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domingo, 31 de mayo de 2009

El Hospital Juárez y “La Planchada”



El Hospital Juárez del Centro, está en edificio que data desde la Conquista, cuando Fray Pedro de Gante fundó las cuatro primeras iglesias, de las cuales, una fue denominada Parroquia de los Indios de San Pablo, que estuvo a cargo de los padres franciscanos. Es interesante saber que en este lugar se fundó la primera biblioteca de la Nueva España, y que fue ahí mismo donde se comenzó la era de la astronomía en el México conquistado; ya que ahí llegaron los primeros Astrolabios e instrumentos astrológicos del Viejo Mundo, mismos que sirvieron para los primeros estudios en la Nueva España. Siglos después, cuando los Estados Unidos amenazaba a México con una guerra de invasión, Don José Urbano Fonseca, fue autor del proyecto de convertir en un hospital de sangre al viejo edificio de San Pablo, que servía como cuartel para los militares mexicanos, logrando que se entregara parte de éste para los heridos de la guerra que en esos momentos se desataba. Los primeros heridos a los que se les atendió fueron a los del Batallón de Padierna el 23 de agosto de 1847.




La leyenda de “La Planchada”

Cuenta la leyenda del hospital que es recorrido constantemente por una enfermera fantasma; de ahí procede el otro nombre con el que es conocida esta leyenda: "La Enfermera Visitante". Esta leyenda es de las más populares del siglo XX, en México.

Según internos y trabajadores del hospital, han escuchado, sobre todo en las noches, ruidos y sonidos extraños. Lo más “común”, en el Hospital Juárez es la atención que esta enfermera tiene hacia los enfermos; ya que se dice el que el fantasma de “La Planchada” se aparece cuando algún enfermo no ha tomado sus medicamentos, ya sea por negligencia de las enfermeras o por cualquier otro motivo. En varias ocasiones los enfermos argumentan que ya han tomado sus medicamentos, cuando en realidad la enfermera en turno no había suministrado medicamento alguno. Y, en efecto, dada la descripción de esta enfermera, que pocos han visto (pacientes y enfermeras), ha atendido a “sus enfermos”.

Hay ocasiones en que las enfermeras del turno de la noche, al hacer guardia se han quedado dormidas, y precipitadamente las han despertado sintiendo un golpe con la palma de la mano en sus cabezas. Estas, al despertar, no ven a nadie a su alrededor, solo los largos y viejos pasillos, quietos en la mitad de la noche.

En realidad exciten dos versiones de esta aparición en el viejo hospital, la cuales podríamos calificar como “antigua” y “moderna”:

La versión antigua
Según esta versión, la leyenda de “La Planchada” nace en tiempos del inicio del Hospital y sería un fantasma de la época colonial: esta versión argumenta que, el exceso de trabajo y el escaso personal, hacía que por cansancio se quedaban dormidas las enfermeras y al despertar apresuradas para atender a los heridos de la guerra, se encontraban con la novedad de que ya habían sido atendidos por una enfermera que nadie conocía. En medio del furor de la guerra injusta que culminó con la pérdida del 52 por ciento del territorio mexicano al firmarse los Tratados Guadalupe Hidalgo, algunos trabajadores y militares se pusieron de acuerdo para seguir a la mujer que les brindaba cuidadosa atención, y se espantaron al ver que desaparecía a escasos metros del Hospital.

No se sabe casi nada, ni de dónde vino, ni cuando ingresó al hospital y ni cómo murió; solo se sabe que fue una mujer hermosa, de pelo corto y rubio, seria, pero sobre todo, estricta, siempre de uniforme blanco almidonado; caminando erguida por los pasillos. La enfermera Romy del Rayo Gordillo, dijo que a todo el personal le consta la existencia del fantasma que describió como una mujer alta, rubia, de ojos azules, con ropaje similar al usado en el Virreinato, pero que nadie desea hablar de ello. Algunos trabajadores que pidieron el anonimato, argumentaron el temor a la que alguien pueda mofarse.

En la dirección de este hospital, a la cual misteriosamente el paso es muy restringido -inclusive para los que ahí trabajan-, se habla de un cuadro que se encuentra en una de las paredes; dicho cuadro, según dicen los internos del nosocomio, correspondería a esta enfermera.

La versión moderna
La otra version de cómo ocurrieron los hechos que dieron origen a la leyenda narra que una enfermera de nombre Eulalia entró a formar parte del personal del hospital aproximadamente a mediados del siglo XX, y en poco tiempo se ganó la simpatía y el afecto del personal médico y administrativo.

La joven enfermera era de buena presencia, y vestía su ropa siempre con una blancura impecable, y muy bien almidonada y planchada.

Era entregada a su vocación por atender a los pacientes, en una ocasión el Director del hospital llamó al personal porque iba a presentar a un médico de nuevo ingreso, pero sin embargo ella no acudió al llamado porque se encontraba atendiendo a un paciente.

El médico recién llegado se llamaba Joaquín, era joven y recién egresado, y después de un corto tiempo en el hospital se rumoraba que era orgulloso y envanecido. Cierto día se le encomendó a la enfermera Eulalia que auxiliara al Doctor Joaquín, quien iba a extraer una bala a un paciente que llegaba de urgencia.

Dicen que Eulalia quedó impactada al conocer al Doctor Joaquín, y que después de colaborar con el mencionado médico no dejaba de hablar de sus ojos y de lo bien parecido que era. A pesar de que muchas personas le recomendaron que no se enamorara del galeno, en poco tiempo se hicieron novios, aunque la relación no era equitativa: ella le entregaba todo su amor y él era fanfarrón, y coqueteaba con otras enfermeras.

Pasaron meses e incluso más de un año, y el Doctor Joaquín le dijo que se casarían. Ella se emocionó mucho y comenzó a ilusionarse con la boda.

Un día, él le pidió que le guardara un traje de etiqueta porque iba a ir a una elegante recepción al día siguiente. Ella accedió, y así al otro día él la visitó en su casa, donde se cambió y al terminar conversaron un rato. Eulalia le comentó que había olvidado mencionarle que a la mañana siguiente iba a salir temprano de viaje pues tenía un seminario al norte del país que duraría 15 días.

A la enfermera Eulalia le extrañó un poco que no le hubiera mencionado nada Joaquín acerca del viaje con anterioridad, pero le deseó buen viaje y se despidió del él.

A la semana, ella ya lo extrañaba mucho, y un enfermero del hospital conversó con ella y le confesó que tenía interés de que ella lo acompañara a una fiesta, pero ella le dijo que no podía hacerlo, pues estaba comprometida con el Doctor Joaquín, a lo que él le respondió que cómo iban a estar comprometidos si él se acababa de casar y estaba en su viaje de bodas, además que había renunciado a su trabajo y se iba de la ciudad.

La enfermera Eulalia no pudo evitar sumirse en una profunda depresión por el engaño en el que había sido víctima. Dicen que comenzó a llegar tarde al trabajo, descuidó a algunos enfermos, e incluso hay quienes mencionan que se le llegaron a morir por su desatención.

Pasó el tiempo, y ella cayó en cama por una enfermedad que la llevó más tarde a la tumba, en el mismo hospital donde trabajaba.

Después de un tiempo, comenzaron a suceder hechos extraños, como que una mañana un paciente que estaba grave amaneció muy bien, y le dijo a la enfermera:

-Gracias por sus cuidados, la medicina que me dio me mejoró mucho.

Sin embargo, la enfermera no había ido en la madrugada.

En otra ocasión, una paciente también mencionó que una enfermera vestida con ropa muy bien almidonada (de ahí su apodo: “La Planchada”), había ido durante la noche a darle unas pastillas.

Así comenzaron a ser comunes las narraciones de las visitas de la fantasmal enfermera a quien llamaron desde entonces "La Planchada". El personal del hospital se familiarizó con las apariciones de Eulalia, quien en las noches circulaba por los pasillos, entraba a los cuartos, y nadie duda que hasta haya sido auxiliar en alguna de las de cirugías.

Tal ha sido la fama de este lugar y su eterna enfermera como compañía que, en 1976, se realizó un concurso de poesía llamado “Dr. José Rojo de la Vega”, convocado por el Comité Organizador de la XXII Asamblea Nacional de Cirujanos en el cual concursó el siguiente poema:

“La Planchada Fantasmal enfermera que lucía impoluto uniforme almidonado
Con gran esmero, y con primor planchado
En el viejo hospital se aparecía.
A los pacientes atendía Con eficiencia y especial cuidado,
Si en nocturno bregar, rudo y callado, Agobiada enfermera se dormía.
¿Quién era esa mujer?; ¿era alma en pena?;
¿Era flor por la vida desechada, qué así purgaba singular condena?”.

El día de hoy todavía sigue escuchándose de vez en cuando que alguien comenta sobre una visita de la enfermera, con su vestido largo, blanco y perfectamente almidonado y esto no ha sido solo en el Hospital Juárez, sino en otros nosocomios de México D.F.

El Kharisiri


Personaje mitico oriundo del ande Aymara, específicamente desde Puno hasta la zona norte de Potosí (Bolivia) El personaje es conocido con el nombre de “Karisiri”, “Kharisiri” ó “Liqichiri”, cuya traducción del quechua al castellano nos daría ”el chupador de gras”. Los indígenas de esa zona lo describen de la siguiente manera: es un ser antropomórfico de pelo amarillo, gigante, cruel y exclusivamente nocturno. Al encontrarse con él, cualquier persona empieza a sentirse como hipnotizada y mareada, a lo que el espanto aprovecha y extirpa toda la grasa del ser humano dejándolo en un estado de agonía total.

Se afirma que antes de la conquista española el Kharisiri era un ser maléfico invisible, causante por lo general de las enfermedades consuntivas, aprovechando del sueño de sus victimas, a las que con un pequeño corte, como queda dicha, les extraían la grasa. Después de la conquista, impresionados los andinos con ver degollar a los ajusticiados, y reducir el cadáver a cuartos, creían que el verdugo era un ser extraordinario, un malvado, representación del Kharisiri, que terminaba su sangrienta faena, andaba en las noches vestido con el hábito despojado al difunto y aún lleno de tierra y sangre, cubierta la cabeza de un capuchón, que sólo dejaba al descubierto su rostro pálido como la muerte y sombrío como la noche.

El Kharisiri llevaba en la mano tina campanilla, cuyo lúgubre sonido se escuchaba de rato en rato. Decían de él que se alimentaba de carne humana, prefiriendo devorar la de los niños que encontraba a su paso. Poco a poco y a medida que las ejecuciones en esa forma disminuyeron, la imaginación de los andinos fue confundiendo al verdugo con el fraile que acompañaba al condenado a la pena de muerte, hasta que el primero se volvió de su memoria y sólo el último quedó con el mote de Kharisiri.

Con el transcurrir de los años, probable es que la circunstancia de ver trajinar con alguna frecuencia a los frailes sólo y caminos silenciosos y desiertos, haya dado también lugar a la formación de esta leyenda con todos sus lúgubres contornos. Cuando el andino no ha visto ni se ha encontrado con este personaje de lúgubre fama y siente, sin embargo, dolor al vientre y se presenta en la parte exterior la terrible mancha roja, se cree que el vampiro se hizo invisible para mejor y más cómodamente extraerle la grasa, y el infeliz dominado por tal idea desconfía de los remedios, para luego encontrar la muerte.

En la época de la colonia, el fraile simbolizó para el andino, de autor de la carestía y hambre en el sector rural, porque supone que en las grandes alforjas se lleva consigo, con el poder de la nigromancia que profesa, recoge cuantos víveres encuentra, dejando al pobre andino que por falta de ellos, muera por inedia con la barriga pegada al espinazo. En todas las minas de la región andina se consideró de mal agüero la presencia de un fraile, cuando uno o más de éstos se presentaban en el lugar, los mineros se turbaban, les invadía la pesadumbre, e inquietos y tristes, esperaban que de un momento a otro les sobrevenga alguna desgracia personal o algún accidente en la mina; temían que se pierda la yeta del metal que explotaban o se derrumbe y mate obreros o mueran de manera violenta uno o más de ellos.

En la década de 1930 en las minas que se explotaban en la región andina del departamento de Puno, los mineros se oponían a que se llevara un acto religioso, alegando que la presencia de un sacerdote les traía la mala suerte; porque los genios subterráneos, habitantes de las profundidades de los cerros, dueños y señores de las vetas, las ocultarían indignados por la profanación de que eran objeto, para que jamás las encuentren y a ellos les castigaría dándoles enfermedades.

Cierto o no, la leyenda del Kharisiri vigente en esa zona. Es tal el miedo a este ser que los campesinos, en algunas comunidades altoandinas, no admiten en sus comunidades el ingreso de personas con la cabellera rubia.

En 2004, el joven cineasta puneño Henry Vallejo llevó al cine “El misterio de Kharisiri”, inspirado en la leyenda local; este thriller es hoy por hoy, una de las mejores producciones de su género realizadas en el Perú y muy pronto analizaremos en un Post dedicado exclusivamente a ella.


Finalizaré este Post incluyendo una de las últimas notas periodísticas referentes a esta mítica criatura:

Atribuyen crimen de padre de familia al “Kharisiri”, en Juliaca.
“Una antigua costumbre de pobladores de la zona sur de la región de puno, parece revivir en la ciudad de Juliaca. La muerte de un humilde ciudadano tras varias semanas de agonía en la urbanización Collasuyo, ha llevado a los moradores a asumir que fue víctima del famoso “Kharisiri” o brujo de los Andes. Según los residentes juliaqueños, el “Kharisiri” es un misterioso personaje que al realizar diversos rezos hace que sus víctimas se queden dormidas, y así le retiran la grasa concentrada en su abdomen y los condenan a muerte, de no ser tratadas a tiempo. La muerte de Pablo Zapana Machaca de 53 años de edad, padre de nueve niños, mantiene preocupados a los pobladores de la citada urbanización”.

(FUENTE: enlacenacional.com, del 17 de agosto de 2007)

sábado, 30 de mayo de 2009

Casas embrujadas de Argentina: La Casa de la Palmera



Otra de las casas de leyenda de la Argentina, es la que se encuentra a metros del Congreso, en la Calle Riobamba al 144. En el barrio se la conoce como “ La Casa de la Palmera”, por una enorme palmera que tiene en su pequeño jardín frontal, haciéndola casi invisible tras la gigantesca palmera. Atrapada entre edificios del centro, tiene nueve habitaciones y un sótano, y fue propiedad, hacia principios de siglo XX, de Catalina Espinosa de Galcerán, viuda de un médico célebre durante la epidemia de fiebre amarilla de 1871.

Catalina tuvo seis hijos, cinco varones y una mujer: la devota Elisa, una mujer muy apegada a la religión. Cuentan que Elisa estaba molesta con sus hermanos, que tenían fama de ser trasnochadores y mujeriegos.

A medida que los hombres -todos con fama de libertinos–, iban muriendo, Elisa clausuraba sus habitaciones,... hasta que se quedó sola, en el sótano de la casa, donde hacia 1992 la encontraron muerta. Afirman que su espíritu permanece allí, enojada por el comportamiento de sus hermanos.

La leyenda también dice que los fantasmas de los Galcerán siguen allí dentro. Ahora, la casa –donde hasta hace poco funcionó una escuela llamada “Puertas Abiertas”– está en venta. Algunos creen que sirvió de inspiración para el cuento Casa tomada de Julio Cortázar, pero la versión es completamente falsa.

La casa de la palmera mantiene aún dentro suyo, los espectros de sus antiguos moradores, aún atormentados por el dolor de la tragedia,... pero tal vez no por mucho tiempo: el afán “modernizador” existente hoy en Buenos Aires, le ha puesto en la mira: hoy, como cientos de otras viejas casonas, le amenaza el “fantasma” de la demolición,…

Prensa oficial china publica fotos de OVNI tomados en Xi'an


Un turista chino quedó sorprendido al descubrir que había captado la imagen de un objeto volante con resplandor purpúreo en la foto de la Pagoda Dayan de la ciudad de Xi’an, en la provincia occidental china de Shaanxi, a eso de las 22:00 del 21 de mayo. El fotográfo aficionado Zhang cree que se trata de OVNI.

Un grupo de fotógrafos profesionales cree que podrían ser OVNIs lo que aparecen en tres de las fotos tomadas por Zhang, explicando que en dos de las fotos se puede discernir dos puntitas relucientes, y en la otra, dos objetos más claros en forma de platillo con un resplandor purpúreo y con sendas pequeñas colas verdes en forma de globo.

Las fotos muestran que lso “OVNIs” se acercaban desde lejos hacia el espacio sobre la Torre Dayan.

Zhang dijo que había tomado las fotos con una cámara fotográfica Canon 400D, con 5 segundos de exposición y 13 de diafragma. Se espera que expertos lo analicen e investiguen ulteriormente.

25/05/2009

(FUENTE: puebloenlinea)

viernes, 29 de mayo de 2009

La Hacienda Buena Vista y el Doctor Knoche


Esta es una increíble historia que se ha ganado un sitial de honor entre las leyendas y misterios de Venezuela.

El creador de momias

Gottfried Knoche nació en 1813 en Halberstadt, Alemania. En 1837 se graduó de médico cirujano en la Universidad de Friburgo. En 1840 llega a La Guaira por invitación de la numerosa colonia alemana residente en el Litoral central. Una vez asentado, trae a su esposa.

Al poco tiempo de ejercer como doctor en esa ciudad, se gana la fama de persona caritativa, al atender a pacientes pobres sin cobrar. En 1845 recibe la revalidación de su título, por parte de la Universidad y participa como cofundador del Hospital San Juan de Dios. Durante el gobierno del general Juan Crisóstomo Falcón también fue nombrado director de ese hospital de La Guaira entre 1854 y 1856 y, junto a otros galenos, lucha contra la epidemia de cólera que asoló la región en esos años.

Amante de la naturaleza, durante sus primeros tiempos en La Guaira solía Knoche hacer largas excursiones a caballo hasta las montañas de Galipán. La perspectiva fascinante que ofrece el Litoral desde lo alto del picacho, y su fresco clima debieron ejercer en él fuerte atracción. Quizá fue así como nació su idea de adquirir alguna posesión en los alrededores. No muy lejos existían pequeñas fincas destinadas desde la época colonial al cultivo de café y frutales; Knoche fijó entonces su atención en una de ellas y la adquirió a bajo precio, con el fin de pasar en ella los fines de semana. El nombre de la hacienda era Bella Vista, ubicada en la Vertiente Norte del Ávila, en un sector conocido como el Palmar del Picacho de Galipán. Más tarde, con el pretexto de que a su esposa no le gustaba el calor de La Guaira, se muda definitivamente para tan pintoresco lugar.

Se dispuso entonces el doctor a edificar una casa como las de la lejana Selva Negra, dotada de un gran salón o hall, revestido de madera, con su chimenea y gradería de rústico a la entrada. Casi todo el material fue transportado desde La Guaira a lomo de mulas. Las habitaciones estaban dotadas de amplios ventanales que daban al mar. Personas que tuvieron la suerte o el privilegio de conocer aquella posesión a fines del siglo pasado, elogiaron el buen gusto con que estaba decorada.

Comienzan los extraños experimentos de Knoche

Ya asentado en el lugar, con su esposa, un sirviente y una enfermera, poco a poco se fueron haciendo conocidos los intrigantes experimentos del alemán: había descubierto una fórmula para conservar cadáveres, momificándolos y sin la necesidad de extraerles las vísceras.

La fascinación y persistencia por evitar el inexorable proceso de descomposición de los cuerpos que consumía el tiempo y los desvelos del médico, poco a poco creó en torno a Knoche una leyenda y un territorio de ficción a su alrededor, y para todos los que vivían cerca a la mansión Bella Vista. Según se dice, primero experimentó en el laboratorio que construyó en su hacienda, con animales y mascotas familiares, pero al poco tiempo esto cambiaría,…



Según algunas versiones, todo empezó al morir su esposa: el Dr. Knoche considera entonces que ha llegado el momento de probar su fórmula en seres humanos, para evitar que el cadáver de su amada esposa entre en descomposición. Según otra versión, en uno de sus frecuentes viajes a La Guaira, llega al hospital San Juan de Dios, donde se entera de fallecimiento de un sujeto de apellido Pérez, antiguo soldado de la guerra federal. Su cadáver fue colocado entre los cuerpos no reclamados. Por la noche, el médico tomó sus restos, su uniforme y su arma de combate, y vistiéndolo, lo montó en una mula, trasladándolo hacia su casa, donde lo sometió al tratamiento con su suero momificador. Una vez concluido el proceso, colocó la momia vestida con su raído uniforme y su viejo fusil a la bandolera, a la entrada de la casa, a fin de que “inspirara respeto” ante los ocasionales viajeros

Trabajando sin descanso en la preparación y perfeccionamiento de su líquido embalsamador, Knoche fue mejorando el efecto de su invento: al principio, el líquido era inyectado en la yugular de una persona deshauciada, para que al pasar por las vías circulatorias, secando o deshidratando el organismo, consiguiendo la eternización del cuerpo después de la vida; con el paso del tiempo, logró mejorar su suero, siendo ya innecesario que el individuo agonizante bombease el suero por sus venas. Obviamente, esto acrecentó la leyenda de que el doctor Knoche experimentó con personas vivas.

Para no alarmar al vecindario, obtenía cuerpos de la morgue del hospital San Juan de Dios y los hacía subir a lomo de mulas al cerro con un sirviente de confianza, para someterlos a su proceso. Eso ocasionó que también se crease la leyenda de que, al haber un desaparecido en las cercanías, el pueblo asegurase “que se lo llevó un hombre a caballo”.

Dentro su hacienda, el alemán construyó también un mausoleo, de seis criptas o sarcófagos de mármol y vidrio, donde fue colocando a los habitantes de su casa conforme iban falleciendo: su esposa, luego su hija, su yerno, y dejando espacio para su enfermera, Amalia Weissmann y el propio doctor Knoche.

Algunos hablan de 13 momias creadas por Knoche, pero otros estudios aseguran que se trataría de varias decenas; pero así como se hablaba de esos pobres diablos anónimos, Knoche tuvo también “clientes” de renombre: el ex presidente venezolano Francisco Linares Alcántara y Tomás Lander, personaje célebre de la Caracas del siglo XIX y fundador junto con Antonio Leocadio Guzmán del periódico liberalista El Venezolano.

