lunes, 31 de octubre de 2016

Calico, el pueblo de EE.UU. donde la gente busca fantasmas


El Pueblo Fantasma de Calico, una recreación de una comunidad minera del viejo oeste en el condado de San Bernardino (EE.UU), vive su época dorada por estos días de Halloween.

Como todos los años, este fin de semana miles de visitantes disfrutarán de actividades familiares orientadas a divertir a los niños, como "La búsqueda del fantasma del pueblo", explicó Kathy Payne, gerente de Calico, el Pueblo Fantasma.

"Frecuentemente me preguntan si de verdad hay espantos, yo les pregunto ¿querés que los haya? Algunos creen y otros no, pero eso depende de cada visitante", comentó esta especie de alcaldesa de la atracción turística californiana.

La celebración del Halloween es también la ocasión ideal para visitar el cementerio histórico de Calico, con más de un centenar de tumbas y que recrea el ambiente de los filmes de vaqueros.

"Creemos, siendo históricamente correctos, que hubo quizás sólo una balacera en el momento en que Calico estaba activo", destacó Payne.

Wayne Hartel, guardabosques de Calico, precisó que los buscadores de plata murieron realmente afectados "por la enfermedad de los pulmones rojos, por respirar el polvo al excavar" y no debido a balaceras o accidentes dentro de las minas. "La mayoría falleció después que se fueron a trabajar a otro lado", indicó Hartel.

Por otro lado, las casas de madera y adobe de este pueblo minero que inspira canciones, literatura y películas sucumbieron, en su mayoría, con el paso del tiempo, según Payne.

​Pero a mediados del siglo XX, el empresario Walter Knott compró los terrenos del pueblo y guiado por fotografías antiguas reconstruyó las casas para crear un sitio de esparcimiento, como su parque campesino "Knott's Berry Farm", en Buena Park, California.

En 1966, el empresario donó el pueblo reconstruido al conjunto de parques del condado de San Bernardino y esta especie de museo al aire libre fue denominado como le conocía la gente: Calico, el Pueblo Fantasma.

"Es interesante que exista este tipo de pueblos ante las grandes ciudades que hay aquí en Estados Unidos, y que se conserve esta comunidad", dijo Aarón Martínez, un turista mexicano. "Sobre todo en nosotros que vimos muchas películas del viejo oeste y de los vaqueros, me llamó la atención, parece que se asemeja un poco a esas películas", aseguró.

Con una afluencia de 300.000 turistas anuales, Calico "es una muestra de historia, es un lugar para venir a hacer excursionismo", explicó Payne.

Calico fue fundado en 1881 por trabajadores de minas de plata que excavaban en cerros del desierto de Mojave, en el condado de San Bernardino. Entre decenas de estructuras "de la fiebre de la plata" en Calico hay varias originales como la casa de la oficina del pueblo, la tienda general, el salón de Lil y la residencia de Lucy Lane.

El resto de edificios avejentados recrean el rústico poblado donde mulas de carga, carretas con caballos y hombres en busca de plata circulaban por la avenida principal que llevaba a un cerro con medio millar de minas.

El pueblo albergó más de 3.000 personas entre mineros, empleados de hoteles, casas de estancia, oficina postal, escuela, comisario del pueblo y tiendas hasta que bajó el valor de la plata en 1896, cuando pasó a ser un pueblo fantasma.

(FUENTE: clarin.com)


Gastrosexuales: la nueva casta de hombres que cocinan para ligar


A veces las nuevas masculinidades se empeñan en alcanzar desesperadamente la igualdad de género. Una y otra vez tropezamos con la misma piedra en un intento fallido de nombrar las mil y una tonterías que los hombres hacemos para acostarnos con las mujeres.

Primero fue el exceso de cremitas para dejar el cutis masculino como el culo de un bebé. Eran los famosos metrosexuales que, con David Beckham por bandera, veneraban la depilación láser y los productos de cosmética.

Luego se quiso convertir la barriga cervecera en algo erótico. Los fofisanos buscaban la excusa perfecta para elevar su grasa corporal a la categoría de oso amoroso. Encumbraron a Leonardo DiCaprio como príncipe, pero él mismo se encargó de abdicar del trono para seguir trabajando en Hollywood.

El mundo de las tendencias se mueve con frenesí cuando está sediento de nuevas víctimas y parece ser que el turno ahora es para los hombres aficionados a la cocina que logran acostarse con centenares de mujeres gracias a su arte en los fogones.

No sabemos si la cocina es la nueva guitarra para ligar, pero algo está pasando. Es cierto que el concepto “cocinillas” se quedaba corto porque siempre ha arrastrado un tufo machista. Por eso, imaginamos, se descartó para identificar a este nuevo grupo. Hombres que reivindican su lugar en el mundo desde los fogones pero lejos de los chefs profesionales. Existir, existen. Faltaba lo más importante: ponerles un nombre.

1. ¿GASTRO... QUÉ?

Detrás de una nueva etiqueta casi siempre hay una operación de márketing y el caso de los gastrosexuales no es una excepción. 

Gastrosexual es una etiqueta que llega directamente desde Inglaterra. En esta ocasión, la primera empresa que acuñó el término fue Pur Asia cuando en 2008 lanzó un producto de cocina asiática pensado exclusivamente para hombres. Su idea era descubrir las motivaciones de los hombres para entrar en la cocina y contrataron a Future Foundation, una empresa líder en identificar tendencias, para clasificar a su público objetivo. El resultado se resumió en un documento donde aparecía por primera vez el concepto “gastrosexual”.  

En el documento se podía leer que "las mujeres aman a los hombres que cocinan. Se les presupone una sensibilidad y un cuidado por el detalle que añade erotismo a la escena".

¿Pero cómo son estos gastrosexuales?   Los seductores con mandil tienen entre 25 y 40 años, profesiones liberales y un estatus social elevado. Son hombres que buscan la aprobación de su entorno y les encanta impresionar con su cocina. Esto significa mucho más que elegir los vinos más selectos o los mejores restaurantes de la ciudad. Significa arremangarse y cocinar bien con un objetivo definido: ligar.  

Dedican el tiempo que haga falta a preparar un menú original donde la ejecución y la presentación son claves. No cocinan de una manera ocasional, cocinan a diario porque reivindican la cocina como parte de su personalidad y creen que conquistando el paladar de una mujer el resto vendrá de la mano.

Hasta aquí, la teoría. Si existe una relación directa entre cocinar bien y follar más, eso ya lo tienen que contar los expertos en primera persona.

Este es el testimonio de dos gastrosexuales de manual con sus técnicas de ligar gracias a la cocina.

2. YO, YO MISMO Y MI COCINA

Nombre: Pol

Edad: 30 años

Perfil: vive en el campo, cocina como los ángeles y no sabe qué es gastrosexual.

“No sé qué es eso. Yo creo que cocino para reafirmar un ligue más que para ligar”, nos dice. Defiende la maduración lenta para ablandar a las más duras porque "hay chicas con mucho carácter con las que vives en eterno conflicto y la cocina siempre desatasca cualquier problema que no se resuelve verbalmente”.

La cocina siempre desatasca cualquier problema que no se resuelve verbalmente.
Pol añade una nueva dimensión temporal en la conquista: “A mi me gusta cocinar con tiempo. Me gusta demostrar a la chica que no ha sido solo sexo y que la cuidaré bien”. La elección de los platos del menú no es fija porque “para mi sorpresa las grandes conquistas con mi cocina han sido con platos muy carnívoros. No sé por qué me sigue sorprendiendo que a las mujeres les guste tanto la carne. Por ejemplo, con unas costillas de cerdo noté el frenesí de la chica sólo con el olor de la carne”.

Despertar el instinto animal de la mujer con la carne. Pero aún hay más: “Cuando tienen la regla y se encuentran mal es cuando me lo curro más como sustituto del sexo”.

Entiende que la cocina sea un valor añadido para las mujeres: “Así como alguien te puede atraer porque sabe mucho de literatura, la cocina, al ser cultura, también puede ser un foco de fascinación. Realmente es un plus ser un buen cocinero. Para mi sorpresa la mayoría de tíos cocinan fatal, así que es fácil sorprender con muy poco”.

Con unas costillas de cerdo noté el frenesí de la chica sólo con el olor de la carne
Dejando de lado la cuchillada al bajo viente de la mayoría de hombres, Pol tiene razón en que últimamente existe un exhibicionismo gastronómico por parte de los hombres. Un intento desesperado de querer igualar géneros y recuerda que su opinión ha ido cambiando con el paso de los años. “Te diré que durante un tiempo encontraba un placer indescriptible en acostarme con mujeres que no sabían cocinar. Era una sensación un poco extraña, pero cocinar para ellas era como devolverles toda esa deuda histórica que han acumulado muchas mujeres cocinando para sus maridos. Ahora nos toca a nosotros”.

Asombra encontrar fantasías sexuales y lucha de géneros hablando de gastrosexuales: “Yo me he puesto la pilas y he decidido cocinar bien para la mujer que está conmigo. Y mi sorpresa ha sido ver que ahora las mujeres cocinan mucho peor que sus madres. La balanza por fin está equilibrada”.

Durante un tiempo encontraba un placer indescriptible en acostarme con mujeres que no sabían cocinar.

Y acaba dejando un consejo práctico para quien quiera pillarlo al vuelo: “ Cocinar una sola vez, dejarlo todo patas arriba y no volver a pisar la cocina en tu vida es casi peor que no cocinar nunca”.

Aviso para navegantes.  

Nombre: Carlos

Edad: 27 años

Perfil: vive en Sevilla, cocina desde niño y está soltero por decisión propia.

 “Para mí, cocinar siempre ha sido la puerta de entrada. No deja de ser una muestra de amor por alguien. Sea tu amiga, tu pareja o un ligue. Invitar a comer a un restaurante es fácil. Invitar a cenar a casa es un paso más. Hay mucho más cariño y dedicación. Ganas puntos seguro”.

Invitar a comer a un restaurante es fácil. Invitar a cenar a casa es un paso más.

Para Carlos, cocinar es una empresa que implica un trabajo solitario. “Aunque parezca de cajón, hay que recalcar que invitar a cenar a alguien no significa que cocinamos los dos. Prefiero mil veces cocinar solo para que todo sea una sorpresa para la chica”. Así pues los gastrosexuales no quieren ayuda, solo quieren admiración.

Carlos explica una anécdota que empezó como 'epic fail' gastronómico y acabó con final feliz. “Invité a una chica a mi estudio. Estaba muy nervioso y subimos al tejado. Me puse a hacer una ensalada con tomates, melocotones y mozzarella, pero en cocina 1+1+1 no siempre suman 3. Me salió una ensalada de mierda. Desastre total y encima hacía un frío de la hostia. La chica hizo el esfuerzo de probar la ensalada, pero era horrible. Mi sorpresa fue cuando me dijo que había sido muy mono y acabó cayendo”.

Carlos asume con entereza la etiqueta. “¿Por qué no? Soy gastrosexual. Me gusta cocinar y me gusta el sexo y muchas veces una cosa lleva a la otra”. Aunque explica una variante que revienta la teoría de los gastrosexuales. “ Piensa que muchas veces pasa el proceso a la inversa. Me acuesto con una chica, se queda a dormir y le preparo el desayuno por la mañana. ¿Entonces qué soy? ¿Un sexualgastro? Al final es un bucle de gastro, sexo, gastro, sexo, gastro, sexo… es un no parar”, dice riendo.

Muchas veces pasa el proceso a la inversa. Me acuesto con una chica, se queda a dormir y le preparo el desayuno por la mañana. ¿Entonces qué soy?

3. ¿ESCUELAS DE COCINA O CLUBS MASCULINOS?

Faltaban datos oficiales que certificaran la existencia de los gastrosexuales como nuevo fenómeno entre los hombres. Dos de las mejores escuelas de cocina de España corroboran una tendencia al alza de matriculaciones masculinas en los cursos amateurs:

En la Escuela Hofmann de Barcelona había un 37,60% de hombres matriculados en cursos de cocina en 2010. En 2016 la cifra se ha disparado hasta un 48,45%. Un 10,85% más en 6 años.

En Le Cordon Bleu de Madrid, desde la apertura de la escuela en 2011 hasta la actualidad, el número de hombres matriculados ha aumentado en un 210%. Comparando los datos con la cantidad de mujeres, los hombres representaban un 36% de las matriculaciones totales del primer año, mientras que el porcentaje actual es de un 48%.

Los dos departamentos de comunicación de las escuelas afirman que hay temáticas de cursos que los hombres ocupan casi en su totalidad como los de carne, pescado, huevos o cocina fácil. En definitiva, cursos prácticos de los cuales se saca un provecho a corto plazo.

4. INTERNET HUELE A COMIDA

El otro gran termómetro oficioso para saber si la tendencia es una realidad son los portales especializados en ligar. La web Adoptauntio.es es conocida por otorgar todo el poder de selección a las mujeres. Es una criba natural que sirve para analizar los motores de búsqueda de la web y ver si la cocina es un tema que ellos promueven y ellas buscan.

En esta web las mujeres prefieren a un hombre que sepa cocinar. Así lo certifica su equipo de comunicación: “Las mujeres han empezado a incluir aptitudes relacionadas con la gastronomía en su lista de deseos. En los últimos meses han comenzado a aparecer perfiles de mujeres que demandan un gusto por la cocina”.

Sin embargo, el concepto gastrosexual aún no está extendido entre los usuarios masculinos para venderse. “El término gastrosexual no se ha utilizado apenas en la web y son muy escasos los perfiles que se definen así. Sin embargo, el hashtag “comedetodo” es uno de los veinte más utilizados por los usuarios junto a la etiqueta cocina”.

Por lo que respecta a las usuarias, “las mujeres han empezado a demandar en sus perfiles el gusto por la gastronomía en los hombres, pero siempre asociado al gusto por la buena comida y no tanto a saber cocinar o no”.

Otro caso es el de Boompi, una nueva app para que las chicas añadan de forma secreta a sus amigas en los chats con chicos. En estos chats el 27% de los hombres que se registran añaden a sus intereses temas relacionados con la gastronomía (sushi, yummy, cocinar, etc).

Para su beneficio, l os perfiles con estos intereses obtienen un 67% más de chats con chicas que el resto de usuarios. De todos los perfiles que se pasan entre amigas, el 47% de ellos son de usuarios con intereses en gastronomía.

(FUENTE: playgroundmag.net)

domingo, 30 de octubre de 2016

Graban en video a "pequeño fantasma" que revoloteaba en la sala de su casa



Una familia en Florida, Estados Unidos, habían pasado varias noches de desvelo luego de que escucharan "aterradores" ruidos en la sala de su casa. 

Con la idea de descubrir qué era lo que estaba pasando decidieron poner una cámara de seguridad. 

Cody Wray y su familia se llevaron tremenda sorpresa al darse cuenta de lo que estaba pasando.

Al revisar la cámara vieron como su pequeño hijo Dylan corría por toda la sala, saltaba en los sillones, se daba volteretas, encendía las luces y luego las apagaba.

Según contó Wray en su cuenta de Facebook, él y su esposa le tienen prohibido saltar en los sillones. Ésta habría sido la principal motivación de Dylan para despertar en medio de la noche y hacer las travesuras que no puede hacer a plena luz del día.

(FUENTE: elsalvador.com)

Prisión eterna



El multifacético Parapsicólogo peruano Reynaldo Silva, se ha destacado, con el transcurrir de los años, no solamente en su área profesional, sino también en la narrativa y el cuento: acá les presentamos uno de sus cuentos de miedo, los cuales serán publicados en 2017.

Un relato de: Reynaldo Silva Salas

Respirando agitadamente, el agotado hombre miraba sonriente el mar encrespado, ese día de invierno. El sol se alzaba calentando apenas la playa rocosa de aquella desolada isla. Jadeante, mojado, el fornido joven sonreía mostrando todos los dientes, mientras observaba el océano, mientras se quitaba lentamente todos los implementos que llevaba sobre su traje de buzo. Mientras soltaba una sonora carcajada, escuchaba los gritos que, de cuando en cuando se dejaban escuchar en medio de la estática que soltaba su transmisor, ahora a sus pies, junto a su cinturón, con sus otras herramientas.

“….FZZZZ!!....¡CARRASCO; MALDITA SEA, TENIENTE. REGRESE DE INMEDIATO A LA LANCHA ES UNA ORDEN!!!....FZZZ!!!...” – se escuchaba bramando a un iracundo instructor de voz ronca-, “….¡NO ME IMPORTA CUÁNTO TARDE EN ENCONTRARLO: LO ENCONTRARÉ!!!…..FZZZZ…..LE ESPERA EL CALABOZO!!!…FZZZ…..”. Sin inmutarse ante las terribles amenazas, el Teniente Guillermo Carrasco, comando anfibio de la Marina de Guerra, observaba la desértica isla a la que había arribado. Se había vuelto a salir con la suya. Hijo de un muy alto oficial de la Armada, siempre se las había ingeniado para hacer lo que le viniese en gana. Era el mejor en todo: el mejor de su promoción en la Escuela Naval, el mejor nadador, el mejor comando de la Unidad de Operaciones Especiales.

Mirando las escarpadas rocas frente a él, Guillermo se sentía satisfecho consigo mismo. No lo había planeado. Faltaba apenas una semana para que termine su entrenamiento y fuese destacado a una embajada en Europa: su equipo salió a hacer una de sus últimas prácticas en mar abierto. Apenas vió la isla, envuelta en la niebla del amanecer, simplemente se decidió y se lanzó de la lancha rápida en la que iba. Fueron cinco horas nadando. Nadie lo pudo detener; el era el único que podía hacer ese trayecto nadando, y él lo sabía. Respirando a todo pulmón, sintiendo que las gélidas aguas del Pacífico a las que había vencido lo hacían sentir totalmente vivo, miró como si fuese su trofeo el lugar al que había llegado: la isla de El Frontón, también conocida como la isla del Muerto.

El Frontón fué utilizada por mucho tiempo como una isla-prisión, una de las peores del Perú; delincuentes, políticos de todo calibre y finalmente, terroristas había vivido y muerto en ese pedazo de tierra. Después que los terroristas de Sendero Luminoso la convirtiesen en una especie de Iwo-Jima llena de túneles y trampas, en 1986 tomaron el penal. La marina tuvo que debelar el motín, a sangre y fuego. Desde ese entonces, la isla es Zona Militar Restringida: nadie vive ahí, los pescadores no pueden acercarse a ella; ni los mismos marinos tienen acceso. Todos sabían que ahí murió mucha gente,…de manera turbia. Toda esa historia había atraído al Teniente Guillermo Carrasco a ese lugar. No le gustaba que le cuenten historias: él prefería vivirlas.

Durante todo ese día, el joven comando se dedicó a disfrutar de su libertad: nadó a sus anchas en las caletas en medio de lobos de mar y pingüinos de Humbolt, sin más sonido que el mar y las gaviotas a su alrededor. Buceó y pescó un suculento almuerzo para más tarde. Recorrió las ruinas del penal destruido a cañonazos navales hacía mucho tiempo; se decepcionó de no encontrar siquiera el más minúsculo recuerdo para llevarse como testimonio de su presencia ahí. Cruzó la isla de lado a lado y se divirtió escondiéndose entre las peñas al paso de dos lanchas de la marina que lo buscaban. Les demostró a ellos y a sí mismo que era el mejor comando: no pudieron descubrirlo. Casi al atardecer, se quedó mirando los restos de una pared destrozada a balazos del llamado “Pabellón Azul”, el último reducto de los presos insurrectos. Se leía aún ahí en medio de los boquetes chamuscados “VIVA LA LUCHA….”. Cuando el sol se ponía, se encaminó a la playa junto al destruido muelle del viejo penal. Pensaba en probar cuántos días podía sobrevivir en ese pedazo de roca en medio del océano.

