Publicidad

lunes, 22 de diciembre de 2008

"Los tapados"



De entre los mitos, leyendas y tradiciones, éste es uno de los más extendidos y presente en casi todos los puntos de la geografía peruana, ecuatoriana y boliviana. Se conoce como "tapados" a todo tipo de tesoro oculto, desde tiempos antiguos. Cada uno tiene su historia, leyenda, "maldiciones" e incluso formas particulares y/ó tradicionales para ser hallados. Dada la abundancia de "tapados" existentes o supuestamente existentes, se le podría clasificar por categorías:

Tras el descubrimiento por parte de los conquistadores españoles de las inmensas riquezas del Imperio Inca, surgen por decenas, las historias de los "tapados" de proecedencia incásica: joyas y tejos de plata y oro macizo -principalmente-, ocultos en cerros, lagunas, desiertos, cuevas y quebradas, diseminados por toda la cordillera, tras la muerte de Atahualpa. Otra subdivisión son los tesoros ocultos por los descendientes directos de los incas; en este caso, se destaca el famoso Tesoro de Catalina Huanca. Una vez consolidada la conquista, los españoles descubrieron y exoliaron las "huacas" y entierros de las culturas pre-incaicas, surgiendo las historias acercas de tesoros de culturas tales como los Moche, los Mochicas, ubicados principalmente en la costa peruana, aún ocultos y que escaparon a los conquistadores.

Tanto en la sierra de Perú como en Bolivia, son frecuentes también los "tapados" referidos a minas de oro y plata inundadas o tapiadas por algún derrumbe, como castigo por la ambición de los españoles; en Bolivia, muchas de estas historias están ligadas al legendario Potosí. En la amazonía son algo infrecuentes las historias acerca de "tapados", pero se sustituye esta escasez, por el más famoso tesoro oculto de la América toda: la ciudad perdida de Paitití o "El Dorado". Vale destacar también que no son escasas las historias acerca de minas y lavaderos de oro perdidos en la selva, así como uno que otro tesoro oculto por los ahora legendarios "caucheros" del finales del siglo XIX y pricipios del XX.

Durante la colonia y el virreynato, surgen otros no menos célebres "tapados": los tesoros ocultos de los Jesuitas, surgen a raíz de su expulsión en 1767. Posteriormente, tras las guerras de la Independencia Americana, hacen su aparición los "tapados" dejados atrás, en sus casonas, por nobles españoles huyendo cuando "entró la Patria" (y con la intención de volver luego por ellos); en aquella época también surgió un pingue negocio: en los presidios españoles, los reos enviaban cartas a cualquier persona de apellido más o menos rancio, contándoles una historia más o menos verosímil (haciéndose pasar por un pariente lejano y anciano), adjuntando un "derrotero" (mapa del tesoro), con el cual hallar un fabuloso tesoro familiar oculto "en las américas". Se sabe que dicho trabajo les daba buenos dividendos,... y no hubo pocos que se embarcaron en semejantes aventuras.

Las guerras civiles de la época del caudillismo también agregaron su "cuota de tapados", y finalmente, la Guerra del Pacífico trajo las historias de cofres repletos de Libras Esterlinas de oro ocultas en las viejas casonas de los que se enriquecieron con el guano en el siglo XIX. Como podemos ver, esta parte de la costa del Pacífico puede casi carecer de galeones hundidos, pero no de fabulosas riquezas ocultas.

Los "guardianes de los tapados"
Casi sin excepción, cada "tapado" cuenta con su respectivo guardián: en este punto, cada historia toma un matiz de acuerdo a su leyenda y el lugar geográfico donde se presenta; en los andes, los "tapados" son custodiados por los celosos y todopoderosos "Apus" (montañas tutelares), por las terribles maldiciones de los sacerdotes incas, por salvajes toros de oro macizo (símbolo del poder hispánico en los andes), encadenados y condenados por rituales oscuros a proteger el tesoro. Las minas perdidas son protegidas por los "Mukis": los duendes andinos, siempre dispuestos a perder o enloquecer a los busca-tesoros; tampoco son las pocas minas que son custodiadas por los fantasmas de nobles españoles o curas ambiciosos, condenados así por sus esclavizados vasallos indígenas, a no separarse del oro que tanto amaron, jamás,... En otros relatos de tesoros del ande, el diablo en persona es quien cuida el "tapado".

En la costa norte del Perú, los custodios son las momias preíncas, las maldiciones y el siempre temido "Antimonio", que por sí solo ha despachado a no pocos ambiciosos. En la selva, el oro perdido de los incas está protegido por los legendarios "Paco-pacoris", los guerreros blancos, aún vasallos del Inca; si esto fuera poco, la inmisericorde selva y sus espíritus guardianes también se hacen presentes en los "tapados" amazónicos. El oro oculto de los Jesuitas es custodiado siempre por fantasmas de túnicas monacales o por el mismísimo diablo, mientras que los "tapados" coloniales, republicanos y de la época del guano son custodiados por aterradores fantasmas amortajados.