Los familiares de Lander conocieron a través de un amigo, las virtudes del misterioso líquido embalsamador de Knoche y solicitaron al médico que momificara el cuerpo al fallecer. Una vez concluido el proceso -con el cuerpo ya vestido y maquillado por sus deudos- sentaron a Lander en un escritorio a la entrada de la casa, situada en la esquina de La Pedrera. Allí estuvo casi 40 años, hasta que el gobierno de la época exigió a los descendientes del difunto inhumar a su momia, la cual fue sepultada en el Cementerio General del Sur.



Doctor Gottfried Knoche

Otras leyendas acerca de las momias de Knoche

Entre las muchas historias que rondan la leyenda del doctor Gottfried Knoche destaca el caso del cadáver que se negó a ser momificado: un occiso era llevado cerro arriba por los arrieros; en un tropiezo de las bestias, el cuerpo se soltó de las amarras y se desprendió por un farallón. Por más que buscaron, el cadáver no fue nunca encontrado.

Igualmente, la leyenda cuenta del caso de una persona que fue a visitar la casona después de clausurada y se tomó lo que pensaba era una bebida alcohólica; como consecuencia de su imprudencia quedó petrificado; tiempo después, ese cuerpo fue encontrado junto con los trabajos póstumos del alemán. Asimismo, se cuentan por decenas las historias de espíritus, aparecidos e incluso de momias andantes, que surgieron acerca del doctor y la Hacienda Buena Vista.

El famoso médico murió en su finca de El Ávila el 2 de enero de 1901. Para la llegada de su propia muerte, Knoche había previsto que fuese su enfermera, Amalia Weissmann la encargada de suministrarle el suero momificador, dosis que él dejó preparada. Prima suya, Amalia Weissmann, le sobrevivió; en aquella tétrica mansión vivió, rodeada de muertos, la señora Amalia Weissmann. En julio de 1926, poco antes de expirar, llamó al cónsul alemán, quien subió acompañado por el señor Carlos Henrique Reverón y, tras escuchar de la anciana el secreto de aquella mansión, pidióles ésta que, como último deseo, tomasen posesión de la casa y sus restos fuesen incinerados y arrojadas las cenizas al mar.



Así quedó en completo abandono la morada del Dr. Knoche al morir Amalia Weissmann, quien llevóse a la tumba el secreto de la fórmula empleada por el médico para embalsamar. No presentándose ningún heredero, la finca fue saqueada sistemáticamente. Atraídos por infinidad de leyendas, buscadores de oro cavaron infinidad de hoyos hasta destruir completamente la casa. Sobre aquellas ruinas alguien levantó posteriormente un rancho. Algunas de las paredes exteriores, los marcos de las puertas de la entrada principal, la caballeriza, un tanque, el laboratorio y el horno de la cocina son los últimos vestigios de la misteriosa posesión de El Ávila. Pasado el tiempo, también fue asaltada por estudiantes de medicina, ávidos de develar el secreto de la fórmula de Knoche, cometiendo acto de vandalismo con las momias del doctor y sus familiares.

Lo que se sabe hoy en día
La composición exacta de esta sustancia, a base de cloruro de aluminio, nunca fue descubierta.

Datos curiosos
La palabra alemana Knochen significa ‘hueso’. Las ruinas de la hacienda del Dr. Knoche son también conocidas como “Canoche. El músico de Heavy Metal Venezolano Paul Gillman le dedicó una canción a la leyenda del Doctor Knoche, la canción se llamad “Dr. Knoche, y se encuentra en el disco El regreso del guerrero (1990).

Conservadores del legado del Doctor
Actualmente, existen varios proyectos para convertir en sitio de interés turístico a la Hacienda Buena Vista, y varias personas han ayudado a preservar la memoria y el legado científico de Knoche, tomando gráficas de su vivienda en plena montaña, difundiendo informaciones y en general contribuyendo a que no se le olvide. Entre esas personas destacan Rafael Romero Muñoz-Tebar, Guillermo José Schael, Lucas Manzano, Eduardo Rosswagg, Carlos Eduardo Misle (“Caremis”) y el poeta Miguel Angel Aristiguieta y el Dr. Federico Milá de La Roca.

Igualmente, existen decenas de sitios en internet donde se monta un esfuerzo para difundir y preservar el recuerdo de tan enigmático personaje: “…Es una forma de preservar la memoria de un personaje tan interesante como lo fue el Dr. Frankenstein para Mary Shelley y que vivió en Venezuela. Knoche merece reconocimiento, tanto por su obra social como por sus logros como científico. Llegará el día en que se haga justicia con el doctor Knoche y podamos contar con un museo dedicado a su legado y a sus leyendas,...” , dicen varias de ellas.

La hacienda Bella Vista tiene acceso desde Caracas, por San José de Cotiza. Para llegar es preciso caminar durante cuatro horas aproximadamente. Otra vía para llegar es desde Macuto, subiendo a pie hacia Galipán durante hora y media.

jueves, 28 de mayo de 2009

El misterio de los gatos alados


Esta criatura tal vez no entraría totalmente en la categoría de Criptozoología -se podría considerar más bien una “criatura extraña”-, pero su leyenda y su presencia entre nosotros, es increíble.

Los gatos alados “aparecieron” por primera vez (existe el supuesto de que coexisten con nosotros desde siempre), en plena época del oscurantismo, en la Edad Media; como era de esperarse, de inmediato fueron tildados como criaturas diabólicas y perseguidas, para arrojarlos a la hoguera. Según cuenta la leyenda, solo sobrevivieron ya que algunos especímenes fueron acogidos en un convento cercano a Florencia, quedando al cuidado de piadosos monjes, pudiendo los gatos volar seguros dentro de los muros del convento, lejos y a salvo de los inquisidores (al menos eso cuenta la leyenda, como veremos más adelante)


Ya a principios del siglo XIX, salieron a la luz en textos iluminados medievales, grabados que mostraban a estos felinos alados: entonces los estudiosos tildaron dichos grabados como muestras del bestiario imaginario de los supersticiosos hombres del Medioevo y nada más.


La primera evidencia fotográfica parece haberse dado aproximadamente en 1860, al descubrirse un ejemplar en Manchester (Inglaterra), y a partir de ahí, se multiplicaron los testimonios, evidencias fotográficas y las primeras certificaciones de autenticidad y análisis por parte de veterinarios.

Según los expertos, las “alas” serían formaciones cutáneas, con cierto soporte muscular, lo cual les conferiría cierta movilidad parcial, pero en ningún caso, la capacidad de volar, ya que carecen de huesos. Dichas formaciones se deberían a una enfermedad genética, llamada astenia cutánea felina, que ocasiona que al gato le crezca descontroladamente piel alrededor de los hombros.

¿Realmente no pueden volar?

El tema más controversial del asunto es su capacidad de volar: los expertos lo niegan rotundamente, mientras que la leyenda medieval daba como un hecho, el que podían volar,… pero para aumentar más el debate, existen una docena de testimonios modernos de personas que aseguran haber visto a gatos alados volando, y muchos otros más, en los que usan sus “alas” para planear.



Gato “alado” encontrado en China suroccidental

Un alumno publicó el lunes 25 de mayo un mensaje en el internet declarando que hay un gato blanco con “alas” en su ciudad natal. Un corresponsal de Xinhua visitó al chico que vive en un vecindad de Chongqing, capital de la provincia suroccidental china de Sichuan, y vió el felino “alado”.

El gato tiene un par de “alas” parecidas a orejas en la parte anterior del lomo, tiernas y con pelos finos pero. El gato “alado” ha provocado mucha curiosidad entre los vecinos, que lo tratan con afecto, bautizándolo con el nombre del gatito protagonista de la película de dibujos animados “Garfield”, con el significado de que su mascota alada pueda volar algún día como los ángeles.

Según explicó su dueña de 80 años, la anciana Liu Xiuzhen, el gato nació un año atrás. Hace dos semanas, cuando Liu lo ayudaba a bañarse, descubrió las “alas” del felino, lo que dio buen susto a la anciana. Desde entonces, el animalito ha atraido mucha atención de los vecinos, que lo tratan y lo protegen con cariño. Se ha convertido en una mascota de todos los vecinos.

Se ha descubierto similares gatos “alados” en Rusia, EEUU y otros países, pero es rara vez visto en China, dijo Hou Jiang del Museo Municipal de la Naturaleza de Chongqing. Se trata de una anomalía en el crecimiento de los animales posiblemente debido a la contaminación medioambiental que conduce al cambio genético en el gato.

(FUENTE: Pueblo en Línea, 26/05/2009)

A la fecha, existen más de 180 casos reportados de gatos alados y la cuenta sigue subiendo,…

miércoles, 27 de mayo de 2009

Avistamientos OVNI en Chilca (2009)




Como ya hemos explicado anteriormente, Chilca es uno de los lugares del Perú que ostenta la mayor cantidad de avistamientos OVNI en nuestro país, y es importante destacar que el municipio local es el único en el país que patrocina la investigación de dichos avistamientos, lo cual nos permite poder obtener material fílmico como el que les presentamos en este Post.

lunes, 25 de mayo de 2009

Autoestopistas fantasmas (8), La rubia de Kennedy



La "Rubia de Kennedy" es la versión más popular en Chile, de la leyenda urbana del autoestopista fantasma.


Según se cuenta la historia, la leyenda comenzó en 1979, cuando varios automovilistas –principalmente taxistas-, informaron sobre una hermosa joven rubia, de vestido blanco y largo, que pedía un aventón o buscaba un taxi que le llevase por las noches, desde la Avenida Kennedy, entre Américo Vespucio y Jerónimo de Alderete. Cuando los conductores comenzaban a acelerar, la mujer pedía a los automovilistas que no fueran tan rápido y luego se desvanecía,...

En otras versiones, se acercaba a los vehículos ocupados por matrimonios y les pedía que les llevara a un supermercado cercano. Cuando accedían, se subía al asiento posterior. Una vez en el interior y cuando los choferes comenzaban a acelerar, les decía con una suave voz: Por favor no corra. Más despacio, más despacio. Luego se desvanecía sin dejar rastro. Y sin que se hubiera detenido el auto ni abierto sus puertas. Incluso en varios de esos casos, eran automóviles de sólo dos puertas.

Muchos aseguraron haberla visto. Otros juraron que la habían llevado. Incluso algunos dejaron constancia del hecho en la Comisaría de las Tranqueras y dos taxistas —de nombres Miguel Castañer y Carlos Sanhueza—, concedieron entrevistas a los medios de prensa, en las que revelaban los detalles de sus respectivos encuentros con lo sobrenatural.

El diario La Segunda afirmó entonces que, tras realizar una investigación del caso, habían logrado dar con la identidad de la autoestopista; un familiar de ella se había comunicado con el diario para ratificar la veracidad de los hechos. Se dieron datos más precisos: era una mujer llamada Marta Infante, que trabajaba en la Corporación de la Madera y que murió en un accidente automovilístico en las esquinas de Avenida Kennedy y Jerónimo de Alderete, el 8 de agosto de 1978, tras una cena con su pareja.

La otra versión de la leyenda
También existe otra versión de la historia: la leyenda cuenta que ella era una alemana de principios de siglo, que vivía en el sur del país y que consumida por una gran pasión hacia su propio hermano, lo esperó una tarde en un bosque, que se ubicaba donde hoy está la Avenida Kennedy.

Quien acudió a aquella cita no fue su hermano, sino el “Trauco”, personaje mitológico de gran fealdad que viola a las mujeres solteras dejándolas embarazadas; como ella se resistía a la violación, él y sus secuaces la mataron, pero su espíritu sigue en busca de quienes acabaron tan vilmente con su vida.

Actualmente existen muy pocos testimonios acerca de nuevos encuentros con “la rubia”, pero la leyenda ha calado tan hondo, que los taxistas de Santiago dan no solo como verídica la historia, sino como de irrefutable realidad, la existencia aún hoy en día, del espíritu.

Esta leyenda urbana dio origen a la película “La rubia de Kennedy”: el mito urbano fue llevado así al cine en 1995,… pero como veremos en futuros Post acerca de las historias de autoestopistas fantasmas, cuando éstas han sido llevadas al cine, el deseo de los productores por “sazonar” mejor –léase “hacerlas más terroríficas”-, las leyendas urbanas, terminan creando películas francamente para el olvido, como se dio en este caso y muchos otros más.

domingo, 24 de mayo de 2009

Supuestas posesiones oui-ja en Colombia


Un par de notas que nos llegan desde Colombia:

Seis menores sufren trastornos por la tabla guija

(23 de mayo).- Al Hospital Rafael Gutiérrez, del municipio del Valle de San Juan, en el centro del Tolima, fueron trasladadas seis menores entre los diez y catorce años, quienes jugaron con la tabla ouija en la vereda Buenavista de la población.

Las niñas fueron valoradas por los médicos del centro asistencial, los cuales descartaron problemas físicos. Sin embargo, si encontraron trastornos mentales y psicológicos, como lo señaló a Caracol Radio Maritza Guzmán, psicóloga de la entidad.

Las jovencitas fueron dadas de alta y permanecen en sus casas; sin embargo, los organismos de salud siguen atentamente el caso.

De otro lado ante la consternación de los familiares de las menores han recurrido al padre de la localidad para que realice una cadena de oración.

(FUENTE: caracol.com.co)

Menor de quince años resulta afectada por presunta posesión del diablo

(24 de mayo).-Lo que comenzó como un divertido juego de lapiceros y monedas con unas figuras peyorativas, terminó en un gran susto para padres de familia y el cuerpo de docentes que labora en la institución educativa distrital de Cristo Rey, luego que una menor de quince años de edad resultara gravemente afectada al parecer tras invocar a espíritus demoníacos a través de la tabla ouija.

El hecho ocurrió el pasado jueves en el colegio antes mencionado ubicado en el barrio Cristo Rey al sur de esta capital.

Según los testigos del hecho, la menor que no mencionamos su nombre por motivos de seguridad, al parecer se encontraba jugando con la tabla guija en compañía de dos compañeras de estudio.

Además de tener la tabla ouija, las menores jugaban con cuatro monedas y con dos lapiceros de tinta alrededor de una figura agresiva del diablo pintada sobre un pupitre.

A eso de las nueve de la mañana del jueves, una de las menores empezó a retorcerse y a pedir auxilio.

Asimismo la niña afectada presentaba fiebre, convulsiones de espuma por la boca y además los ojos los tenía de color blanco.

"Esa muchacha estaba muy mal, a cada rato repetía que la alejaran de un señor de dientes amarillos, de saco negro y de grandes cachos en su cabeza.

Eso fue horrible, sus ojos estaban volteados y la lengua la tenía embolatada, la verdad estaba como poseída", declaró una compañera de estudio a quien también guardamos su identidad por motivos de seguridad.

Una vez ocurrió el espeluznante hecho, la rectora del colegio envió de inmediata a la menor al puesto de salud del barrio, sitio donde después de una valoración clínica no presentó mayores problemas de salud y fue remitida a su casa.

Por su parte las directivas del colegio en Cristo Rey, decidieron suspender las actividades académicas desde el pasado jueves hasta tanto un sacerdote o cura no realice un exorcismo en el lugar.

De igual manera la comunidad residente en este populoso barrio de Santa Marta se muestra sorprendida y atemorizada al conocer los juegos que muchos niños en el barrio mantienen, y en donde invocan a espíritus demoníacos que al parecer poseyó a una de estas menores.

(FUENTE: el-informador.com)

NOTA DEL ADMINISTRADOR: uno de los hechos más frecuentes que se da con respecto a las “pseudo-posesiones” ocasionadas supuestamente por el tablero Oui-ja es, que exista una suerte de “contagio” en un espacio geográfico determinado (como en este caso: dos “posesiones” en Colombia, en diferentes lugares, y en menos de 24 horas); mi postura al respecto es la misma que he expuesto antes: el demonio no tiene nada que ver en el asunto y si más bien, mucha sugestión, miedos irracionales que muchos aún mantienen y finalmente, la intervención de cierta prensa sensacionalista.

¿Deseas leer más al respecto?
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-Reynaldo Silva Salas
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sábado, 23 de mayo de 2009

El Colegio Militar Leoncio Prado


El Colegio Militar Leoncio Prado, sito en Avenida Costanera 1541, La Perla, Callao, es la institución de su género, más prestigiosa del Perú; inició sus labores como colegio militar el 15 de julio de 1944 y en sus aulas han estudiado insignes hombres que han destacado a lo largo de la historia del país.