La noche era muy fría y ventosa. Sentado y cubriéndose del viento tras unas peñas, el Teniente Carrasco trataba de calentarse apretujándose a una pequeño fuego que había improvisado con algunos pedazos de madera que encontró en el muelle. Tranquilo, Guillermo degustaba sus raciones de combate y un pescado que se asaba a fuego lento. La neblina nocturna de invierno envolvía todo. Cualquier persona no hubiese soportado semejante frío, pero él estaba en su elemento: puro músculo sólido templado a punta de las pruebas físicas más extenuantes, apenas se sentía algo incómodo. Las luces de la ciudad apenas se veían en medio de la oscura noche. El viento silbaba en medio de las rocas. Por precaución, el marino había dejado su radio encendida, pero ésta estaba muda. Hasta exactamente las 8 de la noche.

“….FZZZ…..¡ES SU ÚLTIMA OPORTUNIDAD: RÍNDANSE Y DEPONGAN LAS ARMAS!!...FZZZZ”- se escuchó de pronto en la radio. Carrasco se sobresaltó. La voz era perfectamente entendible,…pero la voz era extraña, cavernosa, casi inhumana. Casi de inmediato, el sorprendido marino escuchó algo inaudito: cientos de voces, cantaban una profunda salmodia, era una horrenda canción, mezcla de canto andino y canto guerrero. Jamás había oído algo así. Se le escarapeló la espalda. El canto parecía salir del derruido pabellón al frente suyo, parecía emerger de las entrañas de la tierra, de todos lados. ¡Esto no puede ser posible!, pensó el marino: ¡he recorrido la isla de cabo a rabo: AQUÍ NO HAY NADIE!

Instintivamente, se ocultó tras un peñazco, mientras buscaba a tientas desesperadamente su cuchillo de comando en la oscuridad de la noche. Agazapado, observaba a las ruinas que retumbaban por ese canto que sólo hablaba de muerte y sangre, y que se escuchaba horroroso, como proveniente de ultratumba. Casi al mismo tiempo, la radio se volvió a encender, dejando escuchar nuevamente esa voz: “….FZZZ….TENIENTE, CABO: USEN LAS CARGAS. ECHEN ABAJO ESA PUERTA….FZZZ”. Tras quedar totalmente desconcertado por esa transmisión, un tremendo estrépito lo sobresaltó por completo: una potente detonación hizo retumbar toda la isla. El comando quedó paralizado de terror: sus oídos no le mentían, una explosión casi le hirió los tímpanos, pero no hubo ningún fogonazo. Casi de inmediato, lo imposible; un infernal estruendo se desató a su alrededor. Ráfagas de ametralladoras, disparos varios, explosiones de granadas,…gritos de comandos lanzándose al ataque, gritos de dolor, lamentos, insultos,…proviniendo de todas partes,… ¡pero las voces no provenían de gargantas humanas!,…. ¡las explosiones retumbaban pero nada las ocasionaba!,…¡AHÍ NO HABÍA NADA NI NADIE, SÓLO LA OSCURIDAD!!!

Apretando los dientes, mirando con desesperación a todos lados, Guillermo se sentía enloquecer. La que también enloquecía era la radio en ese momento: decenas de voces se dejaban escuchar: “….. ¡NECESITAMOS UN MÉDICO: A MI TENIENTE LE DIERON EN LA CABEZA!!!....FZZZ…..¡GRUPO ALFA, DISPARAN DESDE ARRIBA: RETROCEDAN!!…FZZZ….¡TRAIGAN LA BAZUCA AL LADO NORTEEE!!!....FZZZ…¡¡TENGO TRES BAJAS: NECESITO REFUERZOS!!!....FZZZ…”

Todo el cuerpo le temblaba al joven comando: lo habían preparado para toda situación, menos para esa. Sus instintos de militar le pedían luchar, la sangre le hervía. Escuchaba horrorizado gritos de hombres muriendo, agonizando, suplicando ayuda a gritos a escasos pasos de él,… ¡PERO NO HABÍA NADA NI NADIE A SU ALREDEDOR!,…sólo rocas y oscuridad, y lo desconocido. El Teniente Guillermo Carrasco creyó por un momento que había enloquecido por completo. Desesperado comenzó a gritar como un energúmeno. De pronto, todo el estruendo se apagó de golpe. Sólo se escuchaba en la isla sus propios gritos. Tardó en callarse. Sudaba, temblaba, con los ojos desorbitados, mirando a todos lados, mirando la neblina nocturna que le envolvía. El silencio era absoluto.

El comando se incorporó aferrándose a su cuchillo, amenazando las sombras que le envolvían con él. No dejaba de temblar, mientras caminaba alrededor de la pequeña fogata. Carrasco se agachó a recoger su transmisor, ahora mudo. Apenas lo alzó, la sangre se le heló en las venas: no se había percatado que la radio estaba inservible, al tomarla descubrió que la batería del aparato no estaba. Al llegar a la isla, seguramente se había caído al golpear con las rocas. Tratando de entender de alguna forma lo que estaba ocurriendo, el militar se tomaba la cabeza, buscando un por qué. Caminaba como atontado, aún afectado por semejantes sucesos. De pronto, en medio de la negrura de la noche, escuchó un gemido lejano.

Dispuesto llegar al fondo del asunto, reunió todo su valor y comenzó a avanzar hacia las ruinas del penal, de donde parecía provenir ese apagado gemido. Demostrando lo aprendido, el militar sigilosamente saltaba de una roca a otra, de un pedazo de pared a otro, apenas iluminado por la luna que ya se elevaba sobre la neblina baja. De rato en rato, se detenía, escuchaba atentamente, buscando de dónde provenía el gemido. Tardó casi una hora, atravesando los edificios derruidos. En lo profundo del pabellón, se detuvo ante una especie de cueva que se hundía en la roca. Tal vez era uno de los boquetes que los presos amotinados hicieron. Carrasco giró alrededor suyo. El gemido se había apagado. De pronto, un sonido de pisadas lo hizo voltear violentamente. Frente él estaba un muchacho asustado.

Llevaba uniforme militar completo, cargando en un brazo un fusil automático. Estaba muy pálido y asustado. Sus mejillas estaban surcadas de lágrimas y gemía mientras le observaba desde dentro de la cueva. “¡QUIÉN ERES TÚ!” –, le gritó tratando de mostrar aplomo. El muchachito, le vio con sus ojos grandes y llorosos. No parecía tener más de 19 o 20 años. Parecía que no entendió la pregunta, hasta que alzó la cabeza y dio un paso adelante. Se quitó el casco de acero y, con ambas manos lo pegó a su pecho al estilo naval y dijo con voz cavernosa: “¡Cabo de Mar Jaime Nina, 05732660, Señor!....”. El Teniente Carrasco se quedó paralizado del horror: ¡al quitarse el casco, el muchacho dejo ver que tenía en su frente un limpio agujero de bala!.

Guillermo jamás había sentido miedo ante nada ni nadie. En ese instante las piernas le temblaron, y dejó caer su cuchillo al suelo. Sabía perfectamente que nadie sobreviviría a una herida así,….ese infante de marina frente a él NO PODÍA ESTAR VIVO. Paralizado por el pánico, escuchó a la aparición que seguía hablando: “….del pelotón “Delta”: le informo que todo mi equipo ha muerto. Mi Teniente me ordenó proteger esta posición, Señor”. Carrasco se sentía embotado, casi al borde de la locura; conforme la luna llena iluminaba al joven, veía un inmenso manchón de sangre en su uniforme que abarcaba todo el pecho: el pobre muchacho tenía también un tajo que le cruzaba el cuello casi por completo. “¿Vino a reemplazarme, Señor?”-, preguntó ansiosamente el muchacho. “¡Tú,….tú…!”-exclamó Carrasco, aterrado-, “¡TÚ ESTÁS MUERTO!”. La aparición parecía no entender. Movía la cabeza incrédulo mientras decía: “no, yo no estoy muerto: estoy herido. Recuerdo que algo golpeó mi cabeza, pero después me puse de pie y seguí en mi puesto. Mi Teniente, ¿regresaré a casa?”. Temblando sin cesar, Carrasco trataba de caminar hacia atrás, alejándose de la aparición, sin saber que hacer: “¡tú no puedes volver por que estás muerto!!”. Le dijo una y otra vez. El muchacho le escuchó tratando de comprender. Comenzó a caminar mirando al frente, casi ignorándolo. Alzó su pálida mano apuntando hacia las luces de la ciudad: “¿ve?, allá por Comas está la casa de mi mamá. Me espera. Mañana es su cumpleaños. Me gusta la comida de mi mamá,… ¿entonces,…no la volveré a ver?”. Aterrado, descompuesto, Carrasco comenzó a negar con la cabeza.

Abriendo sus ojos más, mirando las luces que apenas se observaban, Mostrando un dolor muy profundo, comenzó de nuevo a gemir. Al voltear hacia el Teniente, le tendió la mano y le dio algo: “tome; lléveselo a mi mamá. Lo va a necesitar”. Guillermo observó lo que le había dado: era una raída billetera. En ella sólo había su carnet de identidad militar y dos míseros billetes de 10,000 intis. Mientras el joven caminaba de nuevo hacia la cueva, se detuvo y volvió a hablarle al comando. Le tendió su viejo fusil: “hay algo más,….debe irse cuanto antes de aquí. Ellos están bajo la tierra. Tome mi arma, mi Teniente; la va a necesitar”. La mano temblorosa del Teniente Carrasco asió el cañón enmohecido del arma. Se aferró con fuerza a él mientras veía a la aparición arrastrando los pies, llorando amargamente, mientras se perdía en las profundidades de la cueva.

Fue demasiado para el joven comando: se dejó caer en donde estaba, llorando amargamente. El miedo lo había doblegado y el cuerpo le fallaba. No sabía que hacer más que dejar salir todos los sentimientos encontrados que le dominaban. De pronto, una serie de jadeantes susurros comenzaron a rodearle, salidos de la nada. “….MIRA, AHÍ HAY OTRO…”-decía una voz-, “…DEBE MORIR…”-decía otra. “NO SALDRÁ VIVO DE AQUÍ….”- escuchó casi como si estuviese alguien a sus espaldas. Voces de odio, con sed de sangre, profundas, roncas, burlonas, que le rodeaban por todo lado. El Teniente se incorporó. Tener el arma en sus manos le daba ahora el valor que le hacía falta. Con el fusil en una mano y el cuchillo en otra, comenzó a bramar, sintiéndose invencible de nuevo, otra vez se sentía el mejor. “¡VENGAN MALDITOS: NO LES TEMO. LOS HARÉ PEDAZOS!!!...”-, dijo una y otra vez el comando, retando a quienes le rodeaban. No pudo avanzar mucho: en menos de un segundo, la tierra bajo sus pies se abrió.

¡Como vomitadas por la tierra, decenas de manos huesudas, garras de hueso y tendones apenas, comenzaron a tomarlo, a asirlo, aferrándose a él por todos lados, impidiéndole correr, caminar siquiera!, ¡aullando de pavor, el militar trataba de zafarse, mientras asestaba cuchillada tras cuchillada, que apenas dejaban marcas en los huesos!. Carrasco apretó una y otra vez el gatillo del fusil hasta que se dio cuenta que el arma no funcionaba. Rápidamente, las garras de los agresores de ultratumba lo hundieron en el boquete en medio de los escombros, llevándose a su víctima que no dejaba de gritar, mientras desaparecía. Lo último que vieron sus ojos en este mundo fue la luna llena allá arriba en el cielo, luz pálida que después se volvió en total oscuridad.

Detienen a sacerdote acusado de abuso sexual durante exorcismo


Un sacerdote de Palermo, en Sicilia, fue detenido este viernes luego de ser denunciado por abuso sexual durante sesiones de exorcismo y de "curación espiritual", según la prensa local.

Se sospecha que Salvatore Anello, de 59 años, también capellán de un hospital, agredió sexualmente a cuatro mujeres y a una niña de 12 años durante "rezos de curación" que supuestamente ayudaban a curarse de una enfermedad o a liberarse de una posesión diabólica.

Su arresto se concreta luego de una investigación de seis meses sobre un coronel de 52 años, Salvatore Muratore, miembro de un movimiento religioso y acusado también de agresiones similares.

Ambos fueron detenidos y continúan las investigaciones para determinar si hay más víctimas.

(FUENTE: nwnoticias.com)

'Histeria', los orígenes del psicoanálisis de Freud llegan al cómic


Padre del psicoanálisis, Sigmund Freud (1856-1939) sigue siendo uno de los pensadores más influyentes de la historia. Sus hipótesis y métodos fueron y continúan siendo polémicos, pero pocos intelectuales han tenido tanto impacto como él. Ahora, el guionista Richard Appignanesi (Montreal, Canáda, 1940) y el dibujante argentino Oscar Zárate (1942) recrean los inicios de su carrera, sus estudios sobre la histeria y los orígenes del psicoanálisis en Histeria (ecc ediciones).

El famoso ilustrador nos comenta, desde Londres, cómo han enfocado este cómic: “Histeria es la suma de las preocupaciones de Freud; de su encuentro en Paris estudiando en el hospital Salpetriere casos de mujeres histéricas bajo la tutela del Doctor Charcot. Hasta ese momento se pensaba que la histeria era de origen uterino, pero Charcot derrumba ese mito y separa los casos de epilepsia de los casos de histeria. Aunque seguía pensando que los ovarios estaban relacionados con la histeria”.

“Freud -continúa Oscar- comienza a preguntarse si la histeria tenía que ver con la sexualidad; y a pensar que los síntomas de histeria son representaciones simbólicas de memorias traumáticas muy a menudo de naturaleza sexual. De regreso a Viena, instala su consultorio privado y detecta casos frecuentes de histeria en algunos de sus pacientes. También comienza a trabajar con su colega Joseph Breuer sobre un caso de histeria de unos de sus pacientes. De estos intercambios y conversaciones escribe Estudios sobre la Histeria con Joseph Breuer publicado en 1895”.

Los orígenes del Psicoanálisis
Esos estudios fueron el primer paso para desarrollar su famosa teoría del Psicoanálisis: “Cuando comenzó a ver a sus pacientes –asegura Oscar-, Freud utilizo distintas disciplinas con ellos: hipnotismo, descargas eléctricas, el método catártico, el masaje en la cabeza… pero encontraba estos métodos arbitrarios y autoritarios; el doctor le decía al paciente lo que sentía o lo que debería sentir. Freud entiende que el paciente, con todas sus dificultades, es el único que puede guiarle para descubrir los síntomas neuróticos que están en su inconsciente del paciente. Freud permite que el paciente diga cualquier cosa que navegue por su cerebro. Debe ser totalmente libre, sin censura o presión. Así descubre la técnica de la Libre Asociación, lo que le permite investigar los eventos traumáticos del paciente; una técnica nueva y revolucionaria. Y en 1896 Freud utiliza por primera vez en término psicoanálisis”.

Oscar destaca el impacto de las teorías de Freud: “El aporte psicoanalítico freudiano es inmenso en nuestra cultura occidental. Muchos de sus conceptos como: "El complejo de Edipo", "libido", "Etapas sexuales", "el lenguaje de los sueños", "personalidades anales u orales", "ego- id-superego", "represión" y el "inconsciente" son moneda corriente de la gente en sus conversaciones”.

“Es muy difícil –continúa el dibujante- entender nuestro mundo moderno sino leemos a Darwin y su teoría de la Evolución, o Karl Marx, o Einstein. Freud está en esa liga de pensadores que han afectado, a veces de forma dramática, la manera de pensar sobre la cultura humana. E incluso alteraron sus parámetros”.

“Personalmente me interesa mucho el psicoanálisis. Es un marco de referencia para entender ciertos mecanismos inconscientes para relacionarme conmigo mismo y con el exterior” –concluye-.

“La histeria es el grito que no puede ser articulado”
Como nos comenta Oscar, el libro indaga en las primeras experiencias clínicas de Freud, en sus estudios junto a Jean-Martin Charcot en la Salpêtière y en su interés hacia el trabajo de su amigo y compañero Josef Breuer.

El libro cuenta con un prólogo de la escritora Deborah Levi (Nadando a casa) quién asegura que la histeria es el grito de rebeldía del cuerpo. Oscar afirma: “Me gusta mucho lo que dice Deborah Levy en el prólogo: “la histeria es el grito desaforado que no puede ser articulado”.

Hipócrates diagnosticó la histeria en el Siglo V a.C. pero en la actualidad se ha eliminado del Manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Aun así, los traumas mentales, llámense como se llamen, siguen causando estragos en la población.


¿Abusamos de las pastillas?
En el libro también se cuentan los experimentos de Freud con la hipnosis o con la cocaína (en los que fue pionero). Preguntamos a Oscar si cree que actualmente abusamos de las pastillas para intentar curar problemas mentales: “Las compañías farmacéuticas prescriben pastillas alegremente porque las medicinas y las armas son los productos que generan mayores beneficios”.

“Hay ciertos trastornos mentales que son fisiológicos –continúa- que pueden venir del daño en alguna parte de tu cerebro. En esos casos puede necesitarse algún tipo de droga. Pero los trastornos mentales de carácter psicológico, como la memoria, pensamientos, intenciones, deseos, ideales creencias, conflicto psicológico y todo el material que está dentro de lo que nosotros llamamos la mente, no creo que necesite del uso de drogas. Yo preferiría intentar solucionar esos trastornos mediante una comprensión de los problemas reales a través de algún tipo de terapia psicológica”.

Dibujando la histeria
Un tema apasionante que adquiere una nueva dimensión gracias a las espectaculares acuarelas del artista argentino, que mezclan clasicismo y vanguardia. Algo para lo que se ha documentado profusamente: “He ido varias veces a Paris al hospital Salpetriere a investigar sobre los pacientes que vivieron ahí y de los cuales hay muchísimo material fotográfico, las fotos de esa época me fueron señalando el tono que deberían tener mis acuarelas”.

“El libro Histeria –continúa el dibujante- fue publicado en 1895. Ese mismo año la gente vio por primera vez imágenes que se movían: nacía el cine, con los hermanos Lumiere en Francia. He visto esas primeras películas y han sido la fuente de varias citas visuales en mi libro”.

“Trabajo con acuarelas –confiesa Oscar- porque es un material que amo. Me permiten contar lo que siento y lo que pienso. En este libro era importante para mí crear un clima que te llevara a la época de Viena en la cual Freud vivió. La acuarela en un solo color, el negro y todos sus matices de grises, me permitían evocar esa época, ese momento”.

En cuanto a sus influencias, el artista asegura: “El trabajo de Hugo Pratt fue muy importante para mí cuando yo era muy joven. Fue mi maestro en una escuela de arte en Buenos Aires y me hizo querer ser historietista. También me han influido el trabajo de Roy Crane, de Frank Robbins… hoy sigo viendo y reviendo sus trabajos y siempre sigo encontrando algo nuevo, estos artistas siguen siendo estimulantes en mi vida.

Destacan sus páginas completas, llenas de personajes, en las que se suceden varias acciones paralelas: “Creo que eso tiene que ver con el lenguaje de los comics –confiesa- Esas escenas de mucha acción me permitían resumir, en 2 páginas, cosas que, de otra forma, me llevarían 10. Están en la naturaleza del lenguaje historietístico que es la abreviación. Así puedes reflejar lo que estas contando y, visualmente, también lo que no estas contando”.

Sus proyectos
Curiosamente este no es el primer cómic sobre Freud de Oscar Zarate y Richard Appignanesi: “El primer libro que hice con Richard sobre Freud se llama Introducing Freud –asegura el dibujante-. Es un vuelo a vista de pájaro sobre la vida y la obra de Freud. Lo hicimos hace casi 40 años y sigue siendo un bestseller. Estamos hablando con el editor para otro libro sobre uno de los casos clínicos más famosos de Freud: "El pequeño Hans" (un niño que padecía una enorme fobia a los caballos por un trauma de su niñez). Solamente estamos hablando. Veremos…”

En cuanto a otros proyectos, Oscar destaca: “Hace más de dos años que estoy trabajando en un libro que estoy escribiendo y dibujando y si todo va bien creo que lo terminare a final del año que viene. Es mi proyecto más ambicioso y con más páginas también, creo que superará las 200”.

“Sucede en tiempos distintos: Inglaterra en el 1800, Argentina en la década de los 70, en Inglaterra en 1982 e Inglaterra en el presente. Y la historia gira alrededor de un artista real, Thomas Girtin (1775-1802), que fue amigo y rival de Turner (1775-1851). Girtin fue un artista excepcional que revolucionó la historia de la acuarela. Pintaba paisajes y era un artista romántico”.

“Cuento cómo tres amigos se acercan al arte de Girtin de distinta manera, de acuerdo a sus necesidades personales o lo que quieren proyectar en el arte de Girtin. Uno cree que fue el artista por excelencia, que murió por su arte, otro prefiere ver a Girtin como un artista religioso y el tercero Girtin lo ve como un arte político, porque Girtin apoyaba ideas republicanas. Los tres amigos traen al presente cosas de su juventud no aclaradas, no solucionadas y el arte de Girtin comienza a ser un detonante de sus limitaciones”.

(FUENTE: rtve.es)

¿Tu pareja revisa tu celular? ¡Termina la relación!


La confianza, respeto y buena comunicación son los pilares de toda relación sana y equilibrada, los cuales requieren de dedicación y trabajo por ambas partes.

Construir estos pilares toma tiempo pero destruirlos tan sólo demora un segundo, por lo que hay que ser cuidadoso con lo que hacemos y decimos.

Una acción muy común que arruina la relación es  no tener respeto por la intimidad de la otra persona como invadir su espacio personal o revisar sus objetos personales como es el celular.

Los humanos somos curiosos por naturaleza, por lo que queremos saber que pasa en nuestro entorno y sobre todo con nuestros seres amados como la pareja, sin embargo, todo tiene un límite.

Alicia Canabal, clínica del Centro de Investigación de Psicología Aplicada y Psicoterapia CIPAP, Madrid, explica que la curiosidad por conocer los secretos de la pareja es algo humano y comprensible, pero lo importante es no excederse.

“De lo contrario, estaremos hablando de falta de confianza en nuestra pareja”, menciona.

La especialista explica que cuando se produce un espionaje en la relación, es porque no están bien cimentados los pilares, por lo que en esos casos es mejor preguntarse el estado de la relación y si ésta debe continuar.

Redes sociales aumentan desconfianza
Canabal indica que las redes sociales son una de las cosas que más causan conflicto en las parejas, ya que se produce desconfianza.

“Son un arma de doble filo donde podemos llegar a hacer conjeturas de relaciones pasadas que nos generen mayor inseguridad, en lugar de dar tranquilidad, que es lo que se supone que busca quien fisga a escondidas en el espacio privado del otro”, explica.

Añade que también pueden ser malas porque podríamos encontrar mensajes que en lugar de tranquilizar la ansiedad sobre una posible infidelidad, sólo incrementan las incertidumbres.

En este sentido, la doctora en Psicología Emma Ribas, declara que cuando se tengan dudas sobre infidelidad, lo mejor es hablarlo directamente con la persona.

“Si es una pareja comprometida, intentará aclarar las dudas reforzando la complicidad y nutriendo de confianza la relación”, dice.

Los mensajes se mal interpretan
Facebook es una de las redes sociales que más genera celos e inseguridad por los mensajes que la pareja hace a otros o por los que recibe, según estudio de la Universidad de Roanoke, EE UU.

La investigación apunta que esta red social provoca una alta cantidad de celos, sobre todo en las mujeres, ya que la forma de interpretar los mensajes es distinta en cada género.

En el caso de los hombres, los celos surgen por la interpretación que hacen ante algunos emoticones.

Un estudio de la Universidad Metropolitana de Cardiff, Reino Unido, afirma que los mensajes que se envían por celular también son vistos por diferente manera entre hombres y mujeres.

Por un lado, ellas los consideran más sentimentales, mientras que ellos más sexuales.

No sólo se espía por celos
Ribas afirma que el espionaje no surge sólo por celopatía, donde se busca de forma obsesiva controlar al otro, sino que también puede responder a una realidad.

“La persona es verdaderamente engañada y se ve sin otros recursos para descubrir lo que ya intuye, porque nota de forma objetiva que su pareja ha cambiado de hábitos, se esconde para contestar a los mensajes, o miente”, indica.

Asimismo explica que al recibir un mensaje “picarón”, no es necesario demostrarlo a la pareja para probar nuestra inocencia, pues la intimidad se debe compartir por voluntad y espontaneidad.

“Se trata de reforzar la complicidad, no se alimentar el control y la obsesión que el otro pueda tener”, concluye.

(FUENTE: sumedico.com)

sábado, 29 de octubre de 2016

Esta fotografía de 1900 está poniendo los pelos de punta


La imagen fue expuesta hace poco en una galería y un pequeño detalle "fantasmagórico" ha dejado en shock a quienes lo han visto.

Una imagen captada en el año 1900 ha consternado a varias personas. En la imagen se puede apreciar a 15 niñas trabajadoras de un molino de Belfast posando frente a una cámara, sin embargo, un detalle "fantasmagórico" ha puesto los pelos de punta de quienes lo han visto.

La imagen fue expuesta hace poco en una galería realizada por el diario Belfast Live donde se mostraba los oficios desaparecidos, pero algo extraño se puede apreciar en una de las fotografías mostradas. ¿De qué se trata?.

Resulta que en el hombro derecho de una de las niñas trabajadoras de un molino de Belfast aparece un detalle "fantasmagórico". Este es la mano de una persona que - al parecer- no pertenecería a alguna de las jovenes presentes en dicha instantánea. 

Una de las lectoras del diario, calificó la foto como "una imagen familiar de fantasmas". "Feliz de ver esta vieja foto de mi abuelita de cuando ella trabajaba en el molino. Ella era Ellen Donnelly y está cuarta sobre la derecha en la segunda fila. Mi papá tenía esta fotografía en casa… ¡una imagen familiar de fantasmas!", escribió Lynda Donnelly, quien decidió contar el origen de esta fotografía de 1990. 

"En verdad no creo que fantasmas, pero ha habido unas pocas cosas extrañas alrededor de esta foto, ¡así que espero que esto no cause nada más! (...) ¿Alguien vio la misteriosa mano sobre el hombro derecho de la niña?", añadió.

Tras la difusión de la fotografía, expertos han tratado de dar alguna explicación al respecto, sin embargo nadie ha podido justificar la presencia de esta misteriosa mano en el hombro de una de las niñas.

(FUENTE: ojo.pe)

El salón que conecta con el Más Allá



El multifacético Parapsicólogo peruano Reynaldo Silva, se ha destacado, con el transcurrir de los años, no solamente en su área profesional, sino también en la narrativa y el cuento: acá les presentamos uno de sus cuentos de miedo, los cuales serán publicados en 2017. 

Un relato de: Reynaldo Silva Salas

Mi tío Francisco era un tipo de esos rudos que no creían en fantasmas ni nada que se le parezca; no lo culpo. Él, a sus 60 años había sido educado en una época en que si los padres de un crío le escuchaban hablar de aparecidos y cosas de esas, consideraban que mentía, y la mejor forma de quitarle la costumbre de decir mentiras eran unos buenos azotes. Por eso me fue muy interesante cuando, una noche en una reunión familiar, me contó una experiencia que le había ocurrido cuando niño.

“Quiero que sepas que te cuento esto sólo a ti” –me dijo-, “no quiero que nadie en la familia piense que estoy loco”. Tras hacerle entender que su secreto estaría bien guardado conmigo, el tío Francisco se acomodó en su sofá y se sirvió otro vaso de cerveza para acompañar su relato. Estábamos en una sala de su casa; era un día de fiesta: el cumpleaños de su hermana, mi tía Claudina. En realidad no eran tíos míos; eran parientes sí, pero el vínculo familiar era tan lejano que, cuando me explicaban el árbol genealógico de la familia, desistía de entenderlo. Para mí y para mi familia, eran nuestros parientes y ya.

Su inmensa casa, de construcción muy antigua, contaba con varios salones, por lo que no era difícil alejarnos del jolgorio como en esa ocasión en que estábamos ambos solos, en un salón apartado, en total confidencia. “Tú sabes que en este pueblo siempre se cuentas historias de duendes y aparecidos” –prosiguió su relato-, “a mí siempre me han parecido cosas de vagos, de gente que no tiene otra cosa que hacer que inventar tonterías. Igual, de esta casa, cuentan siempre la historia de los hijos de la empleada que desaparecieron sin dejar rastro….”. Sí había escuchado esa historia, que decían pasó en la época del bisabuelo del tío Francisco.

“….Pero una vez, cuando era niño, me pasó algo que hasta ahora no puedo entender: te lo cuento para que tú me digas qué fué…”. Veía en los ojos de aquél hombre la necesidad de saber la verdad de un capítulo oculto de su vida. Mintiendo descaradamente, le dije que yo desentrañaría lo que le aflijía. “Yo tenía 12 años”- recomenzó a relatar su experiencia-, “había una fiesta así como ahora; era el cumpleaños de la abuela Petronila. En esos tiempos, los cumpleaños duraban tres días, venía todo el pueblo, había mucha comida y bebida. Los hombres se sentaban en los salones, y las mujeres cocinaban para todos los visitantes. Los niños no podíamos estar ni en los salones ni en la cocina; debíamos jugar en el patio”.

“Para esa fecha, mis padres me vistieron con un traje nuevo, de camisa blanca, chalequín azul, pantalones arriba de las rodillas, medias altas y los zapatos del domingo: yo estaba furioso por eso. Yo vivía feliz correteando sin zapatos por el campo, subiendo árboles, cogiendo higos de los huertos, robando huevos de pato en el sembrío del vecino,….”- decía mientras reía recodándose como un pequeño mataperros-, “….ese traje era como un castigo para mí; para contentarme, mis padres me compraron también una enorme pelota roja. Estando ya en el patio, con los demás niños, y todos se burlaban de mi aspecto”.

“No aguanté mucho; me peleé con todos y me metí a la casa, buscando paz. Sin pedir permiso a nadie, me metí en el salón viejo. Estaba prohibido en mi casa que yo o mis hermanas jugásemos ahí: en ese salón estaban las pinturas de los parientes, el reloj de péndulo y el viejo fonógrafo. Me imagino que mis papás no querían que los rompiésemos. No había nadie en el salón, así que me puse a jugar, solo, con mi pelota. Me paré frente a la pared donde estaba el reloj y comencé a botar mi pelota contra ella. Tirana la bola al suelo, rebotaba, golpeaba la pared y la cogía con mis manos; así una y otra, y otra vez. ”

“De pronto, el viejo reloj comenzó a repicar: eran las tres de la tarde. Años después escuché decir al cura del pueblo que las tres de la madrugada era la hora del diablo y de los duendes, pero en ese momento eran las tres de la tarde. Paré un rato, tomando mi pelota con ambas manos, mientras el reloj daba las tres campanadas. Una vez que el reloj dejó de sonar, lancé la pelota contra el suelo. El balón golpeó contra los ladrillos del piso y sonoramente, se elevó hacia la pared……¡Y LA ATRAVESÓ POR COMPLETO!, ¡NO TE MIENTO, POR DIOS: LA PELOTA DESAPARECIÓ, COMO SI HUBIESE ATRAVESADO UNA PUERTA ABIERTA, LA PARED ESTABA INTACTA Y LA PELOTA NO ESTABA!!!.”

“Yo era un niño; estaba más maravillado que temeroso. Pude escuchar a través de la pared cómo el balón rebotaba contra el suelo, muuuy lejos, haciendo un grave eco. Me acerqué a la pared y tendí mi mano,….y pude ver casi sin creérmelo cómo mis dedos y luego toda mi mano desaparecían frente a mis ojos, a medida que atravesaban la pared. ¡Jamás en mi vida había visto yo algo así ni lo volví a ver!; yo sentía claramente que mi brazo estaba en un lugar frío; podía mover dentro los dedos. Cuando retiré mi mano de ahí, ésta estaba envuelta en una pequeña película grasosa y transparente,… como cuando te frotas aceite. Volví a meter mi mano un par de veces para constatar el prodigio. En ese momento, “algo” me dijo que debía dejar de hacerlo. Saqué de nuevo la mano de la pared y pensaba en cómo recuperar mi pelota cuando ví que la pared se arqueaba hacia afuera…”

“No me dió tiempo para reaccionar: ¡UNA MANO HORRIBLE, DE UÑAS COMO GARRAS, NEGRA, NEGRÍSIMA, SALIO DE LA PARED Y ME AGARRÓ FUÉRTEMENTE DE LA MUÑECA!, ¡ERA FRÍA Y VISCOSA, SE AFERRABA A MI PEQUEÑA MUÑECA COMO UNA SERPIENTE, COMO UNA BABOSA, ERA HORRIBLE!!....sólo sé que esa “cosa” no era humana….. Me quedé paralizado del miedo mientras esa “cosa” me arrastraba, en silencio hacia la pared. Estaba tan aterrado que no grité: sólo atiné a defenderme pataleando, jalando, berreando, golpeando con mi puñito, tratando de zafarme. Tenía una fuerza superior a la mía,…. muy superior a la de un hombre. No pude hacer nada mientras sentía cómo, inexorablemente, introducía todo mi cuerpo dentro de la pared, en medio de una oscuridad profunda, en la que no había ningún atisbo de luz….”

“No sé cuánto rato pasó, pero comencé a sentirme muy liviano. Era una sensación fría y opresora. Oía yo por todos lados risas inhumanas, llantos, gemidos, y gruñidos de criaturas que no pude identificar. Era muy oscuro. Más oscuro que lo que jamás haya visto. Si abría los ojos, era como si aún los tuviese cerrado. No flotaba en el aire, era como si más bien flotase en un líquido muy espeso y frío. Ya siendo mayor, una vez metí mi mano en un barril de petróleo: era una sensación muy similar. Pero no estaba solo: aparte de las voces que venían de ningún lado, y que me aterraban,…algo más había ahí conmigo,…. Era como si unas criaturas “nadasen” alrededor mío,…. Las sentía moverse a mi lado, rodearme, gruñir,….era horrible. En un instante, sentí algo redondo cerca de mi cara: le toqué y supe que era mi pelota. Al tratar de cogerla, una de esas “criaturas” se me abalanzó y me mordió: grité muy fuerte al sentir esos colmillos que se incrustaban en mi mano. Me recogí en mí mismo, sollozando. Me puse en posición fetal. Parecía que aquellas criaturas de ese horrendo lugar disfrutaban con mi dolor. Las escuchaba riendo gravemente”.

“No sé cuánto tiempo estuve ahí: parecían siglos. Me empezó a llenar una infinita sensación de abandono, de dolor, que me oprimía el pecho. ¿Alguna vez has sentido miedo a la muerte?, pues yo sí y muchas veces,…. pero esa sensación era distinta, no sólo temía no volver nunca, no ver de nuevo a mi familia,… era una sensación a desaparecer, a estar solo siempre,….era terrible; es algo que no quiero volver a sentir jamás….” – en ese punto, el tío Francisco comenzó a sollozar. Gruesas lágrimas comenzaron a derramarse por sus arrugadas mejillas, juntándose en su enorme nariz. Trató de sobreponerse, de volver a tener entereza, pero no podía. Mientras aguardaba, pude ver un par de alargadas y triangulares cicatrices en el dorso de su mano derecha: siempre había pensado que eran producto de alguna pelea.

“Nunca supe qué pasó después…” –retomó de pronto su relato-, “abrí lentamente los ojos y estaba tirado en el suelo de la sala, junto al reloj. Caminaba como borracho. Ya estaba oscuro, el reloj marcaba las 7 de la noche. Nadie se había percatado de mi ausencia. Cuando fui donde mis padres, me reprendieron: tenía esas marcas en una mano y llegaba sin mi pelota y como embadurnado de aceite de pies a cabeza. Mi traje era una lástima. Ni qué decir que me dieron una buena zurra: seguro que me estuve peleando con algún mocoso, pensaron. Mientras mi madre me limpiaba, recriminándome, me di cuenta de que sostenía un papel en la otra mano: era éste….”

Sacando un papel viejo de su cartera, el tío Francisco me dijo que lo guardaba consigo desde entonces: era un papel muy viejo y arrugado. Por un lado estaba impreso un programa de misas de la parroquia del pueblo,…y la fecha era 16 de Mayo de 1868. Definitivamente estaba impreso con tipos antiguos. Al reverso, un dibujo: un niño parecía haber dibujado una vaca y tres personajes con carbón: una mujer mayor y dos niños.

“Mis padres querían a toda costa que les diga quién me había golpeado y robado mi pelota, eso era lo que creían. Nunca me atreví a contarles nada. Mi papá me compró una bicicleta y la puso sobre un ropero en mi cuarto: me la daría si confesaba. Nunca dije nada y la bicicleta se quedó ahí muchos años. Esa es la historia; dime, ¿dónde estuve?”.

Tuve que ser sincero y decirle que no podía responderle. Lo tomó con calma. “Cuando me dicen que cumplo años, me río por que pienso que me faltan cuatro horas de mi vida,… pienso que me faltan cuatro horas en todo” –me dijo. Le prometí que trataría de investigar-, “….no me da miedo ya morirme, a mi edad,…pero me da miedo pensar en que si muero,….tal vez vuelva a ese sitio….”

La noche ya avanzaba cuando terminó la fiesta y junto con mi familia, me apresuré a despedirme de la parentela. Una vez más, demostrándome a mí mismo que no puedo con mi genio, decidí salir de la casa de mi tío por el camino más largo: atravesando el salón antiguo. Estaba oscuro y en orden: nadie estuvo ahí durante la fiesta. Estaba limpio y ordenado, como siempre. Atravesando la penumbra, me paré frente a esa pared, al lado estaba el viejo reloj, que aún funcionaba. Miré un buen rato la pared, hasta que me dí cuenta que el reloj estaba marcando cinco minutos para las tres de la madrugada. No había bebido casi nada,…pero sentí como si el piso se inclinase hacia ese lado del salón. No me atreví a quedarme hasta esperara que fueran las tres.

¿Trump o Clinton? Experto que acierta desde 1984 dice quién ganará a la luz de los nuevos escándalos


El profesor de Historia de la Universidad Americana (Washington, D.C.) Allan Lichtman ha repetido su predicción o, mejor dicho, su cálculo en cuanto a los resultados de las elecciones que se celebrarán en pocos días. Hace un mes el experto auguró la victoria para Donald Trump, y de acuerdo con 'The Washington Post', Lichtman no ha cambiado su opinión, que se basa en 13 'claves' asignadas por el historiador. 

"Por el más estrecho de los márgenes posibles las claves siguen apuntando a la victoria de Trump", afirma el profesor, añadiendo que los escándalos recientes relacionados con el magnate no han afectado drásticamente los resultados de su análisis. 

Teniendo en cuenta los acontecimientos del último mes -la repercusión causada por la grabación de 'The Washington Post', los debates presidenciales y los cambios en los sondeos- muchas personas dirían que esto tendría que afectar a las predicciones. El propio Lichtman, por ejemplo, se ha referido a los escándalos de abusos sexuales de Trump como un caso "sin precedentes". 

"Pero todo esto no ha cambiado el resultado de análisis de las claves", afirmó el profesor. 

Su fórmula para predecir quién será el próximo huésped de la Casa Blanca tiene en cuenta 13 variables - o claves, como él las denomina - que se pueden responder con un "verdadero" o un "falso". Así, Lichtman sostiene que un "verdadero" favorece al candidato del partido actualmente en el gobierno -en este caso, Hillary Clinton- y, por tanto, si seis o más de esas claves se responden con un "falso", el candidato del partido opositor -en este caso, Donald Trump- ganará las elecciones.

Sin embargo, Lichtman señala que "debido a la naturaleza sin precedentes de la candidatura de Trump y a Trump en sí mismo, este podría desafiar todos los pronósticos y perder", a pesar de tener siete claves a su favor. "Donald Trump ha hecho de estas elecciones las más difíciles de evaluar desde 1984. Nunca antes habíamos visto un candidato como Donald Trump, y Donald Trump bien podría romper los patrones de la historia que se han mantenido desde 1860", concluyó el profesor. 

(FUENTE: actualidad.rt.com)

Si tu libro de Harry Potter tiene este error, puedes venderlo por más de 23.000 euros


Un ejemplar de 'Harry Potter y la piedra filosofal', que se ha convertido en un libro único debido a un error encontrado en el texto, será subastado con un precio inicial de 20.000 libras esterlinas (unos 24.000 euros).

Según informa  'The Sun', la errata está en la página 53, donde se enumeran los objetos requeridos para llevar a Hogwarts. Ahí se repite dos veces la frase "1 varita". 

En noviembre, uno de estos ejemplares de la saga será subastado en Londres por la casa Bonhams. Según estimaciones, hay unos 500 ejemplares con ese error. Sin embargo, se trata de un número reducido teniendo en cuenta que la serie completa de Harry Potter ha vendido unas 400 millones de copias en todo el mundo desde 1997.

El director del Departamento de libros de Bonhams, Matthew Haley, comenta que "al igual que la mayoría de los libros populares destinados a lectores jóvenes, los libros de Harry Potter también tienen una gran acogida entre el público adulto y hay muchos coleccionistas de las primeras ediciones".

(FUETE: cuatro.com)

Cómo nuestro cuerpo elige a la mejor pareja sexual para nosotros sin que lo sepamos


El deseo irrefrenable que otra persona provoca en nosotros está influido por un componente genético de nuestro sistema inmunológico: el antígeno leucocitario humano (HLA). Un reciente estudio publicado por la revista 'Nature' revela que los seres humanos seleccionamos a nuestra pareja sexual a través de nuestro olfato, que busca a personas que tengan un HLA muy diferente al nuestro. La investigación se basó en el análisis de la conducta sexual de 254 parejas.

Cuanto más distintos, más deseo

En la línea del refrán "los polos opuestos se atraen", la atracción que nota nuestro cuerpo, así como nuestra satisfacción sexual, están directamente relacionadas con los anticuerpos de la otra persona. De esta forma, el HLA "está relacionado con nuestra sexualidad y aumenta nuestro deseo de procrear", reza el estudio.

Esta preferencia aumenta las posibilidades de que la descendencia de la pareja desarrolle una mejor resistencia contra un mayor número de patógenos. Esto se debe a que el sistema inmunológico del hijo hereda elementos tanto del sistema inmunológico de la madre como del padre.

El sentido del olfato es el que nos permite determinar el HLA de otras personas, que se encuentra en fluidos corporales tales como la saliva y el sudor.

(FUENTE:  actualidad.rt.com)

viernes, 28 de octubre de 2016

Reaparece en Siberia el misterioso yeti


Después de casi 14 meses sin noticias de la presencia de un supuesto yeti en Siberia, recientemente han vuelto a aparecer lo que podrían ser sus huellas cerca del pueblo de Eryomino, en el óblast de Novosibirsk, informa The Siberian Times.

Las misteriosas huellas de una criatura inusualmente grande y pesada fueron descubiertas por Alexéi Kovalenko, cazador y pescador de la zona.

"Yo estaba pescando y se me acabó el cebo. Fui a pasear un poco a lo largo del río para cavar y buscar algunos gusanos más y vi unas huellas. Al principio pensé que se trataba de un ser humano, pero las miré más de cerca y me di cuenta de que no se parecían a las de un humano. Ni tampoco a las de un oso", relató Kovalenko.

Sin embargo, este no es el único testimonio de alguien de la zona que afirma haberse topado con el esquivo ser. El responsable del Consejo del pueblo siberiano más cercano al 'hallazgo', Alexandr Shadrin, también afirmó haberse encontrado cara a cara con el mismísimo yeti el pasado 17 de septiembre, mientras la criatura se dedicaba a aterrorizar unas vacas por la noche, según informa el medio.

"Iba en moto por mi distrito después del trabajo, ya eran las 22:00 horas. De repente vi a las vacas corriendo hacia mí cuando deberían estar durmiendo". Fue entonces cuando vio al supuesto yeti.

"Me asusté mucho", confesó. Shadrin relató que la criatura estaba "cubierta de pelo" y que este era "plateado". "Nunca habría creído en esto si no lo hubiera visto con mis propios ojos", afirmó Shadrin.

La mayoría de supuestas apariciones del yeti o de huellas o cabello de la criatura tuvieron lugar en el vecino óblast de Kemerovo. Las últimas huellas fueron descubiertas en ese lugar en septiembre de 2015.

(FUENTE: mundo.sputniknews.com)

Se llama Delia


El multifacético Parapsicólogo peruano Reynaldo Silva, se ha destacado, con el transcurrir de los años, no solamente en su área profesional, sino también en la narrativa y el cuento: acá les presentamos uno de sus cuentos de miedo, los cuales serán publicados en 2017.

Un relato de: Reynaldo Silva Salas

Los sollozos no paraban: todos los reunidos en el vetusto dormitorio estaban muy vívidamente afectados; no podían hacer nada más que ver hacia delante con los ojos lagrimosos, escuchando los sufridos y casi horrendos lamentos de la niña. Ella gemía, lloraba y temblaba sin parar, acurrucada contra la esquina del cuarto, abrazándose las piernas con ambos brazos, escondiendo a medias la cabeza con sus rodillas. Escuchar sus lamentos de dolor era insoportable, y en medio de la penumbra, me decidí a ayudarla:

-…Hola pequeña,… -dije con la voz más dulce que pude-,… dime, ¿qué te pasa?,…

Los lamentos y los sendos lagrimones que recorrían sus mejillas rodaban sin parar, mientras alzaba a ratos su rostro, mostrándonos sus ojos bien cerrados; giraba su cara mirando a todos lados, como cuando una persona totalmente desubicada trata de descubrir desde donde proviene una voz,…

-…Hola preciosa,… -volví a insistir, suavizando mi voz para darle confianza-,… estamos aquí y queremos ayudarte, dime, ¿qué necesitas?,…

Alzó el rostro hacia mí, como si hubiese descubierto desde dónde procedía mi voz. Luego soltó un horrendo gemido que sonó casi como el lamento de un infante, para luego sollozar desesperada:

- …¡Solo quiero irme de aquiiii!,… -exclamó finalmente, desesperada-, ¡Quiero a mi mamaaaaaá!!!,… ¡SÁQUENME DE AQUIII!!!,…

El llanto de la niña era doloroso en extremo: quienes me acompañaban, prácticamente dejaban oír el sonido de sus gargantas, tragando saliva, conteniendo el llanto al oírlo; sabían todos bien que yo y solamente yo podía rescatarla de aquel espantoso lugar donde sufría lo indecible. En silencio todos aceptaron asintiendo con la cabeza, mientras yo tendía mi mano hacia ella.

- …Hemos venido a sacarte de aquí,… -le dije-, no tengas miedo: ahí tiendo mi mano. Está delante de ti,… tómala y yo te ayudaré a salir de ahí,…

Por un instante dejó de llorar: sin abrir sus ojos cerrados dirigió su mirada ciega para siempre hacia mí: yo estaba a menos de un metro de donde ella estaba acurrucada, en el suelo, aterrada. Luego de “ver” hacia delante, sacudió su cabeza con fuerza, negando todo en medio de potentes llantos:

- ¡NO TE VEO, NO TE VEOOOOOOO!!!,… -gritó la niña-, ¡no hay nadie aquí: es horrible!!!,… ¡todo es muy oscuro, no veo nadaaaa!!!,… ¡TÚ ME MIENTES IGUAL QUE “ÉL”!!!,…
- ¿”ÉL”?,… -dije entonces yo, extrañado-, ¿quién es “ÉL”?,…
- …¡Quién me trajo aquiiiií!!!,… -me replicó la pobre criatura aterrada-,… ¡yo no quería venir, yo no quería venir con “él”, yo quería ir a casa con mi mamá!!!,… ¡QUIERO A MI MAMAAAÁ!!,…

Teníamos que lograr que confiara en nosotros: sino, no lograríamos rescatarla, pero para hacerlo, debíamos saber más,... sobretodo si es que “alguien” más estaba ahí con ella, en medio de la más profunda oscuridad.

