antigua matriarca del Valle de Azapa y orgullosa afrodescendiente quien en 1990 nos relató que tuvo un encuentro con la joven novia enamorada, confesándonos haber sentido miedo en su encuentro con esta leyenda.

Doña Julia Corvacho vio a la joven novia esperar el camión en dirección a una cita de amor que no pudo ser.

Doña Julia nos dejó el siguiente testimonio:
“Lo que vi fue a una joven, vestida toda de blanco…en la noche…ahí estaba parada, venía un auto que se detuvo para embarcarla para llevarla p’abajo, p’Arica, pero no se subió…venía otro auto y tampoco se subió…y después en otro…la novia se ha subido y se fue a la ciudad, p’abajo. Pero primero no quiso embarcarse, yo estaba parada ahí mirando, ahí en frente y le pararon…”. Nos señala desde su casa la berma de la carretera, en la oscuridad de la noche en el valle de Azapa.

“Pero varias personas por muchos años dicen que la han visto dicen…por abajo, pero por acá no. Yo la vi una sola vez no más, solo una vez, y me dio miedo y me entré p’a mi casa”, concluye su relato.

Más allá de la ficción y del misterio Gloria del Rosario Barrios de ojos color aceituna, murió trágicamente a los 22 años de edad y sus restos se encuentran actualmente en el Cementerio Municipal de Arica.

Así que desde ese momento, si algún conductor incauto se detiene junto a una muchacha vestida de novia, en el valle de Azapa, y ésta le hace señas desde el borde de la carretera,… puede encontrarse con más de una sorpresa.

martes, 28 de abril de 2009

Los misterios del "Déjà vu": médicos británicos lo reproducen en laboratorio



Médicos británicos investigan a personas que siempre tienen la sensación de estar reviviendo el presente y han abierto una nueva brecha en la investigación del sorprendente fenómeno del "Déjà vu", que afecta al 70% de la población y para el que la ciencia no tiene todavía una explicación concluyente. Aunque se asocia con una alteración de la memoria, las investigación se ha complicado al constatarse que no es únicamente una vivencia ocasional, sino que hay personas que siempre tienen la sensación de que están reviviendo el presente. Es el “Déjà vu” crónico que ha comenzado a investigar la Universidad de Leeds recreando por vez primera esta experiencia en laboratorio, con resultados aún desconocidos. También pretende identificar las zonas cerebrales que intervienen en esta experiencia. La finalidad última es encontrar nuevas explicaciones a las conexiones entre la memoria y la conciencia y ayudar a las personas aquejadas de este síndrome.

Recordar cosas que aún no se han vivido es un fenómeno popular y científicamente conocido como “Déjà vu”. Afecta al 70% de las personas, particularmente a las de edades comprendidas entre los 15 y 25 años, según estudios formales. Para el doctor Arthur Funkhouser, hay tres tipos de experiencias que se recogen bajo esta denominación: el ya visto, el ya sentido, el ya visitado.

Aunque en ocasiones se ha relacionado con fenómenos temporales de epilepsia, la ciencia no ha descubierto todavía los mecanismos que pueden provocar esta vivencia subjetiva, que no puede compartirse con otras personas, que es fugaz para la memoria y sutil para la investigación médica.

Las hipótesis que avanza la ciencia para explicar este fenómeno son diversas. Psicólogos y neurólogos consideran el “Déjà vu” como una alteración de la memoria. Los psicoanalistas piensan que es resultado de los sueños diurnos y de las fantasías inconscientes de la persona.

También se relaciona con una alteración de la percepción o como un error en el procesamiento cerebral del tiempo, una especie de incapacidad temporal para establecer una secuencia lógica de los episodios percibidos.

Otra aproximación la considera como una experiencia catalogada como “falsa memoria”, según la descripción realizada por Elizabeth F. Loftus, de la Universidad de Washington. Uno de los artículos emblemáticos de la literatura científica sobre el “Déjà vu” lo publicó en Scientific American 2002, en el que se explica que Freud lo consideraba una fantasía del inconsciente.

El artículo expone también una aproximación “holográfica”: según el psiquiatra holandés Herman Sno, los recuerdos se acumulan en forma de hologramas y cuando la memoria acude a ellos, puede fabricar un recuerdo completo a partir de un pequeño detalle, originando la sensación de que la experiencia ya era conocida.

Según esta hipótesis, actualmente la más extendida, el cerebro memoriza los recuerdos de tal manera que cualquier detalle de una escena, como el olor, color o sonido, permite acceder a todos los detalles de la escena recordada, según el principio holográfico de que el todo está reflejado en cada una de las partes.

Por eso ocurre, según esta hipótesis, que cuando en una experiencia nueva el cerebro identifica un detalle asociado a otra experiencia anterior, incorpora los sentimientos vividos en la primera experiencia produciendo la sensación de que la estamos viviendo por segunda vez.

Nueva aproximación
Un nuevo paso en las investigaciones para profundizar en el conocimiento de esta experiencia lo han dado ahora investigadores de la Universidad de Leeds, a partir de la constatación de que no sólo hay personas que tienen esta vivencia ocasional, sino que también sufren “Déjà vu” crónicos, es decir, que constantemente tienen la sensación de estar “recordando” el presente.

Un grupo de investigadores liderados por el doctor Chris Moulin, quien ha abierto un blog sobre esta investigación, ha reunido a un grupo de personas que padecen “Déjà vu” constantemente con el fin de determinar las causas cerebrales de lo que suponen es un trastorno de la memoria.

La historia que relata al respecto la Universidad de Leeds en un interesante comunicado,
parece el argumento de una película de ciencia ficción: un paciente acude a la consulta de un médico por primera vez en toda su vida y dice que no sabe para qué ha venido si ya tiene el recuerdo de haber estado allí, de lo que hablaron (o hablarán), e incluso puede dar detalles de algunos objetos de la habitación a los que todavía ni siquiera ha mirado.

Este paciente forma parte ahora del grupo de personas de la Universidad de Leeds que es analizado por padecer lo que se ha denominado “Déjà vu” crónico, un supuesto trastorno de la memoria que provoca que los que lo padecen “recuerden” de manera constante el futuro, y que adelanten con asiduidad hechos y acontecimientos que aún no les han ocurrido.

Déjà vu en laboratorio
Este trastorno puede generar incluso que las personas afectadas dejen de ver la televisión porque ya saben lo que van a poner, y sienten como si estuvieran viendo programas repetidos. Estas personas con “Déjà vu” crónico se sienten abrumadas por la sensación constante de que todo lo que les pasa les resulta “familiar”.

Para profundizar en esta experiencia, el doctor Moulin y su equipo hicieron algo insólito: reproducir el “Déjà vu” en un laboratorio. Mediante hipnosis indujeron “Déjà vu” artificiales a estudiantes de la universidad que se prestaron como voluntarios para el experimento.

Se les dijo que recordaran algunas palabras, y luego se les hipnotizó para que las olvidaran. Posteriormente, se les enseñaron de nuevo las palabras, con el fin de que tuvieran la sensación de que las habían aprendido antes. Por último, se les pidió que emitieran juicios de valor acerca de dichas palabras, similares a la sensación de “Déjà vu”, con el fin de recopilar la mayor cantidad de datos posibles acerca de lo que podían o no podían recordar. La investigación no ha concluido.

El nuevo programa de investigación, denominado Cognitive Feelings Framework o CFF (en castellano, “entramado cognitivo emocional”), pretende considerar la experiencia subjetiva desde la perspectiva de la ciencia cognoscitiva, lo que los científicos esperan que sirva para entender mejor los “Déjà vu”, así como otro tipo de trastornos cognitivos, como los que se dan en ancianos.

Los investigadores han descubierto que el “Déjà vu” crónico puede producir depresión, llevando incluso al consumo de anti-psicóticos. Para Moulin, este tipo de sensaciones, si son frecuentes, suponen una disfunción de la memoria. Su interés se centra ahora en descubrir la relación entre la memoria y la conciencia.

Lo más curioso de los “Déjà vu” es que las personas que los padecen pueden recordar detalles muy específicos de hechos que aún no han llegado a ocurrir. Esto sugiere que las sensaciones asociadas a los recuerdos podrían estar separadas de los contenidos de la memoria, es decir, que habría dos sistemas diferentes en el cerebro que deberían trabajar unidos para que la memoria y sus sensaciones coincidieran, produciendo en las personas una percepción conjunta.

Circuito cerebral
Moulin cree que cuando recordamos el pasado, en nuestro cerebro se “enciende” un circuito que se halla en el lóbulo temporal, lo que origina en nosotros la experiencia del recuerdo, pero sólo de aquellas situaciones que hemos vivido. En el caso de las personas que padezcan “Déjà vu” crónico, este circuito quizá se halle activo permanentemente, originando memorias que aún no existen. Cuando algo nuevo les ocurre, tendrían por tanto una fuerte impresión de recuerdo.

El equipo de Moulin ha comenzado a trabajar recientemente con el laboratorio de neuro imágenes de la Universidad de York, con el fin de recopilar evidencias objetivas que acompañen a los datos subjetivos recopilados anteriormente por el CFF.

Con estas imágenes se espera determinar las áreas del cerebro que se activan en los individuos analizados cuando aseguran que se encuentran en un estado de “Déjà vu”. Así, se podrán determinar las áreas neuronales del cerebro implicadas en ciertos estados de conciencia, como los recuerdos.

El doctor Moulin está formando una red de pacientes de Leeds y del resto del mundo que padezcan el “Déjà vu” crónico. Al parecer, se ha encontrado con muchas personas con este mismo problema. Estos individuos se sienten solos en su propio desconcierto, pero ahora podrán ayudar a este grupo de científicos a aprender más sobre el fenómeno, sus causas y sus razones.

Aunque es un problema aún desconocido, los especialistas esperan que los pacientes con “Déjà vu” crónico les ayuden a descubrir las causas cerebrales que provocan estos trastornos en la percepción del tiempo. De esta forma, esperan encontrar nuevas explicaciones a la conexión entre la memoria y la conciencia, y conocer mejor ciertos trastornos, como los que sufre la percepción en la vejez. Además, desean que el estudio que se acaba de poner en marcha les permita ayudar a este tipo de pacientes.

(FUENTE: tendencias21.net)

lunes, 27 de abril de 2009

Colegiales realizando "el juego de la ouija"



En esta oportunidad, deseo compartir con ustedes un fragmento de mi último libro, en el cual reseño la más frecuente leyenda urbana existente con respecto a la práctica de la oui-ja: dicha leyenda urbana se ha convertido en un escenario frecuente de decenas -incluso miles-, de historias que se repiten una y otra vez, principalmente en centros educativos a lo largo de nuestra iberoamérica; la reseño de manera general, incluyendo los puntos en común que tienen sus diferentes versiones, y finalizo con un comentario personal acerca de la misma: espero que ladisfruten.


Este escenario ideado por el imaginario popular es el que tiene ahora más vigencia, gracias a la frecuencia en que se descubre que ha acontecido, ya sea en base a un supuesto ó a hechos reales.

Ocultos de sus profesores, un grupo de adolescentes, casi niñas, se encuentran encerradas en un salón de clases, a la hora del recreo ó en un ambiente en el que puedan mantenerse -por lo menos el tiempo prudencial-, seguras: ahí donde el control de los adultos esté ausente. El grupo es dirigido por la chica más decidida e influyente entre sus compañeras, por la que siempre lee libros que serían reprobados por sus padres o maestros, y que domina, aunque sea inicialmente, la lectura de manos, de cartas, ó algún otro arte esotérico.

Ha convencido a las demás con la promesa de obtener respuestas inmediatas de un inminente examen ó saber si su amor secreto les será finalmente correspondido. El miedo inicial de algunas ha sido vencido con algunas recriminaciones de las más “maduras”, logrando que la sesión sea considerada como una prueba de valor, intimidando a quienes se acobardan ante el hecho, temerosas de ser descubiertas, y temerosas a la vez, de lo que pudiera pasar. Casi obligando a algunas a participar, y a las demás, a no revelar lo que se está realizando, finalmente se da comienzo a “el juego de la Oui-ja”.

Tras repasar algunas oraciones extraídas de algún antiguo y ajado libro de magia –o como ahora se estila, de algunas copias impresas de datos extraídos de Internet-, se da comienzo con el “ceremonial”. Sentadas, recogidas alrededor de una hoja de papel ó un pedazo de cartulina donde están garabateadas a toda prisa las letras del alfabeto y colocando sus dedos temerosos sobre un vaso ó una simple moneda, comienzan con fervor a invocar al espíritu que desee comunicarse con ellas. Están a la vez aterradas y ansiosas; tienen muy presente las historias que se cuentan acerca de este peligrosísimo juego, y los aterradores desenlaces de las mismas, realizadas por algún grupo parecido al de ellas, muchos años atrás. Aún así continúan en pos de lo que desean saber, o en busca de la simple aceptación por parte de las demás. De pronto, la copa comienza a moverse, generando la sorpresa y el asombro de todas. Lentamente comienza a responderles sus preguntas.

De pronto, las cosas comienzan a ir mal: el vaso acelera su desplazamiento y el espíritu se muestra “molesto”. Rehusándose ya a seguir órdenes, él espíritu comienza a descargar una serie de sombrías predicciones, aumentando el terror cada vez más reinante en el grupo de jovencitas. La encargada de dirigir la sesión comienza a tener miedo: asustada les hace saber a las demás, que no sabe cómo deshacerse del agresivo intruso. Muertas de pavor, algunas tratan de romper la conexión, queriendo sacar la mano del tablero y sólo salir corriendo. Las demás las conminan a no hacerlo, ya que el resultado sería aún peor. Presas del más absoluto de los pánicos, las jóvenes no saben que hacer. Casi al mismo tiempo, una de ellas, que se había quedado junto a la puerta, les advierte que alguien viene. Ahora el temor es a ser descubiertas, y el terrible castigo de maestros, y padres, al verse sorprendidas en tal trance. Sin pensarlo, alguna de ellas recoge de improviso el papel y el vaso, dando por terminado, así de golpe, el “juego”.

Ya repuestas de la experiencia, el mismo día ó algunos días después, las jóvenes se hallan de nuevo en el salón de clases. A pesar de que muestran tranquilidad tras lo sucedido, ninguna de las participantes del “juego” está realmente serena: sólo disimulan. Todas las que participaron saben perfectamente que no sólo cometieron un terrible pecado ante los ojos de Dios, sino que peor aún, que no terminaron la sesión de la manera correcta, por lo que ahora esperan en silencio, la venganza de las fuerzas oscuras que han liberado. El miedo al inminente castigo de los espíritus las está minando lentamente, inexorablemente, agotando sus fuerzas. Se asustan ante el menor ruido: no duermen. “Escuchan voces”, y sienten que “alguien” les vigila. Lo sienten de noche en sus cuartos, y aún de día en el aula. Al principio eran “heroínas” ante los ojos algunas de sus compañeras, por atreverse a lo que nadie se atrevería; pero otras les ven con miedo: prefieren apartarse de ellas, como si su sola cercanía las pudiese “contagiar de maldad”. Como no pueden comentar a nadie lo que les pasa desde que “hicieron la Oui-ja” (ni a sus maestros, ni a sus padres, ni siquiera entre ellas mismas), están al borde de una crisis nerviosa.

De pronto, sin ningún preámbulo, una de ellas trata de ponerse de pie, y luego cae pesadamente al suelo. Ante los ojos aterrados de sus demás compañeras, comienza a convulsionar en el suelo, botando espuma por la boca, con los ojos vueltos hacia arriba, diciendo incoherencias en un lenguaje gutural. El resto de alumnas que observa el aterrador espectáculo comienza a gritar presas del pánico: todas saben bien qué es lo que pasa. A los pocos instantes, otra de sus compañeras, y que estuvo también presente en la sesión, comienza a convulsionar igual que ella, cayendo también desmayada. El profesor corre hacia ellas, preocupado y a la vez totalmente desconcertado ante el súbito e inexplicable shock de sus alumnas, sin saber qué hacer: en medio de la confusión, las otras alumnas, a gritos destemplados comienzan a explicarle lo que había sucedido. Tratando buscar la forma de poder ayudarlas, toma a una de las que convulsiona, tratando de cargarla.

Al profesor se le hiela la sangre al ver los ojos desorbitados de la muchacha que trata de recoger del suelo, mirándole fijamente con odio, gritándole obscenidades, casi escupiéndoselas en la cara, para luego aventarlo con violencia contra la pared, de un potente manotazo, con una fuerza inimaginable para una pequeña adolescente. El terror reina en el aula, el maestro no sabe qué hacer: está preparado para cualquier situación, menos para esa. Pide finalmente a gritos que una de sus alumnas vaya en busca de ayuda.

El griterío y el pedido de socorro hacen volar la noticia por todo el colegio: “están poseídas”. En todas las aulas, el comentario es que se ha hecho algo que no se debía hacerse. Mientras unos profesores y el director corren a ayudar a las muchachas que convulsionan, otras maestras tratan de apaciguar a las demás alumnas de otros años: será en vano. Todas, o casi todas sabían desde el comienzo, lo que esas compañeras habían hecho. Ven entre murmullos, correr a maestros, enfermera, secretarias, rumbo al aula de las “poseídas”. Pequeñas y grandes tienen miedo. Se ponen a pensar si “eso” no les va a pasar a ellas también. Comienzan a rezar.

Todo el cuerpo docente y administrativo del colegio no sale de su asombro, tratando de buscar una explicación al suceso. Se discute sobre qué acciones se deben tomar. Alguien termina llamando a los padres de las alumnas afectadas; alguien más decide llamar un sacerdote. El colegio es desalojado inmediatamente para evitar que cunda el pánico entre el resto del alumnado. Basta que una sola de ellas informe en casa qué es lo que ha pasado ese día en el colegio, para que la noticia vuele por todos lados. Ya sea en el colegio ó en las casas de las niñas afectadas, todos pugnan entre gritos y desesperación, en pensar en alguna cura. Las niñas “poseídas”, al ver al sacerdote, ya sea consciente ó inconscientemente, comienzan a mostrarse aún más agresivas: el demonio ó el espíritu que tienen dentro “les obliga”, les ordena que actúen así. Siguiendo los cánones establecidos, el cura eleva fuertes invocaciones, acompañadas de lecturas en voz alta de las santas escrituras y continuas aspersiones de agua bendita.

Se suceden las horas y la escena es francamente insoportable: cada palabra del sacerdote es replicada por fuertes gritos de las adolescentes que se revuelven en el suelo, aumentando más y más el dolor y la impotencia de sus padres. Las voces de los presentes que se habían aunado a las del cura comienzan a disminuir, agotados de ver que a cada oración las niñas gritan aún más fuerte, volteando los ojos hacia atrás, riendo espantosamente. El religioso toma un descanso; se sienta a recuperar fuerzas, sin parar de rezar, pero en el fondo de su ser le atacan inmisericordemente, más de una duda, a sus más fuertes convicciones.

Ante los esfuerzos estériles por parte del sacerdote católico surgen las primeras discusiones acerca si no será mejor recurrir a un pastor evangélico. Otros optan por un brujo o chamán. Cuando alguien trata de expresar la voz de la cordura, considerando que es un caso de histeria, y que bien podría ser tratado por un psiquiatra, es recibida su propuesta con un total y absoluto rechazo y desprecio por todos: los presentes han visto ya demasiado para no creer ciegamente en que se encuentran enfrentando a lo sobrenatural. “Esta niña no está loca: esto es cosa del demonio” -, terminará diciendo alguien. Finalmente, la noche del primer día deja de ser una horrible pesadilla cuando las “poseídas” son dormidas por medio de fuertes calmantes. La noche transcurre a partir de ese momento en medio de una tensa vigilia, en medio de un incesante rezo colectivo, realizado ahora por un grupo de evangelistas.

Al día siguiente, todos los noticieros centran su atención en el suceso: “niñas convulsionan tras realizar el juego de la Oui-ja”, reza un titular; “poseídas por los espíritus”, reza otro, “¡el demonio anda suelto!” aparece en la prensa más amarillista. Los medio de comunicación televisiva no escatiman esfuerzos en mostrar a la teleaudiencia las más chocantes e impactantes imágenes del suceso, los llantos desesperados de los padres y también una que otra reseña visual, convenientemente editada, que muestra “posesiones” anteriores y una que otra imagen sacada de alguna película. Sedientos de destacar sobre la competencia, cada canal busca superar al otro en cobertura; es así que cada uno de los involucrados y los no involucrados, darán su opinión ó testimonio sobre el caso: a más antojadiza o fantástica, mayor repercusión y espacio tendrá en los medios.

Conforme el segundo día de la “posesión” avanza, se alzan voces condenando “ese juego maldito”, pidiendo la intervención de las autoridades, exigiendo sanciones a los responsables, mientras que las jóvenes todavía luchan contra las entidades del Más Allá que les controlan. Curiosamente, al poco tiempo de darse a conocer el caso en los medios noticiosos, aparecen casos similares en otras partes del país y del continente. Los líderes religiosos locales ven esto como una demostración de que “el demonio anda suelto por el mundo”; los templos se abarrotan de gente y los pedidos de “recibir la protección y bendición de Dios” se multiplican. Eso es bueno. Se está ganando la batalla contra las huestes demoníacas.

Al tercer día de iniciados los insólitos sucesos, lentamente la calma surge en las casas de las “poseídas”; poco a poco las adolescentes se van recuperando. Para algunos fue la intervención de los psiquiatras especialistas, para otros fueron los rezos de los evangélicos. No faltará quien lo considere un “milagro” realizado por la estampita bendecida traída ex profeso del santuario de un santo o una virgen. Pocos considerarán que los calmantes lograron la “cura”. No importa. Las niñas ya están bien. Los periodistas ya no están presentes; la recuperación de la “posesión” no es noticia que venda.

Pasado un tiempo, el suceso dejará siquiera de ser consignado. Las niñas afectadas y sus familias desaparecerán de pronto del barrio y del colegio. Todo el mundo comentará versiones muy disímiles al respecto: que viajaron muy lejos, buscando una cura; que simplemente las muchachas no pudieron con “el espíritu” y acabaron siendo internadas para siempre en un psiquiátrico, perdidas ya todas las esperanzas.

Muy raro es el que piensa, que los padres decidieron que lo mejor era mudarse de casa y a las chicas de colegio, para que sus hijas no cargasen con el estigma de que sus compañeras y profesores les recordasen a cada momento, el haber pasado por esa extraña e inexplicable experiencia.

Al pasar de los meses ó años, lo sucedido se diluye entre lo real y lo fantástico. Poco a poco, sólo queda como una leyenda de las muchas que pueblan la historia no oficial del colegio donde aconteció, la cual es revivida cuando es relatada por la prima de una chica que estudió en el colegio ese año. Igualmente, el relato de los hechos pasados volverá a tener actualidad, cuando otro grupo de escolares, se reúna para decidir cuándo realizarán su propia sesión del “juego de la Oui-ja”.

Comentario:

El anterior escenario es el que más vemos varias veces al año, en los principales medios de comunicación del continente. Más de un psicólogo ha dejado entrever la posibilidad de que este tipo de “fenómeno” tiene como desencadenante principal la excesiva represión ocasionada por una educación en la cual los preceptos religiosos de las iglesias dominantes son impuestos a la fuerza a la población escolar de nuestros países.

Para muchos resulta inexplicable el por qué los jóvenes optan por adentrarse en una práctica, a todas luces, extremadamente peligrosa; la respuesta es obvia, pero no para muchos: una de las características propias de la juventud es cuestionar, experimentar, rebelarse ante lo establecido y buscar experiencias nuevas, aunque sean estas en cierta medida, riesgosas. Dicha tendencia se da de manera indistinta al sexo de los adolescentes en cuestión. Simplemente, la emoción, el reto y lo desconocido es algo que nos atrae con demasiada fuerza, a esas edades.

Si bien hay un alto contenido del binomio educación + religión en este tema, he decidido reservarlo en Capítulos posteriores para exponerlo con mayor amplitud. Es realmente lamentable que un estudio minucioso -desde el punto de vista psicológico-, acerca de la influencia de la educación religiosa represora en los adolescentes, y sus efectos, no haya sido aún realizada en profundidad, impidiéndonos así la posibilidad de poder encontrar respuestas claras y definitivas.


FUENTE: "El libro de la ouija,... lo que nunca se ha dicho", de Reynaldo Silva Salas, E-Book disponible en Internet en:



Avistamiento OVNI en Tacna (2006)



Este OVNI luminoso y de forma ovalada, surcó el cielo tacneño por espacio de 6 minutos. El avistamiento tuvo lugar el 24 de julio de 2006, a las 5.20 pm. El OVNI hizo su aparición en la parte norte de la ciudad, surgiendo de pronto por encima del cerro Intiorko, evolucionando por el cielo.

Fuentes Oficiales de la Fuerza Aérea del Perú descartaron que se hayan realizado maniobras por aeronaves de dicha fuerza, ya que ningún avión salió de las bases aéreas de Arequipa ni del Aeropuerto Internacional Carlos Siriani Santa Rosa de Tacna. Se descartó también que haya sido un proyectil o misil de algún tipo.Según expreso a una televisora nacional la directora del Servicio Nacional de Metereología e Hidrología (SENAMHI) de Tacna y Moquegua, Guadalupe Miranda, se descarta que se haya tratado de un cometa, meteorito o globo aerostático o globo metereológico, aeronave u otra maquina.

Por las características del suceso se presume que se trataría de un fenómeno Aéreo Anómalo, debido al movimiento realizado por el objeto y su desplazamiento.Se estableció que su aparición obedecería a algún patrón desconocido.De acuerdo a estudios en el tema, se ha establecido que el Sur peruano y el Norte de Chile son cielos propicios para avistamientos OVNI.

(Fotografías: Diario “Correo” de Tacna)

domingo, 26 de abril de 2009

El Hotel Bolívar




En el cruce de la avenida Nicolás de Piérola y el jirón de la Unión, frente a la plaza San Martín, se levanta el imponente edificio de seis pisos en el que funciona uno de los hoteles más tradicionales de Lima: el Bolívar. Inaugurado el 9 de diciembre de 1924, es a la vez parte de la composición monumental de la plaza San Martín. Fue diseñado por el arquitecto Rafael Marquina para alojar a presidentes y dignatarios y, por ello, su mobiliario y sus acabados constituyen una ostentación del lujo de la época. Las columnas y los pisos de sus salones principales son de mármol importado de Italia y la mayoría de las lámparas que lo iluminan fueron adquiridas en Francia.

Podemos mencionar, como curiosidad, que en el Bolívar se hallan los dos primeros ascensores que funcionaron en el Perú - uno de los cuales aún está operativo-. Asimismo, en este hotel se encuentra el primer radio a tubos que se pudo escuchar en el país. Este último fue instalado en la habitación 312, la que, por lo general, era asignada a los más altos funcionarios.

Los fantasmas del hotel

En su quinto y la sexto piso, es fácil notar un intenso escalofrío. Se dice que al parecer, albergan los espíritus de aquellos que no han querido abandonar su hospedaje. El cambio de temperatura al pasear por los rincones de esta planta es evidente, como si una energía distinta hubiese tomado esta ala del hotel.


Y es que son muchas cosas que en este singular enclave han ocurrido. Aquí se habla de la historia de la famosa “gringa”: una huésped norteamericana que se suicidó arrojándose desde una ventana de esta planta, concretamente de la situada en la habitación 666. Son muchos los que piensan que su presencia sigue en la estancia. No en vano los viejos dependientes del hotel aseguran haberla visto caminando por estos pasillos cuando cae la madrugada. Incluso, Gloria del Valle, ex trabajadora del hotel, asegura haberla visto bailando en los grandes y caducos salones de la planta baja del inmueble.


“Fue una madrugada, muy tarde. El hotel permanecía en silencio cuando se oyó un gran estrépito, primero en las plantas superiores y luego en los salones de la baja, me asusté porque pensé que, pese a la seguridad, hubiera entrado alguien a robar. Los clientes no podían ser porque apenas sí había una decena de habitaciones ocupadas, así que marche al gran salón presidencial, y fue entonces cuando vi al fondo, a una mujer vestida de blanco que parecía zarandearse al ritmo del viento, como si bailara una melodía que evidentemente a esas horas no estaba sonando. Me asusté porque, tras darle el aviso, no me miró y marchó por la puerta que más a mano tenía. Salí al pasillo pero ya no se encontraba allí. Al día siguiente lo comenté con varios compañeros de trabajo, y comprobé que no era la primera vez que sucedía…”.


Alfredo Fridman, uno de los jefes de seguridad, testimonia que “se ha visto a la suicida que se arrojó al vacío desde las ventanas, haciendo lo mismo que hubo de hacer el último día de su vida recreando esa terrible escena que fue arrojarse desde tantos metros de altura para estrellarse contra el suelo de la calle. Los que la han visto prefieren callar, porque tienen miedo a la extraña dama, la que antes de repetir el suicidio los mira con una mezcla de odio y dolor. Pocos son los que se atreven a entrar ahí…”.


La “gringa” no sería el único espíritu del Bolívar

Mario Sanz, mozo del hotel ya entrado en años, afirma que “en una ocasión un jefe de seguridad vio a un empleado caminando por esta planta. Al preguntarle su nombre e informarse posteriormente de quién era quedó aterrorizado: se trataba de un antiguo mozo que trabajó en el hotel en los años cuarenta del pasado siglo, muerto tiempo atrás”.


Asimismo, algunos investigadores de lo paranormal, aseguran haber tomado fotografías en el hotel, en las cuales se obtuvieron lo que los expertos llaman “orbs”, supuestas bolas de energía que quedaron plasmadas en los fotogramas,…


sábado, 25 de abril de 2009

Fotografía de serpiente gigante en Indonesia




Esta fotografía aérea, publicada en febrero de este año, y que parece mostrar una serpiente gigante nadando en las remotas aguas de un río en Borneo, Indonesia, ha creado gran desconcierto entre los habitantes locales.


Empero, no queda claro si la fotografía es genuina o el producto de una edición de imágenes, como señaló el diario británico Daily Telegraph. Algunos sugieren, añade, que la “serpiente”sería un tronco, mientras que otros señalan que el color de las aguas es muy oscuro. Empero, la teoría más común es que la imagen ha sido manipulada en una computadora.


El diario New Straits Times de Kuala Lumpur ha sugerido que los lectores decidan sobre la autenticidad o no de la imagen. Pese a todo, los pobladores están convencidos de la existencia de la gran serpiente e inclusive le han dado un nombre: Nabau.


Asimismo, ahondando más el misterio, a inicios del mismo mes, científicos descubrieron el fósil de una serpiente más larga que un bus, tan pesada como un auto pequeño y capaz de devorar un animal del tamaño de una vaca.


viernes, 24 de abril de 2009

Los desaparecidos en el "Tata Pancho"



La fiesta del “tata Pancho” en Yunguyo, es una de las celebraciones religiosas más importantes de la región Puno; tan importante que atrae fieles de todo el sur peruano y Bolivia.

Como consecuencia de la simbiosis entre el cristianismo traído por los españoles al momento de la conquista, y la cultura Aymara, la traducción al aymara de la palabra Dios, que se refiere al Dios del cristianismo es "Tatito", y de ella viene la palabra aymara "tata" que traducida al español significa padre, señor, palabras que a manera de adjetivo encierran profundo significado y admiración en la persona a la que se le llama “tata”, refiriéndose asi a una persona muy buena, admirable, acogedora, bondadosa, una persona que da confianza y es de gran poder; por ello el Patrón de Yunguyo, San Francisco de Borja es llamado Tata Pancho, con relación al nombre de nuestro Santo Francisco de Borja, en esta zona quien lleva el nombre de Francisco es llamado cariñosamente “Pancho”; es así que con profundo respeto, confianza y cariño, los devotos de San Francisco de Borja le imploran sus bendiciones.

Dice la tradición que en un lugar llamado Milagro, cerca de la frontera Perú –Bolivia, por K'asani (otros aluden que fue en Chacapata), en tiempos antiguos una pareja de ancianos en sus tareas agrícolas removiendo la tierra notaban que sus herramientas chocaban con algo duro. La curiosidad animó sacando toda la tierra, siendo grande su sorpresa cuando vieron aparecer una cruz perfectamente tallada en piedra (piedra cruz). Lo que más llamaba la atención dicen, que en nada se parecía al rostro de Cristo, sino a uno distinto, considerando este hallazgo como un milagro. Hecho de conocimiento al pueblo, la fe y el culto se avivaron, rápidamente el lugar fue siendo objeto de peregrinación por creyentes y curiosos. La interrogante era de quién sería el rostro que presentaba la cruz y solo atinaron a llamarlo “Tata Q'ala” O Señor de Piedra).Pasado el tiempo y a pedido del pueblo creyente efectúan el traslado de la cruz de piedra entronizándolo en el templo del pueblo; mientras las miradas inciertas de la curia y autoridades debieron contenerse admirados por la tanta fe de aquél pueblo, pero no dejando de querer encontrar la explicación e identificar aquél rostro. Mas tarde se dice que otro cura atinó en afirmar que se trataría de San Francisco de Borja por los rasgos que presentaba, concluyendo que Yunguyo había sido bendecido con la aparición de este Santo, quedando desde entonces como su protector y patrono.

La conjunción social y religiosa se inicia los primeros días de octubre, con el desarrollo de un nutrido programa y dentro de ello el concurso de “sicuris”, danzas y otras actividades culturales, que duran hasta el día de la fiesta central, el 10 de octubre, cuando el pueblo retumba en algarabía y fe religiosa, y el Santo Patrón, San Francisco de Borja, con su mejor traje, escoltado por autoridades, fieles y bailarines de la ciudad y del campo, en medio de murmullo de rezos y oraciones a repique de campana, entre el aroma del incienso y mágica música, avanza en procesión por las calles de Yunguyo, entre camaretazos y bombardas.

Luego, frente al templo, se renuevan los votos de fe con un nuevo alferado para el año entrante y los venideros. El derroche y frenesí de la festividad trascienden las fronteras. Tanto los residentes como los visitantes comparten a cual mejor, en los conjuntos de danzarines siendo notorio el cariño y la hospitalidad.

Pero esta fiesta religiosa cuenta con un lado oscuro: una leyenda conocida por todos los habitantes de la región, de la cual se habla a voz queda, y la cual tal vez no pasaría de ser un mero mito urbano, si no fuese por que no faltan puneños que aseguran haber conocido a alguien, que asegura haberlo vivido para contarlo,...

Se dice que la festividad del “Tata Pancho” no solamente atrae a fieles,… sino también a oscuros individuos, al acecho de los visitantes foráneos. La historia es indefectiblemente la misma: un hombre, preferentemente alto y robusto, foráneo ó extranjero, visita Yunguyo para el “Tata Pancho”; durante la fiesta, en medio de la algarabía general, es abordado por una mujer; siempre es una mujer joven, muy bella y vestida con traje de luces (haciendo así suponer que pertenece a algún grupo de danzantes) La misteriosa mujer invita entonces al visitante a beber y a bailar, esmerándose en atenciones para el visitante, y alejándolo de sus amistades, si es que viaja acompañado. Conforme pasan las horas, el incauto visitante se deja llevar por la algarabía con la mujer,… hasta perder el conocimiento.

Al volver en sí, despierta amarrado: se encuentra en un lugar agreste y desolado, en medio de la más oscura de las noches: el mítico cerro Kapía, lugar de poder por excelencia de Puno y asiento de decenas de leyendas y mitos, provenientes del mundo mágico aymara. Pero el hombre no está solo: junto con él están dos o tres hombres. Según se cuenta, algunos brujos negros puneños y sus poco escrupulosos clientes acostumbran, por medio de una fémina, a secuestrar a jóvenes varones de esa manera, con la única intención de, tras oscuros ritos, sacrificarlos al diablo, para pactar con él, y obtener así riqueza y prosperidad. Siempre buscan hombres altos y fornidos, en la creencia de que “mientras más grande es el sacrificio, más fortuna obtendrán del maligno”. Al escoger a sus víctimas entre foráneos, evitan llamar la atención de las autoridades; si es de la región (pero no de Yunguyo), muchas veces la desaparición es justificada simplemente con un “¡bah!, se habrá escapado con otra mujer,…”

No siempre el bárbaro rito es consumado: muchas veces, brujo y cliente se hallan tan borrachos que descuidan a su víctima y éste logra escapar; he ahí que existan decenas de testimonios acerca de secuestrados que han vivido para contarlo. Igualmente existen historias similares, acerca de desaparecidos ó secuestrados que han salvado el pellejo, en otras festividades de Puno; principalmente en la fiesta de la Candelaria, pero al parecer, los brujos negros preferirían la fiesta del “Tata Pancho” para sus fechorías.

En el mundo aymara, el miedo a los brujos negros (“maleros”), es a veces tan grande que, la gente prefiere hablar de ello a media voz, o incluso no hablar del tema. Es por eso que, entre las muestras de hospitalidad y generosidad que los habitantes de Yunguyo dan al visitante a su tierra, muchas veces, sobre todo si uno es varón, se incluirá la sentencia: “…tenga cuidado en el “Tata Pancho” y no acepte nada de una mujer desconocida,…”, tras lo cual le contarán esta terrible e intrigante leyenda,…

Criaturas extrañas del misterioso Japón (5): el Takitaro

El Takitaro es un tipo de pez gigantesco que se dice podría alcanzar hasta los 3 metros de longitud y habita en el Lago Otoriike en la prefectura Yamagata. Ubicado casi a 1000 metros sobre el nivel del mar, este remoto lago montañoso nació hace muchos siglos fruto de un masivo corrimiento de tierras producido por un gran terremoto en la zona.

El Takitaro aparece en un buen número de historias a lo largo de todo el siglo XX. En 1917 por ejemplo, se cuenta que un par de trabajadores de la presa local capturaron un gran pez de 1.5 metros que fue suficiente para alimentar a ellos y 20 compañeros durante 4 días. En 1982, un grupo de aficionados a la escalada, observaron desde la altura en que se encontraban un pez de mas de 2 metros moviéndose apaciblemente bajo el agua cristalina que tenían debajo. Los noticieros se hicieron eco a nivel nacional de este avistamiento.

Tres años después, en 1985, un equipo de científicos acudieron al lago con el objetivo de encontrar al Takitaro. Con la ayuda de equipos de Sonar, descubrieron la presencia de peces gigantes y pudieron identificar algunos especímenes de menor tamaño como parientes lejanos del salmón que podrían haber quedado atrapados en el lago cuando este se formó en el pasado. Sin embargo, la verdadera identidad del Takitaro, sigue siendo un misterio y no falta quienes piensan que podría ser un descendiente mutante de estos antiguos peces descubiertos por los científicos.

jueves, 23 de abril de 2009

Casas embrujadas de Uruguay: el Liceo IPOLL




El IPOLL, es decir, el Instituto Politécnico Osimani & Llerena, es el liceo más antiguo de la ciudad de Salto (Uruguay), de paredes robustas, con una acogedora biblioteca perdida en su decorado en los finales del siglo XIX, y un frío y solitario observatorio astronómico.


Desde su fachada pueden divisarse claramente dos secciones: el ala izquierda de gruesas paredes azules y blancas y el ala derecha, que al igual que el centro posee grandes ventanales de vidrios verdosos y celestes. El edificio consta de tres pisos (más el observatorio ya mencionado que se halla sobre la terraza del tercero). Por encontrarse en un profundo desnivel con respecto a la vereda, la entrada principal se halla en el segundo piso, y conduce a un gran hall donde es posible acceder al salón de actos, bedelía, sala de profesores, escalera hacia la biblioteca o bajar unos escalones hacia la cantina. Toda la sección izquierda es el área administrativa y a la derecha están todos los salones de clases. En el primer piso, se hallan los laboratorios de física, química y biología, junto a más aulas, construidas con gradas al estilo anfiteatro. Y es justamente en uno de los laboratorios donde sucedió lo que se relata de boca en boca, en la ciudad,...


Cuentan que a mediados de los ochenta hubo una serie de supuestos robos o, más bien, travesuras de algunos jovencitos que durante la noche, entraban al liceo. Prueba de ello era la serie de tubos de ensayo y diverso material de laboratorio destrozado, que solía hallarse esparcido por el piso de los laboratorios.


Para mitigar esto, se dispuso una guardia policial. La misma consistía en tres policías que patrullaban los alrededores del edificio. Al poco tiempo –se suponía-, dejaron de merodear el lugar y cesaron los destrozos. Con el tiempo, se pensó que era exagerado disponer de tres oficiales para una tarea tan obsoleta. Se dispuso que fuesen solo uno el encargado de dicha tarea, con la intención de que con el tiempo el incidente se olvidase y ya no fuera necesario montar guardia toda la noche. Cumplía con sus habituales rondas alrededor del liceo, en solitario todas las noches, pero al comenzar el invierno, pidió hacer las mismas desde dentro del edificio. El pedido le fue concedido.


Un día, uno de ellos escuchó ruidos que provenían del primer piso, mientras él se hallaba en el segundo. Bajó hacia el lugar y conforme se acerca al pasillo de los laboratorios, los ruidos se escuchan con más fuerza. Al llegar al de biología, se halla con la puerta abierta. Pregunta en voz alta y autoritaria quién se encuentra allí, sin recibir respuesta. Entró con sigilo desenfundando el arma; apenas cruzó el umbral, escuchó el violento cerrar de la puerta a sus espaldas y atónito vio como comienzan a volar tubos de ensayo, vasos, mecheros, carteles y todo lo que pudiese ser lanzado. Se agachó y buscó refugio bajo una de las mesas. Una vez allí, con los ojos cerrados soportó el ruido ensordecedor hasta que todo cesó. En ese momento, se levantó, corrió hacia la puerta, la abrió y huyó del lugar al tiempo que llamaba a la policía. Esperó en la entrada la respuesta a su llamado. Un patrullero que llegó al lugar encontró al oficial aterrado en un ataque de nervios, por lo que llamaron a otro patrullero para que lo llevaran al hospital.


A la llegada del segundo patrullero uno de los oficiales se decide bajar para constatar lo sucedido. A sabiendas de lo relatado por su compañero, lo hizo con temor; vio la puerta del laboratorio abierta, el destrozo y también algo más,… “algo”, que lo hizo huir raudamente del lugar y no desear regresar por nada del mundo. Subió y le comentó esto a su compañero de patrulla, quien le creyó. Ambos se negaron a obedecer la orden que venía de la jefatura: bajar y montar guardia en la puerta del laboratorio. Ante la negativa de los mismos, en la jefatura, alguien de cargo más alto sospechó que sucedía algo extraño y decide ir personalmente a poner coto al asunto. Así es que un tercer patrullero parte hacia el viejo edificio.


Cuando el sargento llega al IPOLL, le comentan que uno de los oficiales decidió bajar a ver qué sucedía, con intención de demostrar que no tenía miedo. El sargento se apresuró entonces para alcanzar a su subordinado, pero al pisar el primer piso, ¡vio venir corriendo a su encuentro al oficial valiente, que viene disparando su arma y huyendo de una sombra oscura! El sargento desenfundó su arma y también abrió fuego sobre aquella cosa, que ocupaba todo el amplio pasillo principal. Ambos trepan las escaleras y llegan desesperados a la entrada del liceo, temblorosos, agitados y blandiendo sus armas hacia el interior del edificio. A pesar de todo, nada más ocurrió.


Desde entonces la policía ha negado oficialmente todo lo sucedido, pero lo cierto es que hasta hoy no acceden a poner oficiales para vigilar siquiera el perímetro del liceo. Se cuenta que los funcionarios de limpieza no se atreven a bajar tarde en la noche por aquellos lares. Que a todos los profesores de ciencias se les exige que una vez culminada la clase, guarden todo lo utilizado en los respectivos cajones y armarios con llave y que no dejen absolutamente nada sobre las mesadas, ni siquiera un rígido mechero Bunsen. Se dice que a partir de este incidente, existe la orden de dejar todas las luces de todos los salones, pasillos y escaleras encendidas durante toda la noche, principalmente la del primer piso. Esta historia, que es bastante fiel a la memoria colectiva, tiene detalles que varían. Por ejemplo, en algunas versiones todo le sucede a un solo oficial y al lugar llega únicamente un patrullero. En otras, se dice que la historia es relatada en primera persona por un interno de la sala de psiquiatría del Hospital Regional Salto, y que, al indagar sobre dicho paciente, confirman que, efectivamente, es un ex-policía.


Parte de la historia del liceo está también vinculada con la acalorada polémica existente, acerca del sitio exacto en el que se encontraba el antiguo cementerio de la ciudad, supuesto origen de los fenómenos del liceo; se piensa que fue construido sobre el cementerio, pero también se dice lo mismo acerca del local de la Regional Norte de la Universidad de la República, los de la Plaza Artigas o los descampados aledaños al Liceo del Salto Nuevo. No obstante, las versiones más persistentes afirman que dicho cementerio se encontraba en los terrenos sobre los que fue edificado el Instituto Politécnico Osimani y Llerena, y en el que funciona, desde hace ya varios años, el Liceo Nº 1 I.P.O.LL. Esta es la razón, según se dice, por la cual una vez que comienzan a esfumarse en el horizonte los últimos rayos del sol, este lugar es el escenario de un gran número de eventos misteriosos y paranormales.


De hecho, el repertorio de estos sucesos es amplio y variado, aumentando con el correr del tiempo: se habla de bancos y pupitres que se mueven solos; de pizarrones que amanecen con bizarros dibujos y leyendas en idiomas extrañas; de papeleras misteriosamente desparramadas por manos anónimas en un sitio recién higienizado; de teléfonos que suenan persistentemente en salones que carecen de tal aparato; de puertas cerradas por dentro con postigo que, al abrirse, dan paso a habitaciones vacías; de inexplicables roturas de vidrios y hasta de insólitas desapariciones de expedientes, exámenes y documentos oficiales. Algunas veces, también pueden adivinarse sombras de ahorcados, proyectadas por los corredores, y figuras humanas deambulando que luego se desvanecen, atravesando paredes y muros, como por arte de magia. Naturalmente, entre los testigos más frecuentes de tales prodigios figuran tanto los alumnos, como los profesores, las autoridades y el personal del servicio de limpieza del liceo,...

Más testimonios,…

Un policía anónimo, ha declarado que se manifiestan allí visiones de todos los colores imaginables: cuando no es una canilla que se abre sola en el baño, es una cisterna accionada por el aire; cuando no es una cisterna, se presentan increíbles ventoleras de frío, aún cuando sea en pleno verano y en los alrededores los árboles estén quietos y adormecidos por el agobiante calor; cuando no es una corriente de aire, es una neblina cerrada de color blanco que invade la atmósfera; cuando no es una neblina, se perciben luces y fogonazos en los corredores; y cuando no es ni éste ni ninguno de tales prodigios, en ocasiones puede detectarse un fortísimo olor a azufre emanando de los lugares más insólitos: el laboratorio, el salón de actos, la sala de profesores, el galponcito de gimnasia, la biblioteca. También se ven -aseguró-, rostros inhumanos insinuándose en el fondo de los espejos,...


Verónica y Mónica, dos estudiantes del turno nocturno del liceo, afirmaron que una vez, al salir a la medianoche, sintieron ruidos de cadenas y estallidos en el laboratorio (el lugar del instituto que más leyendas acumula). Al acercarse a mirar, descubrieron que los muebles en donde se guardan los instrumentos estaban abiertos, y una ventana aparecía abierta a pesar de haber sido cerrada por las propias estudiantes minutos antes. A la semana siguiente, las jóvenes volvieron a escuchar los ruidos de cadenas y al acercarse vieron una sombra. Las estudiantes no volvieron más al liceo y aseguran que jamás olvidarán lo sucedido allí.


Una ex funcionaria del IPOLL, que pidió que su identidad no fuera revelada, trabajó allí en el '85. Recuerda los comentarios en torno a los supuestos espíritus y comenta un caso que le impactó: por aquella época quedó un funcionario de sereno, que debió quedarse todo enero mientras el liceo estaba cerrado. Cuando los profesores se reintegraron en febrero, el funcionario comentó los horrores que había pasado: gritos en la noche, lamentos, cosas extrañas. Ese compañero se suicidó a los pocos días de comenzar su licencia, y los restantes profesores recuerdan con pena no haber dado más importancia a sus relatos o contenerlo.


Otra de las tantas historias que nos llegaron proviene de un ex estudiante, que pide especialmente que no se mencione su nombre."Respecto al liceo he escuchado esa historia y también alguna más reciente", nos cuenta. "En los laboratorios de química, hace algunos años, un profesor salió espantado luego que al intentar echar un líquido en un tubo de ensayo, el chorro se dividiera en dos y cayera en los costados, sin que entrara una gota en el tubo". "Cuando yo iba al liceo" –continúa-, "se hablaba de un fantasma con nombre y apellido. Yo me he quedado en algunas ocasiones de noche en la Universidad -atrás del liceo- y también se oyen pasos y ruidos extraños durante la noche”,...

miércoles, 22 de abril de 2009

Mitos y supersticiones acerca de la ouija



Comprender y desentrañar los mitos más enraizados, surgidos acerca del uso del tablero, nos lleva a topar directamente con el tema de las llamadas “leyendas urbanas”, término acuñado en el siglo pasado para definir a cuentos o historias extravagantes que, primero relatadas de boca a boca, llegan en un determinado momento a considerarse como verdaderas, perdiendo así su origen, el cual es generalmente dudoso: no es raro encontrarlas incluso como tema principal en publicaciones más o menos serias, e incluso respetables.

La ahora transmisión masiva y extremadamente veloz de la información, permite que muchas de ellas logren fácilmente ser totalmente aceptadas en poco tiempo, y de una manera impensable décadas atrás. En esta parte de mi trabajo, me propongo acabar con algunas que, hoy por hoy, no han permitido aclarar el panorama respecto a la Ouija, y de paso, explicar al lector sus orígenes.

1-El “antiquísimo” tablero

Una creencia muy difundida, es que el tablero Ouija es un instrumento mágico-esotérico antiquísimo y que se encuentra en este mundo desde tiempos inmemoriales. Un rápido análisis de los datos recopilados , nos lleva a desmentir que así sea; cuenta con “ancestros” muy antiguos, es cierto, pero la Ouija como tal, sólo existe no más allá de 1860. Esta creencia tuvo origen en las declaraciones a la prensa hechas por sus mismos creadores al ver el “boom” de su producto en sus primero años; dichas declaraciones, hechas con un conveniente aire “mistérico” fueron usadas hábilmente para mantener en alza las ventas, captando el interés del público. Asimismo, este mito es desempolvado de tiempo en tiempo, por los cultos religiosos que requieren achacarle un carácter de objeto “maligno”.

2-La “conspiración de Parker Brother’s”

La moda de las “conspiraciones mundiales” es harto conocida en la actualidad como una manifestación de la pérdida de confianza en las instituciones y/ó gobernantes; esta “moda”, principalmente desarrollada en Estados Unidos en el momento más álgido de la “guerra fría”, dejó rápidamente el escenario político para sentarse casi en todos los aspectos de la sociedad moderna. Igualmente, el fenómeno conspirativo tiene una presencia muy marcada en el ámbito ufológico. Hoy la población norteamericana que cree firmemente en cualquier hipótesis conspirativa se puede contar en millones, generando -de cuando en cuando-, varios cientos de millones de dólares en ganancias a escritores que aprovechan la cresta de la ola, publicando un estudio acerca de la conspiración de moda, la cual rápidamente se convierte en un best-seller de talla mundial.

Estas hipótesis se originan también en grupos religiosos protestantes, evangélicos y carismáticos (y algunas sectas), los cuales son ahora una muy fértil cantera de este tipo de mitos, como veremos más adelante.

Este mito o leyenda urbana de la Ouija alega que el tablero es “el juego de salón más vendido de toda la historia”, y que la empresa que produce el tablero es totalmente consciente de sus “tenebrosos poderes”, comercializándola en un esfuerzo orquestado para expandir el “culto al demonio” por todo el mundo. Está afiebrada hipótesis se desbarata de una manera excesivamente sencilla: una simple constatación a las estadísticas -accesibles para cualquiera-, nos demuestran que el juego de salón más vendido de la historia es el archiconocido “Monopoly”, con más de 250’000,000 (sin contar las ediciones piratas), desde su aparición en 1935, y perteneciente a la misma casa matriz del tablero Ouija; el cual, como podemos comprobar, sólo ha vendido 10’000,000 desde su aparición, casi 70 años antes. También vale la pena destacar que cualquier moderno y exitoso juego de video, lo supera con creces en ventas.

3-“El mejor es el original”

Popularmente se le ha enrostrado al producto elaborado por la Parker Brother’s la peculiar capacidad de ser el único tablero Ouija capaz de permitirle al usuario la comunicación con los moradores del “Más Allá”; es decir, que éste es el único que tiene “el poder”. Obviamente, esta aseveración es un subproducto del “mito” presentado líneas arriba, y por lo tanto, tiene el mismo origen. Esta creencia con respecto al tablero producido por la empresa americana, ha generado reacciones muy pintorescas; desde la destrucción de dichos tableros para “acabar con sus poderes”, el recelo o reticencia en muchos lugares a comercializarlos, por parte de algunos comercios grandes y chicos, y hasta -según dicen-, la disminución en la demanda actual por la versión lanzada por Hasbro en 2001, debido a la creencia del público de que “el antiguo era mejor”.

Dicha creencia también ha creado, en ciertos círculos una suerte de “mercado negro” que comercializa los tableros Ouija de la Parker Brothers a precios exorbitantes, comparados al precio oficial de la empresa (US$ 19.90). Como he podido constatar en más de una oportunidad (principalmente en los países Latinoamericanos, y ahora por medio de los websites), se encuentran periódicamente subastas de “auténticos tableros Ouija”, que es como se les conoce a esos tableros de segunda mano, y que se ofrecen a precios desde 100 hasta US$ 200 ó más. A pesar que actualmente existe un muy activo mercado de coleccionistas de tableros anteriores a 1966 ó de tableros fabricados por otras marcas -los cuales se cuentan por cientos y de diferentes modelos-, no es raro para cualquier interesado, hallar ofertas como esas, muy por encima del valor que realmente tiene realmente este producto en el mercado.

Yo personalmente he podido ver en 2002 en mi ciudad a personas que pagaron el equivalente a US$ 180 por uno de estos tableros de segunda mano. La creencia popular, como vemos, está muy extendida aún con respecto a que son “los auténticos son los únicos realmente efectivos”, y al parecer, será un mito aún muy difícil de erradicar.

4-“La Maldición de la Ouija”

Este “mito” lo conforman en realidad dos partes que podrían ser considerados como dos creencias independientes entre sí, pero con un mismo tema: la supuesta “maldición” que posee el tablero. La primera, habla acerca de la supuesta “horrenda y trágica” muerte del creador del tablero, la cual se achaca a su propia creación. La segunda, la de un cúmulo de desgracias que han perseguido a los comercializadores originales del mismo.

Con respecto a la primera, se pueden encontrar en diferentes publicaciones impresas o digitales, reseñas “procedentes de fuentes fidedignas” que aseguran que Henry Fuld murió en extrañas circunstancias, luego de vivir una vida desastrosa y llena de desgracias, y que comenzaron con la entrada del tablero a su vida.

Una revisión a la información existente demuele deja tal aseveración rápidamente demolida: Fuld dirigió su empresa (Oriole Talking Boards), por 27 años seguidos (conozco a más de un empresario que diría: “me quito el sombrero por eso”), y con no poco éxito, y su muerte no tuvo nada de misteriosa: un día de febrero de 1927, subió a la azotea de su fábrica a supervisar el reemplazo de un asta de bandera. La baranda donde se apoyaba cedió y cayó al vacío: un simple accidente, posiblemente originado por alguna negligencia, pero no por la intervención de “fuerzas oscuras”. En pocas palabras, este “mito” no es más que una simple calumnia.

Con respecto a la segunda, es cierto que los socios comerciales originales de este producto tuvieron una mortificante existencia desde que crearon el producto, pero esto se debió más bien a causas más mundanas. Desde que se comercializó en Norteamérica, todos los involucrados descubrieron que el producto en cuestión se convirtió en un éxito de ventas, por lo que no solamente tuvieron que enfrentarse a largas batallas legales con otros productores por la exclusividad en la fabricación del tablero, sino también entre ellos mismos, por las ganancias. Estas últimas se extendieron, con el pasar de los años, a sus deudos: “culebrones” familiares de este tipo, los vemos todos los días, así que no podrían ser de ninguna manera considerarse como algo fuera de lo común.

5-“El juego demoníaco”

En pleno auge de los sermones evangelizadores televisados, surgió este “mito” que ha perdurado de una manera a otra, el terreno de lo paranormal, y como pocos lo han logrado, de entre los muchos que pueblan este tema: la llegada a la televisión de nuestros países del denominado “boom” de la tele-evangelización norteamericana, en las décadas de los setentas y ochentas, liderada por pastores como Pat Robertson, Jim Bakker y Jimmy Swaggart -entre otros-, marcan otro momento histórico con respecto al “Fenómeno Ouija”: la satanización (nunca mejor dicho), sistemática de su práctica, así como de todas las prácticas esotéricas y mágicas.

Tanto la Ouija, como la lectura del Tarot, se convirtieron en acostumbrados “caballitos de batalla” utilizados por estos grupos como el tópico para ejemplificar “la obra del demonio”, tentando a los que, después serían salvos al descubrir la palabra de Dios -y posteriormente, claro está-, receptores de sus bendiciones.

Muy por encima del jugoso negocio obtenido por las cadenas tele-evangelizadoras (y los posteriores escándalos), de esta “obra de demolición” se han originado un número casi increíble de leyendas urbanas que tiene como protagonista al tablero y al demonio, las cuales, convenientemente dramatizadas y transmitidas a todo el continente (en aquel entonces), sirvieron como material que luego se transformó en historias que en muchos casos y lugares, son aceptadas como totalmente verídicas. Actualmente, los “Ministerios de Dios” continúan esta práctica, desperdigando aún este “mito”; aunque ahora, “la cabeza de turco” sean los juegos de rol.

6-“El tablero de las Brujas”

Principalmente utilizado en países de habla inglesa, éste es un nombre con el cual se le denomina al tablero: “witchboards”; ésta curiosa denominación ha originado un “mito” referente a que la Ouija es el método por el cual las “brujas se comunican con los demonios”. Su obvio origen es la tendencia de algunos credos a creer a pies juntillas que, todo lo que no es su religión, es práctica de brujas o paganos y son por consiguiente, son tratos con el maligno. Dicha postura repetida hasta la saciedad no sólo termina sonando ingenua, sino también ignorante.

Comentando este “mito” con algunas amistades, que son brujas verdaderas (de que las hay, las hay), y con satanistas (que no son tantos como muchos quisieran), recibí interesantes respuestas: salvo las brujas negras, ninguna de ellas fue instruida en el uso de la Ouija como parte de su aprendizaje y no lo usan para conectar con “demonios”.

Por su parte, los satanistas se sienten vívidamente ofendidos de ser siquiera comparados con las brujas. Para algunos puede sonar ridículo este argumento que les presento, pero para los que creen a ciegas en que todo lo desconocido es asunto del diablo, tal vez no lo sea tanto.

Supersticiones sobre el uso de la Ouija

A pesar que se cuentan por millares las supersticiones que existen acerca del uso del tablero y de los efectos colaterales por su uso, trataré de concentrarme en los que tienen una explicación u origen más o menos entendible (o lógica), ya que muchas de ellas cuentan con orígenes y/o explicaciones más que arbitrarias, por denominarlas de alguna manera:

1-“¡Nunca juegue solo!”

Superstición originada en el supuesto de que uno está más propenso a ser “poseído” si juega solo. Desde que existe el tablero, ha habido individuos que lo han practicado individualmente, y sin que eso les conlleve ningún perjuicio. Las denominadas “posesiones pseudo-demoníacas y/ó espirituales” curiosamente ocurren con una mayor frecuencia cuando se practica en grupo; explicaré el por qué, más adelante en este libro.

2-“…Nunca se burle de las respuestas que, en cifras ó palabras, dan los espíritus…”

Esta creencia se origina en un excesivo y mal entendido respeto que se debe tener con las entidades con las cuales se comunica por este medio. Podemos asegurar que esta superstición tiene origen en los inicios del espiritismo, cuando habían muchos espíritas con gran celo para proteger sus creencias y también muchos estafadores que se esforzaban en gran medida para no ser descubiertos en sus malas artes.

3-“….Nunca deje la plancheta o la copa sobre el tablero si no lo usa…”

Superstición que le achaca al tablero la posibilidad de que la plancheta se mueva sin que medie con ella contacto humano alguno. En más de una oportunidad, esta situación ha sido utilizada para dar un efecto más dramático a historias de terror en las cuales tiene protagonismo la Ouija; incluso también ha sido utilizada en la pantalla grande hace muy poco.

Esta superstición parte de un desconocimiento por parte del común de la gente, que cree que el tablero no depende de nadie para lograr la conexión espiritual. La realidad es que, no es posible que el tablero opere sin el médium o “director de mesa”. Existe siempre la posibilidad de fenómenos espontáneos de telekinesis, pero es una situación demasiado improbable.

4-“…Los tableros originales se hacían de madera de ataúdes y la plancheta era la uña de un muerto…”

Delirante creencia que es más bien fruto de una excesiva imaginación,… ó un excesivo deseo de llevar al esoterismo a las más altas cumbres de la ridiculez (y no con buenas intenciones). Podemos encontrarla en novelas baratas de suspenso de los años 30 y 40 del siglo pasado, cuando el impulso de generar miedo llevó a algunos literatos a crear verdaderos atentados contra la inteligencia. También se encuentra tal aseveración en publicaciones esotéricas de “especialistas” de muy dudosa reputación. Ideas como ésta han sido utilizadas por mucho tiempo para impresionar a los incautos y para asustar a los temerosos.

5-“…En el tablero mora un espíritu permanentemente…”

Superstición que se origina en la supervivencia del “animismo”, en algunos credos espiritualistas. También ha sido convenientemente explotada por los que desean acrecentar la idea de un supuesto “poder sobrenatural” existente en el tablero, y que le permitiría ser “asiento” de los espíritus. En algunos casos, esta superstición se extiende hasta el extremo de asegurar que el primer espíritu convocado con un tablero, termina convirtiéndose en su morador permanente. Esto parte de la incredulidad de algunas personas, acerca de que se pueda llegar a establecer una conexión continua con un espíritu específico, por largos períodos de tiempo.

6-“…Un tablero Ouija sólo puede ser destruido si se quema…”

Esta creencia tiene dos orígenes: el primero, en que en la gran mayoría de escuelas mágicas, se acostumbra a “purificar” con fuego todo objeto que lo requiera. El quemar un objeto, es, de hecho, “la purificación total”, siguiendo el principio que dicta que “nada se destruye, sólo se transforma”.

En el caso de la postura cristiana, se basa en al simplismo de “devolverlo a las llamas del infierno”. La cruda verdad es que uno puede deshacerse de un tablero Ouija de muchas formas, como de cualquier objeto de cartón, papel o madera. Digamos que destruirlo por fuego, es solamente un método un tanto “romántico”.

7-“…Si el tablero no es destruido de esa forma (quemado), regresará a su dueño a mortificarle…”

Superstición que tiene su origen en el supuesto de que el tablero porta una maldición de inconmensurable poder. Dicha creencia ha originado supersticiones como la anteriormente expuesta, de la cual ésta es un complemento.

Se cuentan por cientos las leyendas acerca de tableros Ouija que, tras que su ocasional dueño se ha deshecho de él por medios convencionales –como tirarlo a la basura-, “regresa al dueño de manera inexplicable”. Esta creencia también nace de la literatura ligera de misterio y terror.

8-“…El tablero Ouija grita si se trata de quemarlo. Si alguien oye el grito, tendrá sólo treinta y seis horas para vivir. La única forma de destruirlo entonces es: romperlo en 7 partes, rociarlas con agua bendita y luego enterrar las partes”.

Muy creativa creencia que podría sonar muy “esotérica”, pero que realmente tiene origen en la “explosión de espiritualismo” de los años setentas del siglo pasado y la abundancia de pésima literatura especializada de la época, presente cuando se desarrollaba el re-descubrimiento de las tradiciones espirituales de la humanidad, conocido después como “Era de Acuario”. Este mito persiste actualmente en algunos sitios de Internet, gracias a su evidente sustento fantasioso, pero que logra el efecto sensacionalista necesario para algunos webmansters carentes de seriedad.

FUENTE: "El libro de la ouija... lo que nunca se ha dicho", de Reynaldo Silva Salas, disponible en EBook:

http://www.kotear.pe/aviso/3529512-el-libro-de-la-ouija-lo-que-nunca-se-ha-dicho