Desde sus inicios, los ambientes del colegio han estado ubicados en lo que antiguamente se conoció como el cuartel “Guardia Chalaca”, el mismo que, al iniciarse las labores educativas, sólo contaba con dos pabellones sin puertas ni ventanas; pero que con el devenir del tiempo se ha fué implementado con diversos ambientes. Uno de estos antiguos edificios, conocido tradicionalmente por los estudiantes leonciopradinos como “ La Siberia” –debido al frigidísimo viento de mar que lo convierte prácticamente en un frigorífico-, fue utilizado por mucho tiempo como la cuadra de los alumnos de Quinto Año, y es donde se inicia la historia fantasmal, conocida por todos lo que han estudiado ahí.

El Cadete fantasma
La historia reseña que las apariciones siempre se han dado a altas horas de la noche: los testigos, son los jóvenes cadetes que, siguiendo la tradición militar, montan guardia nocturna, recorriendo los ambientes del colegio, mientras el resto duerme. Los testimonios varían un poco: para algunos, la aparición es perfectamente definida; un joven desconocido, vistiendo un uniforme de tiempos pasados y realizando también una guardia; en otros casos solo se presenta como una “presencia”: pasos perfectamente audibles, y sombras que recorren los pasillos,… para luego hacerse humo y un silencio aterrador, cuando el Cadete en guardia trata de descubrir quién está ahí.

“Cuando cursaba secundaria en el colegio militar “Leoncio Prado” del Callao, pude ver una vez, que en lo alto de “La Siberia”, estaba parado un cadete,…” -, es el testimonio más común existente entre los ex alumnos.

Otros relatos hablan de ocasiones en que, al cambio de guardia, el relevo se encontraba con un espectáculo dantesco: a un cadete del turno de guardia anterior, tirado en el suelo, inconsciente o víctima de una crisis nerviosa. Tampoco falta la historia, en la que se asegura que un alumno de la promoción LXIV debió ser retirado del colegio, debido al shock nervioso que tuvo, tras visualizar al fantasma.

Con el paso del tiempo, la presencia del “Cadete fantasma” en “La Siberia” era tan frecuente, que se volvió tradición de los alumnos de años superiores, el castigar a los de años inferiores, haciendo guardia nocturna en dicho pabellón; asimismo, todos los alumnos que han pasado por las aulas del colegio, han sentido y sienten un prudente respeto por ese viejo edificio: “aunque nunca vi ni escuche a ningún fantasma durante mis tres años de internado, cada vez que me tocó ir a “La Siberia” de día lo hacia, con reverencia y curiosidad,… pero por la noche nunca me acerque por allí, salvo una vez a la hora de casino (jugar cartas), pero claro con la compañía de varios cadetes”-, nos cuenta un ex alumno, hoy oficial retirado del Ejército.

Para algunos ex alumnos leonciopradinos, el “Cadete fantasma” es un alma que recorre los pasillos de su antigua cuadrilla, sembrando miedo y espanto a los que se quedan muy cerca haciendo la ronda nocturna; para otros, es una presencia menos terrorífica: casi un camarada de guardia nocturna. Los instructores, personal militar y profesores del plantel, más bien guardan silencio con respecto al tema, pero para los alumnos y ex alumnos, el fantasma tiene nombre y apellido: Duilio Poggi Gomez.

Su historia
Ingresado al Colegio Leoncio Prado en 1945, Duilio Poggi pertenecía a la que luego sería la II Promoción del Colegio: casi de inmediato, se ganó el cariño de sus superiores, instructores y compañeros, quienes lo consideraban un buen alumno y gran camarada. La vida de Duilio tuvo un dramático y abrupto final: según cuentan las crónicas de la época, en la noche del 28 de diciembre de 1946, el Cadete se trasladaba en un tranvía, cuando vio cómo un maleante trataba de agredir a una dama: el sujeto era más alto y corpulento que Duilio, pero él cumpliendo con el Código de Honor del Cadete, se le enfrentó. Poggi fue apuñalado y murió en el acto. Tenía apenas 16 años de edad. El asesino nunca fue capturado.

El suceso causó honda consternación en la época: el joven estudiante incluso recibió honores en la Cámara de Senadores, el 4 de Enero de 1947. Asimismo, Poggi se convirtió en el ejemplo a seguir por el alumnado leonciopradino. Hoy en día, el pabellón de Quinto Año del colegio lleva su nombre, asi como también una plazuela en Magdalena del Mar, y un busto en su memoria en el Leoncio Prado. Su sepultura se halla cerca de La Cripta de los Héroes, en el Cementerio Presbítero Maestro.

Existen pocos testimonios que avalen que el “Cadete fantasma” sea realmente Duilio Poggi, pero en la tradición del colegio, no existen dudas: para todos los alumnos y ex alumnos, el espíritu que hace la guardia nocturna es Poggi.

Los otros fantasmas del Leoncio Prado
El motivo por el cual su identidad es sujeta a dudas, por que al parecer, no es la única presencia fantasmal presente en el Leoncio Prado: otros reportes indican que no sería el único fantasma en “La Siberia”; según se sabe, antes de que el colegio ocupe su lugar, y cuando era cuartel de la “Guardia Chalaca”, ocurrió un incendio, en el cual perdieron la vida tres de sus integrantes; ese sería el motivo por el cual no todos los reportes de apariciones sean iguales.

Asimismo, la antigua enfermería del colegio también ha sido reportado como sitio de frecuente actividad paranormal y fantasmal.

Hoy en día, “La Siberia” ya ha dejado de ser una cuadra de dormitorios: el edifico ahora es utilizado como un ambiente de prácticas de técnicas de comando, para uso del personal militar, pero su leyenda persiste entre las antiguas y nuevas generaciones de cadetes. Esta es pues la historia del Leoncio Prado y sus fantasmas: un colegio de profunda tradición castrense, donde al parecer, hasta los seres espectrales perennizan esas costumbres.

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