- …Te llevaré donde tu mamá,… -le mentí miserablemente-, no temas pequeña,… ¿cuál es tu nombre?,…

Se hizo un largo silencio: la niña dejó de golpe de llorar. Sendos lagrimones recorrían sus mejillas frente a mis ojos; respiraba con dificultad, pero poco a poco parecía que se serenaba:

- …Delia,…
- Bien Delia,… -le dije despacio, hablando por todos-, estamos aquí para ayudarte,… solo debes tomar mi mano y seguirme,… debes confiar en mí,… te sacaré de ahí,…

La niña entonces estiró su mano, pero no hacia mí: desesperada comenzó a tantear a toda prisa el suelo al frente suyo. Alargaba sus dedos, los estiraba y los recogía, como tratando de coger algo. Pasado un rato, comenzó a respirar con fuerza, para luego soltar a llorar dolorosamente:

- ¡NO PUEDO,… NO PUEDOOOO!,… -gritó desconsolada-, ¡no está mi bastón,… no está mi bastón,… “ÉL” SE LO LLEVÓ,…”ÉL” ME LO QUITOOOÓ!,…

Delia, la niña, era ciega: sería más difícil ayudarla; se oía desamparada al no tener a su lado su bastón,… pero noté que la oscuridad total y el desamparo no era lo único a lo que ella le temía.

- …Tranquila, pequeña,… -traté de relajarla-, dime,… ¿quién es “Él”?,…

Se hizo un silencio

- ¿“Él”?,…
- Si: “Él”.
- …¡”Él” me trajo aquiiiií!!!,… - gritó desesperaba mientras miraba hacia todas partes, aterrada hasta el paroxismo-, ¡ES HORRIBLE: ES MUY OSCURO Y FRÍO AQUÍ,… POR FAVOR,… SÁQUENME DE AQUIIIÍ!!!,…
- …Tranquila,… Tranquila,… -proseguí con dulzura-,… estamos acá contigo y no nos iremos hasta llevarte con nosotros,…

Pero Delia no se tranquilizaba: lloraba amargamente sin parar: el corazón parecía que iba a salírsele del pecho, mientras se prendía casi con las uñas de sus rodillas, recogiéndose contra sí misma, alejándose de mi:

- …¡Yo no quería venir, YO NO QUERÍA IR CON “ÉL”!!!!,… -prosiguió hablando Delia, aterrada-,… yo iba a casa, mi mamá me esperaba,… ¡y “Él” me arrastró, me trajo acá!!,… ¡ME QUITÓ MI BASTÓN Y ME ENCERRÓ AQUIIIÍ!!,…

El llanto de Delia era desesperante en extremo: no necesitaba verlo, pero sabía que mis acompañantes en aquel lugar derramaban también sendas lágrimas: todos deseábamos sacarla de ahí, pero no podíamos interrumpirla; Delia seguía hablando, mientras guardábamos silencio:

- … Luego me,… luego me,… ¡LUEGO ME!!,… - trataba de decir algo, pero la desesperación la dominaba por completo.
- …¿Qué te hizo?,… -, dije.

Delia trató de contenerse. Tragó saliva. Luego bajó el rostro y lo enterró en medio de sus rodillas:

- …Me hizo “cosas” que yo no quería hacer,… -musitó con voz grave-, ¡me hizo hacer cosas que yo no quería!!!,… ¡AÚN LO HACEEE, QUIERO IRMEEEE!!!!,… ¡”Él” es horrible, me hace daño,…huele mal,… se ríe de mi!!,…
- …¿”Él”, está aquí?,… -, pregunté entonces, conteniendo la rabia y la respiración al mismo tiempo.
- …”Él” siempre está aquí,… - replicó casi de inmediato la pequeña Delia, alzando su rostro lloroso, para hablarme casi con susurros, como tratando de evitar que “alguien” nos escuchara-,… todos los días trato de ir a casa,… con mi mamá,… ¡pero “él” me toma de la mano con fuerza, me arrastra, me esconde mi bastón y me encierraaaa!!!!,…

Su voz desesperada entonces comenzó a sonar más gutural, como si procediese desde dentro de su tráquea: frases ininteligibles que hacían que su pecho se alzara con fuerza, como si la vida le abandonase.

- ….¡Después de,… después de hacerme daño,… no puedo respirar!!!,… ¡aghhh!,… ¡no puedo respiraaaaar!!!!,….

No podía yo ya escuchar más: sentí la necesidad de sacarla de ese horrendo lugar de sombras perpetuas y dolor lo antes posible. Delia, la pequeña niña, dirigía sus ojos cerrados hacia mi rostro, como esperando, ansiando una respuesta. Volví a estirar mi mano y tratando de no asustarla, pero inspirándole confianza a la vez: todos a mi alrededor contuvieron el aliento.

- …¿Deseas venir con nosotros?,…

Ella no me respondió: solo alzó el rostro y afirmó con la cabeza. No necesitaba yo más. Le tendí de nuevo la mano. Temerosa, levantó su mano y a tientas, trató un rato de cogerme. Pasados unos minutos que parecieron eternos, sus dedos se aferraron de mi índice, primero temerosamente y luego con algo más de firmeza. Emocionado ví, como en su rostro se dibujaba una tímida sonrisa. Entonces el dormitorio comenzó a llenarse de las voces de mis compañeros y compañeras que trataron de darle a Delia el coraje para venir finalmente con nosotros: “Ven con nosotros, Delia,…”, decían con voz emocionada las chicas que nos acompañaban; “Ven, Delia: te ayudaremos”, agregaban los muchachos. Sentí sus dedos aferrándose con más fuerza a mi mano cuando escuchó ella las insistentes voces: “te llevaremos a casa,…”, “verás a tu mamá,…”, “ven, pequeña, ven,…”

Entonces el aire se puso pesado de golpe,… gélido y muy pesado: alcé la vista y ví el rostro de ella, crispado de pronto por el horror: el cuerpo se me heló por completo, ¡SENTÍ SOBRE MI MANO, LA PESADA Y DURA PRESIÓN,… DE OTRA MANO, APRETÁNDOME,… COMPRIMIÉNDOME DOLOROSAMENTE LOS DEDOS!!! Bajé la vista y mis ojos se abrieron como nunca antes en mi vida, mientras escuchaba a la pobre niña soltando un grito gutural y horrendo, como si todo su ser fuese atravesado por un indescriptible dolor: ¡APRETÁNDOME LA MANO, NO HABÍA NADA!!!, ¡ERA HORRENDA LA SENSACIÓN DE DOLOR QUE SENTÍA,… ERA COMO UNA MANO INVISIBLE LO QUE COMPRIMÍA MIS DEDOS!!! Traté de zafarme de esa fuerza inhumana, de pesadilla que me atenazaba, proveniente de la nada, pero no pude. Delia lloraba sin parar, aterrada por completo chillaba y gemía. De pronto, se calló. Tras un silencio aterrador, giró su rostro hacia mí y abriendo los ojos, exclamó:

- …No,… -dijo entonces Delia, mirándome fijamente con sus ojos sin vida, y con una voz que me escarapeló por completo-,… “Él” no me dejará ir con ustedes,… nunca,…

Entonces, aterrado, ví yo y todos los demás cómo,…. ¡CÓMO UNA FUERZA INVISIBLE,… UN BRAZO Y UNA MANO MUSCULOSA Y SEMITRANSPARENTE LE TOMARON CON FUERZA POR EL PECHO!!!,… ella pegó un grito terrible, que nos estremeció por completo; por un segundo estiró su brazo al máximo hacia mí, pero ya no se pudo agarrar de mi mano,… a pesar de la semipenumbra de la habitación, yo y mis acompañantes vimos con pánico cómo esa mano transparente apretujó su seno derecho, marcando dolorosamente sobre él sus enormes e inhumanos dedos, haciéndola gritar de nuevo. Atrayéndola con fuerza inaudita, la asió cual garra y la jaló con fuerza contra la pared a sus espaldas. Un golpe seco, su nuca estrellándose pesadamente contra la pared, un sonido realmente horrible y todo terminó.

Todos nos quedamos mudos y a la vez sumamente impactados: habíamos sido derrotados de nuevo; no pudimos rescatar a la niña, a la pobre, pequeña y aterrada Delia.

Lentamente Vanessa comenzó a abrir los ojos, conforme su rostro, que hacía pocos instantes mostraba los rasgos y gestos de una niña de ocho años, comenzaba a retomar la apariencia de la mujer de 35 años que era Vanessa. Estaba regresando en sí. Atrás quedaba ya la voz aguda y dolorosamente sufriente de Delia, para dar paso a la voz madura y enronquecida de mi amiga médium:

- …¿Qué pasó?, ¿hicimos contacto?,… –comenzó a preguntarme Vanessa, peinándose con los dedos y tomándose la cabeza como sintiendo recién que se le avecinaba una tremenda jaqueca-,… ¿rescatamos a la niña?,…
- …Se llama Delia,… - le dije mientras me sentaba a su lado, contra la pared; yo también estaba exhausto. Prendí y cigarrillo y le ofrecí otro. Vanessa aceptó gustosa-,… no está sola: un “ente” no la deja ir. Fracasamos de nuevo,…
- …Cuéntamelo todo después,… -replicó Vanessa, soltando una gran bocanada de humo-,… Delia,… se llama Delia,… solo eso sabemos,…

En ese momento, el resto de nuestros acompañantes explotó: de golpe, los demás miembros de nuestro “Círculo de rescate” empezaron a dar de gritos. Tras pasar horas tomados de las manos, las dos chicas exclamaron a grandes voces que no volverían a intentarlo nunca más. Los otros dos miembros, dos muchachos amigos de Vanessa, discutían entre si, acaloradamente, acerca de si se hizo lo suficiente o si debíamos intentarlo de nuevo.

Yo solo pensaba la desazón que no me abandonaba: seis años,… seis años de intentos fallidos; seis años tratando de rescatar al espíritu de Delia,… y 24 años en que su alma atormentada sufría, penaba en aquella casa abandonada, que nadie quería habitar,… 24 años de haber sido violada y muerta,… 24 años de sufrir lo indecible en manos de su maldito asesino, aún junto con ella, en el Más Allá,…

- …Lo peor es que ella no sabe que está muerta,… -, dije con un susurro, como para que solo lo escuchara Vanessa.