La presencia de seres sobrenaturales, ha obligado desde siempre a que los buscadores de "tapados", recurran a ayuda "extra": brujos, chamanes y parapsicólogos, son siempre requeridos en la búsqueda de tesoros ocultos, siendo tan o más indispensables que los péndulos, las barretas imanatadas, picos, palas o el detector de metales. Tanto de las leyendas, de la tradición popular, como de la agregadó místico presente en las historias de los "tapados", han surgido una serie de creencias firmemente enraizadas:

"Apariciones de fantasmas, lamentos, ruidos de cadenas: delatan la presencia de un tapado"
"...También anuncian la existencia de tapados, la aparición de fuegos fatuos"
"Un tapado sólo puede ser extraído de noche: el tapado le huye al sol,..."
"Para extraer un tapado, se debe pactar con el espíritu guardián"
"Los tapados se mueven: nunca están en un mismo lugar de un día para el otro,..."
"El espíritu guardián elige quién debe hallar y poseer el tapado"
"Los tapados desaparecen al ser extraídos por gente ambiciosa"

De esta última conseja, cuento con una historia familiar: en el pueblo tradicional de Sachaca (Arequipa), una tarde, hace casi ya 50 años, la pata del burro de un pobre campesino se hundió de pronto en una de las calles de tierra del pueblo, frente a la casa de una anciana viuda; dos de sus jóvenes sobrinos (un varón y una jovencita), junto con una prima lejana, decidieron esperar a la noche para excavar en ese sitio ("ahí hay un tapado,...", les dijo el chico. Ya de medianoche los tres comenzaron a excavar, ocultos por la más negra de las noches: al poco rato, habían creado una pequeño túnel bajo la calle, del cual fueron extrayendo numerosos idolillos de barro, incásicos, llenos de oro en polvo. Tras extraer una olla de barro llena del metal, la prima llevó las piezas de cerámica a la cocina de la casa de la viuda: ella dormía profundamente.

Dominado por la ambición, el joven se metió en el pequeño túnel casi por completo, ansioso de encontrar más oro: tras un horrendo crujir, la tierra cayó sobre él; su hermana, aterrada, alertó a gritos a todo el pueblo. Los vecinos lo lograron sacar de la tierra, casi muerto y con ambas piernas rotas. Curiosamente en el preciso instante en que la tierra lo sepultó, su prima, en la cocina, vió con estupor cómo todos los idolillos y la vasija de barro se quebraban inexplicablemente,... para luego ver ante sus ojos cómo el oro en polvo se evaporaba. Alertada la anciana por el estruendo, los descubrió y montó en cólera: derramendo lágrimas, exclamó "eso me lo legaron mis abuelos, ¿por qué lo sacaron?" Los jóvenes trataron de deshacerse en disculpas, pero el daño ya estaba hecho: al amanecer, solo quedaba un dedal de oro en polvo ante sus ojos (no adjunto los nombres de los protagonistas ya que casi todos ellos aún viven y son my cercanos a mí)

Un hecho sorprendente que pude ver con mis propios ojos, fue el siguiente: mientras que en la sierra peruana se dice que "ahí donde la pata del burro o la mula se hunde, hay un tapado", en el norte por su parte, se cree que "donde los chanchos duermen, hay un tapado". Una Navidad, hace muchos años, pasé la nochevieja en la casa de unos amigos; como toda gente del campo, creían firmemente en sus tradiciones: "hace un año, compré esos chanchos,..." me dijo el papá-, "los he dejado libres por el terreno, y allá al fondo, han hecho su nido". Llegada la medianoche, él y sus hijos tomaron palas y apartaron a los animales; tras excavar una hora, comenzaron a extraer objetos de oro: nada de detectores, nada de brujos,... solo siguieron una conseja popular.

Como parapsicólogo que soy, recibo cada año decenas de ofertas para "descubrir tapados"; según sé, mis abuelos se dedicaron años a lo mismo y no con poco éxito: muchos creen que "yo también tengo el poder de hallarlos",... pero por mi parte, yo pienso firmemente como lo que decía el gran tradicionalista Ricardo Palma: "...no soy de buscar lo que yo no he escondido".

Espero que hayan disfrutado este Post y que disfruten este nuevo tema de "Crónicas de Mundos Ocultos": los tesoros ocultos.

6 comentarios:

  1. soy marco a espad de bolivia sucre que exeletes estan esas historias al leer esto me comfirmaste le existencia de un tapado.........

    ResponderEliminar
  2. señores ami me duele mucho aver perdido un tesoro en mi chacra se sacaron de ahi cuando nostros no estabamos pero mi mama y mis tios cuando eran niños vieron mas de esatas tapadas no quieren decir exactamente pero es en la misma chacra por que me duele mucho esq nosotros pasamos en un momento de economia baja. mi nom bre es richard rojas mi correo o facbok es richitar_2013

    ResponderEliminar
  3. Sí es muy cierto, pues en Huancayo en la casa de mi abuela yo tuve la oportunidad de poder sacarme uno (xq se me presento un caballo blanquito y grande...) y x asustarme desaparecio el caballo. Pero sí es cierto.

    ResponderEliminar
  4. Acabo de llegar de la sierra y los que viajabamos en la camioneta vimos una luz, una llamarada en medio de la nada,ya q de dia siempre pasamos x ahi y no hay nada, nos quedamos mudos, al rato nos preguntamos vieron? si esa luz, en medio de la nada? fue ahi donde comenzamos a darnos cueta q fue una tapada, esta semana hay una hermosa luna, luna nueva,pero decidimos seguir adelante ya q segun contaban dos compañeros q son de la sierra, hay q hacer un pago, a veces el pago es con seres queridos, y ese pago no paga, la verdad es q da mucho q pensar, apenas llegue me puse a ver por la web si encontraba la misma llamarada q vimos, es por ello q llegue a este blog.

    ResponderEliminar
  5. interesante anecdota , me es faniliar leeer ests lineas , ya que en muchos lugares existe , es la verdad, qie si que existe el tapado .

    ResponderEliminar
  6. Este es mi facebook escribamen y cambiemos historias!! Raymon joah l ch

    ResponderEliminar

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails